5 de febrero de 2012

Domingo 5 de febrero de 2012. 5 TO 2012 B.

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 5 de febrero de 2012.

Queridos hermanos:
El anuncio del reino de Dios es el más importante en la vida de Cristo. En el Evangelio de hoy Jesús nos dice: “que para eso he venido”. El anuncio de la Buena Noticia consiste en decir que “el reino de Dios está entre vosotros” (Lc 17, 21). Descubrir el trasfondo de esta frase es tarea de Cristo que “recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando demonios” y, al mismo tiempo, del hombre que se ha encontrado con Dios: “dichoso tú Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el Cielo” (Mt 16, 17). Esta predicación no consiste solamente en el relato de las parábolas, sermones, etc. sino también en ir “curando las enfermedades y las dolencias del pueblo” (Benedicto XVI, Jesús de Nazaret). Jesús acontece en la historia del hombre. Decía el beato Juan Pablo II: “Cuando Cristo se cruza en la vida de una persona, sacude su conciencia y lee en su corazón, como sucede con la samaritana, a la que dice "todo cuanto ha hecho" (cf. Jn 4, 29).
A esta labor, Cristo hace partícipe a los discípulos para que vayan por delante anunciando el reino de Dios (Lc 10, 1-9), “pues como Cristo recorría las ciudades y las aldeas curando todos los males y enfermedades, en prueba de la llegada del Reino de Dios, así la Iglesia se une, por medio de sus hijos, a los hombres de cualquier condición, pero especialmente con los pobres y los afligidos, y a ellos se consagra gozosa.” (Ad gentes 12). La Iglesia, en cuanto que es fiel a las enseñanzas de Jesús, es consciente de “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo” (GS 1), y justamente por eso, sabe que el hombre necesita del gesto y la palabra oportuna frente al hermano solo y desamparado, para que todos encuentren en ella un motivo para seguir esperando.
Antes de anunciar el reino de Dios, dice el Evangelio de hoy, Jesús “se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar”. Pues bien, Cristo antes de realizar una tarea importante se pone en manos del Padre para que pueda hacer sus obras. Hoy, la Iglesia, en el sacrificio eucarístico, en la oración, en el trabajo  estamos proclamando: “es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar”.

                         Arturo, vuestro vicario
 
+Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 29-39
En aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó. La cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los de­monios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: «Todo el mundo te busca.» El les respondió: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido.» Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios.

                         Palabra del Señor.
“Señor Jesucristo, hermano, amigo y redentor del hombre: mira con amor a los jóvenes aquí reunidos, y abre para ellos la fuente eterna de tu misericordia, que mana de tu corazón abierto en la Cruz. Todos, fieles a tu llamada, han venido para estar contigo y adorarte. Con ardiente plegaria los consagro a tu corazón para que arraigados y firmes en ti, sean siempre tuyos en la vida y en la muerte; que jamás se aparten de ti. Otórgales un corazón semejante al tuyo, manso y humilde para que escuchen siempre tu voz y tus mandatos; cumplan tu voluntad y sean en medio del mundo alabanza de tu gloria, de modo que los hombres, contemplando sus obras, den gloria al Padre, con quien vives feliz para siempre en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.” (Oración Cuatro Vientos)

