27 de noviembre de 2011

Domingo 27 de noviembre. I ADV 11 B

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 27 de noviembre de 2011. 

EL DESCUIDO DE LA VIGILANCIA
                  Queridos hermanos:
Comienza el tiempo litúrgico de Adviento con las primeras Vísperas del domingo. Pero desde que Cristo subió al cielo, la Iglesia no ha dejado de esperar. El tiempo litúrgico de Adviento es una ayuda del Espíritu Santo, un despertador, para que mantengamos la vigilancia durante toda nuestra vida, en cualquier momento del año.
La semana pasada asistíamos a la entrada en un convento de Franciscanas Clarisas en Oliva de una mujer de 67 años. Soltera, con la vida aparentemente resuelta, podría haberse dejado llevar por la inercia de una vida piadosa y colaboradora en actividades parroquiales. ¿Para qué más? Pero “nadie puede olvidar que el Señor, como el dueño con los obreros de la viña, llama —en el sentido de hacer concreta y precisa su santa voluntad— a todas las horas de la vida: por eso la vigilancia, como atención solícita a la voz de Dios, es una actitud fundamental y permanente del discípulo. (Bto. Juan Pablo II. Christifideles Laici 58).
Necesitamos el Adviento. Recordemos que se durmieron las diez vírgenes. Y “a medianoche se oyó una voz: "¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!" (Mt 25,1-13). Esto es el Adviento: la voz de la Iglesia que, por la fuerza del Espíritu Santo, nos hace despertar. Y despertar para algo importante: la llegada del Esposo. “El Espíritu Santo trata de despertarnos continuamente a esta vigilancia” (Catecismo 2849).
Ante el descuido de la VIGILANCIA, el evangelio de este domingo nos invita a colocar en nuestra casa criados que lleven a cabo su tarea, como aquellos a los que se encomendó los talentos. Y también a colocar un centinela, un portero, que vigile la casa para permitir la entrada del Señor y no la del diablo. La vigilancia es "guarda del corazón", dice el Catecismo de la Iglesia Católica (nº 2849). La vigilancia es una actitud de disponibilidad: “disponibilidad para escuchar, disponibilidad para ponerse en camino”. (Benedicto XVI. Homilía 24-12-2005). La vigilancia es “permanecer despiertos para percibir llegada de Dios y estar preparados para ella” (Benedicto XVI. Homilía 24-12-2008).
Así, pues, hermanos, por bien de esta sociedad desesperanzada, despertad, velad.
Jesús, vuestro párroco

