15 de diciembre de 2017

Domingo 17 de Diciembre de 2017. 3 ADV B.

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com


Domingo 17 de Diciembre de 2017

                 Queridos hermanos:
Celebramos el tercer domingo de Adviento, domingo de la alegría. Y escuchamos el testimonio de Juan, el Bautista en el evangelio ante los sacerdotes y levitas enviados desde Jerusalén al lugar donde estaba bautizando.
Esta semana hemos celebrado en la parroquia la Semana de la Familia. Es necesario recuperar el protagonismo y el testimonio de vida de los padres y de la Iglesia, como un nuevo Juan el Bautista enviado al desierto. Y que, como Juan el Bautista, pueda dar testimonio de quién no es y de quién es la familia.
Estamos en una sociedad que sustituye a los padres para deseducar a los futuros ciudadanos en lo que atañe al Evangelio, una sociedad que a los hijos “los aleja sistemáticamente de Jesucristo, hablando mal de Él, o no hablando en absoluto”, en la sociedad del pensamiento único, de la uniformidad, inmoralidad, y sexualización forzada desde temprana edad. (cf. Artículo de Monseñor Giampaolo Crepaldi, obispo de Trieste. “¿Hay en marcha una expropiación de los hijos?”. Religión en Libertad.com)
Esta desertificación se ha ido haciendo sin apenas darnos cuenta. Poco a poco. Una de sus estrategias es la silenciación continua de la Iglesia, que solo aparece ejemplar en el ámbito de los servicios sociales, disminuida en sus aportaciones a la sociedad y amplificados y exagerados sus pecados o escándalos.
Y a este desierto es enviada la familia cristiana. Para que aporte el agua fresca de la bendición, de la caridad, del hogar, es decir, de Jesucristo y del Espíritu Santo.
Como dice el Papa Francisco: “Con el testimonio, y también con la palabra, las familias hablan de Jesús a los demás, transmiten la fe, despiertan el deseo de Dios, y muestran la belleza del Evangelio y del estilo de vida que nos propone. Así, los matrimonios cristianos pintan el gris del espacio público llenándolo del color de la fraternidad, de la sensibilidad social, de la defensa de los frágiles, de la fe luminosa, de la esperanza activa. Su fecundidad se amplía y se traduce en miles de maneras de hacer presente el amor de Dios en la sociedad. (Amoris Laetitiae 184). Y añade: “se trata de hacer experimentar que el Evangelio de la familia es alegría que “llena el corazón y la vida entera”, porque en Cristo somos “liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento” (Amoris Laetitiae 200).
Tenemos una responsabilidad educativa. La parroquia debe ayudar a la familia para que sea lo que tiene que ser, testigo de Cristo y de la alegría del Espíritu, lámpara que lleva la Luz que es Cristo que ilumina las tinieblas de este mundo.
Jesús, vuestro párroco
 
Lectura del santo evangelio según san Juan       1, 6-8. 19-28

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.
Y éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran: – «¿Tú quién eres?»
Él confesó sin reservas: – «Yo no soy el Mesías.»
Le preguntaron: – «¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?»
El dijo: – «No lo soy.»
– «¿Eres tú el Profeta?»
Respondió: – «No.»
Y le dijeron: – «¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?»
Él contestó: – «Yo soy la voz que grita en el desierto: "Allanad el camino del Señor", como dijo el profeta Isaías.»
Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: – «Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?»
Juan les respondió: – «Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia.» Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.
Palabra del Señor.
 
