24 de marzo de 2012

Domingo 25 de marzo. V CUA 2012 B

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 25 de marzo de 2012.  

         
                   Queridos hermanos:
El Beato Papa Juan Pablo II estuvo varias semanas hospitalizado en el Hospital Gemelli en mayo de 1994, durante el Año de la Familia. Tras su vuelta al Vaticano, en el Ángelus del Domingo 29 de mayo de 1994, dirigió estas palabras: “Por medio de María quisiera expresar hoy mi gratitud por este don del sufrimiento, asociado nuevamente al mes mariano de mayo. Quiero agradecer este don. He comprendido que es un don necesario. El Papa debía estar en el hospital policlínica Gemelli; debía estar ausente de esta ventana durante cuatro semanas cuatro domingos, del mismo modo que sufrió hace trece años, debía sufrir también este año. He meditado, he vuelto a pensar en todo esto durante mi hospitalización. Y he reencontrado a mi lado la gran figura del cardenal Wyszynski, primado de Polonia de cuyo fallecimiento se cumplió ayer el 13er aniversario. Al comienzo de mi pontificado, me dijo: Si el Señor te ha llamado, debes llevar a la Iglesia hasta el tercer milenio. (...) Y he comprendido que debo llevar a la Iglesia de Cristo hasta este tercer milenio con la oración, con diversas iniciativas, pero he visto que no basta: necesitaba llevarla con el sufrimiento, con el atentado de hace trece años y con este nuevo sacrificio. ¿Por qué ahora? ¿Por qué este año? ¿Por qué este Año de la familia? Precisamente porque se amenaza a la familia, porque se la ataca. El Papa debe ser atacado, el Papa debe sufrir, para que todas las familias y el mundo entero vean que hay un evangelio —podría decir— superior: el evangelio del sufrimiento, con el que hay que preparar el futuro, el tercer milenio de las familias, de todas las familias y de cada familia.”
Hay un Evangelio superior, nos dice el Papa, que no es el del éxito. Tras la resurrección de Lázaro y ante los griegos que quieren verle, Jesús propone el tercer signo de esta cuaresma: el del grano de trigo, el de la semilla enterrada que muere como simiente de nueva cosecha. Debe morir para dar fruto. Desde la cruz atraerá a todos. Esto lo dice Jesús pensando en sí mismo y su pasión. Pero también en todos aquellos que quieran seguirle: “El que quiera servirme, que me siga”.
No hay vida sin dar la vida. “Una madre no puede dar vida a un niño sin sufrimiento”. “Jesús no ha redimido el mundo con bellas palabras, sino con su sufrimiento y con su muerte. Es ésta, su pasión, la fuente inagotable de vida por el mundo”. (Card. Joseph Ratzinger. 10-12-2000).
Jesús, vuestro párroco

Lectura del evangelio según san Juan      12, 20-33

En aquel tiempo, entre los que habían venido a celebrar la fiesta había algunos griegos; éstos, acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea, le rogaban: — «Señor, quisiéramos ver a Jesús.» Felipe fue a decírselo a Andrés; y Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús.
Jesús les contesto: — «Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre.
Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a si mismo se pierde, y el que se aborrece a si mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará.
Ahora mi alma está agitada, y ¿qué diré?: Padre, líbrame de esta hora. Pero si por esto he venido, para esta hora. Padre, glorifica tu nombre.» Entonces vino una voz del cielo: — «Lo he glorificado y volveré a glorificarlo.»
La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno; otros decían que le había hablado un ángel.
Jesús tomó la palabra y dijo: — «Esta voz no ha venido por mi, sino por vosotros. Ahora va a ser juzgado el mundo; ahora el Príncipe de este mundo va a ser echado fuera. Y cuando yo sea elevado sobre la tierra atraeré a todos hacia mi.» Esto lo decía dando a entender la muerte de que iba a morir.
Palabra del Señor.

