26 de mayo de 2018

Domingo 27 de mayo de 2018. 9 TRINIDAD B.

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com




Domingo 27 de Mayo de 2018


                  Queridos hermanos:
Celebramos este Domingo la solemnidad de la Santísima Trinidad. Decía San Juan Pablo II que “Nuestro Dios, en su misterio más íntimo, no es una soledad, sino una familia, puesto que lleva en sí mismo paternidad, filiación y la esencia de la familia que es el amor. Este amor, en la familia divina, es el Espíritu Santo.” (Homilía. Puebla de los Ángeles. México. 28-1-1979).
El Papa Benedicto XVI decía que Dios, en su intimidad “no es soledad infinita, sino comunión de luz y de amor, vida dada y recibida en un diálogo eterno entre el Padre y el Hijo en el Espíritu Santo, como dice san Agustín, Amante, Amado y Amor.” (Ángelus. 11-6-2006).
El Papa Francisco, en su exhortación apostólica Amoris Laetitia decía que “el Dios Trinidad es comunión de amor, y la familia es su reflejo viviente.” (nº 11).
Jesús, en el evangelio de este domingo, hace el envío misionero: “Id, pues, y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.” Jesús envía a sus discípulos a todos los pueblos para sacarlos del gran drama de la soledad e incorporarlos a una familia divina: la familia del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Decía el Papa Francisco: “se nos encomienda la tarea de edificar comunidades eclesiales que sean cada vez más familia, capaces de reflejar el esplendor de la Trinidad y evangelizar, no sólo con las palabras, sino con la fuerza del amor de Dios que habita en nosotros.” (Francisco. Ángelus. 31-5-2015). La Iglesia es esa familia de Dios (cf. Catecismo Iglesia Católica 759), del Dios amor. La Iglesia misionera, la iglesia en salida, es también la familia cristiana misionera, es cada discípulo de Jesús que vive en comunión de amor, y tiene la misión de sanar la soledad del hombre: “una de las mayores pobrezas de la cultura actual es la soledad, fruto de la ausencia de Dios en la vida de las personas y de la fragilidad de las relaciones.” (Francisco. Amoris Laetitiae 43). Hoy el mundo se muere de soledad. Con relaciones cada vez más frágiles. A nuestro alrededor encontramos fracturas en las relaciones personales y familiares y hay pocos traumatólogos espirituales. Más bien se apunta a continuar con la fractura, y a fracturarse cada vez más. Separado de Dios, el hombre no puede curarse de esta fractura del alma. Celebrar hoy el Misterio de la Santísima Trinidad es celebrar la esencia misma de la Iglesia, ciudad habitada por Dios, que es misionera de esta Compañía de Amor, traumatóloga de las fracturas en las relaciones, hospital de campaña y dispensadora de la Vida del Dios Trinidad.
Jesús, vuestro párroco
+ Lectura del santo Evangelio según san Mateo                 28, 16-20

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron.
Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
«Se me ha todo poder en el cielo y en la tierra.
Id, pues, y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.
Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».
Palabra del Señor.
DIOS LLAMA, AYUDA Y CONVOCA A TODOS LOS HOMBRES MEDIANTE SU HIJO A SER HIJOS DE DIOS EN EL ESPÍRITU SANTO

1.              Dios, infinitamente Perfecto y Bienaventurado en sí mismo, en un designio de pura bondad ha creado libremente al hombre para que tenga parte en su vida bienaventurada. Por eso, en todo tiempo y en todo lugar, está cerca del hombre. Le llama y le ayuda a buscarlo, a conocerle y a amarle con todas sus fuerzas. Convoca a todos los hombres, que el pecado dispersó, a la unidad de su familia, la Iglesia. Lo hace mediante su Hijo que envió como Redentor y Salvador al llegar la plenitud de los tiempos. En él y por él, llama a los hombres a ser, en el Espíritu Santo, sus hijos de adopción, y por tanto los herederos de su vida bienaventurada.

2. Para que esta llamada resuene en toda la tierra, Cristo envió a los apóstoles que había escogido, dándoles el mandato de anunciar el evangelio: "Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo" (Mt 28,19-20). Fortalecidos con esta misión, los apóstoles "salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban" (Mc 16,20).

