24 de octubre de 2013

Domingo 27 de octubre de 2013. XXX TO C

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 27 de Octubre de 2013  

                  Queridos hermanos:
El evangelio de este domingo nos presenta dos modos de ser, de vivir, dos modos de situarse ante Dios y ante uno mismo, dos modos de orar: como el fariseo o como el publicano. El fariseo se coloca a sí mismo como el centro de la oración. Aunque da gracias a Dios, lo cual es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, lo hace poniendo en el centro lo que es y lo que hace. Respecto a lo que es: Se compara con los demás y se ve mejor que los demás: ladrones, injustos, adúlteros. Se compara con el publicano y se ve mejor. Se ve a sí mismo como cumplidor de la ley. Y lo que hace también le deja satisfecho: “Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo”. Ayuno, oración y limosna. Un ejemplo... aparentemente. No se relaciona con Dios, sino consigo mismo. Lo que le cuenta a Dios en la oración es para alabarse a sí mismo. Tiene orgullo de sí mismo. Es autosuficiente. Es un rico, sin experiencia de ser un necesitado. Y su amor propio le lleva al desprecio de los que no son cumplidores como él cree serlo. Ha hecho de la fe una religión que le deja satisfecho, pero no se relaciona con el Dios vivo, fuente de amor y comunión con los demás. Es ciego al conocimiento de sus pecados y limitaciones. Queda sin justificar.
El publicano, en cambio, tiene conciencia de sus pecados y limitaciones y no se justifica a sí mismo, se coloca como mendigo de la gracia, pues no merece nada, no puede vanagloriarse ante Dios. Al recibir la justificación gratuitamente por Dios le introduce en la fuente de la vida y la comunión. La fe lleva a la caridad. Su respuesta hacia los demás será de misericordia, que le llevará a seguir alcanzando misericordia. El publicano ha colocado en el centro al Señor. En esto se parece a la Virgen María. No por sus pecados, sino por su descentramiento. Decía el Papa Benedicto XVI respecto de María: “el programa de su vida: no ponerse a sí misma en el centro, sino dejar espacio a Dios, a quien encuentra tanto en la oración como en el servicio al prójimo; sólo entonces el mundo se hace bueno. María es grande precisamente porque quiere enaltecer a Dios en lugar de a sí misma”. (Deus Cáritas Est 41). El fariseísmo es más común de lo que parece. No seamos de los que cantan sus propios méritos y esconden sus culpas. Más bien, como mendigos de la gracia, seamos reflejos de su misericordia.
Jesús, vuestro párroco
+   Lectura del santo evangelio según san Lucas 18, 9-14

En aquel tiempo, a algunos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás, dijo Jesús esta parábola:
— «Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: “¡Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo.”
El publicano, en cambio, se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo:
“¡ Oh Dios!, ten compasión de este pecador”.
Os digo que éste bajó a su casa justificado, y aquél no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»
Palabra del Señor.
 
2559         "La oración es la elevación del alma a Dios o la petición a Dios de bienes convenientes" (San Juan Damasceno, f. o. 3, 24). ¿Desde dónde hablamos cuando oramos?  ¿Desde la altura de nuestro orgullo y de nuestra propia voluntad, o desde "lo más profundo" (Sal 130, 14) de un corazón humilde y contrito? El que se humilla es ensalzado (cf Lc 18, 9-14). La humildad es la base de la oración. "Nosotros no sabemos pedir como conviene" (Rom 8, 26). La humildad es una disposición necesaria para recibir gratuitamente el don de la oración: el hombre es un mendigo de Dios (cf San Agustín, serm 56, 6, 9).

2613 La tercera parábola, "el fariseo y el publicano" (cf Lc 18, 9-14), se refiere a la humildad del corazón que ora. "Oh Dios, ten compasión de mí que soy pecador". La Iglesia no cesa de hacer suya esta oración: "¡Kyrie eleison!".

