13 de febrero de 2015

Domingo 17 de Febrero de 2015. VI TO B

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 17 de Febrero de 2015 

                  Queridos hermanos:
¡Qué escena tan conmovedora nos relata el evangelista san Marcos! Con aires de matrimonio, “quieres… sí, quiero...”, Jesús acoge la petición del leproso, toca al leproso, y acabará asumiendo la suerte del leproso (cf. Is 53,2-4). Un admirable intercambio: cambia su pureza por nuestra lepra y su poder entrar y salir de los pueblos por el descampado en el que se encontraba el leproso.
La Iglesia ha seguido los ejemplos de su maestro. Dos hermosos casos son los de San Francisco de Asís y la Madre Teresa de Calcuta. Ambos “han recibido luz de las personas que sufren! ...Han captado el misterio que se esconde en ellos.” (Francisco. Lumen Fidei 57), “porque en cada hermano y hermana en dificultad abrazamos la carne de Cristo que sufre.” (Francisco. Visita al hospital San Francisco de Asís de la Providencia. Río de Janeiro. Miércoles 24 de julio de 2013).
Jesús se ha unido a nuestra de tal forma que se ha identificado con ella.
«Los pobres merecen una atención preferencial, cualquiera que sea la situación moral o personal en que se encuentren. Hechos a imagen y semejanza de Dios para ser sus hijos, esta imagen está ensombrecida y aun escarnecida. Por eso, Dios toma su defensa y los ama. Es así como los pobres son los primeros destinatarios de la misión y su evangelización es por excelencia señal y prueba de la misión de Jesús». (Documentos de la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Puebla, México). (citado en San Juan Pablo II. Redemptoris Missio 60)
Tocar al pobre, al leproso, es tocar a Cristo: “Cuando tocamos a los enfermos o a los leprosos es fácil ver en ellos el cuerpo de Cristo, pero cuando las personas están borrachas o gritan es mucho más difícil creer que se trata de Jesús con su disfraz de aflicción. Qué limpias deben estar nuestras manos, qué amorosas deben ser para poder llevarles compasión. Hemos de ser puros de corazón para ver a Jesús en los más espiritualmente pobres, por lo que, cuanto más desfigurada esté la imagen de Dios en la persona, mayor será nuestra fe y devoción para buscar el rostro de Jesús y atenderlo amorosamente a Él en ella. Consideramos un honor servir a Cristo oculto en el penoso disfraz de los más espiritualmente pobres; lo hacemos con profunda gratitud y reverencia, con espíritu de colaboración.” (Madre Teresa De Calcuta. El amor más grande).
En la transformación de la Iglesia en hospital de campaña tenemos mucho que aprender de Jesús, de los santos como San Francisco o la Madre Teresa y de los leprosos y pobres en los que Jesús se esconde.
  Jesús, vuestro párroco
+  Lectura del santo evangelio
según San Marcos              1, 40-45

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas:
—«Si quieres, puedes limpiarme»
Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó, diciendo:
—«Quiero: queda limpio.»
La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio.
Él lo despidió, encargándole severamente:
— «No se lo digas a nadie; pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés.
Pero, cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en descampado; y aun así acudían a él de todas partes.
Palabra del Señor.
1504         A menudo Jesús pide a los enfermos que crean (cf Mc 5,34.36; 9,23). Se sirve de signos para curar: saliva e imposición de manos (cf Mc 7,32-36; 8, 22-25), barro y ablución (cf Jn 9,6s). Los enfermos tratan de tocarlo (cf Mc 1,41; 3,10; 6,56) "pues salía de él una fuerza que los curaba a todos" (Lc 6,19). Así, en los sacramentos, Cristo continúa "tocándonos" para sanarnos.

