1 de noviembre de 2013

Domingo 3 de noviembre de 2013. XXXI TO C

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 3 de Noviembre de 2013  
                Queridos hermanos:
La semana pasada escuchábamos el evangelio del fariseo, que se tenía por justo, estaba seguro de sí mismo y despreciaba a los demás y el publicano, que pobre y miserable, pedía misericordia. Éste último fue justificado, es decir, fue curado y sanado. En cambio el fariseo permaneció en su enfermedad.
Esta semana escuchamos un evangelio donde se pone nombre a un publicano: “Zaqueo”, y donde la muchedumbre de Jericó se comporta como el fariseo de la semana pasada: murmurando de Zaqueo y de Jesús por ir a hospedarse a casa de un pecador. Y no fue Zaqueo el que le invitó con su palabra, sino con su deseo: quería ver a Jesús. Es Jesús el que se autoinvita a casa de un pecador. El fariseo se cree sano. Dice San Agustín: “Como se trataba de Zaqueo, el jefe de los publicanos y gran pecador, aquella turba, que se creía sana, impedía que Jesús entrase en casa de un pecador, que equivale a reprochar al médico el que entre en casa del enfermo.” Y añade: “Hoy ha llegado la salvación a esta casa (Lc 19,9). He aquí el motivo de mi entrada: Hoy ha llegado la salvación. Ciertamente, si el Salvador no hubiese entrado no hubiese llegado la salvación a aquella casa. ¿De qué te extrañas, enfermo? Llama también tú a Jesús, no te creas sano. El enfermo que recibe al médico es un enfermo con esperanza.” (Sermón 174, 3.5-6)
Por tanto, hermanos, no desesperemos: “Aunque nuestros pecados fueran negros como la noche, la misericordia divina es más fuerte que nuestra miseria. Sólo hace falta una cosa: que el pecador abra al menos un poco la puerta de su corazón... el resto lo hará Dios...”, (Juan Pablo II, citando a santa Faustina Kowalska). Considerémonos enfermos necesitados de médico. Decía fray Bartolomé de las Casas: «Del más chiquito y del más olvidado tiene Dios la memoria muy reciente y muy viva». Dios nos ama. «Dios nos ama por nada», dice san Tikhon de Zadonsky. El amor es lo único que cambia el mundo y el corazón del hombre. “El amor de ningún modo se puede merecer, comprar, forzar, obtener; lo recibimos como un don, a la manera de un milagro; ahí está el comienzo de la humildad.” (cf. Antoni Bloom). Zaqueo, humilde, acoge el amor que salva su familia.
Jesús, vuestro párroco
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 19, 1-10

En aquel tiempo, entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad.
Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una higuera, para verlo, porque tenía que pasar por allí.
Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo:
— «Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa.» Él bajó en seguida y lo recibió muy contento.
Al ver esto, todos murmuraban, diciendo:
— «Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador.»
Pero Zaqueo se puso en pie y dijo al Señor:
— «Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más.»
Jesús le contestó: — «Hoy ha sido la salvación de esta casa; también éste es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.»
Palabra del Señor.
549           Al liberar a algunos hombres de los males terrenos del hambre (cf. Jn 6, 5-15), de la injusticia (cf. Lc 19, 8), de la enfermedad y de la muerte (cf. Mt 11,5), Jesús realizó unos signos mesiánicos; no obstante, no vino para abolir todos los males aquí abajo (cf. LC 12, 13. 14; Jn 18, 36), sino a liberar a los hombres de la esclavitud más grave, la del pecado (cf. Jn 8, 34-36), que es el obstáculo en su vocación de hijos de Dios y causa de todas sus servidumbres humanas.

550           La venida del Reino de Dios es la derrota del reino de Satanás.

2412         En virtud de la justicia conmutativa, la reparación de la injusticia cometida exige la restitución del bien robado a su propietario:
Jesús bendijo a Zaqueo por su resolución: "si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruplo" (Lc 19,8). Los que, de manera directa o indirecta, se han apoderado de un bien ajeno, están obligados a restituirlo o a devolver el equivalente en naturaleza o en especie si la cosa ha desaparecido, así como los frutos y beneficios que su propietario hubiera obtenido legítimamente. Están igualmente obligados a restituir, en proporción a su responsabilidad y al beneficio obtenido, todos los que han participado de alguna manera en el robo, o se han aprovechado de él a sabiendas; por ejemplo, quienes lo hayan ordenado o ayudado o encubierto.

1443 Durante su vida pública, Jesús no sólo perdonó los pecados, también manifestó el efecto de este perdón: a los pecadores que son perdonados los vuelve a integrar en la comunidad del pueblo de Dios, de donde el pecado los había alejado o incluso excluido. Un signo manifiesto de ello es el hecho de que Jesús admite a los pecadores a su mesa, más aún, él mismo se sienta a su mesa, gesto que expresa de manera conmovedora, a la vez, el perdón de Dios (cf Lc 15) y el retorno al seno del pueblo de Dios (cf Lc 19,9).

