19 de febrero de 2012

Domingo 19 de febrero. VII TO B 2012

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 19 de febreroenero de 2012.

Queridos hermanos:

A lo largo de estas semanas hemos escuchado, en particular a través de los Evangelios, que Cristo “manifiesta su amor para con los pobres y los enfermos, para con los pequeños y los pecadores” (MR Plegaria eucarística V/c). En el Evangelio de hoy, se nos relata la curación de un paralítico, que es llevado ante Jesús por medio de cuatro personas (Mc 2, 1-12). Este relato evangélico, rico en detalles catequéticos, los percibimos si hacemos una lectura orante y meditada de la palabra divina:

“v.1. La casa, una figura "materna", es símbolo de una comunidad cristiana en la que las relaciones humanas deberían crecer siempre hacia el amor perfecto.

v. 2: Jesús está en el centro de la casa y comunica la Palabra. La Palabra y la acción de Jesús deben transformar sus corazones.

v. 3: El paralítico: el hombre es creado por Dios como aquel que se encuentra siempre en camino hacia la casa del Padre. Pararse en este camino es retroceder. Por eso, la parálisis de que habla Marcos representa el nivel más profundo de la enfermedad externa. El paralítico en sentido espiritual es aquel que ha perdido la propia identidad, no logra moverse, no vive en plenitud lo que Dios le ofrece. En este relato, el hombre enfermo no posee un nombre propio: su identidad es la parálisis.

"Sostenido por cuatro hombres": son las cuatro personas que llevan al paralítico. El "cuatro" es el símbolo de los cuatro elementos, es decir, del cosmos entero. Todo nos puede llevar a Cristo, todo tiende hacia él... (Col 1,16s). Los Padres han visto en estos cuatro hombres a los cuatro evangelistas: su anuncio lleva a todos los hombres a Jesús.

v. 11- "Vete a tu casa". La casa del hombre es Dios mismo. El hombre sanado puede caminar hacia el Padre, volver a su eterna morada (Qo 12,5). Esta "resurrección" se cumple públicamente, delante de todos. Jesús puede indicar que este don les pertenece a todos. También ahora es así: la gente glorifica a Dios, porque el hombre liberado de su pecado puede caminar hacia el Padre.” (Lectio divina ciclo B, Vol. 7).

María, concédenos escuchar la palabra de tu Hijo para que pueda llevar al cansado una palabra alentadora.

Arturo vuestro vicario

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 2, 1-12

Cuando a los pocos días volvió Jesús a Cafarnaún, se supo que estaba en casa. Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Él les proponía la palabra. Llegaron cuatro llevando un paralítico y, como no podían meterlo, por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde estaba Jesús, abrieron un boquete y descolgaron la camilla con el paralítico. Viendo Jesús la fe que tenían, le dijo al paralítico: — «Hijo, tus pecados quedan perdonados.» Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros: — «¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdo­nar pecados, fuera de Dios?» Jesús se dió cuenta de lo que pensaban y les dijo: — «¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil: decirle al para­lítico “tus pecados quedan perdonados” o decirle ”levántate, coge la camilla y echa a andar”? Pues, para que veáis que cl Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados.» Entonces le dijo al paralítico: — «Contigo hablo: Levántate, coge tu camilla y vete a tu casa.» Se levantó inmediatamente, cogió la camilla y salió a la vis­ta de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: — «Nunca hemos visto una cosa igual.»