EL ADVIENTO CON EL PAPA FRANCISCO
Desde ya hace dos semanas el Tiempo de Adviento nos invita a la vigilancia espiritual para preparar el camino al Señor que viene. En este tercer domingo la liturgia nos propone otra actitud interior con la cual vivir esta espera del Señor, es decir, la alegría. La alegría de Jesús, como dice ese cartel: «Con Jesús la alegría está en casa». Esto es, nos propone la alegría de Jesús.
El corazón del hombre desea la alegría. Todos deseamos la alegría, cada familia, cada pueblo aspira a la felicidad. ¿Pero cuál es la alegría que el cristiano está llamado a vivir y testimoniar? Es la que viene de la cercanía de Dios, de su presencia en nuestra vida. Desde que Jesús entró en la historia, con su nacimiento en Belén, la humanidad recibió un brote del reino de Dios, como un terreno que recibe la semilla, promesa de la cosecha futura. ¡Ya no es necesario buscar en otro sitio! Jesús vino a traer la alegría a todos y para siempre. No se trata de una alegría que sólo se puede esperar o postergar para el momento que llegue el paraíso: aquí en la tierra estamos tristes pero en el paraíso estaremos alegres. ¡No! No es esta, sino una alegría que ya es real y posible de experimentar ahora, porque Jesús mismo es nuestra alegría, y con Jesús la alegría está en casa, como dice ese cartel vuestro: con Jesús la alegría está en casa. Todos, digámoslo: «Con Jesús la alegría está en casa». Otra vez: «Con Jesús la alegría está en casa». Y sin Jesús, ¿hay alegría? ¡No! ¡Geniales! Él está vivo, es el Resucitado, y actúa en nosotros y entre nosotros, especialmente con la Palabra y los Sacramentos.
Todos nosotros bautizados, hijos de la Iglesia, estamos llamados a acoger siempre de nuevo la presencia de Dios en medio de nosotros y ayudar a los demás a descubrirla, o a redescubrirla si la olvidaron. Se trata de una misión hermosa, semejante a la de Juan el Bautista: orientar a la gente a Cristo —¡no a nosotros mismos!— porque Él es la meta a quien tiende el corazón del hombre cuando busca la alegría y la felicidad.
También san Pablo, en la liturgia de hoy, indica las condiciones para ser «misioneros de la alegría»: rezar con perseverancia, dar siempre gracias a Dios, cooperando con su Espíritu, buscar el bien y evitar el mal (cf. 1 Ts 5, 17-22). Si este será nuestro estilo de vida, entonces la Buena Noticia podrá entrar en muchas casas y ayudar a las personas y a las familias a redescubrir que en Jesús está la salvación. En Él es posible encontrar la paz interior y la fuerza para afrontar cada día las diversas situaciones de la vida, incluso las más pesadas y difíciles. Nunca se escuchó hablar de un santo triste o de una santa con rostro fúnebre. Nunca se oyó decir esto. Sería un contrasentido. El cristiano es una persona que tiene el corazón lleno de paz porque sabe centrar su alegría en el Señor incluso cuando atraviesa momentos difíciles de la vida. Tener fe no significa no tener momentos difíciles sino tener la fuerza de afrontarlos sabiendo que no estamos solos. Y esta es la paz que Dios dona a sus hijos.
Con la mirada orientada hacia la Navidad ya cercana, la Iglesia nos invita a testimoniar que Jesús no es un personaje del pasado; Él es la Palabra de Dios que hoy sigue iluminando el camino del hombre; sus gestos —los sacramentos— son la manifestación de la ternura, del consuelo y del amor del Padre hacia cada ser humano. Que la Virgen María, «Causa de nuestra alegría», nos haga cada vez más alegres en el Señor, que viene a liberarnos de muchas esclavitudes interiores y exteriores.” (Francisco. 14-12-2014).
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“Cuando parece que todo ha terminado, cuando, frente a tantas realidades negativas, la fe se hace cansada y viene la tentación de decir que nada tiene sentido, aquí está sin embargo la buena noticia traída de esos pies rápidos: Dios está viniendo a realizar algo nuevo, a instaurar un reino de paz; Dios ha «descubierto su brazo» y viene a traer libertad y consolación. El mal no triunfará para siempre, hay un fin al dolor. La desesperación es vencida.
Y también a nosotros se nos pide despertar, como Jerusalén, según la invitación que dirige el profeta; estamos llamados a convertirnos en hombres y mujeres de esperanza, colaborando con la venida de este Reino hecho de luz y destinado a todos. Pero qué feo es cuando encontramos un cristiano que ha perdido la esperanza: «Pero yo no espero nada, todo ha terminado para mí», un cristiano que no es capaz de mirar horizontes de esperanza y delante de su corazón solamente un muro. ¡Pero Dios destruye estos muros con el perdón! Y por eso, nuestra oración, porque Dios nos da cada día la esperanza y la da a todos, esa esperanza que nace cuando vemos a Dios en el pesebre en Belén.
El mensaje de la Buena Noticia que se nos ha confiado es urgente, también nosotros tenemos que correr como el mensajero en las montañas, porque el mundo no puede esperar, la humanidad tiene hambre y sed de justicia, de verdad, de paz. Y viendo el pequeño Niño de Belén, los pequeños del mundo sabrán que la promesa se ha cumplido; el mensaje se ha realizado. En un niño recién nacido, necesitado de todo, envuelto en pañales y acostado en un pesebre, está encerrado todo el poder del Dios que salva. Es necesario abrir el corazón a tanta pequeñez y a tanta maravilla. Es la maravilla de la Navidad, a la que nos estamos preparando, con esperanza, en este tiempo de Adviento. Es la sorpresa de un Dios niño, de un Dios pobre, de un Dios débil, de un Dios que abandona su grandeza para hacerse cercano a cada uno de nosotros. (Francisco. Audiencia general. 14-diciembre-2016).
JUAN EL BAUTISTA,
MODELO DE CATEQUISTA,
DE PADRE DE FAMILIA, DE MAESTRO
427           "En la catequesis lo que se enseña es a Cristo, el Verbo encarnado e Hijo de Dios y todo lo demás en referencia a El; el único que enseña es Cristo, y cualquier otro lo hace en la medida en que es portavoz suyo, permitiendo que Cristo enseñe por su boca... Todo catequista debería poder aplicarse a sí mismo la misteriosa palabra de Jesús: 'Mi doctrina no es mía, sino del que me ha enviado' (Jn 7, 16)" (ibid., 6)