1444 Al hacer partícipes a los apóstoles de su propio poder de perdonar los pecados, el Señor les da también la autoridad de reconciliar a los pecadores con la Iglesia.
JESÚS TAMBIÉN PARTICIPÓ
DE LAS ALEGRÍAS HUMANAS
“Hagamos ahora un alto para contemplar la persona de Jesús, en el curso de su vida terrena. El ha experimentado en su humanidad todas nuestras alegrías. El, palpablemente, ha conocido, apreciado, ensalzado toda una gama de alegrías humanas, de esas alegrías sencillas y cotidianas que están al alcance de todos. La profundidad de su vida interior no ha desvirtuado la claridad de su mirada, ni su sensibilidad. Admira los pajarillos del cielo y los lirios del campo. Su mirada abarca en un instante cuanto se ofrecía a la mirada de Dios sobre la creación en el alba de la historia. El exalta de buena gana la alegría del sembrador y del segador; la del hombre que halla un tesoro escondido; la del pastor que encuentra la oveja perdida o de la mujer que halla la dracma; la alegría de los invitados al banquete, la alegría de las bodas; la alegría del padre cuando recibe a su hijo, al retorno de una vida de pródigo; la de la mujer que acaba de dar a luz un niño. Estas alegrías humanas tienen para Jesús tanta mayor consistencia en cuanto son para él signos de las alegrías espirituales del Reino de Dios: alegría de los hombres que entran en este Reino, vuelven a él o trabajan en él, alegría del Padre que los recibe. Por su parte, el mismo Jesús manifiesta su satisfacción y su ternura, cuando se encuentra con los niños deseosos de acercarse a él, con el joven rico, fiel y con ganas de ser perfecto; con amigos que le abren las puertas de su casa como Marta, María y Lázaro.
Su felicidad mayor es ver la acogida que se da a la Palabra, la liberación de los posesos, la conversión de una mujer pecadora y de un publicano como Zaqueo, la generosidad de la viuda. El mismo se siente inundado por una gran alegría cuando comprueba que los más pequeños tienen acceso a la revelación del Reino, cosa que queda escondida a los sabios y prudentes (Lc 10,21). Sí, «habiendo Cristo compartido en todo nuestra condición humana, menos en el pecado», él ha aceptado y gustado las alegrías afectivas y espirituales, como un don de Dios. Y no se concedió tregua alguna hasta que no «hubo anunciado la salvación a los pobres, a los afligidos el consuelo» (cf. Lc 14,18). El evangelio de Lucas abunda de manera particular en esta semilla de alegría. Los milagros de Jesús, las palabras del perdón son otras tantas muestras de la bondad divina: la gente se alegraba por tantos portentos como hacía (cf. Lc 13,17) y daba gloria a Dios. Para el cristiano, como para Jesús, se trata de vivir las alegrías humanas, que el Creador le regala, en acción de gracias al Padre”. (Pablo VI. Gaudete in Dómino 23)
 EL CAMBIO EN ZAQUEO BROTÓ DE LA GRATITUD
La transformación moral que comporta el nuevo culto instituido por Cristo, es una tensión y un deseo cordial de corresponder al amor del Señor con todo el propio ser, no obstante la conciencia de la propia fragilidad. Todo esto está bien reflejado en el relato evangélico de Zaqueo (cf. Lc 19,1-10). Después de haber hospedado a Jesús en su casa, el publicano se ve completamente transformado: decide dar la mitad de sus bienes a los pobres y devuelve cuatro veces más a quienes había robado. El impulso moral, que nace de acoger a Jesús en nuestra vida, brota de la gratitud por haber experimentado la inmerecida cercanía del Señor. (Benedicto XVI Sacramentum Caritatis 82)
    “Cuando el alma está libre de las cosas terrestres, entonces es «santa». Mientras Zaqueo se hallaba al nivel de la tierra, no podía ver a Nuestro Señor (Cfr. Lucas 19, 2-4). San Agustín dice: «Si el hombre desea volverse puro, que deje las cosas terrestres». (Sermo 216 c. 2 n. 2.) (Maestro Eckhart. Obras alemanas).
A Ti vengo, Señor, para disfrutar de tu don sagrado, y regocijarme en tu santo convite, que en tu dulzura preparaste, Dios mío, para el pobre. En Ti está cuanto puedo y debo desear; Tú eres mi salud y redención, mi esperanza y fortaleza, mi honor y mi gloria. Alegra, pues, hoy el alma de tu siervo, porque a Ti, Jesús mío, he levantado mi espíritu. Deseo yo recibirte ahora con devoción y reverencia, deseo hospedarte en mi casa de manera que merezca como Zaqueo tu bendición, y ser contado entre los hijos de Abrahán. Mi alma anhela tu sagrado cuerpo; mi corazón desea ser unido contigo. Date, Señor, a mí, y me basta; porque sin Ti ninguna consolación satisface. (Tomás de Kempis. Imitación de Cristo IV, 3, 1-2)