“Oh Señora mía, Santa María: hoy y todos los días y en la hora de mi muerte, me encomiendo a tu bendita fidelidad y singular custodia, y pongo en el seno de tu misericordia mi alma y mi cuerpo; te recomiendo toda mi esperanza y mi consuelo, todas mis angustias y miserias, mi vida y el fin de ella: para que por tu santísima intercesión, y por tus méritos, todas mis obras vayan dirigidas y dispuestas conforme a tu voluntad y a la de tu Hijo. Amén.” (Oración de S. Luis Gonzaga)

“Quien atentamente considere qué gran cosa sea poder aproximarse a aquella dichosa y simple naturaleza, aun siendo hombre y hombre plasmado de carne y sangre, comprenderá perfectamente el inmenso honor de que la gracia del Espíritu ha revestido a los sacerdotes. Pues por sus manos se realizan no sólo los mencionados misterios, sino otros ministerios en nada inferiores, tanto en razón de su propia dignidad, como a causa de nuestra salvación. En efecto, a personas que moran en la tierra y en la tierra tienen sus ocupaciones se les ha encomendado la administración de los tesoros del cielo, y han recibido un poder que Dios no otorgó ni a los ángeles ni a los arcángeles. Pues no se les dijo a ellos: Todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. En verdad que los que, en la tierra, ejercen la autoridad, tienen también el poder de atar, pero sólo los cuerpos; en cambio el poder vinculante del sacerdote afecta al alma y penetra los cielos: y todo lo que los sacerdotes hacen aquí abajo, lo ratifica Dios allá arriba, y la sentencia de los siervos es confirmada por el mismo Señor. [...] A ellos, precisamente a ellos, les ha sido confiada la misión del nacimiento espiritual y la regeneración por el bautismo: por ellos nos revestimos de Cristo, somos sepultados con el Hijo de Dios y nos convertimos en miembros de aquella bienaventurada cabeza. Ellos son los autores de nuestra divina generación, a saber, de aquella feliz regeneración, la de la libertad verdadera y de la filiación por la gracia.” (S. Juan Crisóstomo, Tratado sobre el sacerdocio)

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“En la plenitud de los tiempos, el Hijo de Dios, viniendo como el Cordero que quita y carga sobre sí el pecado del mundo, aparece como el que tiene el poder tanto de juzgar como el de perdonar los pecados, y que ha venido no para condenar, sino para perdonar y salvar. Ahora bien, este poder de perdonar los pecados Jesús lo confiere, mediante el Espíritu Santo, a simples hombres, sujetos ellos mismos a la insidia del pecado, es decir a sus Apóstoles: «Recibid el Espíritu Santo; a quien perdonareis los pecados, les serán perdonados; a quienes se los retuviereis, les serán retenidos». Es ésta una de las novedades evangélicas más notables. Jesús confirió tal poder a los Apóstoles incluso como transmisible —así lo ha en tendido la Iglesia desde sus comienzos— a sus sucesores, investidos por los mismos Apóstoles de la misión y responsabilidad de continuar su obra de anunciadores del Evangelio y de ministros de la obra redentora de Cristo.” (Recontiliatio et paenitentia, 29)


430 Jesús quiere decir en hebreo: "Dios salva". En el momento de la anunciación, el ángel Gabriel le dio como nombre propio el nombre de Jesús que expresa a la vez su identidad y su misión (cf. Lc 1, 31). Ya que "¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?"(Mc 2, 7), es él quien, en Jesús, su Hijo eterno hecho hombre "salvará a su pueblo de sus pecados" (Mt 1, 21). En Jesús, Dios recapitula así toda la historia de la salvación en favor de los hombres.

589 Jesús escandalizó sobre todo porque identificó su conducta misericordiosa hacia los pecadores con la actitud de Dios mismo con respecto a ellos (cf. Mt 9, 13; Os 6, 6). Llegó incluso a dejar entender que compartiendo la mesa con los pecadores (cf. Lc 15, 1-2), los admitía al banquete mesiánico (cf. Lc 15, 22-32). Pero es especialmente, al perdonar los pecados, cuando Jesús puso a las autoridades de Israel ante un dilema. Porque como ellas dicen, justamente asombradas, "¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?" (Mc 2, 7). Al perdonar los pecados, o bien Jesús blasfema porque es un hombre que pretende hacerse igual a Dios (cf. Jn 5, 18; 10, 33) o bien dice verdad y su persona hace presente y revela el Nombre de Dios (cf. Jn 17, 6-26).

