22 de marzo de 2014

Domingo 23 de marzo de 2014. III CUARESMA A

 HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 23 de marzo de 2014  


      
Queridos hermanos:
Hemos llegado al tercer domingo de Cuaresma también conocido como el domingo de la samaritana. En este Evangelio de la samaritana, mientras Jesús conversa con ella, antes de anunciar el culto esencialmente espiritual que habría de ser el sello característico de la Iglesia cristiana, Jesús le anuncia aquí la próxima caducidad del culto israelita, y aún quizá también la incredulidad, tanto de los judíos como de los samaritanos. De ahí que, ante el fracaso de unos y otros, le diga: Créeme a Mí. Así viven los hombres también hoy entre opiniones y bandos, todos falaces. Y Jesús sigue diciéndonos. Créeme a Mí, único que no te engaña, y Yo te enseñaré, como a esta humilde mujer, lo que agrada al Padre (v. 23), es decir, la sabiduría. Quiero que adores al Padre en espíritu y verdad, es decir, en lo más noble y lo más interior del hombre. En verdad, y no con la apariencia, es decir, "con ázimos de sinceridad" (1 Cor. 5, 8), y no como aquel pueblo que lo alababa con los labios mientras su corazón estaba lejos de Él, o como los que oraban para ser vistos en las sinagogas (Mt 6, 5) o proclamaban sus buenas obras (Mt 6, 2). Desde esta revelación de Jesucristo aprendemos a no anteponer lo que se ve a lo que no se ve (2 Co. 4, 18); a preferir lo interior a lo exterior, lo espiritual a lo material. De ahí que hoy no sea fácil conocer el verdadero grado de unión con Dios que tiene un alma, y que por eso no sepamos juzgarla (Lc 6, 41). Porque las almas le agradan según su mayor o menor rectitud y simplicidad de corazón, o sea según su infancia espiritual.
La samaritana, como los hombres y las mujeres de este mundo, está tirada cerca del pozo. Debemos ir al pozo a buscar a nuestros hermanos. En nuestros corazones Jesús no golpea para entrar, sino para salir. Lo tenemos muy atado y estamos muy contentos nosotros con nuestra Iglesia, ¡pero tenemos que llevar a Jesús afuera, a la calle! Así pues, cuando una persona tiene una experiencia de encuentro, todo lo que supo hasta ese momento entra en crisis, y entonces se plantea una nueva inseguridad hasta lograr revertirla, como Nicodemo que no lograba comprender cómo se podía “volver a nacer” siendo ya viejo. Asimismo, es fundamental pasar a una oración más intensa, pues la hemos encapsulado en pedir, dar gracias, pero no alabamos en la oración. ¿Adoramos en la oración? ¿Nos sentimos conmovidos acaso de ese Dios que nos creó? Alabar y adorar es anonadarse en la presencia del Señor.
Arturo vuestro vicario
Lectura del santo evangelio según san Juan   4, 5‑15. 19b‑26. 39a. 40‑42
En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José; allí estaba el manantial de Jacob. Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al manantial. Era alrededor del mediodía. Llega una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dice: ‑ «Dame de beber.» Sus discípulos se habían ido al pueblo a comprar comida. La samaritana le dice: ‑ «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana? » (Porque los judíos no se tratan con los samaritanos). Jesús le contestó:
‑ «Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, le pedirías tú, y él te daría agua viva.»
La mujer le dice: ‑ «Señor, si no tienes cubo, y el pozo es hondo, ¿de dónde sacas el agua viva?; ¿eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?»
Jesús le contestó: ‑ «El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna.»
La mujer le dice: ‑ «Señor, dame esa agua: así no tendré más sed, ni tendré que venir aquí a sacarla. Veo que tú eres un profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte, y vosotros decís que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén.»
Jesús le dice: ‑ «Créeme, mujer: se acerca. la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén daréis culto al Padre. Vosotros dais culto a uno que no conocéis; nosotros adoramos a uno que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque el Padre desea que le, den culto así. Dios es espíritu, y los que le dan culto deben hacerlo en espíritu y verdad.»
La mujer le dice: ‑ «Sé que va a venir el Mesías, el Cristo; cuando venga, él nos lo dirá todo.» Jesús le dice: ‑ «Soy yo, el que habla contigo.»
En aquel pueblo muchos creyeron en él. Así, cuando llegaron a verlo los samaritanos, le rogaban que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días. Todavía creyeron muchos más por su predicación, y decían a la mujer: ‑ «Ya no creemos por lo que tú dices; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es de verdad el Salvador del mundo.»