428           El que está llamado a "enseñar a Cristo" debe por tanto, ante todo, buscar esta "ganancia sublime que es el conocimiento de Cristo"; es necesario "aceptar perder todas las cosas ... para ganar a Cristo, y ser hallado en él" y "conocerle a él, el poder de su resurrección y la comunión en sus padecimientos hasta hacerme semejante a él en su muerte, tratando de llegar a la resurrección de entre los muertos" (Flp 3, 8-11).

429  De este conocimiento amoroso de Cristo es de donde brota el deseo de anunciarlo, de "evangelizar", y de llevar a otros al "sí" de la fe en Jesucristo. Y al mismo tiempo se hace sentir la necesidad de conocer siempre mejor esta fe.
Señor Jesús, despierta en nosotros la esperanza adormecida por tantas heridas, por tantos roces, por tantos pecados. Suscita en tu Iglesia testigos de esperanza, como lo fue Juan el Bautista, que sigan anunciando que en Ti está la Luz, la Caridad, la Misericordia y el Perdón. Perdona nuestros pecados y que el Perdón nos haga esperar el don del perdón y la reconciliación entre nosotros. Que ningún bautizado sea privado de la esperanza y del perdón.
El domingo 17 de diciembre a las 5 de la tarde dará comienzo el Festival de villancicos. Pueden participar las familias y grupos que lo deseen. Comunicar previamente la participación.
El sábado 23 a las 11.00 de la mañana tendrá lugar la “Siembra de Estrellas” con los niños de la catequesis para sembrar la Alegría del Evangelio por las calles de nuestro barrio.
A partir del 12 de enero la parroquia recuperará la Adoración de los viernes. Será por la tarde de 16.30 h. a 19.30 h. Les invitamos a apuntarse en turnos de media hora para que la Iglesia esté abierta y el Santísimo Sacramento acompañado. Comunicarlo en despacho o sacristía.
 
¡Colabora con tu parroquia!

