24 de octubre de 2015

Domingo 25 de octubre de 2015. 30 TO B.

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 25 de Octubre de 2015 

              Queridos hermanos:
Este domingo os hago una invitación a la confianza a partir del evangelio del ciego de Jericó. Éste, que es hijo de alguien conocido en la época y el lugar, se encuentra sentado al borde del camino pidiendo limosna. Situación existencial de estar parado sin aportar nada: esperando lo que los demás le den. Situación de tantos hombres y mujeres hoy día.
Este ciego, en esa situación, oyó alboroto y supo que era Jesús, oyó hablar de Jesús. Nuestra confianza la ponemos en que la presencia de Jesús puede llegar a quien está así, a quien se reconoce ciego, que no camina, que limosnea. Como dice el salmo: “a toda la tierra alcanza su pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje” (Salmo 19,5; Rm 10,18). Toda noticia sobre Jesús nos trae la confianza de que viene, que no está ausente o lejano, sino que pasa por nuestra vida.
¿Qué hubiera pasado si la salida de Jesús de Jericó hubiera sido en absoluto silencio? ¿Se habría enterado el ciego? No lo sabemos. Pero pidamos que el nombre de Jesús se oiga y suscite la esperanza en otras personas.
También nos mueve a la confianza el saber que, igual que el ciego, podemos gritar su nombre, y perseverar en el grito, sabiendo que “Jesús siempre responde a la plegaria que le suplica con fe” (Catecismo 2616), aunque moleste a algunos que pretender prohibirlo.
Nos mueve a la confianza saber que Jesús se detiene cuando le oran, le gritan invocando su nombre. Esta sociedad pretende ahogar los gritos. Sin embargo es como una “soledad poblada de aullidos” (Dt 32,10). ¿Los oímos? Las rupturas familiares, la vaciedad de sentido, la vanidad de la apariencia, la violencia en las relaciones. Jesús se detiene. Oye cada grito. Confiamos en que, así como nos oyó y curó, así también nosotros oigamos, nos detengamos ante los gritos, muchas veces silenciosos de los que viven con nosotros y acerquemos a Jesús. Que el Señor nos dé la confianza en saber que el grito de oración debe ir unido a la escucha atenta, pues Jesús se detiene en nuestra vida y nos llama. Dice Jesús: “Llamadlo”. Fueron los discípulos los que le dijeron: “Ánimo, levántate que te llama”. No le dijeron: “Eh, tú, pesao, ven”. Confiamos en que el Señor concederá a la Iglesia y a sus ministros el llamar con la ternura con que hemos sido llamados. No llamar regañando, sino llamar animando. Soltando cualquier seguridad, manto, limosna, rincón u orilla del camino porque Jesús me ha llamado, confiemos en que el diálogo con Él conduce a verle. Pues los limpios de corazón verán a Dios. Verán a Jesús. Y conduce a seguirle saliendo de la Jericó de este mundo y siguiéndole hacia Jerusalén por el desierto: “Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.”
Jesús, vuestro párroco
Lectura del santo Evangelio según San Marcos 10,46-52

En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo (el hijo de Timeo) estaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar:
- Hijo de David, ten compasión de mí.
Muchos le regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: - Hijo de David, ten compasión de mí.
Jesús se detuvo y dijo: - Llamadlo.
Llamaron al ciego diciéndole: - Ánimo, levántate que te llama.
Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús.
Jesús le dijo: - ¿Qué quieres que haga por ti?
El ciego le contestó: - Maestro, que pueda ver.
Jesús le dijo: - Anda, tu fe te ha curado.
Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.
Palabra del Señor

2616 La petición apremiante de los ciegos: "¡Ten piedad de nosotros, Hijo de David!" (Mt 9, 27) o "¡Hijo de David, ten compasión de mí!" (Mc 10, 48) ha sido recogida en la tradición de la Oración a Jesús: "¡Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Señor, ten piedad de mí, pecador!" Curando enfermedades o perdonando pecados, Jesús siempre responde a la plegaria que le suplica con fe: "Ve en paz, ¡tu fe te ha salvado!".