Señor Jesucristo, has aceptado por nosotros correr la suerte del gano de trigo que cae en tierra y muere para producir mucho fruto (Jn 12, 24). Nos invitas a seguirte cuando dices: «El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna» (Jn 12, 25). Sin embargo, nosotros nos aferramos a nuestra vida. No queremos abandonarla, sino guardarla para nosotros mismos. Queremos poseerla, no ofrecerla. Tú te adelantas y nos muestras que sólo entregándola salvamos nuestra vida. Mediante este ir contigo en el Vía crucis quieres guiarnos hacia el proceso del grano de trigo, hacia el camino que conduce a la eternidad. La cruz –la entrega de nosotros mismos– nos pesa mucho. Pero en tu Vía crucis tú has cargado también con mi cruz, y no lo has hecho en un momento ya pasado, porque tu amor es por mi vida de hoy.” (Vía Crucis, Joseph Ratzinger, 2005)
"Si el grano de trigo no cae en tierra y muere...”
La cruz: la altura del amor es la altura de Jesús, y a esta altura nos atrae a todos. Muy oportunamente la liturgia nos hace meditar este texto del evangelio de san Juan en este quinto domingo de Cuaresma, mientras se acercan los días de la Pasión del Señor, en la que nos sumergiremos espiritualmente desde el próximo domingo, llamado precisamente domingo de Ramos y de la Pasión del Señor. Es como si la Iglesia nos estimulara a compartir el estado de ánimo de Jesús, queriéndonos preparar para revivir el misterio de su crucifixión, muerte y resurrección, no como espectadores extraños, sino como protagonistas juntamente con él, implicados en su misterio de cruz y resurrección. De hecho, donde está Cristo, allí deben encontrarse también sus discípulos, que están llamados a seguirlo, a solidarizarse con él en el momento del combate, para ser asimismo partícipes de su victoria. El Señor mismo nos explica cómo podemos asociarnos a su misión. Hablando de su muerte gloriosa ya cercana, utiliza una imagen sencilla y a la vez sugestiva: "Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto" ( Jn 12, 24). Se compara a sí mismo con un "grano de trigo deshecho, para dar a todos mucho fruto", como dice de forma eficaz san Atanasio. Y sólo mediante la muerte, mediante la cruz, Cristo da mucho fruto para todos los siglos. De hecho, no bastaba que el Hijo de Dios se hubiera encarnado. Para llevar a cabo el plan divino de la salvación universal era necesario que muriera y fuera sepultado: (...) mediante su muerte y resurrección, se haría manifiesto el triunfo de la Vida, el triunfo del Amor; así se demostraría que el amor es más fuerte que la muerte. (Benedicto XVI. 29 de marzo de 2009)

"El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para la vida eterna" ( Jn 12, 25).

"Odiar" la propia vida es una expresión semítica fuerte y encierra una paradoja; subraya muy bien la totalidad radical que debe caracterizar a quien sigue a Cristo y, por su amor, se pone al servicio de los hermanos: pierde la vida y así la encuentra. No existe otro camino para experimentar la alegría y la verdadera fecundidad del Amor: el camino de darse, entregarse, perderse para encontrarse. (Benedicto XVI. 29 de marzo de 2009).
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"Cristo padeció; muramos al pecado. Cristo resucitó; vivamos para Dios. Cristo pasó de este mundo al Padre; que no se apegue aquí nuestro corazón, sino que lo siga en las cosas de arriba. Nuestro jefe fue colgado de un madero; crucifiquemos la concupiscencia de la carne. Yació en el sepulcro; sepultados con él, olvidemos las cosas pasadas. Está sentado en el cielo; traslademos nuestros deseos a las cosas supremas" (san Agustín. Sermón 229, D, 1).
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“Jesús no ha redimido el mundo con bellas palabras, sino con su sufrimiento y con su muerte. Es ésta, su pasión, la fuente inagotable de vida por el mundo; la pasión da fuerza a su palabra. El Señor mismo (...) ha formulado esta ley de la fecundidad en el pasaje de la semilla del grano que muere, caído en la tierra (Jn 12, 24). También esta ley es válida hasta el final del mundo y es (...) fundamental para la nueva evangelización. (…) Una madre no puede dar vida a un niño sin sufrimiento. Todo parto exige sufrimiento, es sufrimiento, y el devenir cristiano es un parto. Digámoslo todavía una vez con las palabras del Señor: El reino de Dios exige violencia (Mt 11, 12; Lc 16, 16), pero la violencia de Dios es el sufrimiento, es la cruz. No podemos dar vida a otros, sin dar nuestras vidas. El proceso de expropiación, antes mencionado, es la forma concreta (expresada de diferente manera) de dar la propia vida. Y pensamos a las palabras del Salvador: “… el que sacrifique su vida por mí y por el Evangelio, la salvará” (Mc 8, 35). (Cardenal Joseph Ratzinger. La Nueva Evangelización. Jubileo de los catequistas 10-12-2000).

NOMBRES DEL SACRAMENTO
DEL PERDÓN
1423         Se le denomina sacramento de conversión porque realiza sacramentalmente la llamada de Jesús a la conversión (cf Mc 1,15), la vuelta al Padre (cf Lc 15,18) del que el hombre se había alejado por el pecado.
 Se denomina sacramento de la Penitencia porque consagra un proceso personal y eclesial de conversión, de arrepentimiento y de reparación por parte del cristiano pecador.
 1424         Es llamado sacramento de la confesión porque la declaración o manifestación, la confesión de los pecados ante el sacerdote, es un elemento esencial de este sacramento. En un sentido profundo este sacramento es también una "confesión", reconocimiento y alabanza de la santidad de Dios y de su misericordia para con el hombre pecador.
Se le llama sacramento del perdón porque, por la absolución sacramental del sacerdote, Dios concede al penitente "el perdón y la paz" (OP, fórmula de la absolución).
 Se le denomina sacramento de reconciliación porque otorga al pecador el amor de Dios que reconcilia: "Dejaos reconciliar con Dios" (2 Co 5,20). El que vive del amor misericordioso de Dios está pronto a responder a la llamada del Señor: "Ve primero a reconciliarte con tu hermano" (Mt 5,24).
 