2631 La petición de perdón es el primer movimiento de la oración de petición (cf el publicano: "ten compasión de mí que soy pecador": Lc 18, 13). Es el comienzo de una oración justa y pura. La humildad confiada nos devuelve a la luz de la comunión con el Padre y su Hijo Jesucristo, y de los unos con los otros (cf 1 Jn 1, 7-2, 2): entonces "cuanto pidamos lo recibimos de El" (1 Jn 3, 22). Tanto la celebración de la eucaristía como la oración personal comienzan con la petición de perdón.

2667 Esta invocación de fe bien sencilla ha sido desarrolla da en la tradición de la oración bajo formas diversas en Oriente y en Occidente. La formulación más habitual, transmitida por los espirituales del Sinaí, de Siria y del Monte Athos es la invocación: "Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Señor, ¡Ten piedad de nosotros, pecadores!" Conjuga el himno cristológico de Flp 2, 6-11 con la petición del publicano y del mendigo ciego (cf Lc 18,13; Mc 10, 46-52). Mediante ella, el corazón está acorde con la miseria de los hombres y con la misericordia de su Salvador.

2668 La invocación del santo Nombre de Jesús es el camino más sencillo de la oración continua. Repetida con frecuencia por un corazón humildemente atento, no se dispersa en "palabrerías" (Mt 6, 7), sino que "conserva la Palabra y fructifica con perseverancia" (cf Lc 8, 15). Es posible "en todo tiempo" porque no es una ocupación al lado de otra, sino la única ocupación, la de amar a Dios, que anima y transfigura toda acción en Cristo Jesús.

2839 Con una audaz confianza hemos empezado a orar a nuestro Padre. Suplicándole que su Nombre sea santificado, le hemos pedido que seamos cada vez más santificados. Pero, aun revestidos de la vestidura bautismal, no dejamos de pecar, de separarnos de Dios. Ahora, en esta nueva petición, (perdona nuestras ofensas), nos volvemos a él, como el hijo pródigo (cf Lc 15, 11-32) y nos reconocemos pecadores ante él como el publicano (cf Lc 18, 13). Nuestra petición empieza con una "confesión" en la que afirmamos al mismo tiempo nuestra miseria y su Misericordia. Nuestra esperanza es firme porque, en su Hijo, "tenemos la redención, la remisión de nuestros pecados" (Col 1, 14; Ef 1, 7). El signo eficaz e indudable de su perdón lo encontramos en los sacramentos de su Iglesia (cf Mt 26, 28; Jn 20, 23).
 
