8 de noviembre de 2013

Domingo 10 de noviembre de 2013. XXII TO C

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 10 de Noviembre de 2013  
                  Queridos hermanos:
En el Evangelio de este domingo los saduceos en tiempo de Jesús le plantean una cuestión para dejar en ridículo y llevar al absurdo la fe en la resurrección.
Los saduceos eran judíos creyentes que no creían en la resurrección de los muertos. Sólo admitían como canónicos los cinco libros de la ley -Pentateuco-. No admitían la resurrección, por no estar contenida en los libros de la ley. No admitían más vida que la presente. Formaban un grupo de pocos que ostentaba el poder, con abundantes riquezas. A ellos pertenecían los sumos sacerdotes y muchos miembros del Sanedrín. Se entiende. Si no hay otra vida hay que montarse el Paraíso aquí.
El saduceísmo actual está muy extendido. Gobierna el dinero. El papa Francisco recientemente ha dicho que el ser humano está en "peligro", que en el mundo "no manda el hombre, sino el dinero" y que aunque la crisis es profunda y todos lo saben "el sistema continúa como antes, ya que lo que domina es una economía y una finanza carente de ética". “Hombres y mujeres son sacrificados a los ídolos del beneficio y del consumo. Es la cultura del desecho, del descarte. Si se rompe un ordenador es una tragedia, pero la pobreza, los necesitados, los dramas de tantas personas acaban por entrar en la normalidad" (5-6-2013). La respuesta de Jesús a los saduceos coloca delante una realidad que transforma la sociedad: Un Dios vivo y de vivos y la resurrección de la carne.
Dios es Dios de vivos, Dios de personas con las que ha hecho una historia de amor. Es Dios de Abraham, su amigo, de Isaac, su siervo, de Jacob, su consagrado. Y quiere ser tu Dios. Dice el Papa Francisco: “La fe está vinculada a la escucha. Abrahán no ve a Dios, pero oye su voz. De este modo la fe adquiere un carácter personal. Aquí Dios no se manifiesta como el Dios de un lugar, ni tampoco aparece vinculado a un tiempo sagrado determinado, sino como el Dios de una persona, el Dios de Abrahán, Isaac y Jacob, capaz de entrar en contacto con el hombre y establecer una alianza con él. La fe es la respuesta a una Palabra que interpela personalmente, a un Tú que nos llama por nuestro nombre”. (Lumen Fidei 8). Y esta relación con un Dios vivo y de vivos no puede dejar de existir con la muerte. Jesucristo, Hijo de Dios vivo, dirá a Marta: “Yo soy la resurrección y la vida”. El que se relaciona conmigo (el que cree en mi) tiene relación con la Vida. En vida vive y en muerte no muere (aunque haya muerto vivirá y el que está vivo y cree en mi no morirá para siempre). (cf. Jn 11, 25-26. cf. Spe Salvi 27).
Jesús, vuestro párroco
+   Lectura del santo evangelio según san Lucas 20, 27-38

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección, y le preguntaron: — «Maestro, Moisés nos dejó escrito: Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con ella.»
Jesús les contestó: — «En esta vida, hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección. Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor “Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob”. No es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos están vivos.»
Palabra del Señor.
996  Desde el principio, la fe cristiana en la resurrección ha encontrado incomprensiones y oposiciones (cf. Hch 17, 32; 1 Co 15, 12-13). "En ningún punto la fe cristiana encuentra más contradicción que en la resurrección de la carne" (San Agustín, psal. 88, 2, 5).Se acepta muy comúnmente que, después de la muerte, la vida de la persona humana continúa de una forma espiritual. Pero ¿cómo creer que este cuerpo tan manifiestamente mortal pueda resucitar a la vida eterna?

                  Cómo resucitan los muertos

997           ¿Qué es resucitar? En la muerte, separación del alma y el cuerpo, el cuerpo del hombre cae en la corrupción, mientras que su alma va al encuentro con Dios, en espera de reunirse con su cuerpo glorificado. Dios en su omnipotencia dará definitivamente a nuestros cuerpos la vida incorruptible uniéndolos a nuestras almas, por la virtud de la Resurrección de Jesús.

998  ¿Quién resucitará? Todos los hombres que han muerto:"los que hayan hecho el bien resucitarán para la vida, y los que hayan hecho el mal, para la condenación" (Jn 5, 29; cf. Dn 12, 2).

999  ¿Cómo? Cristo resucitó con su propio cuerpo: "Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo" (Lc 24, 39); pero El no volvió a una vida terrenal. Del mismo modo, en El "todos resucitarán con su propio cuerpo, que tienen ahora" (Cc de Letrán IV: DS 801), pero este cuerpo será "transfigurado en cuerpo de gloria" (Flp 3, 21), en "cuerpo espiritual" (1 Co 15, 44):

       Pero dirá alguno: ¿cómo resucitan los muertos? ¿Con qué cuerpo vuelven a la vida? ¡Necio! Lo que tú siembras no revive si no muere. Y lo que tú siembras no es el cuerpo que va a brotar, sino un simple grano..., se siembra corrupción, resucita incorrupción; ... los muertos resucitarán incorruptibles. En efecto, es necesario que este ser corruptible se revista de incorruptibilidad; y que este ser mortal se revista de inmortalidad (1 Cor 15,35-37. 42. 53).

1000 Este "cómo" sobrepasa nuestra  imaginación y nuestro entendimiento; no es accesible más que en la fe. Pero nuestra participación en la Eucaristía nos da ya un anticipo de la transfiguración de nuestro cuerpo por Cristo:

   Así como el pan que viene de la tierra, después de haber recibido la invocación de Dios, ya no es pan ordinario, sino Eucaristía, constituida por dos cosas, una terrena y otra celestial, así nuestros cuerpos que participan en la eucaristía ya no son corruptibles, ya que tienen la esperanza de la resurrección (San Ireneo de Lyon, haer. 4, 18, 4-5).

1001 ¿Cuándo? Sin duda en el "último día" (Jn 6, 39-40. 44. 54; 11, 24); "al fin del mundo" (LG 48). En efecto, la resurrección de los muertos está íntimamente asociada a la Parusía de Cristo:

