3 de agosto de 2016

JMJ 2016. Peregrinación cuarto dia.

Ida Dia 4. 30-07-2016
Maria R y Sara

Otro día mas y nosotros seguíamos en el bus, nos esperaba por delante una larga noche de
insomnio, dolor de cuello,frío.. pero nada nos quitaba las ganas de llegar a Cracovia.
Al final, tras un laaaaaargo atasco que nos hizo retrasarnos 2 horas, llegamos a Cracovia,
pero con algunas dudas e incertidumbres que Dios no tardó en resolver regalando nos un precioso
parque (con sombra) para comer y coger fuerzas pero lo que no sabíamos eran los 17 km cargados
de mochilas que nos quedaban hasta llegar al Campo de la Misericordia donde estaba el Papa. El
camino se hizo mas largo de lo que esperamos (ya que teníamos entendido que íbamos a hacer 4
km) pero en el pudimos ver las maravillas que hace el Señor en cada uno de nosotros.
A mi personalmente me llamo mucho la atención como los vecinos del pueblo mas cercano
ofrecían todo lo que tenían; baños, agua, comida e incluso el sofá. Fue increíble ver como alguien
que no te conoce, te trata como un hermano y eso solo lo puedes sentir cuando Dios esta contigo.
Sara

La mayoría de la gente llego al Campo de la Misericordia tarde pero pudieron ver al Papa
despedirse. Cinco personas no tuvieron esa oportunidad ya que por culpa del cansancio,calor y el
peso no pudieron ir al mismo paso que el resto. Por desgracia al llegar nos vimos en la situación que
en el sector asignado no cabíamos. Nos pusimos a rezar para que Dios nos regalara un lugar donde
estar y descansar. Me sorprendió mucho que al acabar de rezar vinieron los catequistas a decirnos
que había un lugar para nosotros. Fue una gran alegría!!!!.
Al llegar a ese lugar y descansar repusimos fuerzas y empezamos a bailar,a hablar con la
gente. Es una alegría ver tanto joven que cree en lo mismo que tu y ver la alegría que se forma
bailando y cantando juntos. Llegó a un punto que en el circulo de bailar no cabía más gente.
Después fuimos a descansar. El silencio era IMPRESIONANTE.
Bueno para acabar decir que siempre se cumple la palabra de Jesucristo “Los últimos serán
los primeros en el Reino de los Cielos”..... porque las chicas que no vieron al Papa el día anterior lo
pudimos ver en persona a pocos cm. Para mi fue la mejor experiencia de la peregrinación. Y
también digo que me sorprende que Dios nos quitara el miedo a que nos pasara algo, por los últimos
atentados. He visto que Dios siempre está a nuestro lado.
Maria R


















1 de agosto de 2016

Encuentro vocacional del Camino con motivo de la JMJ de Cracovia.

JMJ. Salimos de Munich y llegamos a Cracovia. Días 4 y 5.

Salimos de Munich, dirección Cracovia, noche de viaje... Los jóvenes continúan con mucha fuerza, realmente son "la juventud del Papa" impresionante la comunión que se vive en el autobús, esto es un aborronament (expresión que viene siendo común en la peregrinación).












30 de julio de 2016

Discurso del Papa Francisco en el Vía Crucis de la JMJ Cracovia 2016



CRACOVIA, 29 Jul. 16 / 12:35 pm (ACI).- En el Parque Jordan y acompañado de cientos de miles de jóvenes, el Papa Francisco presidió el Vía Crucis de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Cracovia 2016.
A continuación el discurso completo del Santo Padre.
«Tuve hambre y me disteis de comer,
tuve sed y me disteis de beber,
fui forastero y me hospedasteis,
estuve desnudo y me vestisteis,
enfermo y me visitasteis,
en la cárcel y vinisteis a verme» (Mt 25,35-36).
Estas palabras de Jesús responden a la pregunta que a menudo resuena en nuestra mente y en nuestro corazón: «¿Dónde está Dios?». ¿Dónde está Dios, si en el mundo existe el mal, si hay gente que pasa hambre o sed, que no tienen hogar, que huyen, que buscan refugio? ¿Dónde está Dios cuando las personas inocentes mueren a causa de la violencia, el terrorismo, las guerras? ¿Dónde está Dios, cuando enfermedades terribles rompen los lazos de la vida y el afecto? ¿O cuando los niños son explotados, humillados, y también sufren graves patologías?
¿Dónde está Dios, ante la inquietud de los que dudan y de los que tienen el alma afligida? Hay preguntas para las cuales no hay respuestas humanas. Sólo podemos mirar a Jesús, y preguntarle a Él. Y la respuesta de Jesús es esta: «Dios está en ellos», Jesús está en ellos, sufre en ellos, profundamente identificado con cada uno. Él está tan unido a ellos, que forma casi como «un solo cuerpo».