· Todos los viernes de Cuaresma son días de abstinencia de comer carne.
· De lunes a viernes, a las 6’30 de la mañana, se reza la oración comunitaria de Laudes en el Templo parroquial. Y a las 9.30 h. Oración de la mañana con Exposición del Santísimo Sacramento en la Capilla de la Comunión.
· Los viernes de Cuaresma se hará el Ejercicio del Vía Crucis a las 7 tarde.
· Horario confesiones: De lunes a viernes, de 7.00 a 7.30 tarde y antes de las misas de sábado y domingo.
· La reunión de Liturgia para preparar la Semana Santa será el  jueves 29 de marzo a las 20.30 h.
· El viernes 30 de marzo a las 21 h. estará el Vía Crucis arciprestal con jóvenes desde San Cristóbal hasta las Esclavas.
· El sábado 31 de marzo a las 22.00 h. tendremos en el Templo parroquial una Oración ante la Cruz.
· El domingo 1 de abril, domingo de Ramos, a las 17.00 h. se proyectará la película sobre la Pasión de Cristo.
· El martes santo, 3 de abril, estará la celebración comunitaria del perdón en la parroquia a las 20.30 h.
En la Parroquia de Cristo Rey el martes y el miércoles a las 20.30 h. se está realizando el rito de confesión pública de la fe. Nuestro Vicario parroquial realizará este mismo rito el lunes 26 de marzo a las 20.30 h. en la Parroquia del Sagrado Corazón de Alcoy. Interesados en acompañarle lo comuniquen al párroco. Hay un autobús.
SEMANA DE LA VIDA
1. El lunes 26 de marzo es la Solemnidad de la Anunciación del Señor. Con este motivo la Parroquia tendrá el Santísimo Sacramento expuesto desde las 9.30 h. de la mañana hasta la hora de la misa. Se ruega colaborar en los turnos de vela.
2. El Viernes 30 de marzo os proponemos un ayuno por la Vida. A las 20.30 h. tendríamos la Cena del Hambre por la Vida. Cenaremos pan, aceite y sal. El coste de la cena irá destinado íntegramente a Cáritas parroquial. Durante la cena proyectaremos una película sobre la importancia de toda vida.
3.  De cara a la Semana de la Vida se invita a los niños a realizar dibujos por la vida que serán expuestos en un panel.
4. El grupo del IDR se reunirá el lunes 26 a las 20.15 h en los locales parroquiales.
5. El lunes 26, los agentes de Cáritas, tendrán la sesión de Los Lunes Compartidos a las 20 h. en el Palacio Ducal. La charla tendrá como tema “la doctrina social de la Iglesia” que será impartida por D. José Máximo Lledó, Delegado episcopal de Cáritas diocesana de Valencia.
6. El miércoles 28 de marzo a las 17.30 h. será la celebración del Perdón con los niños de 3º de comunión.
7. Recordar que en la noche del día 25 se efectuará el cambió de hora.
Donativos recibidos para los nuevos locales en la calle Ciudad de Laval:
Ingresados hasta el 16-03-2012: 55.953,42  €.
+ 723,31 €.
Ingresados hasta el 23-03-2012:

56.676,73  €.
Colabore en la cuenta que la parroquia tiene en
BANCAJA (Paseo Germanías 82)
2077-0249-55-1101860850
 Del 26 al 1 de abril de 2012
Lunes 26. Solemnidad de la Anunciación del Señor. 19.30 h.: En sufragio de María Escrivá Fuster y el Rvdo. Carlos Belloch.  
Martes 27. 19.30 h.: En sufragio de María Escrivá Fuster. 
Miércoles 28. 19.30 h.: En sufragio de María Escrivá Fuster.  
Jueves 29. 19.30 h.: En sufragio de Rosendo Roche y María Escrivá Fuster.  
Viernes 30. 19.30 h.: En sufragio de María Escrivá Fuster.  
Sábado 31. Domingo de Ramos en la Pasión del Señor. 18.00 h.: Con niños. Sin intención. 19.30 h.: En sufragio de María Escrivá Fuster y Joaquín Martín Escrivá.  
Domingo 1. Domingo de Ramos en la Pasión del Señor. 12.00 h. Pro Pópulo