SALVACIÓN MEDIANTE LA FE (PUBLICANO) O MEDIANTE LAS OBRAS DE LA LEY (FARISEO)
"La vida en la fe, en cuanto existencia filial, consiste en reconocer el don originario y radical, que está a la base de la existencia del hombre, y puede resumirse en la frase de san Pablo a los Corintios: «¿Tienes algo que no hayas recibido?» (1 Co 4,7). Precisamente en este punto se sitúa el corazón de la polémica de san Pablo con los fariseos, la discusión sobre la salvación mediante la fe o mediante las obras de la ley. Lo que san Pablo rechaza es la actitud de quien pretende justificarse a sí mismo ante Dios mediante sus propias obras. Éste, aunque obedezca a los mandamientos, aunque haga obras buenas, se pone a sí mismo en el centro, y no reconoce que el origen de la bondad es Dios. Quien obra así, quien quiere ser fuente de su propia justicia, ve cómo pronto se le agota y se da cuenta de que ni siquiera puede mantenerse fiel a la ley. Se cierra, aislándose del Señor y de los otros, y por eso mismo su vida se vuelve vana, sus obras estériles, como árbol lejos del agua. San Agustín lo expresa así con su lenguaje conciso y eficaz: “de aquel que te ha hecho, no te alejes ni siquiera para ir a ti” (De continentia, 4,11). (Papa Francisco. Lumen Fidei 19)
DOS MODOS DE SITUARSE ANTE DIOS
Y ANTE UNO MISMO: FARISEO O PUBLICANO
“El fariseo se jacta de sus muchas virtudes; le habla a Dios tan sólo de sí mismo y, al alabarse a sí mismo, cree alabar a Dios. El publicano conoce sus pecados, sabe que no puede vanagloriarse ante Dios y, consciente de su culpa, pide gracia. … dos modos de situarse ante Dios y ante sí mismo. Uno, en el fondo, ni siquiera mira a Dios, sino sólo a sí mismo; realmente no necesita a Dios, porque lo hace todo bien por sí mismo. No hay ninguna relación real con Dios, que a fin de cuentas resulta superfluo; basta con las propias obras. Aquel hombre se justifica por sí solo. El otro, en cambio, se ve en relación con Dios. Ha puesto su mirada en Dios y, con ello, se le abre la mirada hacia sí mismo. Sabe que tiene necesidad de Dios y que ha de vivir de su bondad, la cual no puede alcanzar por sí solo ni darla por descontada. Sabe que necesita misericordia, y así aprenderá de la misericordia de Dios a ser él mismo misericordioso y, por tanto, semejante a Dios. El vive gracias a la relación con Dios, de ser agraciado con el don de Dios; siempre necesitará el don de la bondad, del perdón, pero también aprenderá con ello a transmitirlo a los demás. … Necesita a Dios, y como lo reconoce, gracias a la bondad de Dios comienza él mismo a ser bueno”. (Benedicto XVI. Jesús de Nazaret)
EL PELIGRO DEL NEOFARISEISMO
“El fariseo nos presenta una conciencia satisfecha de sí misma, que cree que puede observar la ley sin la ayuda de la gracia y está convencida de no necesitar la misericordia. Se pide a todos gran vigilancia para no dejarse contagiar por la actitud farisaica.” (Bto. Juan Pablo II. Veritatis Splendor 104-105).
  
«Nada vale el hombre, si tú no lo visitas. No olvides a quien es débil; acuérdate, oh Señor, que me has hecho débil, que me has plasmado del polvo. ¿Cómo podré sostenerme si tú no me miras sin cesar para fortalecer esta arcilla, de modo que mi consistencia proceda de tu rostro? Si escondes tu rostro, todo perece (Sal 103, 29): si tú me miras, ¡pobre de mí! En mí no verás más que contaminaciones de delitos; no es ventajoso ser abandonados ni ser vistos, porque, en el acto de ser vistos, somos motivo de disgusto. Sin embargo, podemos pensar que Dios no rechaza a quienes ve, porque purifica a quienes mira. Ante él arde un fuego que quema la culpa (cf. Jl 2, 3)»(Oración de san Ambrosio de Milán. De interpellatione David, IV, 6, 22, citada en Veritatis Splendor 105).
VISITA SEMINARISTAS
DEL SEMINARIO
MAYOR Y MENOR
DE VALENCIA
A NUESTRA
PARROQUIA
El Seminario mayor y menor de Valencia, con sus seminaristas visitará nuestro arciprestazgo el sábado 26 y el domingo 27 de octubre. Nuestra parroquia ha acogido 12 seminaristas. Estarán presentes en las misas del sábado y domingo.