Jesús mismo eligió identificarse con estos hermanos y hermanas que sufren por el dolor y la angustia, aceptando recorrer la vía dolorosa que lleva al calvario. Él, muriendo en la cruz, se entregó en las manos del Padre y, con amor que se entrega, cargó consigo las heridas físicas, morales y espirituales de toda la humanidad.
Abrazando el madero de la cruz, Jesús abrazó la desnudez y el hambre, la sed y la soledad, el dolor y la muerte de los hombres y mujeres de todos los tiempos. En esta tarde, Jesús —y nosotros juntos con él— abraza con especial amor a nuestros hermanos sirios, que huyeron de la guerra. Los saludamos y acogemos con amor fraternal y simpatía.
Recorriendo el Vía Crucis de Jesús, hemos descubierto de nuevo la importancia de configurarnos con él mediante las 14 obras de misericordia. Ellas nos ayudan a abrirnos a la misericordia de Dios, a pedir la gracia de comprender que sin la misericordia no se puede hacer nada, sin la misericordia yo, tú, todos nosotros, no podemos hacer nada. Veamos primero las siete obras de misericordia corporales: dar de comer al hambriento; dar de beber al sediento; vestir al desnudo; acoger al forastero; asistir al enfermo; visitar a los presos; enterrar a los muertos. Gratis lo hemos recibido, gratis lo hemos de dar.
Estamos llamados a servir a Jesús crucificado en toda persona marginada, a tocar su carne bendita en quien está excluido, tiene hambre o sed, está desnudo, preso, enfermo, desempleado, perseguido, refugiado, emigrante. Allí encontramos a nuestro Dios, allí tocamos al Señor. Jesús mismo nos lo ha dicho, explicando el «protocolo» por el cual seremos juzgados: cada vez que hagamos esto con el más pequeño de nuestros hermanos, lo hacemos con él (cf. Mt 25,31-46).
Después de las obras de misericordia corporales vienen las espirituales: dar consejo al que lo necesita, enseñar al que no sabe, corregir al que yerra, consolar al triste, perdonar las ofensas, soportar con paciencia a las personas molestas, rogar a Dios por los vivos y por los difuntos. Nuestra credibilidad como cristianos depende del modo en que acogemos a los marginados que están heridos en el cuerpo y al pecador herido en el alma. No en las ideas, sino allí.
Hoy la humanidad necesita hombres y mujeres, y en especial jóvenes como vosotros, que no quieran vivir sus vidas «a medias», jóvenes dispuestos a entregar sus vidas para servir generosamente a los hermanos más pobres y débiles, a semejanza de Cristo, que se entregó completamente por nuestra salvación.
Ante el mal, el sufrimiento, el pecado, la única respuesta posible para el discípulo de Jesús es el don de sí mismo, incluso de la vida, a imitación de Cristo; es la actitud de servicio. Si uno, que se dice cristiano, no vive para servir, no sirve para vivir. Con su vida reniega de Jesucristo.