Puedes hacer tu donativo en la cuenta
que la parroquia tiene
en BANKIA (Paseo Germanías 82)
ES83-2038-6230-75-3000420970
Actualmente la deuda de la parroquia asciende a 224.941,89 €
1. OPERACIÓN KILO DE CÁRITAS: Durante el mes de diciembre recogeremos los botes o kilos de alimentos no perecederos para ayudar a Cáritas.
2. La Colecta del 9-10 de diciembre destinada a Cáritas parroquial ascendió a 424,75 €
3. BIENHECHORES DE CARIDAD.
Aportación de una pequeña cantidad mensual (5 €) en suscripción bancaria a la cuenta de Bankia:
ES62 2038-6230-71-6000004245
4. TIEMPO DE ADVIENTO. ORACIÓN COMUNITARIA: De lunes a viernes, a las 6.30 de la mañana y a las 10.00 de la mañana con Exposición del Santísimo Sacramento.
5. concurso de dibujo-pintura, redacción y poesía bajo el lema: “Tu familia en el portal de Belén”. Encontrarán las bases a la entrada de la Iglesia y en el blog de la parroquia. Entrega de un detalle a cada participante: el sábado 30 de diciembre en la misa de 19.30 h. Entrega de premios el jueves 5 de enero a las 20.30 h. coincidiendo con la presencia de SSMM los Reyes de Oriente.
6. Preparación de la Liturgia de Navidad: Lunes 18 de diciembre a las 20.30 h.
7. Sábado 23 de diciembre: limpieza general del templo. Rogamos la ayuda de todo el que pueda para que la Iglesia esté limpia para las celebraciones de Navidad.
8. Tiene a su disposición el Evangelio 2018 y libretas para apuntes, así como el Calendario 2018, tanto de mesa como de pared.
9. El martes 16 de enero se convoca a todos los jóvenes de la parroquia entre 12 y 18 años para iniciar la nueva catequesis de postconfirmación, también para los que no están confirmados.
Del 18 al 24 de Diciembre de 2017
Lunes 18. 19.30 h.: En sufragio de: Cristian Martí Nadal. 
Martes 19. 19.30 h.: En sufragio de: Rvdo. P. José Llorca, ofm. 
Miércoles 20. 19.30 h.: En sufragio de: Dif. Fam. Espí-Sanchis. 
Jueves 21. San Pedro Canisio. 19.30 h.: Sin intención. 
Viernes 22. 19.30 h.: Sin intención. 
Sábado 23. Por la mañana: San Juan de Kety. Por la tarde: DOMINGO IV DE ADVIENTO 18.00 h.: Con niños. Sin intención. 19.30 h.: En sufragio de: José Antonio Cabanilles. 21.00 h.: Sin intención.
Domingo 24. Por la mañana: DOMINGO IV DE ADVIENTO 10.00 h.: Sin intención. 11.30 h.: Pro Pópulo.
Por la tarde: SOLEMNIDAD DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR. 19.30 h.: MISA DE LA VIGILIA  24.00 h. MISA DE MEDIANOCHE. 
Lunes 25. SOLEMNIDAD DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR 10.00 h.: Sin intención. 11.30 h.: Pro Pópulo. 19.30 h.: Sin intención.


Puedes descargar la Hoja Parroquial:



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8 de diciembre de 2017

Domingo 10 de Diciembre de 2017. 2 ADV B.