2616         La oración a Jesús ya ha sido escuchada por él durante su ministerio, a través de los signos que anticipan el poder de su muerte y de su resurrección: Jesús escucha la oración de fe expresada en palabras (el leproso: cf Mc 1, 40-41; Jairo: cf Mc 5, 36; la cananea: cf Mc 7, 29; el buen ladrón: cf Lc 23, 39-43), o en silencio (los portadores del paralítico: cf Mc 2, 5; la hemorroísa que toca su vestido: cf Mc 5, 28; las lágrimas y el perfume de la pecadora: cf Lc 7, 37-38). La petición apremiante de los ciegos: "¡Ten piedad de nosotros, Hijo de David!" (Mt 9, 27) o "¡Hijo de David, ten compasión de mí!" (Mc 10, 48) ha sido recogida en la tradición de la Oración a Jesús: "¡Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Señor, ten piedad de mí, pecador!" Curando enfermedades o perdonando pecados, Jesús siempre responde a la plegaria que le suplica con fe: "Ve en paz, ¡tu fe te ha salvado!".

827  "Mientras que Cristo, santo, inocente, sin mancha, no conoció el pecado, sino que vino solamente a expiar los pecados del pueblo, la Iglesia, abrazando en su seno a los pecadores, es a la vez santa y siempre necesitada de purificación y busca sin cesar la conversión y la renovación" (LG 8; cf UR 3; 6). Todos los miembros de la Iglesia, incluso sus ministros, deben reconocerse pecadores (cf 1 Jn 1, 8-10). En todos, la cizaña del pecado todavía se encuentra mezclada con la buena semilla del Evangelio hasta el fin de los tiempos (cf Mt 13, 24-30). La Iglesia, pues, congrega a pecadores alcanzados ya por la salvación de Cristo, pero aún en vías de santificación:
La Iglesia es, pues, santa aunque abarque en su seno pecadores; porque ella no goza de otra vida que de la vida de la gracia; sus miembros, ciertamente, si se alimentan de esta vida se santifican; si se apartan de ella, contraen pecados y manchas del alma, que impiden que la santidad de ella se difunda radiante. Por lo que se aflige y hace penitencia por aquellos pecados, teniendo poder de librar de ellos a sus hijos por la sangre de Cristo y el don del Espíritu Santo (SPF 19). 
 
El leproso es una persona enferma, excluida y rechazada por los otros. Además del dolor físico y moral, tiene que cargar con el oprobio, la segregación social y la exclusión del culto.
En la espiritualidad franciscana, el “leproso” nos recuerda la escena de la conversión de Francisco y lo que supuso para él el abrazo a aquel que estaba apartado de los demás… Esto llevó consigo a la convivencia con ellos en los hospicios y el servicio sencillo a estos marginados por parte de la primera generación de hermanos. Así lo narra Chesterton:
“Mientras vagaba, casi diría como un sonámbulo, por las calles de Asís y los campos de extramuros, le aconteció un suceso que no siempre se ha relacionado con el tema de sus sueños pero que significaba la culminación de ellos. Cabalgaba indiferente por senderos apartados, al parecer a campo abierto, cuando vio caminando hacia él una figura, y el Santo se detuvo: era un leproso. Y comprendió en el acto que aquí se lanzaba un desafío a su valor, no como los que hace el mundo sino como lo haría quien conoce los secretos del corazón del hombre. Lo que vio avanzando no era el estandarte y las espadas de Perugia ante las que nunca retrocedió, ni los ejércitos que peleaban por la corona de Sicilia, de los que siempre pensó lo que un hombre valiente piensa de un vulgar peligro. Francisco Bernardone vio su miedo avanzando hacia él por el camino, el miedo que nace de adentro no de afuera, blanco y horrible a la luz del sol. Por una sola vez en el largo correr de su vida debió sentirse inmóvil. Luego, sin transición entre la inmovilidad y el arrebato, saltó del caballo, se precipitó sobre el leproso y lo abrazo. Era el principio de su larga vocación en el ministerio junto a los leprosos a quienes brindó servicios sin cuento. Dio a aquel hombre cuanto dinero pudo, montó luego y siguió su camino. No sabemos hasta donde cabalgó ni cual fue su pensamiento sobre las cosas que le rodeaban; pero se dice que al volver la cabeza no pudo ver a nadie en el camino.” (G. K. Chesterton. San Francisco de Asís. Cap. 3).