La evangelización, vocación propia de la Iglesia
“Evangelizar: ¿Qué significado ha tenido esta palabra para Cristo? Cristo, en cuanto evangelizador, anuncia ante todo un reino, el reino de Dios, tan importante que, en relación a él, todo se convierte en "lo demás", que es dado por añadidura. Solamente el reino es pues absoluto y todo el resto es relativo. El Señor se complacerá en describir de muy diversas maneras la dicha de pertenecer a ese reino, una dicha paradójica hecha de cosas que el mundo rechaza, las exigencias del reino y su carta magna, los heraldos del reino, los misterios del mismo, sus hijos, la vigilancia y fidelidad requeridas a quien espera su llegada definitiva. “
“La Iglesia lo sabe. Ella tiene viva conciencia de que las palabras del Salvador: "Es preciso que anuncie también el reino de Dios en otras ciudades" (34), se aplican con toda verdad a ella misma. Y por su parte ella añade de buen grado, siguiendo a San Pablo: "Porque, si evangelizo, no es para mí motivo de gloria, sino que se me impone como necesidad. ¡Ay de mí, si no evangelizara!". Con gran gozo y consuelo hemos escuchado Nos, al final de la Asamblea de octubre de 1974, estas palabras luminosas: "Nosotros queremos confirmar una vez más que la tarea de la evangelización de todos los hombres constituye la misión esencial de la Iglesia"; una tarea y misión que los cambios amplios y profundos de la sociedad actual hacen cada vez más urgentes. Evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar, es decir, para predicar y enseñar, ser canal del don de la gracia, reconciliar a los pecadores con Dios, perpetuar el sacrificio de Cristo en la santa Misa, memorial de su muerte y resurrección gloriosa.” (Evangelii nuntiandi 8, 14).
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“Al volver ahora a vuestra vida ordinaria, os animo a que guardéis en vuestro corazón esta gozosa experiencia y a que crezcáis cada día más en la entrega de vosotros mismos a Dios y a los hombres. [...] ¿No podría yo gastar mi vida entera en la misión de anunciar al mundo la grandeza de su amor a través del sacerdocio, la vida consagrada o el matrimonio? Si ha surgido esa inquietud, dejaos llevar por el Señor y ofreceos como voluntarios al servicio de Aquel que «no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos» (Mc 10,45). Vuestra vida alcanzará una plenitud insospechada. Quizás alguno esté pensando: el Papa ha venido a darnos las gracias y se va pidiendo. Sí, así es. Ésta es la misión del Papa, Sucesor de Pedro. Y no olvidéis que Pedro, en su primera carta, recuerda a los cristianos el precio con que han sido rescatados: el de la sangre de Cristo (cf. 1 P 1, 18-19). Quien valora su vida desde esta perspectiva sabe que al amor de Cristo solo se puede responder con amor, y eso es lo que os pide el Papa en esta despedida: que respondáis con amor a quien por amor se ha entregado por vosotros.” (Benedicto XVI, Encuentro con los voluntarios  de la JMJ).


2    Para que esta llamada resuene en toda la tierra, Cristo envió a los apóstoles que había escogido, dándoles el mandato de anunciar el evangelio: "Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo" (Mt 28,19-20). Fortalecidos con esta misión, los apóstoles "salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban" (Mc 16,20).
3    Quienes con la ayuda de Dios han acogido el llamamiento de Cristo y han respondido libremente a ella, se sienten por su parte urgidos por el amor de Cristo a anunciar por todas partes en el mundo la Buena Nueva. Este tesoro recibido de los apóstoles ha sido guardado fielmente por sus sucesores. Todos los fieles de Cristo son llamados a transmitirlo de generación en generación, anunciando la fe, viviéndola en la comunión fraterna y celebrándola en la liturgia y en la oración (cf. Hch 2,42).
849    Para que esta llamada resuene en toda la tierra, Cristo envió a los apóstoles que había escogido, dándoles el mandato de anunciar el evangelio: "Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo" (Mt 28,19-20). Fortalecidos con esta misión, los apóstoles "salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban" (Mc 16,20).
850     Quienes con la ayuda de Dios han acogido el llamamiento de Cristo y han respondido libremente a ella, se sienten por su parte urgidos por el amor de Cristo a anunciar por todas partes en el mundo la Buena Nueva. Este tesoro recibido de los apóstoles ha sido guardado fielmente por sus sucesores. Todos los fieles de Cristo son llamados a transmitirlo de generación en generación, anunciando la fe, viviéndola en la comunión fraterna y celebrándola en la liturgia y en la oración (cf. Hch 2,42).
875    "¿Cómo creerán en aquél a quien no han oído? ¿cómo oirán sin que se les predique? y ¿cómo predicarán si no son enviados?" (Rm 10, 14-15). Nadie, ningún individuo ni ninguna comunidad, puede anunciarse a sí mismo el Evangelio. "La fe viene de la predicación" (Rm 10, 17). Nadie se puede dar a sí mismo el mandato ni la misión de anunciar el Evangelio. El enviado del Señor habla y obra no con autoridad propia, sino en virtud de la autoridad de Cristo; no como miembro de la comunidad, sino hablando a ella en nombre de Cristo. Nadie puede conferirse a sí mismo la gracia, ella debe ser dada y ofrecida.