El Señor mismo, a la orden dada por la voz de un arcángel y por la trompeta de Dios, bajará del cielo, y los que murieron en Cristo  resucitarán en primer lugar (1 Ts 4, 16).
“La tradición bíblica y cristiana, fundándose en la palabra de Dios, afirma con certeza que, después de esta existencia terrena, se abre para el hombre un futuro de inmortalidad. No se trata de una afirmación genérica, que quiere satisfacer la aspiración del ser humano a una vida sin fin. La fe en la resurrección de los muertos se basa, como recuerda la página evangélica de hoy, en la fidelidad misma de Dios, que no es Dios de muertos, sino de vivos, y comunica a cuantos confían en él la misma vida que posee plenamente.” (Juan Pablo II. Homilía 11 –11- 2001).
..........................
“El divino Maestro reafirma dos veces consecutivas la verdad de la resurrección, agregando claramente que la existencia, después de la muerte, será diferente de la existencia en la tierra: desaparecerá la procreación, necesaria en el tiempo, según las palabras del Creador: "Sed fecundos y multiplicaos y henchid la tierra y sometedla" (Gn 1,28). Y dado que la vida de los resucitados será semejante a la de los ángeles, nos da a entender que la persona humana estará libre de las necesidades relacionadas con la presente condición mortal.” (Juan Pablo II. Homilía 8-XI-1992).
..........................
“No faltan, en la cultura de la humanidad, desde los tiempos más antiguos hasta nuestros días, respuestas reductivas, que limitan la vida a la que vivimos en esta tierra. (…) Pero, (…) Dios “no es un Dios de muertos, sino de vivos” (Lc 20, 38). Como afirma el apóstol Pablo, el Dios que da vida a los muertos (cf. Rm 4, 17) dará la vida también a nuestros cuerpos mortales (cf. ibíd., 8, 11). Y Jesús dice de sí mismo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás” (Jn 11, 25-26).
 Cristo, habiendo cruzado los confines de la muerte, ha revelado la vida que hay más allá de este límite, en aquel “territorio” inexplorado por el hombre que es la eternidad. Él es el primer Testigo de la vida inmortal; en Él la esperanza humana se revela plena de inmortalidad. “Aunque nos entristece la certeza de la muerte, nos consuela la promesa de la futura inmortalidad”. A estas palabras, que la Liturgia ofrece a los creyentes como consuelo en la hora de la despedida de una persona querida, sigue un anuncio de esperanza: “Porque la vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma; y al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo”. En Cristo, la muerte, realidad dramática y desconcertante, es rescatada y transformada, hasta presentarse como una “hermana” que nos conduce a los brazos del Padre”. (Bto. Juan Pablo II. Carta a los ancianos 15).
Señor, que nos dejas la oración como escuela de esperanza, Tú que nos has dicho que "el que reza nunca está totalmente solo". Cuando ya nadie me escucha, Tú, Señor, todavía me escuchas. Cuando ya no puedo hablar con ninguno, ni invocar a nadie, siempre puedo hablar contigo, Señor. Si ya no hay nadie que pueda ayudarme – cuando se trata de una necesidad o de una expectativa que supera la capacidad humana de esperar –, Tú puedes ayudarme.
Te pedimos, Señor, que aumentes nuestra esperanza, que ensanches y purifiques nuestro corazón, para recibir las promesas que superan tu fama, para recibirte a Ti, Señor y para servir a mis hermanos, Tú la gran esperanza que no se apaga ni siquiera en las noches de la soledad.
(Oración inspirada en la encíclica Spe Salvi de Benedicto XVI nº 32-33.)
10. El lunes 25 de noviembre comenzará el curso parroquial de Familias Misioneras impartido por un Equipo de la Comisión Diocesana de Familia y Defensa de la Vida. Las sesiones son de formación y diálogo a las 21.30 h. en los locales parroquiales de Ciudad de Laval. La primera sesión será impartida por D. Juan Andrés Talens, Presidente de la Comisión Diocesana para hablarnos de la Pastoral Familiar en la Parroquia.

Recordamos que el sábado 14 de diciembre comenzará el curso de monitor de tiempo libre a cargo de la Escuela ETELL en los locales parroquiales. Este curso está reconocido y homologado por el IVAJ y capacita para desarrollar actividades educativas en el tiempo libre. El requisito para poder titular es haber cumplido los 18 años antes de la finalización del curso y tener cumplidos los 17 años antes del inicio. Los interesados pueden ponerse en contacto con D. Arturo.
Agradecemos la pronta respuesta de algunos feligreses que han aliviado un poco la economía parroquial. Con todo, todavía necesita su colaboración. Al descender tanto los ingresos no se puede hacer frente a gastos ordinarios de luz, comunidad de propietarios, teléfono... Muchas gracias por su esfuerzo.
Para colaborar puede hacerlo por donativo, en las colectas parroquiales o a través de la suscripción del AME (aportación mensual a la Iglesia) o en la cuenta que la parroquia tiene en BANKIA
(Paseo Germanías 82)
2038-6230-75-3000420970
1. El lunes a las 10.30 h. se reunirá el Equipo de Pastoral de la Salud parroquial. Y a las 20.30 h. se reunirá el Grupo de Oración.
2. El lunes de 21.00 a 22.30 h. continuará la formación organizada por la Junta de Hermandades en el Local Museo de Gandía (Calle Abad Sola 101) con el tema “seréis mis testigos” a cargo del Rvdo. D. Manuel Cobos Rayo.
3. El miércoles a las 20.30 h. se reunirá el Equipo de Liturgia.
4. Los jueves de 8 a 9.30 noche tendrá lugar las clases del Instituto Diocesano de Ciencias Religiosas Sede Gandia sobre Fe y Cultura (5 sesiones) y sobre Sagrada Escritura.
5. El viernes 15 a las 21.30 h. en la parroquia de Cristo Rey habrá una reunión para iniciar la preparación del campamento del próximo Verano.
6. El sábado 16 a las 6 tarde se hará la entrega del salmo 112 a los niños de 3º de comunión.
7. En el despacho parroquial podrán adquirir el Evangelio 2014 para la oración personal diaria.
8. En la colecta del Domund para las misiones se han recaudado algo más de 1.300 €. El domingo que viene DÍA DE LA IGLESIA DIOCESANA será la colecta para las necesidades de la Diócesis.
9. El próximo sábado 23 de noviembre de 9.30 h. a 12.00 h. en los salones de la parroquia de Cristo Rey continuará la formación sobre la catequesis del Buen Pastor.
Del 11 al 17 de noviembre de 2013
Lunes 11.  San Martín de Tours. 19.30 h.: Sin intención. 
Martes 12. San Josafat. 19.30 h.: Sin intención. 
Miércoles 13. 19.30 h.: En sufragio de: Estanislao Estrugo Castillo y Estanislao Estrugo Gómez. 
Jueves 14. 19.30 h.: Sin intención. 
Viernes 15. San Alberto Magno. 9.30 h.: En sufragio de: José Antonio, Manuel y Vicente. 
Sábado 16. Domingo XXXIII del T.O. 18.00 h.: Con niños. Sin intención. 19.30 h.: Sin intención. 21.00 h.: En sufragio de: Dif. Fam. Escrivá Peiró. 
Domingo 17. Domingo XXXIII del T.O. 9.30 h.: Sin intención. 11.00 h.: Sin intención. 12.00 h. Pro Pópulo. 19.30 h.: Sin intención.

-------------------------- --- ----------------------
Hoja Parroquial en formato pdf

Puedes descargar esta hoja parroquial en tu móvil, escaneando la siguiente imagen con la aplicación "tipatag" de tu móvil.



