2 de abril de 2016

Domingo 3 de abril de 2016. 2 PAS C.

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 3 de Abril de 2016

          Queridos hermanos:
En este segundo domingo de Pascua, de la Divina Misericordia, se produce un encuentro entre la Misericordia de Dios y la miseria humana. Todo se juega en el diálogo de estas realidades. En primer lugar Jesús, Misericordia crucificada, traspasada y resucitada muestra por las ventanas de sus llagas las entrañas de misericordia y ternura de nuestro Dios. Nos amó hasta el extremo y nos sigue amando con amor fiel. En segundo lugar nuestra miseria humana. El camino recorrido por los discípulos de Jesús les ha llevado a reconocer su miseria y sus pecados. Creyendo que iban a ser ellos los que libraran a Jesús de la muerte, que lo iban a defender incluso por medio de la espada (Lc 22,38.49), que no iban a abandonarle ni negarle y que incluso darían la vida por él (cf Mt 26,35) se encuentran encerrados, miedosos, con la propia sorpresa de que a la Alianza Nueva realizada en el derramamiento de la sangre en la cruz solamente ha ido Jesús. Ellos han huido, escapado. Y la mayor sorpresa de este encuentro entre la Misericordia y la miseria es la abundancia de regalos que trae la Misericordia: la paz, la alegría, el don del Espíritu Santo… A este encuentro no ha sido invitada la Ley antigua del fariseo que se cree cumplidor de la Ley y juzga a los demás. Sí ha sido invitada la nueva Ley de la caridad y del perdón, de la paciencia y el respeto del proceso del otro. Tras este encuentro en el que se saben perdonados y reciben la misión del perdón de los pecados “a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados”, ¿os imagináis a los discípulos comportarse con Tomás, como aquel siervo al que se le perdonaron 10.000 talentos y que fue incapaz de perdonar 100 denarios? (cf Mt 18,21-35). Tras este encuentro los discípulos han aprendido vitalmente lo que significa el perdón “setenta veces siete” (Mt 18,22), han aprendido lo que se dice en el Padrenuestro: “perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.” Al reconocerse pecadores pueden pedir con confianza y esperanza el perdón de sus ofensas. Y por el perdón recibido pueden poner en práctica el mandato del amor, incluso al enemigo, en el perdón de las ofensas. El desbordamiento de la misericordia del resucitado se expresa en el vivir y ser conforme a esa misión: perdonar a los que nos han ofendido. Si algún miembro de la comunidad cristiana no puede perdonar las ofensas, sean las que sean, es porque le queda camino que recorrer hasta ese encuentro en el Cenáculo entre la Misericordia de Dios y la propia miseria. La misericordia de Dios “no puede penetrar en nuestro corazón si no hemos sabido perdonar a nuestros enemigos, a ejemplo y con la ayuda de Cristo.” (Catecismo 2862). Paciencia. La que tuvo Jesús con sus discípulos. La paciencia todo lo alcanza. También el vivir de la Misericordia de Dios.
Jesús, vuestro párroco

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 19-31

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: — «Paz a vosotros.»
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: — «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.»
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
— «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
— «Hemos visto al Señor.»
Pero él les contestó: — «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.»
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: — «Paz a vosotros.»
Luego dijo a Tomas: — «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.»
Contestó Tomás: — «¡Señor mío y Dios mío!»
Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.»
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.
Palabra del Señor.
LA MISERICORDIA DE DIOS BROTA DEL CORAZÓN TRASPASADO DE CRISTO

1225        En su Pascua, Cristo abrió a todos los hombres las fuentes del Bautismo. (…) La sangre y el agua que brotaron del costado traspasado de Jesús crucificado (cf. Jn 19,34) son figuras del Bautismo y de la Eucaristía, sacramentos de la vida nueva (cf 1 Jn 5,6-8): desde entonces, es posible "nacer del agua y del Espíritu" para entrar en el Reino de Dios (Jn 3,5).
                 Considera donde eres bautizado, de donde viene el Bautismo: de la cruz de Cristo, de la muerte de Cristo. Ahí está todo el misterio: El padeció por ti. En él eres rescatado, en él eres salvado. (S. Ambrosio, sacr. 2,6).

1851 En la Pasión, la misericordia de Cristo vence al pecado. En ella, es donde éste manifiesta mejor su violencia y su multiplicidad: incredulidad, rechazo y burlas por parte de los jefes y del pueblo, debilidad de Pilato y crueldad de los soldados, traición de Judas tan dura a Jesús, negaciones de Pedro y abandono de los discípulos. Sin embargo, en la hora misma de las tinieblas y del príncipe de este mundo (cf Jn 14,30), el sacrificio de Cristo se convierte secretamente en la fuente de la que brotará inagotable el perdón de nuestros pecados.

