8 de octubre de 2011

Domingo XXVIII T.O.– 9 de Octubre de 2011

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 9 de octubre de 2011.
 

Queridos hermanos:

Celebramos este domingo 9 de octubre la Fiesta de la Dedicación de la Iglesia Catedral de Valencia. Este día 9 de octubre recuerda la entrada del Rey Jaime I, el Conquistador, en 1238 y la dedicación de la Mezquita mayor, edificada en el siglo VIII sobre el solar de la Catedral visigótica existente antes de la llegada de los musulmanes.

Desde entonces, del altar mayor de la Catedral, ha brotado de forma constante un río de gracia y caridad sobre la ciudad de Valencia, así como sobre los pueblos y ciudades de nuestra Diócesis. Estas aguas fecundas han llenado de fe y vitalidad apostólica a esta Iglesia diocesana. La catedral de Valencia, edificio visible, es imagen del edificio de piedras vivas que son los que por la fe y el bautismo se han incorporado a Cristo, verdadero templo. El templo es “icono del misterio de la Iglesia, «santificada por la sangre de Cristo, esposa radiante de su gloria, virgen esplendente de la plenitud de su fe, madre bendecida por la fuerza del Espíritu» (cf. Plegaria para la dedicación de una iglesia). Representa el templo del sacrificio eterno de Cristo, que acoge el altar, «símbolo de Cristo mismo, presente en medio de la asamblea de sus fieles, a la vez como la víctima ofrecida por nuestra reconciliación y como alimento celestial que se nos da» (Catecismo de la Iglesia católica, n. 1383).” (Mensaje de Juan Pablo II al Administrador Apostólico del Cáucaso, Rvdísimo. P. Giuseppe Pasotto, c.s.s. con motivo de la Consagración de una Iglesia en Georgia. 15-8-1999).

Estas aguas que brotan de Cristo, Piedra Viva y Angular, hicieron del corazón de Simón la piedra sobre la que Jesús edificó su Iglesia: “"Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia" (Mt 16, 18). Estas aguas han de llegar muy lejos. Pidamos en este mes de recuerdo misionero, próximo el DOMUND, que conceda a nuestra diócesis un renovado impulso misionero. Como decía el Papa Juan Pablo II: “en la historia de la Iglesia, este impulso misionero ha sido siempre signo de vitalidad, así como su disminución es signo de una crisis de fe. (Redemptoris Missio 2), y también Pablo VI: «¡Cuántas tensiones internas, que debilitan y desgarran a algunas Iglesias e Instituciones locales, se desvanecerían ante la convicción firme de que la salvación de las comunidades locales se logra con la cooperación a la obra misionera en la universalidad del mundo!» (Mensaje para la Jornada Misionera Mundial 72).

Jesús, vuestro párroco


Lectura del santo evangelio según san Mateo 16, 13-19

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:

—«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»

Ellos contestaron: —«Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»

Él les preguntó: ~«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»

Simón Pedro tomó la palabra y dijo: —«Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»

Jesús le respondió: —«¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desa­tado en el cielo.»

Palabra del Señor

 
424 Movidos por la gracia del Espíritu Santo y atraídos por el Padre nosotros creemos y confesamos a propósito de Jesús: "Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo" (Mt 16, 16). Sobre la roca de esta fe, confesada por San Pedro, Cristo ha construido su Iglesia (cf. Mt 16, 18; San León Magno, serm. 4, 3;51, 1;62, 2;83, 3).

553 Jesús ha confiado a Pedro una autoridad específica: "A ti te daré las llaves del Reino de los cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos" (Mt 16, 19). El poder de las llaves designa la autoridad para gobernar la casa de Dios, que es la Iglesia. Jesús, "el Buen Pastor" (Jn 10, 11) confirmó este encargo después de su resurrección:"Apacienta mis ovejas" (Jn 21, 15-17). El poder de "atar y desatar" significa la autoridad para absolver los pecados, pronunciar sentencias doctrinales y tomar decisiones disciplinares en la Iglesia. Jesús confió esta autoridad a la Iglesia por el ministerio de los apóstoles (cf. Mt 18, 18) y particularmente por el de Pedro, el único a quien él confió explícitamente las llaves del Reino.