1 de noviembre de 2013

Domingo 3 de noviembre de 2013. XXXI TO C

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 3 de Noviembre de 2013  
                Queridos hermanos:
La semana pasada escuchábamos el evangelio del fariseo, que se tenía por justo, estaba seguro de sí mismo y despreciaba a los demás y el publicano, que pobre y miserable, pedía misericordia. Éste último fue justificado, es decir, fue curado y sanado. En cambio el fariseo permaneció en su enfermedad.
Esta semana escuchamos un evangelio donde se pone nombre a un publicano: “Zaqueo”, y donde la muchedumbre de Jericó se comporta como el fariseo de la semana pasada: murmurando de Zaqueo y de Jesús por ir a hospedarse a casa de un pecador. Y no fue Zaqueo el que le invitó con su palabra, sino con su deseo: quería ver a Jesús. Es Jesús el que se autoinvita a casa de un pecador. El fariseo se cree sano. Dice San Agustín: “Como se trataba de Zaqueo, el jefe de los publicanos y gran pecador, aquella turba, que se creía sana, impedía que Jesús entrase en casa de un pecador, que equivale a reprochar al médico el que entre en casa del enfermo.” Y añade: “Hoy ha llegado la salvación a esta casa (Lc 19,9). He aquí el motivo de mi entrada: Hoy ha llegado la salvación. Ciertamente, si el Salvador no hubiese entrado no hubiese llegado la salvación a aquella casa. ¿De qué te extrañas, enfermo? Llama también tú a Jesús, no te creas sano. El enfermo que recibe al médico es un enfermo con esperanza.” (Sermón 174, 3.5-6)
Por tanto, hermanos, no desesperemos: “Aunque nuestros pecados fueran negros como la noche, la misericordia divina es más fuerte que nuestra miseria. Sólo hace falta una cosa: que el pecador abra al menos un poco la puerta de su corazón... el resto lo hará Dios...”, (Juan Pablo II, citando a santa Faustina Kowalska). Considerémonos enfermos necesitados de médico. Decía fray Bartolomé de las Casas: «Del más chiquito y del más olvidado tiene Dios la memoria muy reciente y muy viva». Dios nos ama. «Dios nos ama por nada», dice san Tikhon de Zadonsky. El amor es lo único que cambia el mundo y el corazón del hombre. “El amor de ningún modo se puede merecer, comprar, forzar, obtener; lo recibimos como un don, a la manera de un milagro; ahí está el comienzo de la humildad.” (cf. Antoni Bloom). Zaqueo, humilde, acoge el amor que salva su familia.
Jesús, vuestro párroco
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 19, 1-10

En aquel tiempo, entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad.
Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una higuera, para verlo, porque tenía que pasar por allí.
Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo:
— «Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa.» Él bajó en seguida y lo recibió muy contento.
Al ver esto, todos murmuraban, diciendo:
— «Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador.»
Pero Zaqueo se puso en pie y dijo al Señor:
— «Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más.»
Jesús le contestó: — «Hoy ha sido la salvación de esta casa; también éste es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.»
Palabra del Señor.
549           Al liberar a algunos hombres de los males terrenos del hambre (cf. Jn 6, 5-15), de la injusticia (cf. Lc 19, 8), de la enfermedad y de la muerte (cf. Mt 11,5), Jesús realizó unos signos mesiánicos; no obstante, no vino para abolir todos los males aquí abajo (cf. LC 12, 13. 14; Jn 18, 36), sino a liberar a los hombres de la esclavitud más grave, la del pecado (cf. Jn 8, 34-36), que es el obstáculo en su vocación de hijos de Dios y causa de todas sus servidumbres humanas.

550           La venida del Reino de Dios es la derrota del reino de Satanás.

2412         En virtud de la justicia conmutativa, la reparación de la injusticia cometida exige la restitución del bien robado a su propietario:
Jesús bendijo a Zaqueo por su resolución: "si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruplo" (Lc 19,8). Los que, de manera directa o indirecta, se han apoderado de un bien ajeno, están obligados a restituirlo o a devolver el equivalente en naturaleza o en especie si la cosa ha desaparecido, así como los frutos y beneficios que su propietario hubiera obtenido legítimamente. Están igualmente obligados a restituir, en proporción a su responsabilidad y al beneficio obtenido, todos los que han participado de alguna manera en el robo, o se han aprovechado de él a sabiendas; por ejemplo, quienes lo hayan ordenado o ayudado o encubierto.

1443 Durante su vida pública, Jesús no sólo perdonó los pecados, también manifestó el efecto de este perdón: a los pecadores que son perdonados los vuelve a integrar en la comunidad del pueblo de Dios, de donde el pecado los había alejado o incluso excluido. Un signo manifiesto de ello es el hecho de que Jesús admite a los pecadores a su mesa, más aún, él mismo se sienta a su mesa, gesto que expresa de manera conmovedora, a la vez, el perdón de Dios (cf Lc 15) y el retorno al seno del pueblo de Dios (cf Lc 19,9).

1444 Al hacer partícipes a los apóstoles de su propio poder de perdonar los pecados, el Señor les da también la autoridad de reconciliar a los pecadores con la Iglesia.
JESÚS TAMBIÉN PARTICIPÓ
DE LAS ALEGRÍAS HUMANAS
“Hagamos ahora un alto para contemplar la persona de Jesús, en el curso de su vida terrena. El ha experimentado en su humanidad todas nuestras alegrías. El, palpablemente, ha conocido, apreciado, ensalzado toda una gama de alegrías humanas, de esas alegrías sencillas y cotidianas que están al alcance de todos. La profundidad de su vida interior no ha desvirtuado la claridad de su mirada, ni su sensibilidad. Admira los pajarillos del cielo y los lirios del campo. Su mirada abarca en un instante cuanto se ofrecía a la mirada de Dios sobre la creación en el alba de la historia. El exalta de buena gana la alegría del sembrador y del segador; la del hombre que halla un tesoro escondido; la del pastor que encuentra la oveja perdida o de la mujer que halla la dracma; la alegría de los invitados al banquete, la alegría de las bodas; la alegría del padre cuando recibe a su hijo, al retorno de una vida de pródigo; la de la mujer que acaba de dar a luz un niño. Estas alegrías humanas tienen para Jesús tanta mayor consistencia en cuanto son para él signos de las alegrías espirituales del Reino de Dios: alegría de los hombres que entran en este Reino, vuelven a él o trabajan en él, alegría del Padre que los recibe. Por su parte, el mismo Jesús manifiesta su satisfacción y su ternura, cuando se encuentra con los niños deseosos de acercarse a él, con el joven rico, fiel y con ganas de ser perfecto; con amigos que le abren las puertas de su casa como Marta, María y Lázaro.
Su felicidad mayor es ver la acogida que se da a la Palabra, la liberación de los posesos, la conversión de una mujer pecadora y de un publicano como Zaqueo, la generosidad de la viuda. El mismo se siente inundado por una gran alegría cuando comprueba que los más pequeños tienen acceso a la revelación del Reino, cosa que queda escondida a los sabios y prudentes (Lc 10,21). Sí, «habiendo Cristo compartido en todo nuestra condición humana, menos en el pecado», él ha aceptado y gustado las alegrías afectivas y espirituales, como un don de Dios. Y no se concedió tregua alguna hasta que no «hubo anunciado la salvación a los pobres, a los afligidos el consuelo» (cf. Lc 14,18). El evangelio de Lucas abunda de manera particular en esta semilla de alegría. Los milagros de Jesús, las palabras del perdón son otras tantas muestras de la bondad divina: la gente se alegraba por tantos portentos como hacía (cf. Lc 13,17) y daba gloria a Dios. Para el cristiano, como para Jesús, se trata de vivir las alegrías humanas, que el Creador le regala, en acción de gracias al Padre”. (Pablo VI. Gaudete in Dómino 23)
 EL CAMBIO EN ZAQUEO BROTÓ DE LA GRATITUD
La transformación moral que comporta el nuevo culto instituido por Cristo, es una tensión y un deseo cordial de corresponder al amor del Señor con todo el propio ser, no obstante la conciencia de la propia fragilidad. Todo esto está bien reflejado en el relato evangélico de Zaqueo (cf. Lc 19,1-10). Después de haber hospedado a Jesús en su casa, el publicano se ve completamente transformado: decide dar la mitad de sus bienes a los pobres y devuelve cuatro veces más a quienes había robado. El impulso moral, que nace de acoger a Jesús en nuestra vida, brota de la gratitud por haber experimentado la inmerecida cercanía del Señor. (Benedicto XVI Sacramentum Caritatis 82)
    “Cuando el alma está libre de las cosas terrestres, entonces es «santa». Mientras Zaqueo se hallaba al nivel de la tierra, no podía ver a Nuestro Señor (Cfr. Lucas 19, 2-4). San Agustín dice: «Si el hombre desea volverse puro, que deje las cosas terrestres». (Sermo 216 c. 2 n. 2.) (Maestro Eckhart. Obras alemanas).
A Ti vengo, Señor, para disfrutar de tu don sagrado, y regocijarme en tu santo convite, que en tu dulzura preparaste, Dios mío, para el pobre. En Ti está cuanto puedo y debo desear; Tú eres mi salud y redención, mi esperanza y fortaleza, mi honor y mi gloria. Alegra, pues, hoy el alma de tu siervo, porque a Ti, Jesús mío, he levantado mi espíritu. Deseo yo recibirte ahora con devoción y reverencia, deseo hospedarte en mi casa de manera que merezca como Zaqueo tu bendición, y ser contado entre los hijos de Abrahán. Mi alma anhela tu sagrado cuerpo; mi corazón desea ser unido contigo. Date, Señor, a mí, y me basta; porque sin Ti ninguna consolación satisface. (Tomás de Kempis. Imitación de Cristo IV, 3, 1-2)