Oh Cruz de Cristo: La impresionante oración que el Papa escribió y rezó en el Vía Crucis de este 2016


Oh Cruz de Cristo, símbolo del amor divino y de la injusticia humana, icono del supremo sacrificio por amor y del extremo egoísmo por necedad, instrumento de muerte y vía de resurrección, signo de la obediencia y emblema de la traición, patíbulo de la persecución y estandarte de la victoria.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo alzada en nuestras hermanas y hermanos asesinados, quemados vivos, degollados y decapitados por las bárbaras espadas y el silencio infame.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los rostros de los niños, de las mujeres y de las personas extenuadas y amedrentadas que huyen de las guerras y de la violencia, y que con frecuencia sólo encuentran la muerte y a tantos Pilatos que se lavan las manos. Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los doctores de la letra y no del espíritu, de la muerte y no de la vida, que en vez de enseñar la misericordia y la vida, amenazan con el castigo y la muerte y condenan al justo.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los ministros infieles que, en vez de despojarse de sus propias ambiciones, despojan incluso a los inocentes de su propia dignidad.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los corazones endurecidos de los que juzgan cómodamente a los demás, corazones dispuestos a condenarlos incluso a la lapidación, sin fijarse nunca en sus propios pecados y culpas.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los fundamentalismos y en el terrorismo de los seguidores de cierta religión que profanan el nombre de Dios y lo utilizan para justificar su inaudita violencia.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los que quieren quitarte de los lugares públicos y excluirte de la vida pública, en el nombre de un cierto paganismo laicista o incluso en el nombre de la igualdad que tú mismo nos has enseñado.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los poderosos y en los vendedores de armas que alimentan los hornos de la guerra con la sangre inocente de los hermanos. Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los traidores que por treinta denarios entregan a la muerte a cualquier persona.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los ladrones y en los corruptos que en vez de salvaguardar el bien común y la ética se venden en el miserable mercado de la inmoralidad.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los necios que construyen depósitos para conservar tesoros que perecen, dejando que Lázaro muera de hambre a sus puertas.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los destructores de nuestra «casa común» que con egoísmo arruinan el futuro de las generaciones futuras.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los ancianos abandonados por sus propios familiares, en los discapacitados, en los niños desnutridos y descartados por nuestra sociedad egoísta e hipócrita.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en nuestro mediterráneo y en el Mar Egeo convertidos en un insaciable cementerio, imagen de nuestra conciencia insensible y anestesiada.
Oh Cruz de Cristo, imagen del amor sin límite y vía de la Resurrección, aún hoy te seguimos viendo en las personas buenas y justas que hacen el bien sin buscar el aplauso o la admiración de los demás. Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los ministros fieles y humildes que alumbran la oscuridad de nuestra vida, como candelas que se consumen gratuitamente para iluminar la vida de los últimos.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en el rostro de las religiosas y consagrados –los buenos samaritanos– que lo dejan todo para vendar, en el silencio evangélico, las llagas de la pobreza y de la injusticia.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los misericordiosos que encuentran en la misericordia la expresión más alta de la justicia y de la fe.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en las personas sencillas que viven con gozo su fe en las cosas ordinarias y en el fiel cumplimiento de los mandamientos.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los arrepentidos que, desde la profundidad de la miseria de sus pecados, saben gritar: Señor acuérdate de mí cuando estés en tu reino.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los beatos y en los santos que saben atravesar la oscuridad de la noche de la fe sin perder la confianza en ti y sin pretender entender tu silencio misterioso.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en las familias que viven con fidelidad y fecundidad su vocación matrimonial. Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los voluntarios que socorren generosamente a los necesitados y maltratados. Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los perseguidos por su fe que con su sufrimiento siguen dando testimonio auténtico de Jesús y del Evangelio.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los soñadores que viven con un corazón de niños y trabajan cada día para hacer que el mundo sea un lugar mejor, más humano y más justo.
En ti, Cruz Santa, vemos a Dios que ama hasta el extremo, y vemos el odio que domina y ciega el corazón y la mente de los que prefieren las tinieblas a la luz.
Oh Cruz de Cristo, Arca de Noé que salvó a la humanidad del diluvio del pecado, líbranos del mal y del maligno. Oh Trono de David y sello de la Alianza divina y eterna, despiértanos de las seducciones de la vanidad. Oh grito de amor, suscita en nosotros el deseo de Dios, del bien y de la luz.
Oh Cruz de Cristo, enséñanos que el alba del sol es más fuerte que la oscuridad de la noche. Oh Cruz de Cristo, enséñanos que la aparente victoria del mal se desvanece ante la tumba vacía y frente a la certeza de la Resurrección y del amor de Dios, que nada lo podrá derrotar u oscurecer o debilitar. Amén.