833 Se entiende por Iglesia particular, que es en primer lugar la diócesis, una comunidad de fieles cristianos en comunión en la fe y en los sacramentos con su obispo ordenado en la sucesión apostólica (cf CD 11; CIC can. 368-369). Estas Iglesias particulares están "formadas a imagen de la Iglesia Universal. En ellas y a partir de ellas existe la Iglesia católica, una y única" (LG 23).

834 Las Iglesias particulares son plenamente católicas gracias a la comunión con una de ellas: la Iglesia de Roma "que preside en la caridad" (San Ignacio de Antioquía, Rom. 1, 1). "Porque con esta Iglesia en razón de su origen más excelente debe necesariamente acomodarse toda Iglesia, es decir, los fieles de todas partes" (San Ireneo, haer. 3, 3, 2; citado por Cc. Vaticano I). "En efecto, desde la venida a nosotros del Verbo encarnado, todas las Iglesias cristianas de todas partes han tenido y tienen a la gran Iglesia que está aquí [en Roma] como única base y fundamento porque, según las mismas promesas del Salvador, las puertas del infierno no han prevalecido jamás contra ella" (San Máximo el Confesor.).


“Así pues, enseñamos y declaramos que, de acuerdo al testimonio del Evangelio, un primado de jurisdicción sobre toda la Iglesia de Dios fue inmediata y directamente prometido al bienaventurado Apóstol Pedro y conferido a él por Cristo el Señor. Fue sólo a Simón, a quien ya le había dicho «Tú te llamarás Cefas», que el Señor, después de su confesión, «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo», dijo estas solemnes palabras: «Bendito eres tú, Simón Bar-Jonás. Porque ni la carne ni la sangre te ha revelado esto, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo te digo, tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Te daré las llaves del reino de los cielos, y todo lo que ates en la tierra será atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra será desatado en el cielo». Y fue sólo a Simón Pedro que Jesús, después de su resurrección, le confió la jurisdicción de Pastor Supremo y gobernante de todo su redil, diciendo: «Apacienta mis corderos», «apacienta mis ovejas].
(Concilio Vaticano I, Pastor Aeternus, Pio IX)


“¿Qué hacemos al dedicar este templo? En el corazón del mundo, ante la mirada de Dios y de los hombres, en un humilde y gozoso acto de fe, levantamos una inmensa mole de materia, fruto de la naturaleza y de un inconmensurable esfuerzo de la inteligencia humana, constructora de esta obra de arte. Ella es un signo visible del Dios invisible, a cuya gloria se alzan estas torres, saetas que apuntan al absoluto de la luz y de Aquel que es la Luz, la Altura y la Belleza misma. Hemos dedicado este espacio sagrado a Dios, que se nos ha revelado y entregado en Cristo para ser definitivamente Dios con los hombres. La Palabra revelada, la humanidad de Cristo y su Iglesia son las tres expresiones máximas de su manifestación y entrega a los hombres. «Mire cada cual cómo construye. Pues nadie puede poner otro cimiento que el ya puesto, que es Jesucristo» (1 Co 3,10-11), dice San Pablo en la segunda lectura. El Señor Jesús es la piedra que soporta el peso del mundo, que mantiene la cohesión de la Iglesia y que recoge en unidad final todas las conquistas de la humanidad. En Él tenemos la Palabra y la presencia de Dios, y de Él recibe la Iglesia su vida, su doctrina y su misión. La Iglesia no tiene consistencia por sí misma; está llamada a ser signo e instrumento  de Cristo, en pura docilidad a su autoridad y en total servicio a su mandato. El único Cristo funda la única Iglesia; Él es la roca sobre la que se cimienta nuestra fe. Apoyados en esa fe, busquemos juntos mostrar al mundo el rostro de Dios, que es amor y el único que puede responder al anhelo de plenitud del hombre.” (Benedicto XVI, homilía en la Dedicación de la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona)