Congreso: 8 y 9 de noviembre en la Catedral de Valencia

El próximo viernes 8 y sábado 9 de noviembre tendrá lugar en la Catedral de Valencia el Congreso Parroquia y Nueva Evangelización.
El objeto del Congreso es profundizar en el conocimiento de la realidad de la Parroquia en la actual situación social y religiosa. La Parroquia, como tantas otras instituciones, quiere seguir siendo un instrumento válido para la transmisión y la vida del Evangelio. 
Además, el Congreso, se presenta como punto de partida del cuarto ciclo del Itinerario Diocesano de Renovación. El Itinerario lleva este año por lema “Seréis mis testigos” (Hch 1, 8), haciendo referencia a la llamada y el envío al continuo y necesario testimonio de los cristianos en el mundo. 
Los destinatarios del Congreso son los sacerdotes diocesanos y los miembros de los Consejos Parroquiales de Pastoral, en cuanto que son los representantes de las diversas áreas de servicio pastoral en las Parroquias. También participarán miembros de la Vida Consagrada así como representantes de diversas instituciones Diocesanas. 
El Congreso podrá seguirse también por Internet, a través de la web del Arzobispado de Valencia (www.archivalencia.org) y de la Vicaría de Evangelización (www.evangelizacionvalencia. org).
La parroquia tiene necesidad de su colaboración para pagar, no solamente los gastos extraordinarios (algo más de 2.700 € al mes), sino incluso los gastos ordinarios de luz, comunidad de propietarios, teléfono... La parroquia le lanza un S.O.S. Le rogamos ayuda.
Puede hacerlo en las colectas parroquiales o a través de la suscripción del AME (aportación mensual a la Iglesia) o en la cuenta que la parroquia tiene en BANKIA
(Paseo Germanías 82)
2038-6230-75-3000420970
1. El lunes 4 de noviembre es el santo de nuestro Arzobispo D. Carlos. Les invitamos a rezar por él en este día.
2. D. Arturo marchará el lunes de Ejercicios Espirituales. Les invitamos a rezar por el fruto de estos Ejercicios.
3. El lunes de 21.00 a 22.30 h. continuará la formación organizada por la Junta de Hermandades en el Local Museo de Gandía (Calle Abad Sola 101) con el tema “seréis mis testigos” a cargo del Rvdo. D. Manuel Cobos Rayo.
4. El martes a las 20.15 h. se reunirá el grupo Descanso.
5. El miércoles 6 de noviembre el Equipo de Cáritas tendrá un rato de oración a las 5.30 tarde y continuará el Curso básico de voluntariado de Cáritas en la sede de Cáritas Interparroquial.
6. El equipo de Pastoral de la salud tiene su sesión de formación permanente en Valencia, en C/ Avellanas 12, a las 17.30 h.
6. Los jueves de 8 a 9.30 noche tendrá lugar las clases del Instituto Diocesano de Ciencias Religiosas Sede Gandia sobre Fe y Cultura (5 sesiones) y sobre Sagrada Escritura.
7. El jueves por la noche tras la Eucaristía de 7.30 habrá un rato de Adoración Eucarística.
8. En el despacho parroquial podrán adquirir el Evangelio 2014 para la oración personal diaria.
9. El viernes 8 de noviembre, por motivo del Congreso Parroquia y Nueva Evangelización, la misa será por la mañana y no por la tarde, y se suprimirá la Exposición del Santísimo Sacramento de todo el día.
10. El lunes 25 de noviembre comenzará el curso parroquial de Familias Misioneras impartido por un Equipo de la Comisión Diocesana de Familia y Defensa de la Vida. Las sesiones son de formación y diálogo a las 21.30 h. en los locales parroquiales de Ciudad de Laval. La primera sesión será impartida por  D. Juan Andrés Talens, Presidente de la Comisión Diocesana para hablarnos de la Pastoral Familiar en la Parroquia.
Del 4 al 10 de noviembre de 2013
Lunes 4. S. Carlos Borromeo. En sufragio de Clemente Jesús Serrano Serrano, y los difuntos del Banco Exterior. 
Martes 5. 19.30 h.: sin intención. 
Miércoles 6. 19.30 h.: sin intención. 
Jueves 7. 19.30 h.: sin intención. 
Viernes 8. 9.30 h.: En sufragio de Antonio Casanova. 
Sábado 9. XXXII T.O. 18.00 h.: Misa con niños: En sufragio de los difuntos de la familia García—Estruch. 19.30 h.: sin intención. 21.00 h.: En sufragio de los difuntos de Vicente Cabrera y Asunción Romero. 
Domingo 10. XXXII T.O. 9.30 h.: sin intención. 11.00 h.: sin intención. 12.00 h. Pro Pópulo. 19.30 h.: sin intención.

-------------------------- --- ----------------------
Hoja Parroquial en formato pdf

Puedes descargar esta hoja parroquial en tu móvil, escaneando la siguiente imagen con la aplicación "tipatag" de tu móvil.


28 de octubre de 2013

Fiesta de la familia con el Papa

En la Fiesta de la Familia en san Pedro
El Papa, ante 150.000 personas: «El matrimonio dura toda la vida y necesita la ayuda de Jesús»
Zenit / Efe / ReL    26 octubre 2013
El Papa Francisco considera que hay tres palabras fundamentales para la convivencia en familia, "permiso, gracias y excusa", durante su intervención en la Fiesta de la Familia que se celebró hoy en la Plaza de San Pedro.

Unos 150.000 miembros de familias católicas venidas de 75 países se reunieron en la Plaza de San Pedro y aledaños para la peregrinación a la Tumba de San Pedro en el Año de la Fe, bajo el lema "¡Familia, vive la alegría de la fe!, y para encontrarse con el pontífice.

Durante la fiesta hubo reflexiones, música, narración de cuentos a los niños y testimonios, hasta que el papa Francisco hizo su aparición a las 17.30 hora local (15.30 GMT) con un globo naranja en la mano y agarrando a varios niños que portaban globos de diferentes colores.

Ya en el estrado, el pontífice preguntó a los presentes si sabían hacer el signo de la cruz y, al asentir, les dijo: "Pues vamos a hacerlo juntos".

Después de la canción "We are the world" ("Somos el mundo") interpretada en inglés por un coro de niños, todos los globos fueron soltados y pintaron el cielo de colores.

Sentado en la butaca del estrado, el papa siguió los testimonios y canciones con atención, mientras las escaleras se llenaban de niños a los pies del pontífice.