Es este un estilo de vida cimentado en las bienaventuranzas, puro don que hace “que lo que era amargo se nos torne dulce y lleguemos a practicar con ellos la misericordia”. En la hermosa narración de Eloi Leclerc, Sabiduría de un pobre, en el diálogo con Rufino, dice así San Francisco: “- Ser pobre, según el Evangelio, no es solamente obligarse a hacer lo que hace el último, el esclavo; es hacerlo con el alma y el espíritu del Señor. Eso lo cambia todo. Donde quiera que está el espíritu del Señor, el corazón no está amargo. No hay sitio para el resentimiento. Cuando estaba todavía en el mundo, consideraba como la última de las cosas ir a cuidar a los leprosos. Pero el Señor ha tenido piedad de mí. Me condujo El mismo a ellos, y yo les compartía misericordia. Y cuando volvía a ellos, lo que me parecía en otro tiempo amargo se había cambiado para mí en dulzura para el alma y para el cuerpo. El espíritu del Señor no es un espíritu de amargura, sino de dulzura y alegría.” (Eloi Lecrerc. Sabiduría de un pobre. Cap.8).
La Madre Teresa de Calcuta en una entrevista realizada en 1974 decía: “Veo a Dios en cada ser humano. Cuando lavo las heridas de los leprosos, siento que estoy curando al mismo Señor. ¿No es una experiencia hermosa?”
Acercarse, tocar, querer, abrazar al excluido, al solitario, al herido, gestos sencillos cargados de profundidad, de humanidad y de divinidad.
Hasta el Magisterio el Papa Francisco se hace eco de esta singular escena: “La luz de la fe no nos lleva a olvidarnos de los sufrimientos del mundo. ¡Cuántos hombres y mujeres de fe han recibido luz de las personas que sufren! San Francisco de Asís, del leproso; la Beata Madre Teresa de Calcuta, de sus pobres. Han captado el misterio que se esconde en ellos. Acercándose a ellos, no les han quitado todos sus sufrimientos, ni han podido dar razón cumplida de todos los males que los aquejan. La luz de la fe no disipa todas nuestras tinieblas, sino que, como una lámpara, guía nuestros pasos en la noche, y esto basta para caminar. Al hombre que sufre, Dios no le da un razonamiento que explique todo, sino que le responde con una presencia que le acompaña, con una historia de bien que se une a toda historia de sufrimiento para abrir en ella un resquicio de luz. En Cristo, Dios mismo ha querido compartir con nosotros este camino y ofrecernos su mirada para darnos luz. Cristo es aquel que, habiendo soportado el dolor, «inició y completa nuestra fe» (Hb 12,2). (Francisco. Lumen Fidei 57) 

Señor Jesús, fuente de vida, que nos sales
al encuentro en nuestros caminos
para que te busquemos.
Nos presentamos ante ti heridos,
con manchas que escondemos a la mirada de los demás, con las cosas feas que no nos gustan de nosotros;
con realidades que nos han humillado, que nos han llevado a apartarnos de los demás y vivir excluidos, desarraigados.
Te pedimos, con humildad, sin exigirte, postrados ante ti, que toques con tus manos amorosas nuestras heridas,
en la historia, en la relación con nuestros padres
o con nuestros hijos, en el matrimonio, en la soltería,
en la viudedad, en la infancia.
Y si quieres, que se haga tu voluntad, que es que seamos
limpios, para contemplar tu grandísimo amor, tu compasión,
tus entrañas de misericordia. Pues dijiste:
Dichosos los limpios de corazón porque verán a Dios”.

¡Ya comienza la cuaresma! Tiempo de conversión y de preparación a la Pascua que empezará el próximo día 18 de febrero con el Miércoles de Ceniza, día de ayuno y abstinencia de comer carne.
Además todos los viernes de Cuaresma también son días de abstinencia de comer carne. Os recordamos que durante toda la cuaresma, en los días laborables, a las 6’30 de la mañana, se reza la oración comunitaria de Laudes en el Templo parroquial de modo solemne y cantado. Y a las 9.30 h. Oración de la mañana con Exposición del Santísimo Sacramento en la Capilla de la Comunión.
A su vez, los viernes de Cuaresma se hará el Ejercicio del Vía Crucis a las 7 tarde.
El miércoles de Ceniza habrá imposición de la Ceniza en las siguientes celebraciones de la Parroquia:
- 18’00h. En la misa con niños
- 19’30h. En la misa solemne y cantada
- 21’00h. En la misa con las comunidades.