1421 El Señor Jesucristo, médico de nuestras almas y de nuestros cuerpos, que perdonó los pecados al paralítico y le devolvió la salud del cuerpo (cf Mc 2,1-12), quiso que su Iglesia continuase, en la fuerza del Espíritu Santo, su obra de curación y de salvación, incluso en sus propios miembros. Este es finalidad de los dos sacramentos de curación: del sacramento de la Penitencia y de la Unción de los enfermos.

1441 Sólo Dios perdona los pecados (cf Mc 2,7). Porque Jesús es el Hijo de Dios, dice de sí mismo: "El Hijo del hombre tiene poder de perdonar los pecados en la tierra" (Mc 2,10) y ejerce ese poder divino: "Tus pecados están perdonados" (Mc 2,5; Lc 7,48). Más aún, en virtud de su autoridad divina, Jesús confiere este poder a los hombres (cf Jn 20,21-23) para que lo ejerzan en su nombre.

1484 "La confesión individual e íntegra y la absolución continúan siendo el único modo ordinario para que los fieles se reconcilien con Dios y la Iglesia, a no ser que una imposibilidad física o moral excuse de este modo de confesión" (OP 31). Y esto se establece así por razones profundas. Cristo actúa en cada uno de los sacramentos. Se dirige personalmente a cada uno de los pecadores: "Hijo, tus pecados están perdonados" (Mc 2,5); es el médico que se inclina sobre cada uno de los enfermos que tienen necesidad de él (cf Mc 2,17) para curarlos; los restaura y los devuelve a la comunión fraterna. Por tanto, la confesión personal es la forma más significativa de la reconciliación con Dios y con la Iglesia.

- El lunes 20 de febrero a las 6 de la tarde y a las 8.30 h. habrá reunión con los padres de 1º de catequesis.

- El mismo día 20 estará la sesión de los Lunes Compartidos a las 18,30 h. en el Palacio Ducal para los agentes de Cáritas.

- El mismo lunes, el equipo del IDR tendrá su charla de formación a las 20.30 h.

- Catequesis para jóvenes y adultos en los locales parroquiales los martes y los viernes a las 9.30 de la noche.

- El martes 21 de febrero a las 6 de la tarde y a las 8.30 h. habrá reunión con los padres de 2º de catequesis.

- El Curso básico de voluntariado también será el miércoles 22 a partir de las 18.30 h.

- El equipo de Cáritas se reunirá el jueves 23 a las 17 h.

- Los niños de 3º curso de comunión tendrán el rito de entrega del Credo en la Misa de las 18 h.

- El sábado 25 de febrero tendrá lugar en Benissa el retiro de profesores de religión.

- El mismo día en Valencia, Centro Arrupe, tendrá lugar las IX Jornadas de Pastoral de la Salud.

- El domingo 26 a las 5 tarde habrá oración con la Palabra de Dios para jóvenes en los locales de nuestra parroquia.

 

 

Donativos recibidos para los nuevos locales en la calle Ciudad de Laval:
Ingresados hasta el 13-01-2012: 54.622,72 €.
+ 0 €
Ingresados hasta el 13-01-2012:
54.622,72 €.
Colabore en la cuenta que la parroquia tiene en
BANCAJA (Paseo Germanías 82)
2077-0249-55-1101860850

Del 20 de febrero al 26 de febrero de 2012

Lunes 20.  19.30 h.: En sufragio de los difuntos de la familia Espí Sanchis.

Martes 21.  19.30 h.: Sin intención.

 Miércoles 22. Miércoles de ceniza. 18.00 h.: sin intención. 19.30 h.: En sufragio de Josefina Martínez.

Jueves  23. 19.30 h.: En sufragio de José Antonio Cabanilles.

Viernes 24. 19.30 h.: Sin intención.

Sábado 25. I CUARESMA. 18.00 h.: Con niños. Sin intención. 19.30 h.: Sin intención. . 21.00 h.: Sin intención.

Domingo 26. I CUARESMA. 12.00 h. Pro Pópulo.