Después de escuchar a ancianos, familias con y sin dificultades, jóvenes en paro y emigrantes llegados de África, el papa se dirigió a los presentes y habló de la familia y del matrimonio.

No a la cultura de lo provisional

Aludió al divorcio, al considerar que "no hay que hacer caso a esta cultura de lo provisional que rompe la vida en pedazos".

"Los esposos cristianos no son ingenuos, pero no tienen miedo de responder ante Dios y ante la sociedad", destacó.

Explicó que el matrimonio es un "largo viaje que deben hacer juntos, que dura toda la vida y necesita la ayuda de Jesús".
Tres palabras claves
Para el papa, hay tres palabras fundamentales para la convivencia en familia -permiso, gracias y excusas- y pidió: "Que nunca terminemos la jornada sin hacer las paces".

Dar las gracias todos los días al otro es bello, aseguró, a la vez que resaltó la importancia de pedir excusas "cuando alguno se ofende en familia".

También se refirió a los abuelos, de los que dijo que son "la sabiduría de un pueblo y un pueblo que no escucha a sus ancianos es un pueblo que muere".

Testimonio de todo el mundo
La niña Federica, de unos diez años en el micrófono le dijo al papa “Te quiero mucho” y le mostró un dibujo, le confió que su mamá le ha enseñado a cocinar algunas cosas, y a rezar por los otros. Cientos de globos fueron dejados libres y volaban mientas los diversos coros entonaron sus cantos y los fieles agitaban sus brazos.

Mons. Paglia le llamó: “papa, Francisco, o mejor papá Francisco”. Y recordó que los papás abuelos y niños allí presentes en la plaza le hicieron “recordar el sueño del profeta Zacarías” y de la alegría de la fe, por la que “hacemos fiesta”, junto "con la presencia de familias de más de 75 países". Recordó también a las familias en dificultad como las de Siria, probadas por la guerra y a quienes la plaza les envió un aplauso de apoyo. En la celebración festiva participaron por algunos minutos acróbatas circenses y artistas de calle que amenizaron la fiesta con algunas demostraciones.

Una mamá recordó la gran aventura que es la familia, y varias pareja de jóvenes indicaron la fecha en que se van a casar y las dificultades que deberán enfrentar, como una de romanos al confiar que a pesar de no tener un trabajo seguro y no saber como van a pagar el alquiler, decidieron casarse en primavera.

También el testimonio de unos abuelos que desde España vinieron a Roma con toda la familia, sobrinos incluidos. En medio de todo esto el santo padre le bendijo el niño a una madre en cinta.

Se escuchó el testimonio de una mujer siria, que contó el drama y el miedo que les empujó a escapar a Jordania y que viven el drama del exilio y de la guerra. Y su esposo agradeció al santo padre la vigilia de oración por la paz en Siria´.

Familias en misiónLas familias en misión estuvieron presentes, fue leída la carta de una familia italiana, de Florencia, en misión en tierra musulmana; y de otra familia con una niña, del Camino Neocatecumenal, que ahora están Albania y que dejaron sus trabajos y vida en Italia para servir allí a la Iglesia.

No faltaron dos abuelos, directores de películas, de convicciones diversas, que quisieron presentar su testimonio al papa Francisco. Fueron Pablo y Victorio Taviani, quienes sufrieron la barbarie del nazi-fascismo en la Segunda Guerra Mundial, sobre la cual hicieron un film, como otro sobre el genocidio del pueblo armenio.

También estuvo el testimonio de una familia, suegros incluidos, que habían llevado a vivir con ellos a la otra abuela, a pesar de que la casa era pequeña y de las dificultades que esto significaba.

Una familia joven de Lampedusa, de pescadores, contaron cuando les llamaron para ayudar a los desesperados que desembarcaban, con particulares tremendos. Junto al de un ingeniero agrario de Nigeria que se escapó de África y en la estiva de una barca vio morir a 25 inmigrantes, entre los cuales un primo suyo, antes de llegar a la isla italiana.

Concurso "Talentos de Familia"El Consejo Pontificio de las Familias, que organizó el acto, señaló que entre los miles de personas presentes se encontraban numerosos niños y ancianos, "para destacar la sucesión generacional que tiene lugar en la familia".

Durante la tarde se celebró el concurso "Talentos de Familia" en el que se presentaron diecinueve canciones, de las cuales tres fueron seleccionadas y que escucharon durante la fiesta de la familias, la primera de ellas interpretada por un joven italiano, la segunda por un peruano y la tercera por un congolés.

Otro de los actos organizados por el Consejo Pontificio fue el concurso "Presenta tu familia al papa Francisco", para el que han sido enviados más de 4.000 dibujos elaborados por niños de todo el mundo.

A las 19.30 hora local (17.30 GMT), el pontífice saludó a los participantes y ya de noche subió al "papa-móvil" para moverse entre los asistentes, que lo abrazaban y besaban.

La Fiesta de la Familia continuará hoy domingo con una misa celebrada por el papa Francisco en la Plaza de San Pedro y finalizará con la oración del Ángelus, que incluirá una colecta para familias sirias, ante la difícil situación en ese país.

Hacia el final del evento, el papa dirigió sus palabras al público, que lo interrumpió varias veces con sus aplausos. Al concluir el santo padre dio su bendición y dijo: "No podemos irnos sin pedirle a la Virgen que nos proteja a todos", y rezó un Ave María


A continuación el papa Francisco saludó a diversas personas y por más de media hora pasó con el jeep abierto, para saludar a las familias presentes en la plaza y vía de la Conciliazione, desde donde mucha gente siguió la ceremonia gracias a las pantallas gigantes.


Discurso completo del Papa Francisco en la Jornada Mundial de la Familia
¡Queridas familas, ¡´buona sera´ y bienvenidas a Roma!

Han venido aquí como peregrinos desde muchas partes del mundo, para profesar la fe delante del la tumba de San Pedro. Esta plaza les acoge y abraza: somos un sólo pueblo, con una sola alma, convocados por el Señor, que nos ama y sostiene. Saludo también a todas las familias que están unidas a través de la televisión y de internet: una plaza que se extiende sin confines.

Quisieron llamar a este momento “¡La familia vive la alegría de la fe!”. ¡Me gusta este título! He escuchado las experiencias de ustedes, los casos que han contado. Vi tantos niños, tantos abuelos... Sentí la tristeza de las familias que viven en situación de pobreza y de guerra. He oído a los jóvenes que se quieren casar, aún entre mil dificultades. Y entonces nos preguntamos: ¿Cómo es posible, hoy, vivir la alegría de la fe en familia? ¿Es posible o no es posible vivir esta alegría?

En el evangelio de Mateo, hay una palabra de Jesús que nos ayuda: ´Venid a mí todos los que están cansados y oprimidos, que yo les aliviaré´. Muchas veces la vida es pesada y tantas veces trágica, lo hemos apenas escuchado. Trabajar es fatigoso; buscar trabajo es fatiga y encontrar trabajo hoy nos pide tanta fatiga.

Pero, aquello que más pesa en la vida, no es esto, lo que más pesa es la falta de amor. Pesa no recibir una sonrisa, no ser acogidos. Pesan ciertos silencios, a veces aún en familia, entre marido y esposa, entre padres e hijos, entre hermanos. Sin amor, el cansancio se hace más pesado. Pienso en los ancianos solos, a las familias en dificultad porque no tienen ayuda para sostener a quienes en casa precisan de especiales atenciones y cuidados. ´Venid a Mí todos los que están cansados y oprimidos´, dice Jesús.