Como el año pasado queremos invitar a la comunidad parroquial a ser cireneos que alivien el peso de la cruz de hermanos nuestros colaborando con vuestra aportación en las diversas necesidades que aparecerán en la cruz que pondremos a la entrada de la Iglesia. Podréis entregar las ayudas en sobres donde se especifique la ayuda concreta o entregándolo a los sacerdotes o en el buzón parroquial. Muchas gracias en nombre de los que más lo necesitan.
DONATIVOS para la compra y colocación del Aire Acondicionado en el Templo parroquial.
Recaudado hasta el 13 de febrero de 2015:
9.407,28 €.
Para no perder el aire acogedor
de nuestra parroquia: ¡Colabora!
Puedes hacer tu donativo en la cuenta que la parroquia tiene
haciendo constar: “Para el Aire Acondicionado”
en BANKIA (Paseo Germanías 82)
2038-6230-75-3000420970
  1. SEMANA DEL ENFERMO: El domingo 15 se proyectará la película “Amar la Vida” en los nuevos locales a las 17.30 h.
  2. La imagen del Cristo de Medinaceli que está en Valencia visitará la Colegiata de Gandía del sábado 14 de febrero al domingo 22 de febrero.
  3. El lunes 16 de febrero a las 20.30 se reunirá el grupo de oración.
  4. CATEQUESIS PARA JÓVENES Y ADULTOS: Los martes y viernes a las 9.30 noche, entrando por la calle Ciudad de Laval 29. Habrá servicio de guardería para los que tengan niños pequeños o personas mayores.
  5. El martes 17 de febrero a las 17.30 se reunirán los padres de segundo curso de comunión para ver las fechas de las comuniones de 2016.
  6. El sábado 21 de febrero en la misa de 6 tarde los niños de 3º recibirán la entrega del Credo.
  7. El domingo 22 de febrero es el 18º aniversario de la ordenación episcopal de D. Antonio Cañizares, nuestro Arzobispo.
  8. Les invitamos a responder a la llamada a estar con Jesús realmente presente en el Santísimo Sacramento para adorarlo al menos media hora cada viernes en la Capilla de la comunión. Pueden apuntarse en la ficha de inscripción o comunicarlo al sacerdote para garantizar que cada media hora tenga al menos tres o cuatro personas adoradoras. Por otro lado, la Capilla de la Adoración perpetua en las Clarisas de Gandía no tardará en abrir. Esperamos la fecha que nos dé nuestro Arzobispo D. Antonio.


Del 16 al 22 de febrero de 2015

Lunes 16. 19.30 h.: En sufragio de: Estanislao Estrugo. 
Martes 17. Los siete santos fundadores de la Orden de los Siervos de María. 19.30 h.: En sufragio de: Dif. Fam. Margarita—Miret.
Miércoles 18. MIÉRCOLES DE CENIZA. DÍA DE AYUNO Y ABSTINENCIA. 18.00 h.: Con niños. Sin intención. 19.30 h.: Sin intención. 21.00 h.: Sin intención.
Jueves 19. 19.30 h.: En sufragio de: Remedios Pocoví Climent. 
Viernes 20. DÍA DE ABSTINENCIA. 19.30 h.: En sufragio de: Dif. Fam. Espí-Sanchis. 
Sábado 21. Por la tarde: PRIMER DOMINGO DE CUARESMA. 18.00 h.: Con niños. Sin intención. 19.30 h.: En sufragio de: Ángela Todolí Todolí, en su primer aniversario. 21.00 h.: En sufragio de: Dif. Fam. Peiró-Santamaría.
Domingo 22. PRIMER DOMINGO DE CUARESMA. 9.30 h.: Sin intención. 11.00 h.: Sin intención. 12.00 h. Pro Pópulo. 19.30 h.: En sufragio de: Pedro Llobell y Josefina Martínez.
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Puedes descargar la Hoja Parroquial:

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