2665         La oración de la Iglesia, alimentada por la palabra de Dios y por la celebración de la liturgia, nos enseña a orar al Señor Jesús. Aunque esté dirigida sobre todo al Padre, en todas las tradiciones litúrgicas incluye formas de oración dirigidas a Cristo. Algunos salmos, según su actualización en la Oración de la Iglesia, y el Nuevo Testamento ponen en nuestros labios y gravan en nuestros corazones las invocaciones de esta oración a Cristo: Hijo de Dios, Verbo de Dios, Señor, Salvador, Cordero de Dios, Rey, Hijo amado, Hijo de la Virgen, Buen Pastor, Vida nuestra, nuestra Luz, nuestra Esperanza, Resurrección nuestra, Amigo de los hombres...

2666  Pero el Nombre que todo lo contiene es aquel que el Hijo de Dios recibe en su encarnación: Jesús. El nombre divino es inefable para los labios humanos (cf Ex 3, 14; 33, 19-23), pero el Verbo de Dios, al asumir nuestra humanidad, nos lo entrega y nosotros podemos invocarlo: "Jesús", "YHVH salva" (cf Mt 1, 21). El Nombre de Jesús contiene todo: Dios y el hombre y toda la Economía de la creación y de la salvación. Decir "Jesús" es invocarlo desde nuestro propio corazón. Su Nombre es el único que contiene la presencia que significa. Jesús es el resucitado, y cualquiera que invoque su Nombre acoge al Hijo de Dios que le amó y se entregó por él (cf Rm 10, 13; Hch 2, 21; 3, 15-16; Ga 2, 20).

2667  Esta invocación de fe bien sencilla ha sido desarrolla da en la tradición de la oración bajo formas diversas en Oriente y en Occidente. La formulación más habitual, transmitida por los espirituales del Sinaí, de Siria y del Monte Athos es la invocación: "Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Señor, ¡Ten piedad de nosotros, pecadores!" Conjuga el himno cristológico de Flp 2, 6-11 con la petición del publicano y del mendigo ciego (cf Lc 18,13; Mc 10, 46-52). Mediante ella, el corazón está acorde con la miseria de los hombres y con la misericordia de su Salvador.