Lectura del santo evangelio según san Marcos 13, 33-37

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
— «Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento.
Es igual que un hombre que se fue de viaje y dejó su casa, y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara.
Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos.
Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad!»
Palabra del Señor.
Conociendo la furia del perverso demonio, necesitando tu gracia y el don de la vigilancia, al comenzar el tiempo de Adviento, te pedimos, Señor, que cada día podamos permanecer sobrios, que estemos despiertos demostrando nuestra continua vela y vigilancia en torno a nuestro tesoro espiritual, la casa que nos has encomendado, para que el enemigo de nuestra salvación no pueda encontrar ni un solo resquicio. ¡Marana tha! Ven, Señor, Jesús. (Oración inspirada en las catequesis bautismales de San Juan Crisóstomo 8,30)
“Nosotros hemos de despertar para que nos llegue el mensaje. Hemos de convertirnos en personas realmente vigilantes. ¿Qué significa esto? La diferencia entre uno que sueña y uno que está despierto consiste ante todo en que, quien sueña, está en un mundo muy particular. Con su yo, está encerrado en este mundo del sueño que, obviamente, es solamente suyo y no lo relaciona con los otros. Despertarse significa salir de dicho mundo particular del yo y entrar en la realidad común, en la verdad, que es la única que nos une a todos. El conflicto en el mundo, la imposibilidad de conciliación recíproca, es consecuencia del estar encerrados en nuestros propios intereses y en las opiniones personales, en nuestro minúsculo mundo privado. El egoísmo, tanto del grupo como el individual, nos tiene prisionero de nuestros intereses y deseos, que contrastan con la verdad y nos dividen unos de otros. Despertad, nos dice el Evangelio. Salid fuera para entrar en la gran verdad común, en la comunión del único Dios. Así, despertarse significa desarrollar la sensibilidad para con Dios; para los signos silenciosos con los que Él quiere guiarnos; para los múltiples indicios de su presencia.” (Benedicto XVI. Homilía 24-12-2009)
..................................................
“En la tradición del monacato sirio, los monjes se definían como «los que están de pie». Estar de pie equivalía a vigilancia. Lo que entonces se consideraba tarea de los monjes, con razón podemos verlo también como expresión de la misión sacerdotal y como interpretación correcta de las palabras del Deuteronomio: el sacerdote tiene la misión de velar. Debe estar en guardia ante las fuerzas amenazadoras del mal. Debe mantener despierto al mundo para Dios. Debe estar de pie frente a las corrientes del tiempo. De pie en la verdad. De pie en el compromiso por el bien.” (Benedicto XVI. 20-3-2008)
..................................................
“Cuando celebramos la venida del Señor con lecturas y cantos, reavivamos en nosotros los anhelos de los santos padres, a quienes Dios, mediante el Espíritu Santo, se dignó revelar la redención futura, que llevaría a cabo por su Hijo, encarnándose y muriendo por la salvación de los hombres. Incluso algunos de ellos gozaron en vida del carisma profético e intuyeron de antemano la encarnación de Cristo; y nos transmitieron en sus escritos sus gozos sentidos en el interior y el fuego de sus deseos. Después de su muerte pasaron a ser moradores de los infiernos, moradores de las tinieblas y sombras de muerte. Y nadie puede imaginarse ni expresar sus hondos anhelos de expectación hacia el único que podría soltarlos del yugo de la cautividad. (…) No hay hombre alguno que no baje al infierno antes de subir al cielo. (…) Porque distinguimos tres infiernos. El infierno de voracidad, donde el gusano nunca muere y el fuego no se apaga. Aquí no hay liberación posible. El infierno de la expiación, asignado a las almas que deben purificarse a raíz de su muerte. El infierno de aflicción, que es la pobreza voluntaria. Aquí los que renunciamos al mundo debemos afligir nuestras almas para curarlas; de tal modo que pasemos por la muerte al juicio y, mediante la muerte, alcancemos la vida. Penetra en este infierno el que renuncia a sus tendencias carnales y mortifica, por una adecuada penitencia, sus miembros terrenos, prefiriendo afligirse con el pueblo de Dios que con el placer instantáneo del pecado. Quien durante su vida se niegue a bajar a este infierno, tendrá que entrar en los otros dos, y a duras penas o nunca alcanzará la libertad. (…) ¡Dichoso infierno el de la pobreza, donde Cristo nació, se alimentó y transcurrió su vida mortal! Bajó hasta él, y no una sola vez, para sacar a los suyos; y además se entregó a sí mismo para librarnos de este perverso mundo presente, para separarnos de la multitud de condenados y reunirnos allí hasta que nos saque definitivamente.” (...) “La vigilancia suscita la disposición”.  (...) “el hombre necesita la vigilancia, para que no afloje por la tibieza o le desmorone la vanidad”.  (San Bernardo. Sermón octavo sobre el Adviento)
..................................................
“La oración de la noche tiene carácter escatológico, pues evoca la vigilancia recomendada por Jesús en la espera de su vuelta (cf. Mc 13,35-37)”. (Bto. Juan Pablo II, 4 –4-2001)

672 El tiempo presente, según el Señor, es el tiempo del Espíritu y del testimonio (cf Hch 1, 8), pero es también un tiempo marcado todavía por la "tristeza" (1 Co 7, 26) y la prueba del mal (cf. Ef 5, 16) que afecta también a la Iglesia (cf. 1 P 4, 17) e inaugura los combates de los últimos días (1 Jn 2, 18; 4, 3; 1 Tm 4, 1). Es un tiempo de espera y de vigilia (cf. Mt 25, 1-13; Mc 13, 33-37).

2849 La vigilancia del corazón es recordada con insistencia en comunión con la suya (cf Mc 13, 9. 23. 33-37; 14, 38; Lc 12, 35-40). La vigilancia es "guarda del corazón", y Jesús pide al Padre que "nos guarde en su Nombre" (Jn 17, 11). El Espíritu Santo trata de despertarnos continuamente a esta vigilancia (cf 1 Co 16, 13; Col 4, 2; 1 Ts 5, 6; 1 P 5, 8). Esta petición adquiere todo su sentido dramático referida a la tentación final de nuestro combate en la tierra; pide la perseverancia final. "Mira que vengo como ladrón. Dichoso el que esté en vela" (Ap 16, 15).

2612  En Jesús "el Reino de Dios está próximo", llama a la conversión y a la fe pero también a la vigilancia. En la oración, el discípulo espera atento a aquél que "es y que viene", en el recuerdo de su primera venida en la humildad de la carne, y en la esperanza de su segundo advenimiento en la gloria (cf Mc 13; Lc 21, 34-36). En comunión con su Maestro, la oración de los discípulos es un combate, y velando en la oración es como no se cae en la tentación (cf Lc 22, 40. 46).