En esta tarde, queridos jóvenes, el Señor los invita de nuevo a que sean protagonistas de vuestro servicio; quiere hacer de ustedes una respuesta concreta a las necesidades y sufrimientos de la humanidad; quiere que sean un signo de su amor misericordioso para nuestra época.
Para cumplir esta misión, Él les señala la vía del compromiso personal y del sacrificio de sí mismo: es la vía de la cruz. La vía de la cruz es la vía de la felicidad de seguir a Cristo hasta el final, en las circunstancias a menudo dramáticas de la vida cotidiana; es la vía que no teme el fracaso, el aislamiento o la soledad, porque colma el corazón del hombre de la plenitud de Cristo. La vía de la cruz es la vía de la vida y del estilo de Dios, que Jesús manda recorrer a través también de los senderos de una sociedad a veces dividida, injusta y corrupta.
La vía de la cruz no es un hábito sadomasoquista, la vía de la cruz es la única que vence el pecado, el mal y la muerte, porque desemboca en la luz radiante de la resurrección de Cristo, abriendo el horizonte a una vida nueva y plena. Es la vía de la esperanza y del futuro. Quien la recorre con generosidad y fe, siembra esperanza y yo quisiera que ustedes sean sembradores de esperanza.
Queridos jóvenes, en aquel Viernes Santo muchos discípulos regresaron a sus casas tristes, otros prefirieron ir al campo para olvidar la cruz. Me pregunto y respondan cada uno de ustedes en el propio corazón: ¿Cómo desean regresar esta noche a vuestras casas, a vuestros alojamientos, a sus carpas? ¿Cómo desean volver esta noche a encontraros con vosotros mismos?
El mundo nos mira, a cada uno de vosotros corresponde responder al desafío de esta pregunta.

El Papa Francisco en Auschwitz: Oración en silencio.

Un mensaje de piedad y perdón fue el que dejó escrito el Papa Francisco en el campo de concentración Auschwitz, al que visitó en el tercer día de su viaje apostólico a Polonia, con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud Cracovia 2016.


Desde su llegada a las 9:15, el Papa permanece en silencio. Cruza el umbral de la puerta de Auschwitz con la inscripción “Arbeit macht frei” (El trabajo les hará libres) y continúa en silencio mientras el sol asciende. 

El silencio de Francisco
El Papa sigue allí, tranquilo y ensimismado en su silencio. A diferencia de sus predecesores, no alza la voz. Al final, se levanta y roza con sus labios uno de los postes de metal de la valla. La visita continúa en un carro de golf hasta las barracas donde se asesinaba a los presos. Allí se encuentra con Beata Szydlo, primera ministra de Polonia, que le acompaña entre los muros de ladrillo. Francisco quiere sentir el lugar y encontrarse allí con los doce testigos de aquel entonces.
Todos son mayores, muy mayores. Una señora de cabellos blancos le susurra algo y el la besa en las mejillas. Otro hombre alto le saluda con un decidido apretón de manos. Más tarde, le enseña al Papa una foto con una figura esquelética entre un grupo de prisioneros en los días de la liberación. Francisco se queda impresionado por los doce, consciente de que son algunos de los pocos que todavía son testigos supervivientes de aquella crueldad.
La celda de la muerte de Maximilian Kolbe
El Papa no visita aquellas salas de las barracas del campo de Auschwitz-Birkenau donde las montañas de pelo, de gafas y maletas son los testimonios de más de un millón de personas que fueron asesinadas. Pero sí baja las escaleras del bloque 11, el llamado “búnker del hambre”. Para él, una etapa importante en su camino. Allí abajo, el 14 de agosto de 1941, falleció el sacerdote franciscano Maximilian Kolbe. Cuando los guardas del campo de concentración seleccionaron hombres para enviarlos a la muerte en represalia por la presunta huída de un preso, Kolbe se ofreció a cambio de un padre de familia. Eso ocurrió hace casi 75 años. Francisco se sienta durante 5 minutos en este sótano oscuro, observado tan solo por una cámara. En soledad con el recuerdo, orando en silencio. Poco después, escribe las únicas palabras que expresó durante su visita. Las escribe en castellano en el libro de visitantes de Auschwitz: “¡Señor, ten piedad de tu pueblo, perdón por tanta crueldad!”.
Con el sol ya en lo alto en este día de verano, el Papa llega al centro del complejo de Auschwitz. El séquito de vehículos de seguridad avanza despacio. Delante del monumento esperan desde hace horas miles de invitados. Entre ellos, 25 hombres “justos entre los pueblos”, personas que arriesgaron su vida para ayudar a sobrevivir a los judíos. Szydlo está allí y saluda a estos invitados tan especiales. Pero el aplauso es para Francisco, que posteriormente se acerca al panel en memoria de las víctimas para terminar encendiendo una vela, mientras los asistentes entonan salmos. Primero en hebreo, y luego en polaco.