Durante varios domingos se realizarán encuentros de oración y predicación de la Buena Noticia llamados Misión en las Plazas con el Papa Francisco. Se realiza esta misión en las principales ciudades de Europa.

Es una reunión festiva, de oración y de anuncio del Evangelio durante una hora.
Será en el parque de las Esclavas de 11.00 a 12.00 h.
Será los domingos 3, 10, 17, 24 de abril y 8 y 15 de mayo.
Nos dice San Pablo que la fe viene por el oído. Pero ¿qué es lo que hemos de escuchar para tener fe? Dice San Pablo que Dios ha querido salvar a los creyentes por medio del Kerygma, la necedad de la predicación. 
Tu vida puede cambiar. Se puede ser feliz en este mundo. Puedes salir de la rutina, del desánimo, de la tristeza, de tus pecados. Cristo ha resucitado. La losa del pasado, la losa del rencor, la losa de la debilidad propia o ajena, la losa de los propios pecados ha sido retirada y Cristo ha salido del sepulcro resucitado y la muerte ya no tiene poder sobre él. Te invitamos.


 
1. Actualización colectas: SEMINARIO: 370 €. JUEVES SANTO PARA CÁRITAS INTERPARROQUIAL: 551,68 €. APORTACIONES DE LA CRUZ DE LA CUARESMA DE CARIDAD: 1.271 €.
2. El domingo 3 de abril a las 7 de la tarde en la Iglesia del Temple de Valencia un miembro de nuestra comunidad parroquial, Juan Carlos Picornell, realizará la profesión perpetua en la comunidad religiosa de los Cooperadores de la Verdad de la Madre de Dios. Les invitamos a orar por él.
3. El lunes 4 de abril es la solemnidad de San Vicente Ferrer, patrono principal de la Comunidad valenciana. Es día de precepto. Habrá misa en la parroquia a las 7.30 tarde.
4. A partir del martes 5 de abril se reanudan las actividades pastorales de la parroquia.
5. El miércoles 6 de abril comenzará el Curso básico de Voluntariado en los locales de Cáritas interparroquial, calle archiduque Carlos 15. Horario: de 18.30 a 20.30 h. y a las 20.30 h. se reunirá el Equipo de Liturgia.
6. El viernes 8 de abril será la visita ordinaria a enfermos e impedidos en tiempo de Pascua.
7. El viernes 8 de abril a las 21.30 h. habrá una Vigilia de oración con jóvenes en las Clarisas.
8. El domingo 10 de abril nuestra parroquia participará en el Festival de la Canción vocacional en el Seminario Mayor de Moncada por medio de los niños de Anatolé que han presentado una canción con el título “Ve y haz tú lo mismo”.
Los jóvenes de la parroquia de San Francisco de Borja han organizado una obra musical para recaudar fondos de cara a la Jornada Mundial de la Juventud que tendrá lugar en Cracovia a finales del mes de julio. La obra se titula COMO GRANO DE TRIGO y tendrá lugar el domingo 24 de abril a las 19.00 h. en el Colegio Calderón del Grau de Gandía. Lo que se recaude les ayudará a pagar el viaje. Les invitamos a conseguir las entradas.
Del 4 al 10 de abril de 2016
Lunes 4. Solemnidad de San Vicente Ferrer, presbítero. Patrono Principal de la Comunidad valenciana. 19.30 h.: Sin intención. 
Martes 5. Solemnidad de la Anunciación del Señor. 19.30 h.: En sufragio de: Dif. Fam. Calvet-Sancho. 
Miércoles 6. 19.30 h.: Sin intención. 
Jueves 7. San Juan Bautista la Salle, presbítero. 19.30 h.: Sin intención. 
Viernes 8. 19.30 h.: En sufragio de: Antonio Casanova. 
Sábado 9. Por la tarde: DOMINGO III DE PASCUA. 18.00 h.: Con niños. En sufragio de: Dif. Fam. García-Estruch. 19.30 h.: Sin intención. 21.00 h.: En sufragio de: Pascual Romero. 
Domingo 10. DOMINGO III DE PASCUA.  9.30 h.: Sin intención. 11.00 h.: Sin intención. 12.00 h. Pro Pópulo. 19.30 h.: Sin intención.
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