3. Quienes con la ayuda de Dios han acogido el llamamiento de Cristo y han respondido libremente a ella, se sienten por su parte urgidos por el amor de Cristo a anunciar por todas partes en el mundo la Buena Nueva. Este tesoro recibido de los apóstoles ha sido guardado fielmente por sus sucesores. Todos los fieles de Cristo son llamados a transmitirlo de generación en generación, anunciando la fe, viviéndola en la comunión fraterna y celebrándola en la liturgia y en la oración (cf. Hch 2,42).
EL EVANGELIO COMENTADO POR EL PAPA
“Hoy celebramos la fiesta de la Santísima Trinidad, que nos recuerda el misterio del único Dios en tres Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. La Trinidad es comunión de Personas divinas, las cuales son una con la otra, una para la otra y una en la otra: esta comunión es la vida de Dios, el misterio de amor del Dios vivo. Y Jesús nos reveló este misterio. Él nos habló de Dios como Padre; nos habló del Espíritu; y nos habló de sí mismo como Hijo de Dios. Y así nos reveló este misterio. Y cuando, resucitado, envió a los discípulos a evangelizar a todos los pueblos les dijo que los bautizaran «en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt28, 19). Este mandato, Cristo lo encomienda en todo tiempo a la Iglesia, que heredó de los Apóstoles el mandato misionero. Lo dirige también a cada uno de nosotros que, en virtud del Bautismo, formamos parte de su comunidad.
Por lo tanto, la solemnidad litúrgica de hoy, al tiempo que nos hace contemplar el misterio estupendo del cual provenimos y hacia el cual vamos, nos renueva la misión de vivir la comunión con Dios y vivir la comunión entre nosotros según el modelo de la comunión divina. No estamos llamados a vivir los unos sin los otros, por encima o contra los demás, sino los unos con los otros, por los otros y en los otros. (…) En una palabra, se nos encomienda la tarea de edificar comunidades eclesiales que sean cada vez más familia, capaces de reflejar el esplendor de la Trinidad y evangelizar, no sólo con las palabras, sino con la fuerza del amor de Dios que habita en nosotros.
La Trinidad, como indicaba, es también el fin último hacia el cual está orientada nuestra peregrinación terrenal. El camino de la vida cristiana es, en efecto, un camino esencialmente «trinitario»: el Espíritu Santo nos guía al pleno conocimiento de las enseñanzas de Cristo, y también nos recuerda lo que Jesús nos enseñó; y Jesús, a su vez, vino al mundo para hacernos conocer al Padre, para guiarnos hacia Él, para reconciliarnos con Él. (…) Intentemos pues, mantener siempre elevado el «tono» de nuestra vida, recordándonos para qué fin, para cuál gloria nosotros existimos, trabajamos, luchamos y sufrimos; y a cuál inmenso premio estamos llamados. Este misterio abraza toda nuestra vida y todo nuestro ser cristiano. Lo recordamos, por ejemplo, cada vez que hacemos la señal de la cruz: en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. (…)
En este último día del mes de mayo, el mes mariano, nos encomendamos a la Virgen María. Que Ella, quien más que cualquier otra criatura, ha conocido, adorado, amado el misterio de la Santísima Trinidad, nos guíe de la mano; nos ayude a percibir, en los acontecimientos del mundo, los signos de la presencia de Dios, Padre Hijo y Espíritu Santo; nos conceda amar al Señor Jesús con todo el corazón, para caminar hacia la visión de la Trinidad, meta maravillosa a la cual tiende nuestra vida. Le pedimos también que ayude a la Iglesia a ser misterio de comunión y comunidad hospitalaria, donde toda persona, especialmente pobre y marginada, pueda encontrar acogida y sentirse hija de Dios, querida y amada.” (Francisco. Ángelus. 31-5-2015).

GAUDETE ET EXSULTATE

Te podrías preguntar:

     ¿Qué quiere
                       Dios
                                    de mi?
Deja que te responda el Papa:

Que seas santo: «esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación» (1 Ts 4,3). Para ello Dios ha preparado para ti “un camino de santidad” (GE 19). Por medio de Jesús: la santidad es vivir en unión con él los misterios de su vida. Consiste en asociarse a la muerte y resurrección del Señor de una manera única y personal, en morir y resucitar constantemente con él. Pero también puede implicar reproducir en la propia existencia distintos aspectos de la vida terrena de Jesús: su vida oculta, su vida comunitaria, su cercanía a los últimos, su pobreza y otras manifestaciones de su entrega por amor.” (GE 20).

¿Y eso cómo se hace?
No es tanto algo que hacemos. Es algo que Jesús hace en nosotros: “es Cristo amando en nosotros”. Por lo tanto, «la santidad se mide por la estatura que Cristo alcanza en nosotros, por el grado como, con la fuerza del Espíritu Santo, modelamos toda nuestra vida según la suya» (GE 21).

Y así, cada santo, se convierte en MISIÓN DE DIOS, MISIÓN EN CRISTO. Siempre hemos escuchado que tenemos una misión en el mundo. El Papa da un paso más y nos dice que SOMOS UNA MISIÓN. “Cada santo es una misión; es un proyecto del Padre para reflejar y encarnar, en un momento determinado de la historia, un aspecto del Evangelio.” (GE 19). “Cada santo es un mensaje que el Espíritu Santo toma de la riqueza de Jesucristo y regala a su pueblo. (GE 21)

Ya, pero ¿qué tengo que hacer?