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 10 de Diciembre de 2017

       Queridos hermanos:
En el primer domingo de Adviento Isaías nos “retrataba” hablándonos del letargo en el que hemos caído por nuestros pecados. Dormidos a la fe, Jesús nos invitaba a estar atentos, a vigilar, a velar.
En este domingo hay otra imagen no menos sugerente: el desierto. Es una imagen que describe la situación del corazón del hombre actual. Aunque fabrique oasis artificiales, sin el agua que procede del Señor, su corazón permanece seco, árido y vacío. Como el hijo pródigo, el hombre de hoy no es consciente de su vaciedad y miseria hasta que no viene a pasar necesidad. Aunque rodeado de luces y ruido, el hombre de hoy se parece a una oveja perdida en el desierto que ya no puede encontrar la senda para salir de allí. (cf. Benedicto XVI. Homilía inauguración de su pontificado. 24-4-2005).
¿Qué desierto hay en tu corazón? ¿Soledad? ¿Pobreza? ¿Aislamiento? ¿Falta de amistades verdaderas? ¿Falta de ternura? ¿Abandono? ¿Vacío? ¿Tristeza? ¿Amor quebrantado o traicionado? ¿Desilusión, desánimo, desesperanza? ¿Incomunicación familiar? ¿Falta de sentido de la propia vida? ¿Falta de consuelo?
“Los desiertos exteriores se multiplican en el mundo, porque se han extendido los desiertos interiores.” (Benedicto XVI. Homilía citada).
Esa ausencias o faltas pueden ser la ocasión de un encuentro con el amor de Dios. El amor de Dios no es indiferente; es tan grande, que sale al encuentro del hombre que está en esta situación.
A ese desierto envía Dios un MENSAJERO que trae noticias de Dios y nos dice que preparemos el camino pues llega el Señor. A ese desierto envía Dios una VOZ QUE GRITA que hay camino de acceso de Dios a nosotros para hacernos llegar las riquezas de su caridad y bendición. A ese desierto envía Dios a uno que BAUTIZA CON AGUA en un lugar de gran aridez y anuncia el bautismo con Espíritu Santo, agua viva para hacer del corazón un jardín que dé frutos de toda clase. A ese desierto envía Dios uno que PREDICA LA CONVERSIÓN, que anuncia que es posible cambiar, que existe el perdón de los pecados, que otra forma de vivir es posible.
El Papa Benedicto XVI añadía en la homilía citada hablando de la misión de la Iglesia: “La Iglesia en su conjunto, así como sus Pastores, han de ponerse en camino como Cristo para rescatar a los hombres del desierto y conducirlos al lugar de la vida, hacia la amistad con el Hijo de Dios, hacia Aquel que nos da la vida, y la vida en plenitud.” (Idem).
Al desierto envía Dios a su mensajero. Al desierto envía Dios a su Iglesia. Y ASÍ TAMBIÉN VIENE EL SEÑOR.

 Jesús, vuestro párroco
 
Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 1-8

Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
Está escrito en el profeta Isaías: «Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino. Una voz grita en el desierto: "Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos."»
Juan bautizaba en el desierto; predicaba que se convirtieran y se bautizaran, para que se les perdonasen los pecados. Acudía la gente de Judea y de Jerusalén, confesaban sus pecados, y él los bautizaba en el Jordán.
Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba: –«Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.»
Palabra del Señor.
 