 
“¡Oh divino Redentor, que has amado a la Iglesia y por ella te has entregado a Ti mismo, para santificarla y hacerla comparecer ante Ti resplandeciente de gloria, haz que brille sobre ella tu rostro santo! Haz que tu Iglesia una en tu caridad, santa en la participación de tu misma santidad, sea en el mundo de hoy estandarte de salvación para los hombres, centro de unidad de todos los corazones, inspiradora de santos propósitos a favor de una renovación general y arrolladora. Haz que sus hijos, superando cualquier división o indignidad, la honren siempre y en todas partes. Que todos los hombres que aún no están dentro de ella, mirándola, te encuentren a Ti, camino, verdad y vida, y que en Ti sean enderezados al Padre en la unidad del Espíritu Santo.” (Pablo VI, Roma 17 noviembre 1963)
“De los Evangelios se desprende que el sufrimiento de los pobres, oprimidos y desvalidos causaba un profundo efecto en Jesús. Lo más íntimo de su ser, sus entrañas más profundas, se conmovían ante el dolor humano. Una COMPASIÓN ilimitada era su respuesta. La compasión es dejarse golpear por el sufrimiento del otro. Hacerlo nuestro y emprender con él un camino de liberación. Esta es la mejor definición que Jesús nos dejó sobre lo que es la auténtica compasión. Y nos la dio a conocer no con palabras sino con sus obras; con su manera de reaccionar ante el sufrimiento y el dolor humano.” (Itinerario Formativo para las Cáritas Parroquiales, 1)
“En el evangelio que hemos escuchado (cf. Mt 16,13-20), vemos representados como dos modos distintos de conocer a Cristo. El primero consistiría en un conocimiento externo, caracterizado por la opinión corriente. A la pregunta de Jesús: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?» […]Después, dirigiéndose personalmente a los discípulos, Jesús les pregunta: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Pedro responde con lo que es la primera confesión de fe: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo». La fe va más allá de los simples datos empíricos o históricos, y es capaz de captar el misterio de la persona de Cristo en su profundidad. Pero la fe no es fruto del esfuerzo humano, de su razón, sino que es un don de Dios: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos ». “ (Benedicto XVI, homilía Cuatro Vientos)

  • Reuniones parroquiales:
    • El lunes 10 de octubre a las 6 de la tarde será el inicio de curso de los niños que están en primer curso de catequesis de infancia.
    • El mismo lunes se reunirá el grupo del Itinerario Diocesano de Renovación a las 8.15 tarde.
  • Recuerden que ya comenzó la catequesis con los niños de 2º (los martes) y 3er curso (los miércoles) de catequesis de infancia, así como la catequesis de confirmación (los viernes sobre las 8 noche).
  • Comenzará la catequesis con los niños de 3-4-5 años el miércoles 19 de octubre a las 17.45 h. y la catequesis con los niños que ya han comulgado el viernes 21 a las 6 tarde.
  • El Rvdo. D. Juan Antonio Lloret, hijo de esta parroquia y hasta ahora vicario de la Parroquia de Santa María de Oliva, ha sido nombrado párroco de las parroquias del Verger y dels Poblets. Hará su entrada en el Verger el domingo 16 a las 7 de la tarde. Les invitamos a acompañarlo con la oración y la presencia.

Donativos recibidos para los nuevos locales en la calle Ciudad de Laval:

Ingresados hasta el 30-9-2011: 49.433,66 €.

+ 0

Ingresados hasta el 7-10-2011:

49.433,66 €.

Colabore en la cuenta que la parroquia tiene en
BANCAJA (Paseo Germanías 82)
2077-0249-55-1101860850

Del 10 al 16 de octubre de 2011
  • Lunes 10. Sto. Tomás de Villanueva. 19.30 h.: En sufragio de Conchín Navarro, Elisa y Miguel y Mercedes Miñana.
  • Martes 11. 19.30 h.: María Lorente Roig.
  • Miércoles 12. Ntra. Sra. del Pilar. 19.30 h.: Consuelo Canet Simó.
  • Jueves 13. 19.30 h.: En sufragio de José Contreras Barsera.
  • Viernes 14. 19.30 h.: En sufragio de Dolores Agulló Jordá y Teresa.
  • Sábado 15. XXIX T.O. 19.30 h.: En sufragio de Pedro Llobell, Ana Suay Tarrazona y Paqui Lacasa Borrull. 21.00 h.: Sin intención.
  • Domingo 16. XXIX T.O. 12.00 h. Pro Pópulo.

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