ORACIÓN POR LAS VOCACIONES
Padre, haz que surjan entre los cristianos numerosas
y santas vocaciones al sacerdocio, que mantengan viva la fe 
y conserven la grata memoria de tu Hijo Jesús
mediante la predicación de su palabra
y la administración de los Sacramentos
con los que renuevas continuamente a tus fieles.
Danos santos ministros del altar, que sean solícitos
y fervorosos custodios de la Eucaristía, sacramento
del don supremo de Cristo para la redención del mundo.
Llama a ministros de tu misericordia
que, mediante el sacramento de la Reconciliación, 
derramen el gozo de tu perdón.
Padre, haz que la Iglesia acoja con alegría
las numerosas inspiraciones del Espíritu de tu Hijo
y, dócil a sus enseñanzas,
fomente vocaciones al ministerio sacerdotal
y a la vida consagrada.
Fortalece a los obispos, sacerdotes, diáconos,
a los consagrados y a todos los bautizados en Cristo
para que cumplan fielmente su misión
al servicio del Evangelio.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
María Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros
(Benedicto XVI. Mensaje 5-3-2006)
La parroquia tiene necesidad de su colaboración para pagar, no solamente los gastos extraordinarios (algo más de 2.700 € al mes), sino incluso los gastos ordinarios de luz, comunidad de propietarios, teléfono... La parroquia le lanza un S.O.S. Le rogamos ayuda.
Puede hacerlo en las colectas parroquiales o a través de la suscripción del AME (aportación mensual a la Iglesia) o en la cuenta que la parroquia tiene en BANKIA
(Paseo Germanías 82)
2038-6230-75-3000420970
1. El lunes 28 de octubre a las 10.30 h. ser reunirá el Equipo de Pastoral de la Salud.
2. Comenzará el lunes de 21.00 a 22.30 h. la formación organizada por la Junta de Hermandades en el Local Museo de Gandía (Calle Abad Sola 101) con el tema “seréis mis testigos” a cargo del Rvdo. D. Manuel Cobos Rayo.
3. El lunes a las 21.00 h. será la penitencial de los jóvenes de la parroquia que recibirán la Confirmación el próximo 3 de noviembre. El viernes 1 de noviembre a las 8.30 noche será la Vigilia de oración pidiendo el Espíritu Santo. Invitamos a uniros en oración por estos jóvenes.
4. El Señor Arzobispo se reunirá con todos los grupos del Itinerario Diocesano de Renovación en el Colegio Calderón del Grau el martes 29 de octubre a las 20.30 h. para presentar el cuarto curso del Itinerario.
5. El miércoles 30 de octubre comenzará el Curso básico de voluntariado de Cáritas en la sede de Cáritas Interparroquial.
6. El miércoles 30 a las 20.30 h. será la reunión del Equipo de Liturgia.
7. Los jueves de 8 a 9.30 noche tendrá lugar las clases del Instituto Diocesano de Ciencias Religiosas Sede Gandia sobre Fe y Cultura (5 sesiones) y sobre Sagrada Escritura.
8. Atención al horario especial de misas para el 31 de octubre y 1, 2 y 3 de noviembre. Será como tres domingos seguidos. Todos los Santos (31 de octubre y 1 de noviembre); Conmemoración de los Files difuntos (el sábado 2 de noviembre); Domingo 31 del Tiempo Ordinario (3 de noviembre). Las misas del sábado tarde no serán de domingo.
Del 28 de octubre al 3 de noviembre de 2013
Lunes 28. Fiesta de San Simón y San Judas, apóstoles. 19.30 h.: Sin intención. 
Martes 29. 19.30 h.: En sufragio de: Rosendo Roche. 
Miércoles 30. 19.30 h.: En sufragio de: Mª Jesús Ruiz; Víctor Ferragut. 
Jueves 31. Solemnidad de todos los Santos. 18.00 h.: Con niños. Sin intención. 19.30 h.: Sin intención. 21.00 h.: Sin intención. 
Viernes 1. Solemnidad de todos los Santos. 9.30 h.: Sin intención. 11.00 h.: Sin intención. 12.00 h.: Pro Pópulo. 19.30 h.: Sin intención. 
Sábado 2. Conmemoración de los fieles difuntos. 9.30 h.: En sufragio de: Dif. Fam. Ferrer-Puig. 11.00 h.: En sufragio de: Rogelio Roselló. 12.00 h.: Pro Pópulo. 18.00 h.: Con niños. En sufragio de: Amparo Montaner Melis. 19.30 h.: En sufragio de: Luis Colomina y Octavio Monllor; Rosa Peiró, Joaquín Escrivá y Martín Escrivá. 
Domingo 3. Domingo XXXI del T.O. 9.30 h.: Sin intención. 11.00 h.: Sin intención.12.00 h. Pro Pópulo. CONFIRMACIONES. 19.30 h.: Sin intención.

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