EL ADVIENTO CON EL PAPA FRANCISCO
“Este domingo marca la segunda etapa del tiempo de Adviento, un período estupendo que despierta en nosotros la espera del regreso de Cristo y la memoria de su venida histórica. La liturgia de hoy nos presenta un mensaje lleno de esperanza. Es la invitación del Señor expresado por boca del profeta Isaías: «Consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios» (40, 1). Con estas palabras se abre el Libro de la consolación, donde el profeta dirige al pueblo en exilio el anuncio gozoso de la liberación. El tiempo de la tribulación ha terminado; el pueblo de Israel puede mirar con confianza hacia el futuro: le espera finalmente el regreso a la patria. Por ello la invitación es dejarse consolar por el Señor.
Isaías se dirige a gente que atravesó un período oscuro, que sufrió una prueba muy dura; pero ahora llegó el tiempo de la consolación. La tristeza y el miedo pueden dejar espacio a la alegría, porque el Señor mismo guiará a su pueblo por la senda de la liberación y de la salvación. ¿De qué modo hará todo esto? Con la solicitud y la ternura de un pastor que se ocupa de su rebaño. Él, en efecto, dará unidad y seguridad al rebaño, lo apacentará, reunirá en su redil seguro a las ovejas dispersas, reservará atención especial a las más frágiles y débiles (cf. v. 11). Esta es la actitud de Dios hacia nosotros, sus criaturas. Por ello el profeta invita a quien le escucha —incluidos nosotros, hoy— a difundir entre el pueblo este mensaje de esperanza: que el Señor nos consuela. Y dejar espacio a la consolación que viene del Señor.
Pero no podemos ser mensajeros de la consolación de Dios si nosotros no experimentamos en primer lugar la alegría de ser consolados y amados por Él. Esto sucede especialmente cuando escuchamos su Palabra, el Evangelio, que tenemos que llevar en el bolsillo: ¡no olvidéis esto! El Evangelio en el bolsillo o en la cartera, para leerlo continuamente. Y esto nos trae consolación: cuando permanecemos en oración silenciosa en su presencia, cuando lo encontramos en la Eucaristía o en el sacramento del perdón. Todo esto nos consuela.
Dejemos ahora que la invitación de Isaías —«Consolad, consolad a mi pueblo»— resuene en nuestro corazón en este tiempo de Adviento. Hoy se necesitan personas que sean testigos de la misericordia y de la ternura del Señor, que sacude a los resignados, reanima a los desanimados. Él enciende el fuego de la esperanza. ¡Él enciende el fuego de la esperanza! No nosotros. Muchas situaciones requieren nuestro testimonio de consolación. Ser personas gozosas, que consuelan. Pienso en quienes están oprimidos por sufrimientos, injusticias y abusos; en quienes son esclavos del dinero, del poder, del éxito, de la mundanidad. ¡Pobrecillos! Tienen consolaciones maquilladas, no la verdadera consolación del Señor. Todos estamos llamados a consolar a nuestros hermanos, testimoniando que sólo Dios puede eliminar las causas de los dramas existenciales y espirituales. ¡Él puede hacerlo! ¡Es poderoso!
El mensaje de Isaías, que resuena en este segundo domingo de Adviento, es un bálsamo sobre nuestras heridas y un estímulo para preparar con compromiso el camino del Señor. El profeta, en efecto, habla hoy a nuestro corazón para decirnos que Dios olvida nuestros pecados y nos consuela. Si nosotros nos encomendamos a Él con corazón humilde y arrepentido, Él derrumbará los muros del mal, llenará los vacíos de nuestras omisiones, allanará las dosis de soberbia y vanidad y abrirá el camino del encuentro con Él. Es curioso, pero muchas veces tenemos miedo a la consolación, de ser consolados. Es más, nos sentimos más seguros en la tristeza y en la desolación. ¿Sabéis por qué? Porque en la tristeza nos sentimos casi protagonistas. En cambio en la consolación es el Espíritu Santo el protagonista. Es Él quien nos consuela, es Él quien nos da la valentía de salir de nosotros mismos. Es Él quien nos conduce a la fuente de toda consolación auténtica, es decir, al Padre. Y esto es la conversión. Por favor, dejaos consolar por el Señor. ¡Dejaos consolar por el Señor!
La Virgen María es la «senda» que Dios mismo se preparó para venir al mundo. Confiamos a ella la esperanza de salvación y de paz de todos los hombres y las mujeres de nuestro tiempo.” (Francisco. 7-12-2014).
El tiempo de Adviento
524           Al celebrar anualmente la liturgia de Adviento, la Iglesia actualiza esta espera del Mesías: participando en la larga preparación de la primera venida del Salvador, los fieles renuevan el ardiente deseo de su segunda Venida (cf. Ap 22, 17).

Juan, Precursor, Profeta y Bautista
523           San Juan Bautista es el precursor (cf. Hch 13, 24) inmediato del Señor, enviado para prepararle el camino (cf. Mt 3, 3). "Profeta del Altísimo" (Lc 1, 76), sobrepasa a todos los profetas (cf. Lc 7, 26), de los que es el último (cf.Mt 11, 13), e inaugura el Evangelio (cf. Hch 1, 22; Lc 16,16); desde el seno de su madre ( cf. Lc 1,41) saluda la venida de Cristo  y encuentra su alegría en ser "el amigo del esposo" (Jn 3, 29) a quien señala como "el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo" (Jn 1, 29). Precediendo a Jesús "con el espíritu y el poder de Elías" (Lc 1, 17), da testimonio de él mediante su predicación, su bautismo de conversión y finalmente con su martirio (cf. Mc 6, 17-29).