Lo más difícil: DEJARSE HACER POR DIOS. Dice el Papa: “Déjate transformar, déjate renovar por el Espíritu” Estate siempre “abierto a su acción sobrenatural que purifica e ilumina.” (GE 24).

Somos como una carta por escribir. Jesús es quien la escribe. Así dice el Papa: “Tú eres un mensaje de Jesús que Dios quiere decir al mundo con tu vida” (GE 24). El Señor escribirá la carta “también en medio de tus errores y malos momentos, con tal que no abandones el camino del amor y estés siempre abierto a su acción” (GE 24). “Tú también necesitas concebir la totalidad de tu vida como una misión.” (GE 23)

¿Y cómo podré saber concretamente lo que espera Jesús de mi?

Pregúntale siempre al Espíritu qué espera Jesús de ti en cada momento de tu existencia y en cada opción que debas tomar, para discernir el lugar que eso ocupa en tu propia misión. Y permítele que forje en ti ese misterio personal que refleje a Jesucristo en el mundo de hoy.” (GE 23)


                  El campamento de este año se realizará del lunes 2 al domingo 8 de julio en el Campamento San Juan Pablo II de Siete Aguas para niños entre 6 y 12 años. Es un campamento organizado por las Parroquias de Cristo Rey y San Francisco de Borja de Gandía.

La reunión informativa para los padres (normas, actividades, consejos…) se realizará EL LUNES 11 DE JUNIO A LAS 20.30 h. en la Parroquia de San Francisco de Borja de Gandía.

TE ESPERAMOS
  
LUNES 28 DE MAYO:
20.30 h. VIGILIA DE ORACIÓN en el Convento de Santa Clara (Clarisas)
MARTES 29 DE MAYO:
20.00 h. MESA REDONDA en la Casa de Cultura Marqués González de Quirós.
VIERNES 1 DE JUNIO
A partir de las 18.00 h. Fiesta en la Plaza del Prado
A las 21.00: CENA DE FRATERNIDAD en la Plaza del Prado
Venta anticipada de tikets para la cena (5 euros) en calle Duque Carlos nº 15, planta baja.
Domingo 3 de junio
Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo. La colecta de todas las misas irá destinada a Cáritas Diocesana.
1. El domingo que viene es la Fiesta de la Santísima Trinidad y la Jornada Pro Orantibus. Los obispos españoles, en el Año Jubilar Teresiano, proponen como lema la invitación de Santa Teresa, Solo quiero que le miréis a Él”. Además manifiestan “el agradecimiento y, a la vez, el apoyo paternal a los innumerables hombres y mujeres que esparcidos por la geografía española mantienen vivo el ideal religioso de la vida contemplativa”.
En España, según datos de diciembre de 2017, hay 801 monasterios de vida contemplativa (35 masculinos y 766 femeninos) y 9.195 religiosos y religiosas (340 masculinos y 8.855 femeninas).
Según los datos que se están recopilando, en los monasterios españoles hay aproximadamente 150 postulantes; 250 novicias y 450 profesas temporales. En las congregaciones religiosas femeninas habría alrededor de un 26% de extranjeras.
2. Fiesta en honor de Ntra. Sra. de Gracia: Domingo 27 de mayo. A las 19.00 h. la Misa solemne y a las 20.00 h. la procesión.
3. Encuentro de Catequistas: a iniciativa del Cardenal, organizado por la Delegación para la Iniciación Cristiana y Catequesis: Sábado 9 de junio desde las 10.30 hasta las 13 horas en el Colegio M.A. Suárez de Calderón, del Grao de Gandía.
4. A partir del 1 de junio se suprime la oración matinal de lunes a viernes y la exposición del Santísimo Sacramento de los viernes por la tarde.
Del 28 de mayo al 3 de junio de 2018
Lunes 28.  19.30 h.: Sin intención. 
Martes 29. 19.30 h.: En sufragio de: Rosendo Roche. 
Miércoles 30. San Fernando. 19.30 h.: En sufragio de: Juanita Saez; Víctor Ferragut.
Jueves 31. Fiesta de la Visitación de la Virgen María. 19.30 h.: En sufragio de: María Amparo Marín Orts. 
Viernes 1. San Justino. 19.30 h.: Pidiendo por los enfermos. 
Sábado 2. Por la mañana: Santos Marcelino y Pedro, mártires.
Por la tarde: SOLEMNIDAD DEL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO. 18.00 h.: Con niños. En sufragio de: A intención de una feligresa. 19.30 h.: En sufragio de: Dif. Fam. Ferrer-Puig. 21.00 h.: Sin intención.
Domingo 3. SOLEMNIDAD DEL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO.
10.00 h.: Sin intención. 11.30 h.: Pro Pópulo. 19.30 h.: Sin intención.
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