JMJ 2016. En Munich anunciamos a Jesucristo. Ida dia 3.

 Hoy es un día dedicado a nuestro Dios. El recibimiento por parte de la parroquia de Moosach ha sido impresionante.

Hoy les hemos acompañado en la Eucaristía matinal, luego hemos estado en Munich, impresionante testimonio de los jóvenes que con fuerza y sin ninguna vergüenza anunciaban a Jesucristo en las principales plazas. El Señor nos facilitó un traductor. Nos está acompañando con "Angeles" que proveen todo lo necesario... Y la gente "escucha"!

Oscar







JMJ 2016. Ya estamos en Moosach por la mañana. Ida dia 3. 29.07.2016

Nos levantamos a las 7:00 para poder acudir (una hora más tarde) a la Misa de la Parroquia del pueblo, donde descansamos (Moosach). Nos resultó muy cortita y diferente. La Iglesia se llenó "gracias a nuestra presencia". Hasta pudimos hacer un ratito de Adoración al Santísimo.
Al finalizar, hambrientos, nos dirigimos al desayuno. Super el desayuno.
Sobre las 11:00 nos fuimos a la parada de autobús y luego enlazamos con el metro hasta Munich.
Visitamos diferentes monumentos, Iglesias …
Allí conocimos a Eduardo y sus hijas...
Comimos en McDonalds. Todos llenos de energía y alegría nos condujeron al mercado central de Munich.... Sacamos los instrumentos y nos pusimos a cantar y bailar.
La gente de la calle admirada por lo que veían y oían se paraban a mirar, escuchar e incluso llorar....
(nota del transcriptor: La gente de Munich está muy afectada por el atentado de los últimos días...por eso escuchar un mensaje de Vida después de todos los mensajes de muerte es un bálsamo para corazones y almas.
Paramos de cantar para poder dar testimonio y continuamos bailando por todas las calles de Munich...
Ya casi sin voz regresamos a Moosach donde nos esperaban las maletas para hacer, las duchas y...pizza para todos.
A las 23 h. subimos al autobús y.... Continuará el día 4.
(nota del transcriptor: ya tenemos sitio de sobra para maletas y comida)

Cristina y María C.




JMJ 2016. Los peregrinos llegan a Moosach donde son acogidos.

Ayer llegamos al pueblo de Moosach, pequeño pueblo de la región de Baviera, cerca de Munich, nos acogen con gran ilusión la comunidad parroquial, preparándonos una espectacular cena y nos tienen preparado también todo un itinerario para conocer Munich, todo esto tras 12 horas de viaje de Lyon a Moosach, pero los jóvenes son incansables y siguen las palabras del santo padre "quiero lío en las Diócesis"... "Que la iglesia salga a la calle..". Y esto es lo que están haciendo estos jóvenes por allá donde pasamos...(continuará) 

Oscar.







JMJ 2016. Nuestros peregrinos llegan a Alemania. Ida 2. 28-07-16

Ida 2. 28-07-16

Jeremías

Tras una noche entre ronquidos e historias de miedo en el convento, empezamos el segundo día. Un
día mayoritariamente de autobús.

Aunque solo llevemos un día, empieza a notarse el cansancio y el autobús queda en silencio de vez
en cuando. A medida que nos acercamos a Moosach la cosa se va animando.
Estaba previsto llegar a las 7 pero llegamos a las 9...

Lo que mas me ha impresionado de este día ha sido la acogida....IMPRESIONANTE.
Llegar y tener la cena preparada y un sitio donde dormir es de agradecer, y mucho...Muy contento
con estos dos días,muy grande la comunión del grupo.

Jeremias


Comienzan a aparecer los Angeles........ ya os iremos contando.

28 de julio de 2016

JMJ 2016: Nuestros peregrinos son acogidos en Francia por las hermanas de S. José de Montgay.

Ayer fuimos acogidos por las hermanas de S. José de Montgay, pudimos ir a Ars, visitar la casa natal y celebrar la eucaristía en el sepulcro de S. Juan María Vianney. Rezar por nuestros párrocos. Fue una gran fiesta la que el Señor nos tenía preparada, luego pudimos conversar y nos contaron su experiencia la madre general y la superiora del convento de S. José de Montgay.