717  "Hubo un hombre, enviado por Dios, que se llamaba Juan. (Jn 1, 6). Juan fue "lleno del Espíritu Santo ya desde el seno de su madre" (Lc 1, 15. 41) por obra del mismo Cristo que la Virgen María acababa de concebir del Espíritu Santo. La "visitación" de María a Isabel se convirtió así en "visita de Dios a su pueblo" (Lc 1, 68).

718   Juan es "Elías que debe venir" (Mt 17, 10-13): El fuego del Espíritu lo habita y le hace correr delante [como "precursor"] del Señor que viene. En Juan el Precursor, el Espíritu Santo culmina la obra de "preparar al Señor un pueblo bien dispuesto" (Lc 1, 17).

719  Juan es "más que un profeta" (Lc 7, 26). En él, el Espíritu Santo consuma el "hablar por los profetas". Juan termina el ciclo de los profetas inaugurado por Elías (cf. Mt 11, 13-14). Anuncia la inminencia de la consolación de Israel, es la "voz" del Consolador que llega (Jn 1, 23; cf. Is 40, 1-3). Como lo hará el Espíritu de Verdad, "vino como testigo para dar testimonio de la luz" (Jn 1, 7;cf. Jn 15, 26; 5, 33). Con respecto a Juan, el Espíritu colma así las "indagaciones de los profetas" y la ansiedad de los ángeles (1 P 1, 10-12): "Aquél sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo ... Y yo lo he visto y doy testimonio de que este es el Hijo de Dios ... He ahí el Cordero de Dios" (Jn 1, 33-36).

720  En fin, con Juan Bautista, el Espíritu Santo, inaugura, prefigurándolo, lo que realizará con y en Cristo: volver a dar al hombre la "semejanza" divina. El bautismo de Juan era para el arrepentimiento, el del agua y del Espíritu será un nuevo nacimiento (cf. Jn 3, 5).
Señor Jesús, que fuiste precedido y testimoniado por Juan en el desierto, el cual dijo de Ti que traerías el Espíritu Santo, en un contexto de agua abundante, en un bautismo: “él os bautizará con Espíritu Santo”. Te pedimos que nos sumerjas en tu Santo Espíritu, que lo derrames sobre nosotros y nuestras familias, que tu Santo Amor nos llene para colaborar en la transformación del desierto y aridez de nuestras relaciones, para llegar a ser personas-cántaro que riegan de esperanza, personas consoladoras que derraman ternura y sacan al hombre de la tragedia de la soledad sin esperanza, personas fuentes de agua viva en medio de un mundo sediento necesitado de la alegría del evangelio. (Oración inspirada en Papa Francisco. Evangelii Gaudium 86).
Del 11 al 17 de diciembre tendrá lugar en la Parroquia la semana de la Familia. ¿CONOCES ALGUNA FAMILIA QUE SUFRE?
En la enfermedad, desempleo, ira, adicciones, soledad, esclavitud del trabajo o de las nuevas tecnologías, bullying, falta de comunicación, separación, pérdida de algún ser querido, …

El martes 12 de diciembre a las 19:30 h. celebraremos la Eucaristía y rezaremos por todas las familias y en concreto por la tuya. Si tienes una intención particular a la cual quieres que nos unamos puedes dejar anónimamente tu petición en el buzón. La parroquia intercede en favor de los matrimonios cristianos, en especial, de los que están en crisis, de los que tienen problemas concretos. Pediremos a la Sagrada Familia la sanación de tu matrimonio o del problema, cualquiera que éste sea.

El miércoles 13 de diciembre a las 20:30 h. compartiremos experiencias con la ayuda de un matrimonio acerca de la “oración y la bendición en la familia”..