Esta semana próxima, nuestra parroquia    celebrará la semana del enfermo, preparada por el Equipo de Pastoral de la salud. A lo largo de la semana se irán haciendo diferentes actividades, detalladas a continuación:
Lunes 6, a las 20.30h., estará la charla “Las necesidades espirituales del enfermo” cuya ponente será Dª. Asunción Soler.
Martes 7 estará, a las 20.30h., la tertulia “La vida en un centro de acogida de enfermos”. A continuación tendremos la experiencia de un enfermo de dicho Centro. Esta tertulia irá a cargo del Hno. José, TOR. Franciscano del Centro de acogida S. Francisco de Asís.
Jueves 8 tendremos el rezo del Sto. Rosario por los enfermos. Al terminar la Misa habrá exposición del Santísimo Sacramento.
Sábado 11, día de Ntra. Sra. de Lourdes, tendremos la Eucaristía de sanación a las 11h. presidida por el P. Carlos Álvarez, M.I. (religioso de la orden de los Camilos).
Domingo 12 se hará un cine-fórum en los locales parroquiales de C/ Ciudad de Laval a las 17h.
Con estos actos, la Parroquia pretende concienciar a la feligresía de la importancia que tienen los enfermos para la vida parroquial, pues en ellos está el mismo Cristo sufriente. Ellos nos muestran que se puede vivir feliz en medio del dolor. La participación de la gente de la parroquia es fundamental, ya que en esta semana se va a tratar sobre uno de los pilares de la vida parroquial: la caridad.
- Lunes Reunión del Equipo de pastoral de la salud sobre la Semana del Enfermo.
- Catequesis para jóvenes y adultos en los locales parroquiales los martes y los viernes a las 9.30 de la noche.
- Reunión de Cáritas el jueves a las 5 tarde.

- El próximo sábado, día 11 de febrero habrá un Encuentro sobre la catequesis del Buen Pastor en Valencia, (Vicaría de Evangelización - C/ Avellanas, 12), de 10 a 13 h. sobre la preparación del Atrio y los materiales; la preparación de las sesiones: cómo las hacemos, quien nos ayuda, dificultades surgidas; la sesión con los niños: alguna experiencia que nos haya ayudado a vislumbrar el mundo interior del niño; la oración de los niños; la formación del catequista. También repasaremos juntos el papel del adulto como "siervo inútil" y ofreceremos la presentación de la Historia de los dones de Dios, que está pensada para niños mayores de 7 años.
- El próximo sábado 18 de febrero es el Encuentro de Catequistas de la Vicaría en el Colegio Calderón del Grau de Gandía de 10 h. a 13.15 h. para catequistas de infancia, adolescencia, juventud y de adultos, pero también a los profesores de religión, educadores o padres que puedan estar interesados.

Donativos recibidos para los nuevos locales en la calle Ciudad de Laval:
Ingresados hasta el 27-01-2012: 54.602,72 €.
+ 20 €
Ingresados hasta el 13-01-2012:
54.622,72 €.
Colabore en la cuenta que la parroquia tiene en
BANCAJA (Paseo Germanías 82)
2077-0249-55-1101860850

Del 6 al 12 de febrero de 2012
Lunes 6.  19.30 h.: Sin intención. 
Martes 7. 19.30 h.: En sufragio del Rvdo. Ricardo Sánchez López y difuntos familia. 
Miércoles 8. 19.30 h.: En sufragio de Antonio Casanova. 
Jueves 9. 19.30 h.:  Sin intención. 
Viernes 10. 19.30 h.: Sin intención. 
Sábado 11. VI T.O. 18.00 h.: Con niños. Sin intención. 19.30 h.: Sin intención. . 21.00 h.: Sin intención. Domingo 5. V T.O. 12.00 h. Pro Pópulo.