Congreso: 8 y 9 de noviembre en la Catedral de Valencia

El próximo viernes 8 y sábado 9 de noviembre tendrá lugar en la Catedral de Valencia el Congreso Parroquia y Nueva Evangelización.
El objeto del Congreso es profundizar en el conocimiento de la realidad de la Parroquia en la actual situación social y religiosa. La Parroquia, como tantas otras instituciones, quiere seguir siendo un instrumento válido para la transmisión y la vida del Evangelio. 
Además, el Congreso, se presenta como punto de partida del cuarto ciclo del Itinerario Diocesano de Renovación. El Itinerario lleva este año por lema “Seréis mis testigos” (Hch 1, 8), haciendo referencia a la llamada y el envío al continuo y necesario testimonio de los cristianos en el mundo. 
Los destinatarios del Congreso son los sacerdotes diocesanos y los miembros de los Consejos Parroquiales de Pastoral, en cuanto que son los representantes de las diversas áreas de servicio pastoral en las Parroquias. También participarán miembros de la Vida Consagrada así como representantes de diversas instituciones Diocesanas. 
El Congreso podrá seguirse también por Internet, a través de la web del Arzobispado de Valencia (www.archivalencia.org) y de la Vicaría de Evangelización (www.evangelizacionvalencia. org).
La parroquia tiene necesidad de su colaboración para pagar, no solamente los gastos extraordinarios (algo más de 2.700 € al mes), sino incluso los gastos ordinarios de luz, comunidad de propietarios, teléfono... La parroquia le lanza un S.O.S. Le rogamos ayuda.
Puede hacerlo en las colectas parroquiales o a través de la suscripción del AME (aportación mensual a la Iglesia) o en la cuenta que la parroquia tiene en BANKIA
(Paseo Germanías 82)
2038-6230-75-3000420970
1. El lunes 4 de noviembre es el santo de nuestro Arzobispo D. Carlos. Les invitamos a rezar por él en este día.
2. D. Arturo marchará el lunes de Ejercicios Espirituales. Les invitamos a rezar por el fruto de estos Ejercicios.
3. El lunes de 21.00 a 22.30 h. continuará la formación organizada por la Junta de Hermandades en el Local Museo de Gandía (Calle Abad Sola 101) con el tema “seréis mis testigos” a cargo del Rvdo. D. Manuel Cobos Rayo.
4. El martes a las 20.15 h. se reunirá el grupo Descanso.
5. El miércoles 6 de noviembre el Equipo de Cáritas tendrá un rato de oración a las 5.30 tarde y continuará el Curso básico de voluntariado de Cáritas en la sede de Cáritas Interparroquial.
6. El equipo de Pastoral de la salud tiene su sesión de formación permanente en Valencia, en C/ Avellanas 12, a las 17.30 h.
6. Los jueves de 8 a 9.30 noche tendrá lugar las clases del Instituto Diocesano de Ciencias Religiosas Sede Gandia sobre Fe y Cultura (5 sesiones) y sobre Sagrada Escritura.
7. El jueves por la noche tras la Eucaristía de 7.30 habrá un rato de Adoración Eucarística.
8. En el despacho parroquial podrán adquirir el Evangelio 2014 para la oración personal diaria.
9. El viernes 8 de noviembre, por motivo del Congreso Parroquia y Nueva Evangelización, la misa será por la mañana y no por la tarde, y se suprimirá la Exposición del Santísimo Sacramento de todo el día.
10. El lunes 25 de noviembre comenzará el curso parroquial de Familias Misioneras impartido por un Equipo de la Comisión Diocesana de Familia y Defensa de la Vida. Las sesiones son de formación y diálogo a las 21.30 h. en los locales parroquiales de Ciudad de Laval. La primera sesión será impartida por  D. Juan Andrés Talens, Presidente de la Comisión Diocesana para hablarnos de la Pastoral Familiar en la Parroquia.
Del 4 al 10 de noviembre de 2013
Lunes 4. S. Carlos Borromeo. En sufragio de Clemente Jesús Serrano Serrano, y los difuntos del Banco Exterior. 
Martes 5. 19.30 h.: sin intención. 
Miércoles 6. 19.30 h.: sin intención. 
Jueves 7. 19.30 h.: sin intención. 
Viernes 8. 9.30 h.: En sufragio de Antonio Casanova. 
Sábado 9. XXXII T.O. 18.00 h.: Misa con niños: En sufragio de los difuntos de la familia García—Estruch. 19.30 h.: sin intención. 21.00 h.: En sufragio de los difuntos de Vicente Cabrera y Asunción Romero. 
Domingo 10. XXXII T.O. 9.30 h.: sin intención. 11.00 h.: sin intención. 12.00 h. Pro Pópulo. 19.30 h.: sin intención.

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