2668  La invocación del santo Nombre de Jesús es el camino más sencillo de la oración continua. Repetida con frecuencia por un corazón humildemente atento, no se dispersa en "palabrerías" (Mt 6, 7), sino que "conserva la Palabra y fructifica con perseverancia" (cf Lc 8, 15). Es posible "en todo tiempo" porque no es una ocupación al lado de otra, sino la única ocupación, la de amar a Dios, que anima y transfigura toda acción en Cristo Jesús.
EL SANTO CURA DE ARS Y LA EUCARISTÍA
Cuando predicaba sobre la Eucaristía, solía hacerlo al costado del altar donde estaba el sagrario. No podía terminar las palabras comenzadas por la emoción. Decía: “Felicidad eterna, cielo”... y sus lágrimas suplían su voz. A veces, se interrumpía de golpe y juntaba las manos y volvía la cabeza al sagrario y, después, continuaba como si hubiera contemplado allí lo que iba a decir.
Exclamaba: Sin la Eucaristía, no habría felicidad en el mundo. La vida sería insoportable. Cuando recibimos la comunión, recibimos nuestra alegría y nuestra felicidad. A mí no me agrada que después de comulgar se pongan a leer. ¡Oh, no! ¿Para qué sirven las palabras de hombres, cuando está Dios que nos habla?... Cuando recibimos la santa comunión, debemos decir, como san Juan: “Es el Señor”. A los que no sienten nada, debemos compadecerlos. Y decía: Si no se puede recibir la comunión sacramental, reciban la comunión espiritual, que podemos hacer a cada momento, pues debemos estar siempre con el deseo ardiente de recibir a nuestro Dios... Cuando no podamos venir a la iglesia, volvamos nuestra mirada hacia el sagrario. Para el buen Dios no hay muros que nos separen. Si ustedes amaran a Nuestro Señor, tendrían siempre ante los ojos del espíritu el sagrario, que es la casa del buen Dios. Cuando estén de camino y vean un campanario, deben alegrarse al igual que la vista de la casa de la amada hace alegrar al corazón del esposo.
Visiten a Jesús. ¡Qué agradable es que lo visitemos! Un cuarto de hora que dejemos nuestras ocupaciones para venir a rezar, a visitarlo, a consolarlo de tantas ofensas que recibe, ¡qué agradable le resulta! Cuando ve venir con diligencia a las almas puras, él se sonríe... Cuando se despierten en la noche, vayan en espíritu al sagrario y digan: “Aquí estoy Señor, vengo a adorarte, a amarte y hacerte compañía con los ángeles”. Digan alguna oración y, si no pueden orar, digan a su ángel custodio que rece en su lugar. Si tuviéramos los ojos de los ángeles para ver a Nuestro Señor presente en el altar, no querríamos separarnos de él y querríamos estar siempre a sus pies, pero nos falta fe. Somos pobres ciegos, tenemos una niebla delante de los ojos y sólo la fe puede disipar esta niebla. Pídanle que les abra los ojos. Díganle como el ciego de Jericó: “Señor, haz que vea”.
Y, si pasan delante de una iglesia, entren a saludarlo. ¿Podrían pasar delante de la puerta de un amigo sin saludarlo? Eso sería una ingratitud, si es un amigo que nos ha hecho muchos favores.
A veces, exclamaba: ¡Oh, si yo pudiera ver a nuestro divino Salvador conocido y amado! ¡Si pudiera distribuir todos los días su santísimo Cuerpo a un gran número de fieles! Yo sería feliz.
LA INVOCACIÓN INCESANTE
DEL NOMBRE DE JESÚS
Existe, en la vida de las Iglesias de oriente y de la Iglesia ortodoxa rusa en particular, una práctica espiritual de la oración muy profunda: la oración de Jesús u oración del corazón. La misma fue introducida en Rusia hacia mediados del siglo XIV, pero se remonta a los Padres griegos de la edad media bizantina: Gregorio Palamas, Simeón el Nuevo Teólogo, Máximo el Confesor, Diádoco de Fótice; así como a los Padres del desierto: Macario y Evagrio. Algunos la vinculan con los mismos apóstoles: «Esta oración, dice un texto de la Filocalia, nos viene de los santos apóstoles. Les servía para orar sin interrupción, siguiendo la exhortación de san Pablo a los cristianos de orar sin cesar». Tuvo sus principales focos de vida en los monasterios del Sinaí, y en el monte Athos. Desde fines del siglo XVIII se expandió gracias a una obra, la Philocalie publicada en 1782 por un monje griego, Nicodemo el Hagiorita. Otra más reciente la popularizó, los Relatos de un peregrino ruso (fin del siglo XIX)…. Esta oración consiste en una invocación incesante del nombre de Jesús, de allí su nombre: oración de Jesús.  Ella encuentra su fuerza en la virtud del nombre divino, el nombre de Yahvé en el Antiguo Testamento, el nombre de Jesús en el Nuevo Testamento, particularmente en el libro de los Hechos de los apóstoles: «Aquel que invoque el nombre del Señor será salvado» (Hech 2, 21). El nombre es la persona misma. El nombre de Jesús salva, cura, arroja los espíritus impuros, purifica el corazón.
Esta oración se apoya en las exhortaciones apostólicas: «Orad sin cesar…» (1 Tes 5, 17); «Haced en todo tiempo, mediante el Espíritu, toda clase de oraciones…» (Ef 6, 18); e incluso sobre la palabras de Jesús mostrando que «es necesario orar siempre sin descanso» (Lc 18, 1); y «Velad y orad en todo tiempo» (Lc 21, 36). Dicha oración consiste en repetir sin cesar la fórmula: «Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí, pecador» (según Lc 18, 38). Se trata del grito del ciego de Jericó que implora a Jesús la curación, y también de la oración del publicano: «Oh Dios, compadécete de mí, que soy pecador» (Lc 18, 13). Es también el Kyrie eleison –«Señor, ten piedad de nosotros»– de la liturgia. «La forma primitiva de la oración de Jesús, dice Meyendorf, parece ser el Kyrie eleison.” (La Filocalía de la oración de Jesús).
 El jueves 29 de Octubre de 2015 a las 7 de la tarde en la Santa iglesia Catedral de Valencia, en la fiesta anual del Santo Cáliz, comenzará el Año Santo Eucarístico para Valencia.
Esta celebración del Año Santo Jubilar en la Catedral de Valencia se repetirá cada lustro desde entonces por concesión de la Santa Sede, para que Valencia pueda tener un Año Santo Jubilar cada 5 años en conmemoración del Santo Cáliz de la Última Cena. En su itinerario hasta la Catedral de Valencia, la reliquia pasó desde Jerusalén a Roma, de allí a Huesca, a parajes tan recónditos como la cueva de Yebra de Besa y las ermitas de San Pedro de Siresa, San Andrián de Sásabe, Bailio o Santa Cruz de la Serós, así como por templos como la Catedral de Jaca y el monasterio de Juan de la Peña.
Se irá dando oportuna información al respecto.
El próximo domingo 1 de Noviembre celebraremos la Solemnidad de todos los Santos. Con motivo de esta gran fiesta Cristiana, que nos llena de Esperanza y Alegría, hemos preparado el II Festival Hollywins para los niños.