Queridas familias, el Señor conoce nuestros cansancios, los conoce y los pesos de nuestra vida. Pero conoce también nuestro deseo profundo de hallar la alegría del alivio. ¿Se acuerdan? Jesús dijo: ´Vuestra alegría sea plena´. Jesús quiere que nuestra alegría sea plena.

Lo dijo a los apóstoles, y hoy lo repite a todos nosotros. Así, esta es la primera cosa que quiero compartir con ustedes en esta tarde, y es una palabra de Jesús: ´Venid a mi, familias de todo el mundo --dice Jesús-- y yo les aliviaré para que vuestra alegría sea completa´.

Y esta palabra de Jesús llévenla a casa, en el corazón, compártanla en familia, él nos invita a ir hacia él para darnos a todos la alegría.

La segunda palabra, la tomo del rito del matrimonio. En este sacramento, quien se casa dice: ´Prometo serte fiel, amarte y respetarte, en la alegría y en el dolor, en la salud y en la enfermedad, y de honrarte y amarte todos los días de nuestra vida´. En aquel momento, los esposos no saben qué sucederá, no saben cuáles son las alegrías y las tristezas que les esperan. Parten, como Abraham; se ponen juntos en camino. Esto es el matrimonio, partir y caminar juntos, de manos dadas, entregándose en la mano grande del Señor. Mano en la mano por toda la vida y sin hacer caso de esta cultura de lo provisorio que nos corta la vida a pedazos.

Con esta confianza en la fidelidad de Dios, todo se enfrenta, sin miedo, con responsabilidad. Los esposos cristianos no son ingenuos, conocen los problemas y los peligros de la vida. Pero no tienen miedo de asumir la propia responsabilidad, delante de Dios y de la sociedad. Sin huir ni aislarse, sin renunciar a la misión de formar una familia y traer al mundo hijos.

Pero hoy, santo padre, es difícil. ¡Seguro que es difícil! ¡Por eso, es necesaria la gracia del sacramento! ¡Los sacramentos no sirven para decorar la vida; ¡que lindo matrimonio, que linda la ceremonia, que linda la fiesta! Eso no es la gracia del sacramento, eso es una decoración y la gracia no es para decorar la vida pero para hacernos fuertes en la vida, para hacernos corajosos y poder ir adelante! Sin aislarse, siempre juntos.

Los cristianos se casan sacramentalmente, porque son conscientes que necesitan el sacramento. Necesitan a este para vivir unidos entre sí y cumplir la misión de padres. ´En la alegría y en el dolor, en la salud y en la enfermedad´. Así dicen los esposos en el matrimonio y rezan juntos y con la comunidad, ¿por qué? Solamente porque es costumbre hacerlo así? No, lo hacen, porque les sirve para el largo viaje que deben hacer juntos, no a tramos, necesitan de la ayuda de Jesús, para caminar juntos con confianza, para acogerse uno al otro cada día y perdonarse cada día.

Y esto es importante en las familias, saber perdonarse, porque todos nosotros tenemos defectos, todos y a veces hacemos cosas que no son buenas y le hacen mal a los otros. Tener el coraje de pedir perdón en familia cuando nos equivocamos. Hace pocas semanas atrás recordé en esta plaza que para llevar adelante una familia es necesario usar tres palabras, quiero repetirlo, tres palabras: permiso, gracias y perdón. Tres palabras claves.

Pidamos permiso para no ser invasores. En familia: ¿Puedo hacer esto, te gusta que haga esto? El leguaje del permiso. Demos gracias, gracias por el amor, pero dime tú, cuántas veces al día le dices gracias a tu mujer o a tu marido? Cuántos días pasan sin decir esta palabra: gracias.

Y todos nos equivocamos, y a veces alguno se ofende en la familia, o en el matrimonio. A veces, digo, vuelan los platos, se dicen palabras fuertes, pero escuchen este consejo: no terminen la jornada sin hacer la paz, cada día. Disculpa y se recomienza. Permiso, gracias, perdón. ¿Lo decimos juntos?: Permiso, gracias, disculpa, usemos estas tres palabras en familia, perdonarse cada día.

En la vida, la familia experimenta muchos momentos hermosos: el descanso, la comida juntos, el paseo hasta al parque o por los campos, la visita a los abuelos, o a una persona enferma... Pero, si falta el amor, faltará la alegría, faltará la fiesta. Porque el amor nos lo da siempre Jesús: él es la fuente inagotable y se da a nosotros en la Eucaristía. Allí en el sacramento, Jesús nos da su palabra y el pan de la vida, para que nuestra alegría sea completa.

Y para concluir, está aquí delante de nosotros, este ícono de la presentación de Jesús en el templo. Es un ícono verdaderamente bello e importante. Contemplémoslo y dejémonos ayudar por esta imagen. Como todos ustedes, también los protagonistas de la escena tienen su camino: María y José se pusieron en camino, yendo como peregrinos a Jerusalén, obedeciendo a la ley del Señor; y también el viejo Simeón y la profetisa Ana, también ella muy anciana, van al templo impelidos por el Espíritu Santo. La escena nos muestra este entrecruzarse de tres generaciones: el entrelazarse de tres generaciones,

Simeón toma en los brazos al niño Jesús, en quien reconoce al Mesías, y Ana es representada en el gesto de alabar a Dios y anunciar la salvación a quien esperaba la redención de Israel. Estos dos ancianos representan la fe como memoria.

Y les pregunto: ¿Ustedes escuchan a los abuelos?, ¿le abren el corazón a la memoria que nos dan los abuelos? Los abuelos son la sabiduría de la familia, la sabiduría de un pueblo, y un pueblo que no escucha a los abuelos es un pueblo que muere. Hay que scuchar a los abuelos.

María y José son la familia santificada por la presencia de Jesús que es el cumplimiento de todas las promesas. Cada familia, como la de Nazaret está insertada en la historia de un pueblo y no puede existir sin las generaciones anteriores. Y por ello tenemos aquí a los abuelos, los abuelos, y los niños. Los niños aprenden de los abuelos y de las generaciones anteriores.

Queridas familias, también ustedes son parte del pueblo de Dios. Caminen felices, juntamente con este pueblo. Permanezcan siempre unidas a Jesús y llévenlo a todos con vuestro testimonio. Gracias por haber venido. Juntos, hagamos nuestras estas palabras de san Pedro, que nos dan fuerza y continuarán a darnos fuerza en los momentos difíciles: ´¿Señor, de quién iremos? ¡Tú tienes palabras de vida eterna!´. ¡Con la gracia de Cristo, vivan la alegría de la fe! ¡El Señor les bendiga y María, nuestra Madre, les proteja y acompañe!