Palabra del Señor.
584           Jesús subió al Templo como  al lugar privilegiado para el encuentro con Dios. El Templo era para él la casa de su Padre, una casa de oración, y se indigna porque el atrio exterior se haya convertido en un mercado (Mt 21, 13). Si expulsa a los mercaderes del Templo es por celo hacia las cosas de su Padre: "no hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado. Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: 'El celo por tu Casa me devorará' (Sal 69, 10)" (Jn 2, 16-17). Después de su Resurrección, los Apóstoles mantuvieron un respeto religioso hacia el Templo (cf. Hch 2, 46; 3, 1; 5, 20. 21; etc.).
585           Jesús anunció, no obstante, en el umbral de su Pasión, la ruina de ese espléndido edificio del cual no quedará piedra sobre piedra (cf. Mt 24, 1-2). Hay aquí un anuncio de una señal de los últimos tiempos que se van a abrir con su propia Pascua (cf. Mt 24, 3; Lc 13, 35). Pero esta profecía pudo ser deformada por falsos testigos en su interrogatorio en casa del sumo sacerdote (cf. Mc 14, 57-58) y serle reprochada como injuriosa cuando estaba clavado en la cruz (cf. Mt 27, 39-40).
586 Lejos de haber sido hostil al Templo (cf. Mt 8, 4; 23, 21; Lc 17, 14; Jn 4, 22) donde expuso lo esencial de su enseñanza (cf. Jn 18, 20), Jesús quiso pagar el impuesto del Templo asociándose con Pedro (cf. Mt 17, 24-27), a quien acababa de poner como fundamento de su futura Iglesia (cf. Mt 16, 18). Aún más, se identificó con el Templo presentándose como la morada definitiva de Dios entre los hombres (cf. Jn 2, 21; Mt 12, 6). Por eso su muerte corporal (cf. Jn 2, 18-22) anuncia la destrucción del Templo que señalará la entrada en una nueva edad de la historia de la salvación: "Llega la hora en que, ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre" (Jn 4, 21; cf. Jn 4, 23-24; Mt 27, 51; Hb 9, 11; Ap 21, 22).
“La adoración a Dios constituye la razón de ser de la Iglesia y de cada hombre, el cual no puede dar expresión cabal a su existencia, sin manifestar este acto amoroso, espontáneo y consciente a Dios, su Creador. Y este acto de adoración se realiza sobre todo en la comunidad reunida para la celebración del banquete del Señor, en la fractio panis, que también nosotros renovaremos dentro de poco. [...] En esta situación, Jesús, de improviso, se eleva más allá de la respuesta inmediata para anunciar la superación del culto juzgado verdadero y una nueva forma de adoración, que se fija en el corazón más que en los sacrificios, una adoración provocada por el Espíritu, precisamente la adoración "en espíritu y verdad" (Jn 4, 24). Adorar en espíritu significa ponerse bajo el influjo de la acción de Dios, esto es, del don de vida obrado por el Espíritu y llama la atención sobre la vida sobrenatural de la que gozan los cristianos y que es condición indispensable para ser "verdaderos" adoradores. Adorar en verdad significa ponerse en el orden de la revelación del Verbo: esa revelación para la cual se compromete la acción del Espíritu de verdad. El nuevo lugar de la adoración es el templo espiritual, es decir, Cristo-verdad, bajo la iluminación del Espíritu de verdad. La condición requerida por Jesús para un culto válido es la de sintonizar con su persona, reveladora de una fe que obra el Espíritu Santo. Los que sepan acoger el admirable "don de Dios" (Jn 4, 10) que es el agua viva del Espíritu Santo, serán transformados, como la Samaritana, se convertirán en verdaderos adoradores, encontrando el centro del culto en el Cuerpo de Cristo resucitado y transformado por la fuerza del Espíritu.” (Bto. Juan Pablo II, homilía 22 de marzo 1981)
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Ya decía san Agustín: «Nadie come de esta carne sin antes adorarla [...], pecaríamos si no la adoráramos». En efecto, en la Eucaristía el Hijo de Dios viene a nuestro encuentro y desea unirse a nosotros; la adoración eucarística no es sino la continuación obvia de la celebración eucarística, la cual es en sí misma el acto más grande de adoración de la Iglesia. Recibir la Eucaristía significa adorar al que recibimos. Precisamente así, y sólo así, nos hacemos una sola cosa con Él y, en cierto modo, pregustamos anticipadamente la belleza de la liturgia celestial. La adoración fuera de la santa Misa prolonga e intensifica lo acontecido en la misma celebración litúrgica. En efecto, «sólo en la adoración puede madurar una acogida profunda y verdadera. Y precisamente en este acto personal de encuentro con el Señor madura luego también la misión social contenida en la Eucaristía y que quiere romper las barreras no sólo entre el Señor y nosotros, sino también y sobre todo las barreras que nos separan a los unos de los otros». (Benedicto XVI, Sacramentum caritatis)
Señor Jesús. Nos presentamos ante ti sabiendo que nos llamas y que nos amas tal como somos. "Tú tienes palabras de vida eterna y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Hijo de Dios" (Jn. 6,69). Tu presencia en la Eucaristía ha comenzado con el sacrificio de la última cena y continúa como comunión y donación de todo lo que eres. Aumenta nuestra FE. Por Jesucristo nuestro Señor.
Se están recogiendo donativos para el cambio de las lámparas del templo y la capilla a unas lámparas de menor consumo. Hasta la fecha se ha recaudado:
487 €
Pueden colaborar también haciendo sus donativos en la cuenta que la parroquia tiene en BANKIA (Paseo Germanías 82)