Todos los niños y padres que quieran  participar tendrán que disfrazarse de algún santo. Al finalizar  tendremos una merienda en los locales parroquiales compartiendo algunos dulces. Recordad: Domingo 1 de Noviembre a las 17.00 h. en la parroquia. Animo y celebremos esta fiesta con Alegría.

Durante el verano hemos podido comprobar el funcionamiento del Aire Acondicionado colocado en la parroquia.
Agradecemos las muchas aportaciones que se han ido haciendo, céntimo a céntimo.
La última hucha contenía 325 €. Aun así sigue siendo insuficiente lo recaudado. Faltan unos 3.000 € para poder pagar la instalación.
Los ingresos ordinarios no llegan a cubrir siquiera los gastos ordinarios. Por eso pido tu ayuda.
 Para no perder el aire acogedor de nuestra parroquia: ¡Colabora!
Puedes hacer tu donativo en la cuenta que la parroquia tiene
haciendo constar: “Para el Aire Acondicionado”
en BANKIA (Paseo Germanías 82)
2038-6230-75-3000420970
 
1. COORDINADORA DE CATEQUESIS DEL ARCIPRESTAZGO: Se reunirá el lunes 26 a las 8.15 noche en los nuevos locales para programar la formación de catequistas.
2. CURSILLO PREMATRIMONIAL. El lunes 19 de octubre a las 9 noche comenzaron los cursillos prematrimoniales en nuestra parroquia de San Francisco de Borja. Continuarán lunes y jueves durante diez sesiones.
3. PASTORAL DE LA SALUD: El martes 27 de octubre a las 20.30 h. se reunirá el Equipo de Pastoral de la Salud.
4. CÁRITAS: El miércoles 28 a las 17.30 h. se reunirá el Equipo de Cáritas.
5. COMIENZO DE LA CATEQUESIS:
- La catequesis del Buen Pastor (niños de 3 a 5 años) comenzará el viernes 30 de octubre.
6. DOMUND. Durante el mes de octubre se recogerán donativos para la misiones. En la colecta se han recaudado 1.031 €. Aunque hay varios donativos sin contabilizar.
7. Tienen a su disposición en el despacho el evangelio 2016, así como unas libretas para anotaciones diversas. En breve tendrán también a su disposición el calendario 2016.
8. CURSO DE FORMACIÓN organizado por la Junta Mayor de Hermandades de Semana Santa de Gandía sobre la “Familia, comunidad de misericordia”, dadas por el Ilmo. D. Vicente Fontestad Pastor. Serán los días 2, 9, 16, 23 y 30 de noviembre de 20.30 a 21.30 h. en el Local Museo de Gandía. Más información dirigirse al teléfono 96 286 84 07.
9. TOMA DE HÁBITO. El sábado 31 de octubre en la Iglesia de las Clarisas de Gandía a las 11.30 h. realizará la toma de hábito una joven de la parroquia de Cristo Rey.


Del 26 de octubre al 1 de noviembre de 2015
Lunes 26.  19.30 h.: Sin intención. 
Martes 27. 19.30 h.: Sin intención. 
Miércoles 28. Fiesta de San Simón y San Judas. 19.30 h.: Sin intención. 
Jueves 29. 19.30 h.: En sufragio de: Rosendo Roche. 
Viernes 30. 19.30 h.: En sufragio de: María Jesús Ruiz. 
Sábado 31. Por la tarde: Solemnidad de todos los Santos. 18.00 h.: Con niños. Sin intención. 19.30 h.: En sufragio de: Víctor Ferragut. 21.00 h.: Sin intención. 
Domingo 1. Solemnidad de todos los Santos. 9.30 h.: Sin intención. 11.00 h.: En sufragio de: Dif. Fam. Llorca-Todolí. 12.00 h.: Pro Pópulo. 19.30 h.: Sin intención.
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