24 de octubre de 2013

Domingo 27 de octubre de 2013. XXX TO C

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 27 de Octubre de 2013  

                  Queridos hermanos:
El evangelio de este domingo nos presenta dos modos de ser, de vivir, dos modos de situarse ante Dios y ante uno mismo, dos modos de orar: como el fariseo o como el publicano. El fariseo se coloca a sí mismo como el centro de la oración. Aunque da gracias a Dios, lo cual es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, lo hace poniendo en el centro lo que es y lo que hace. Respecto a lo que es: Se compara con los demás y se ve mejor que los demás: ladrones, injustos, adúlteros. Se compara con el publicano y se ve mejor. Se ve a sí mismo como cumplidor de la ley. Y lo que hace también le deja satisfecho: “Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo”. Ayuno, oración y limosna. Un ejemplo... aparentemente. No se relaciona con Dios, sino consigo mismo. Lo que le cuenta a Dios en la oración es para alabarse a sí mismo. Tiene orgullo de sí mismo. Es autosuficiente. Es un rico, sin experiencia de ser un necesitado. Y su amor propio le lleva al desprecio de los que no son cumplidores como él cree serlo. Ha hecho de la fe una religión que le deja satisfecho, pero no se relaciona con el Dios vivo, fuente de amor y comunión con los demás. Es ciego al conocimiento de sus pecados y limitaciones. Queda sin justificar.
El publicano, en cambio, tiene conciencia de sus pecados y limitaciones y no se justifica a sí mismo, se coloca como mendigo de la gracia, pues no merece nada, no puede vanagloriarse ante Dios. Al recibir la justificación gratuitamente por Dios le introduce en la fuente de la vida y la comunión. La fe lleva a la caridad. Su respuesta hacia los demás será de misericordia, que le llevará a seguir alcanzando misericordia. El publicano ha colocado en el centro al Señor. En esto se parece a la Virgen María. No por sus pecados, sino por su descentramiento. Decía el Papa Benedicto XVI respecto de María: “el programa de su vida: no ponerse a sí misma en el centro, sino dejar espacio a Dios, a quien encuentra tanto en la oración como en el servicio al prójimo; sólo entonces el mundo se hace bueno. María es grande precisamente porque quiere enaltecer a Dios en lugar de a sí misma”. (Deus Cáritas Est 41). El fariseísmo es más común de lo que parece. No seamos de los que cantan sus propios méritos y esconden sus culpas. Más bien, como mendigos de la gracia, seamos reflejos de su misericordia.
Jesús, vuestro párroco
+   Lectura del santo evangelio según san Lucas 18, 9-14

En aquel tiempo, a algunos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás, dijo Jesús esta parábola:
— «Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: “¡Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo.”
El publicano, en cambio, se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo:
“¡ Oh Dios!, ten compasión de este pecador”.
Os digo que éste bajó a su casa justificado, y aquél no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»
Palabra del Señor.
 
2559         "La oración es la elevación del alma a Dios o la petición a Dios de bienes convenientes" (San Juan Damasceno, f. o. 3, 24). ¿Desde dónde hablamos cuando oramos?  ¿Desde la altura de nuestro orgullo y de nuestra propia voluntad, o desde "lo más profundo" (Sal 130, 14) de un corazón humilde y contrito? El que se humilla es ensalzado (cf Lc 18, 9-14). La humildad es la base de la oración. "Nosotros no sabemos pedir como conviene" (Rom 8, 26). La humildad es una disposición necesaria para recibir gratuitamente el don de la oración: el hombre es un mendigo de Dios (cf San Agustín, serm 56, 6, 9).

2613 La tercera parábola, "el fariseo y el publicano" (cf Lc 18, 9-14), se refiere a la humildad del corazón que ora. "Oh Dios, ten compasión de mí que soy pecador". La Iglesia no cesa de hacer suya esta oración: "¡Kyrie eleison!".

2631 La petición de perdón es el primer movimiento de la oración de petición (cf el publicano: "ten compasión de mí que soy pecador": Lc 18, 13). Es el comienzo de una oración justa y pura. La humildad confiada nos devuelve a la luz de la comunión con el Padre y su Hijo Jesucristo, y de los unos con los otros (cf 1 Jn 1, 7-2, 2): entonces "cuanto pidamos lo recibimos de El" (1 Jn 3, 22). Tanto la celebración de la eucaristía como la oración personal comienzan con la petición de perdón.

2667 Esta invocación de fe bien sencilla ha sido desarrolla da en la tradición de la oración bajo formas diversas en Oriente y en Occidente. La formulación más habitual, transmitida por los espirituales del Sinaí, de Siria y del Monte Athos es la invocación: "Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Señor, ¡Ten piedad de nosotros, pecadores!" Conjuga el himno cristológico de Flp 2, 6-11 con la petición del publicano y del mendigo ciego (cf Lc 18,13; Mc 10, 46-52). Mediante ella, el corazón está acorde con la miseria de los hombres y con la misericordia de su Salvador.

2668 La invocación del santo Nombre de Jesús es el camino más sencillo de la oración continua. Repetida con frecuencia por un corazón humildemente atento, no se dispersa en "palabrerías" (Mt 6, 7), sino que "conserva la Palabra y fructifica con perseverancia" (cf Lc 8, 15). Es posible "en todo tiempo" porque no es una ocupación al lado de otra, sino la única ocupación, la de amar a Dios, que anima y transfigura toda acción en Cristo Jesús.

2839 Con una audaz confianza hemos empezado a orar a nuestro Padre. Suplicándole que su Nombre sea santificado, le hemos pedido que seamos cada vez más santificados. Pero, aun revestidos de la vestidura bautismal, no dejamos de pecar, de separarnos de Dios. Ahora, en esta nueva petición, (perdona nuestras ofensas), nos volvemos a él, como el hijo pródigo (cf Lc 15, 11-32) y nos reconocemos pecadores ante él como el publicano (cf Lc 18, 13). Nuestra petición empieza con una "confesión" en la que afirmamos al mismo tiempo nuestra miseria y su Misericordia. Nuestra esperanza es firme porque, en su Hijo, "tenemos la redención, la remisión de nuestros pecados" (Col 1, 14; Ef 1, 7). El signo eficaz e indudable de su perdón lo encontramos en los sacramentos de su Iglesia (cf Mt 26, 28; Jn 20, 23).
 
SALVACIÓN MEDIANTE LA FE (PUBLICANO) O MEDIANTE LAS OBRAS DE LA LEY (FARISEO)
"La vida en la fe, en cuanto existencia filial, consiste en reconocer el don originario y radical, que está a la base de la existencia del hombre, y puede resumirse en la frase de san Pablo a los Corintios: «¿Tienes algo que no hayas recibido?» (1 Co 4,7). Precisamente en este punto se sitúa el corazón de la polémica de san Pablo con los fariseos, la discusión sobre la salvación mediante la fe o mediante las obras de la ley. Lo que san Pablo rechaza es la actitud de quien pretende justificarse a sí mismo ante Dios mediante sus propias obras. Éste, aunque obedezca a los mandamientos, aunque haga obras buenas, se pone a sí mismo en el centro, y no reconoce que el origen de la bondad es Dios. Quien obra así, quien quiere ser fuente de su propia justicia, ve cómo pronto se le agota y se da cuenta de que ni siquiera puede mantenerse fiel a la ley. Se cierra, aislándose del Señor y de los otros, y por eso mismo su vida se vuelve vana, sus obras estériles, como árbol lejos del agua. San Agustín lo expresa así con su lenguaje conciso y eficaz: “de aquel que te ha hecho, no te alejes ni siquiera para ir a ti” (De continentia, 4,11). (Papa Francisco. Lumen Fidei 19)
DOS MODOS DE SITUARSE ANTE DIOS
Y ANTE UNO MISMO: FARISEO O PUBLICANO
“El fariseo se jacta de sus muchas virtudes; le habla a Dios tan sólo de sí mismo y, al alabarse a sí mismo, cree alabar a Dios. El publicano conoce sus pecados, sabe que no puede vanagloriarse ante Dios y, consciente de su culpa, pide gracia. … dos modos de situarse ante Dios y ante sí mismo. Uno, en el fondo, ni siquiera mira a Dios, sino sólo a sí mismo; realmente no necesita a Dios, porque lo hace todo bien por sí mismo. No hay ninguna relación real con Dios, que a fin de cuentas resulta superfluo; basta con las propias obras. Aquel hombre se justifica por sí solo. El otro, en cambio, se ve en relación con Dios. Ha puesto su mirada en Dios y, con ello, se le abre la mirada hacia sí mismo. Sabe que tiene necesidad de Dios y que ha de vivir de su bondad, la cual no puede alcanzar por sí solo ni darla por descontada. Sabe que necesita misericordia, y así aprenderá de la misericordia de Dios a ser él mismo misericordioso y, por tanto, semejante a Dios. El vive gracias a la relación con Dios, de ser agraciado con el don de Dios; siempre necesitará el don de la bondad, del perdón, pero también aprenderá con ello a transmitirlo a los demás. … Necesita a Dios, y como lo reconoce, gracias a la bondad de Dios comienza él mismo a ser bueno”. (Benedicto XVI. Jesús de Nazaret)
EL PELIGRO DEL NEOFARISEISMO
“El fariseo nos presenta una conciencia satisfecha de sí misma, que cree que puede observar la ley sin la ayuda de la gracia y está convencida de no necesitar la misericordia. Se pide a todos gran vigilancia para no dejarse contagiar por la actitud farisaica.” (Bto. Juan Pablo II. Veritatis Splendor 104-105).
  