El jueves 14 de diciembre a las 19:30 h. celebraremos la Eucaristía y rezaremos por todas las familias, y en concreto por sus difuntos. Si quieres que recemos por algún familiar en concreto, puedes dejar su nombre y tu relación (padre, madre, abuelo, abuela, hermano, tío,…) y rezaremos por ellos.

El viernes 15 de diciembre a las 20:30 h. habrá una Vigilia de oración por todas las familias. Ven con tu familia y únete a la oración. Finalizará con una bendición solemne a cada familia.
¡Ahora puedes ayudar!, ¡Ahora es el momento!, Reza por tu familia, reza por las familias. La comunidad parroquial se une a tu oración.
El domingo 17 a las 17.00 h. será el Festival de Villancicos.

También hay un concurso de 1. dibujo-pintura, 2. redacción y 3. poesía bajo el lema: “Tu familia en el portal de Belén”. Encontrarán las bases a la entrada de la Iglesia y en el blog de la parroquia. Entrega de un detalle a cada participante: el sábado 30 de diciembre en la misa de 19.30 h. Entrega de premios el jueves 5 de enero a las 20.30 h. coincidiendo con la presencia de SSMM los Reyes de Oriente.
1. TIEMPO DE ADVIENTO. ORACIÓN COMUNITARIA: De lunes a viernes, a las 6.30 de la mañana y a las 10.00 de la mañana con Exposición del Santísimo Sacramento. Esta semana solamente el lunes, martes y jueves.
2. Presentación del nuevo plan de confirmación y post-confirmación: domingo 10 de diciembre a las 9.00 noche en el templo parroquial.
3. Reunión del Equipo de Pastoral de la Salud: martes 12 de diciembre a las 20.30 h.
2. Retiro de Adviento: sábado 16 de diciembre de 9.30 a 13.30 h. en la parroquia de San Francisco de Borja de Gandía.
5. Ya está a la venta el Calendario 2018, tanto de mesa como de pared.
6. Tiene a su disposición la corona de adviento, un folleto para ayudar en la oración de la familia, así como EL EVANGELIO 2018 Y LIBRETAS PARA APUNTES.
7. La asociación de la Ciudad de la Esperanza que preside el sacerdote D. Vicente Aparicio nos ha pedido ayuda. Se trataría de adquirir un lote de dos piezas de turrón solidario por 10 euros para ayudar a esta asociación.
8. Si conoce alguna persona que esté enferma o impedida no dude en comunicárnoslo.
9. A partir del 12 de enero la parroquia recuperará la Adoración de los viernes. Será por la tarde de 16.30 h. a 19.30 h. Les invitamos a apuntarse en turnos de media hora para que la Iglesia esté abierta y el Santísimo Sacramento acompañado. Comunicarlo en despacho o sacristía.
10. OPERACIÓN KILO DE CÁRITAS: Durante el mes de diciembre recogeremos los botes o kilos de alimentos no perecederos para ayudar a Cáritas.

VEN, SEÑOR JESÚS


Del 11 al 17 de Diciembre de 2017
Lunes 11. San Dámaso I, Papa. 19.30 h.: En sufragio de: Jesús Antonio Sánchez López. 
Martes 12. Ntra. Sra. de Guadalupe. 19.30 h.: En sufragio de: Dolores Puig Matoses. PIDIENDO POR LAS FAMILIAS QUE SUFREN. 
Miércoles 13. Santa Lucía. 19.30 h.: Sin intención. 
Jueves 14. San Juan de la Cruz. 19.30 h.: En sufragio de: LOS DIFUNTOS DE NUESTRAS FAMILIAS FALLECIDOS RECIENTEMENTE. 
Viernes 15. 19.30 h.: Sin intención. 
Sábado 16. Por la tarde: DOMINGO TERCERO DE ADVIENTO. 18.00 h.: Con niños. Sin intención. 19.30 h.: Sin intención. 21.00 h.: Sin intención. 
Domingo 17. DOMINGO TERCERO DE ADVIENTO. 10.00 h.: Sin intención. 11.30 h.: Pro Pópulo. 19.30 h.: Sin intención.
Puedes descargar la Hoja Parroquial:



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