2038-6230-75-3000420970
Durante el tiempo de Cuaresma estamos invitados a participar en la “Misión Magníficat” promovida por nuestro Arzobispo D. Carlos. Un proyecto evangelizador y de primer anuncio que quiere poner a la Virgen María, la primera testigo del Señor, como estímulo y compañera en nuestra tarea del anuncio del Evangelio.
Por eso, en esta ocasión, las predicaciones girarán en torno a cuatro meditaciones relacionadas con la Virgen. Las tres primeras se centrarán en la Anunciación, las Bodas de Caná y María al pie de la Cruz.
En nuestra parroquia estas tres predicaciones serán los días:
 LUNES 24,
MARTES 25
y MIÉRCOLES 26 de marzo
a las 20.30 h.
a cargo de D. Jesús Amadeo Bausá, párroco de San Andrés apóstol de Miramar, que estuvo de párroco en LLombay y es gran conocedor de la figura de San Francisco de Borja.
La cuarta predicación será única para cada Vicaría, sobre la escena del Magníficat. La dará nuestro Arzobispo coincidiendo con la visita a la Vicaría de la imagen peregrina de la Virgen de los Desamparados en Ondara el domingo 30 de marzo a las 5 de la tarde. El encuentro en Ondara terminará  sobre las 7.30 tarde.
Podéis reservar plaza en el autobús en la sacristía o despacho parroquial. Saldrá desde el parking de juzgados a las 15.30 h.
¡No te pierdas esta oportunidad de renovar tu fe!

Además de las tres predicaciones, con motivo de la Misión Magnificat, hay que tener en cuenta:
1. Se suprimen todas las actividades parroquiales nocturnas para que todos podamos participar de esta predicación.
2. El lunes 24, a las 10.30 h., se reunirá el equipo de Pastoral de la salud.
3. El martes 25 estará el segundo retiro de Cuaresma, que se iniciará en la oración de laudes a las 9.30 h.
4. El equipo de Liturgia se reunirá el miércoles 26 a las 20.30 h. en los locales parroquiales.
5. El jueves 27 se retransmitirá desde nuestra parroquia la oración del Santo Rosario por Radio María a partir de las 19.00 h. Se ruega puntualidad para no interrumpir la emisión del programa.
6. Los jóvenes de la catequesis de Confirmación tendrán una celebración penitencial el viernes 28 a las 20.30 h.
7. El sábado 29, por la mañana, en la parroquia de S. Miguel de Simat de la Valldigna estará el retiro arciprestal para catequistas.
8. Los niños de 3º de comunión, el día 29 en la Misa de las 18.00 h., estará la renovación de las promesas bautismales.
Del 24 al 30 de marzo de 2014
Lunes 24.  19.30 h.: En sufragio de Josefa Vitoria Miñana. 
Martes 25.  LA ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR. 19.30 h.: En sufragio de Mateo Blay. 
Miércoles 26. 19.30 h.: sin intención. 
Jueves 27. 19.30 h.: sin intención. 
Viernes 28. 19.30 h.: sin intención. 
Sábado 29. IV CUARESMA. Por la tarde. 18.00 h.: Con niños. Sin intención. 19.30 h.: En sufragio de Rosendo Roche, y Víctor Ferragut. 21.00 h.: sin intención. 
Domingo 30. IV CUARESMA.  9.30 h.: sin intención. 11.00 h.: sin intención. 12.00 h. Pro Pópulo. 19.30 h.: sin intención.

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