«Nada vale el hombre, si tú no lo visitas. No olvides a quien es débil; acuérdate, oh Señor, que me has hecho débil, que me has plasmado del polvo. ¿Cómo podré sostenerme si tú no me miras sin cesar para fortalecer esta arcilla, de modo que mi consistencia proceda de tu rostro? Si escondes tu rostro, todo perece (Sal 103, 29): si tú me miras, ¡pobre de mí! En mí no verás más que contaminaciones de delitos; no es ventajoso ser abandonados ni ser vistos, porque, en el acto de ser vistos, somos motivo de disgusto. Sin embargo, podemos pensar que Dios no rechaza a quienes ve, porque purifica a quienes mira. Ante él arde un fuego que quema la culpa (cf. Jl 2, 3)»(Oración de san Ambrosio de Milán. De interpellatione David, IV, 6, 22, citada en Veritatis Splendor 105).
VISITA SEMINARISTAS
DEL SEMINARIO
MAYOR Y MENOR
DE VALENCIA
A NUESTRA
PARROQUIA
El Seminario mayor y menor de Valencia, con sus seminaristas visitará nuestro arciprestazgo el sábado 26 y el domingo 27 de octubre. Nuestra parroquia ha acogido 12 seminaristas. Estarán presentes en las misas del sábado y domingo.

ORACIÓN POR LAS VOCACIONES
Padre, haz que surjan entre los cristianos numerosas
y santas vocaciones al sacerdocio, que mantengan viva la fe 
y conserven la grata memoria de tu Hijo Jesús
mediante la predicación de su palabra
y la administración de los Sacramentos
con los que renuevas continuamente a tus fieles.
Danos santos ministros del altar, que sean solícitos
y fervorosos custodios de la Eucaristía, sacramento
del don supremo de Cristo para la redención del mundo.
Llama a ministros de tu misericordia
que, mediante el sacramento de la Reconciliación, 
derramen el gozo de tu perdón.
Padre, haz que la Iglesia acoja con alegría
las numerosas inspiraciones del Espíritu de tu Hijo
y, dócil a sus enseñanzas,
fomente vocaciones al ministerio sacerdotal
y a la vida consagrada.
Fortalece a los obispos, sacerdotes, diáconos,
a los consagrados y a todos los bautizados en Cristo
para que cumplan fielmente su misión
al servicio del Evangelio.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
María Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros
(Benedicto XVI. Mensaje 5-3-2006)
La parroquia tiene necesidad de su colaboración para pagar, no solamente los gastos extraordinarios (algo más de 2.700 € al mes), sino incluso los gastos ordinarios de luz, comunidad de propietarios, teléfono... La parroquia le lanza un S.O.S. Le rogamos ayuda.
Puede hacerlo en las colectas parroquiales o a través de la suscripción del AME (aportación mensual a la Iglesia) o en la cuenta que la parroquia tiene en BANKIA
(Paseo Germanías 82)
2038-6230-75-3000420970
1. El lunes 28 de octubre a las 10.30 h. ser reunirá el Equipo de Pastoral de la Salud.
2. Comenzará el lunes de 21.00 a 22.30 h. la formación organizada por la Junta de Hermandades en el Local Museo de Gandía (Calle Abad Sola 101) con el tema “seréis mis testigos” a cargo del Rvdo. D. Manuel Cobos Rayo.
3. El lunes a las 21.00 h. será la penitencial de los jóvenes de la parroquia que recibirán la Confirmación el próximo 3 de noviembre. El viernes 1 de noviembre a las 8.30 noche será la Vigilia de oración pidiendo el Espíritu Santo. Invitamos a uniros en oración por estos jóvenes.
4. El Señor Arzobispo se reunirá con todos los grupos del Itinerario Diocesano de Renovación en el Colegio Calderón del Grau el martes 29 de octubre a las 20.30 h. para presentar el cuarto curso del Itinerario.
5. El miércoles 30 de octubre comenzará el Curso básico de voluntariado de Cáritas en la sede de Cáritas Interparroquial.
6. El miércoles 30 a las 20.30 h. será la reunión del Equipo de Liturgia.
7. Los jueves de 8 a 9.30 noche tendrá lugar las clases del Instituto Diocesano de Ciencias Religiosas Sede Gandia sobre Fe y Cultura (5 sesiones) y sobre Sagrada Escritura.
8. Atención al horario especial de misas para el 31 de octubre y 1, 2 y 3 de noviembre. Será como tres domingos seguidos. Todos los Santos (31 de octubre y 1 de noviembre); Conmemoración de los Files difuntos (el sábado 2 de noviembre); Domingo 31 del Tiempo Ordinario (3 de noviembre). Las misas del sábado tarde no serán de domingo.
Del 28 de octubre al 3 de noviembre de 2013
Lunes 28. Fiesta de San Simón y San Judas, apóstoles. 19.30 h.: Sin intención. 
Martes 29. 19.30 h.: En sufragio de: Rosendo Roche. 
Miércoles 30. 19.30 h.: En sufragio de: Mª Jesús Ruiz; Víctor Ferragut. 
Jueves 31. Solemnidad de todos los Santos. 18.00 h.: Con niños. Sin intención. 19.30 h.: Sin intención. 21.00 h.: Sin intención. 
Viernes 1. Solemnidad de todos los Santos. 9.30 h.: Sin intención. 11.00 h.: Sin intención. 12.00 h.: Pro Pópulo. 19.30 h.: Sin intención. 
Sábado 2. Conmemoración de los fieles difuntos. 9.30 h.: En sufragio de: Dif. Fam. Ferrer-Puig. 11.00 h.: En sufragio de: Rogelio Roselló. 12.00 h.: Pro Pópulo. 18.00 h.: Con niños. En sufragio de: Amparo Montaner Melis. 19.30 h.: En sufragio de: Luis Colomina y Octavio Monllor; Rosa Peiró, Joaquín Escrivá y Martín Escrivá. 
Domingo 3. Domingo XXXI del T.O. 9.30 h.: Sin intención. 11.00 h.: Sin intención.12.00 h. Pro Pópulo. CONFIRMACIONES. 19.30 h.: Sin intención.

-------------------------- --- ----------------------
Hoja Parroquial en formato pdf

Puedes descargar esta hoja parroquial en tu móvil, escaneando la siguiente imagen con la aplicación "tipatag" de tu móvil.