2729  La dificultad habitual de la oración es la distracción. (...) La distracción descubre al que ora aquello a lo que su corazón está apegado. Esta toma de conciencia debe empujar al orante a ofrecerse al Señor para ser purificado. El combate se decide cuando se elige a quién se desea servir (cf Mt 6,21.24).

2730   Mirado positivamente, el combate contra el yo posesivo y dominador consiste en la vigilancia. Cuando Jesús insiste en la vigilancia, es siempre en relación a El, a su Venida, al último día y al "hoy". El esposo viene en mitad de la noche; la luz que no debe apagarse es la de la fe: "Dice de ti mi corazón: busca su rostro" (Sal 27, 8).

2754    Las dificultades principales en el ejercicio de la oración son la distracción y la sequedad. El remedio está en la fe, la conversión y la vigilancia del corazón.

Tienen a su disposición en el despacho parroquial el Evangelio 2012.
Les invitamos a colaborar con la Asociación de Padres de Discapacitados Psíquicos (Aspadis), con la compra de "turrón solidario" en el despacho parroquial.
Algunas actividades propias del tiempo de Adviento:
- Oración de la mañana: De lunes a viernes, (excepto del 6 al 8 de diciembre), a las 6.30 de la mañana y a las 9.30 de la mañana con exposición del Santísimo.
- Retiro de Adviento: Parroquial: sábado 3 de diciembre de 11.00 h. a 12.30 h. Arciprestal de catequistas: domingo 4 de diciembre de 16.30 h. a  20.00 h.
- Horario confesiones durante el tiempo de Adviento:
De lunes a sábado de 7.00 a 7.30 tarde. Domingos de 11.30 a 12.00 h.
- Durante el tiempo de Adviento el Equipo de Cáritas lanza la Campaña de recogida de alimentos.
Reuniones parroquiales:
1.   El domingo 27 de noviembre a las 5 de la tarde tendrá lugar la reunión de oración con la Palabra de Dios con los jóvenes de la parroquia.
2.   El lunes 28 a las 6 tarde habrá reunión con los padres de primero de la catequesis de infancia. A las 8.30 noche se reunirá el grupo del Itinerario Diocesano. Y a las 10 de la noche con los padres de la Catequesis del Buen Pastor.
3.  El miércoles 30 estará el Curso básico de voluntariado para agentes de Cáritas a las 18.30h. Ya por la noche, a las 21h, tendrá lugar la última sesión del curso sobre “La palabra de Dios según la Verbum Domini” en el Museu Casal Faller.
4.   El jueves 1 de diciembre a las 5 tarde se reunirá el Equipo de Cáritas. A las 8.30 noche habrá Adoración del Santísimo Sacramento.
5.   El viernes 2, por ser 1º viernes de mes, estará la visita ordinaria a los enfermos de la Parroquia a partir de las 10h. Si tienen algún familiar, amigo que quiera recibir los sacramentos – Eucaristía y Unción de enfermos– o que sea visitado por los miembros del Equipo de pastoral de la salud, comuníquenlo a D. Jesús o D. Arturo.
El viernes 2 y sábado 3 tendrá lugar la convivencia con los jóvenes de nuestra parroquia que se preparan a recibir el Sacramento de la Confirmación el próximo domingo 18 de diciembre.
El sábado 3 de diciembre en la misa de 6 tarde se entregará el salmo 112 a los niños de tercero de la catequesis de infancia.
Algunas colectas realizadas: Domund: 893 €. Iglesia Diocesana: 202 €
Donativos recibidos para los nuevos locales en la calle Ciudad de Laval:
Ingresados hasta el 18-11-2011: 51.360,66 €.
+ 400
Ingresados hasta el 25-11-2011:
51.760,66 €.
Colabore en la cuenta que la parroquia tiene en
BANCAJA (Paseo Germanías 82)
2077-0249-55-1101860850

Del 28 al 4 de diciembre de 2011
Lunes 28.  19.30 h.: sin intención.  
Martes 29. 19.30 h.: En sufragio de Rosendo Roche. 
Miércoles 30. 19.30 h.: sin intención.  
Jueves 1. 19.30 h.: sin intención.  
Viernes 2. 19.30 h.: En sufragio de los difuntos de familia Ferrer Puig.  
Sábado 3. II Adviento. 18.00 h.: Con niños. En sufragio de los difuntos de la familia García Estruch. 19.30 h.: En sufragio de Rogelio Roselló y Octavio Monllor. 21.00 h.: sin intención. 
Domingo 4. II Adviento. 12.00 h. Pro Pópulo.