16 de febrero de 2024

Cuaresma 2024: Reflexiones

 

Reflexiones para meditar en Cuaresma

 

NO HAY PASCUA SIN CUARESMA,  NI  HAY CUARESMA SIN PASCUA

PRIMERA SEMANA DE CUARESMA

 «Somos  embajadores de Cristo, y es Dios el que exhorta a los hombres por medio nuestro.  Por eso, os suplicamos en nombre de Cristo: Dejaos reconciliar con Dios. A  aquel que no  conoció el pecado, Dios lo identificó con el pecado en  favor nuestro, a fin  de que nosotros seamos justificados por él.

Y porque somos sus colaboradores, os exhortamos a no recibir en vano la gracia de Dios. Porque él nos dice en la Escritura: En el momento favorable te escuché, y en el día de la salvación te socorrí. Este es el tiempo favorable, este es el día de la salvación»  2 Cor  5,20-6,2. 

NO HAY PASCUA  SIN  CUARESMA

«Dios todopoderoso, concédenos que el sacramento anual de la Cuaresma nos conduzca a un mejor conocimiento del misterio de Cristo y a una vida cristiana más digna»
La cuaresma es un tiempo de cuarenta días en los que peregrinamos hacia la meta de la Pascua. No es un fin absoluto, sino un trampolín que nos zambulle en la alegría de la resurrección y en la comunión con el resucitado. Las semanas que ella abarca, no son un simple trago amargo que debemos beber con una mueca de fastidio y desagrado. Al contrario, aunque nos cueste comprenderlo, la cuaresma es un tiempo sacramental, una fuente de bendiciones y de  gracias, que nos introduce de forma gradual, en un mejor conocimiento del misterio de Cristo. Y desplazando el pecado de nuestras vidas, “gota a gota”, nos va humanizando y cristianizando. 
Debemos recordar también, que este caminar cuaresmal presenta una dimensión comunitaria y solidaria
. Desde los cuatro puntos cardinales, la multitud de los creyentes, se ha puesto en camino, y  va convergiendo hacia la noche de la vigilia pascual. Dibujando en el horizonte de la historia, una radiante cruz del sur.

SEGUNDA SEMANA DE CUARESMA

«Tened cuidado de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibiréis ninguna recompensa del Padre que está en el cielo. Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Os aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Cuando oréis, no hagáis como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Os aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre,  que ve en lo  secreto, te recompensará.

Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Os aseguro que con eso, ya han recibido su  recompensa.  Tú en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará»  Mt  6,1-6.16-18

 LA ESPIRITUALIDAD DEL PEREGRINO

El camino cuaresmal es un camino de fe, por eso, al caminante que lo recorre se le llama peregrino. Y todo peregrino tiene que ajustarse a una serie de pautas espirituales, que le garantizarán dentro de los imprevistos del camino, arribar a la meta pascual.

Durante el recorrido, tendremos que pensar en que nuestro Dios no es un Dios de bolsillo. Dios no nos “retribuye” por los esfuerzos realizados durante la peregrinación. Él nos “regala” las ganas y las fuerzas para convertir nuestros esfuerzos en realidad. Ahora sí podemos pasar a enumerar los tres componentes espirituales básicos que ocupan “la mochila” del peregrino. Ellos son: la oración, el dominio de sí mismo y la solidaridad.

No es cuestión de elegir solamente uno de ellos. Necesitamos recurrir a los tres, como lo veremos más adelante. No olvidemos que los grandes problemas y malentendidos de la vida espiritual, se han producido cuando se ha acentuado uno en detrimento de los otros.

TERCERA SEMANA DE CUARESMA 

«Pedid y se os dará; buscad y encontraréis; llamad y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá. ¿Quién de vosotros, cuando su hijo le pide pan, le da una piedra? ¿O si le pide un pez, le da una serpiente? Si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará cosas buenas a aquellos que se las pidan!»  Mt  7,7-11

EL OXÍGENO DEL ALMA 

No se podría concebir una peregrinación hacia un santuario, que no estuviera jalonada por la oración. Otro tanto tendríamos que decir de nuestro peregrinar cuaresmal. Sin la oración, nos faltaría aire para respirar la vida de la fe. Permaneceríamos inermes y sin poder avanzar hacia el horizonte pascual.
Por eso el peregrino busca intensificar su intimidad con Dios. Procura respirar “boca a boca” con el Señor dador de vida. A él recurre, necesitado de reanudar una comunicación que lo sane de su postración espiritual.
La oración tiene también un invalorable poder curativo. En una longitud de onda distinta, pero real y efectiva, la oración en el nombre del Señor Jesús, atraviesa tiempos y distancias. El cristiano, al utilizarla con pobreza y humildad, estará cumpliendo con un verdadero ministerio de la oración.
Cabe preguntarnos qué pasaría con la humanidad, continuamente “acunada” por la oración de los creyentes, si éstos algún día dejasen de rezar...

CUARTA SEMANA DE CUARESMA

«Jesús les dijo: El Hijo del hombre debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser condenado a muerte y resucitar al tercer día»

Después dijo a todos: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá  y el que pierda su vida la por mí, la salvará. ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde y arruina su vida?»  Lc  9,22-25

CON CORAZÓN DE ATLETA

Afrontar una larga peregrinación sin tener en cuenta nuestro estado físico, resultaría un despropósito, y correríamos el riesgo de quedar a mitad de camino, o de hacer el resto del recorrido en una ambulancia.

Por eso, se hará necesario evaluar nuestras posibilidades para afrontar el desafío y poder asumirlo con corazón de atleta.

En nuestra vida espiritual ocurre otro tanto. Tendremos que ir entrenándonos durante la cuarentena cuaresmal, a fin de conseguir un dominio sobre nosotros mismos, que nos permita con la gracia de Dios, practicar las virtudes cristianas y combatir los vicios que nos deshumanizan.

El ayuno en el camino, no consiste en una mera acrobacia de autocontrol. De ninguna manera. Todo ayuno cristiano debe ser personal y personalizador. Personal, porque busca seguir a la persona de Cristo pobre y despojado. Personalizador, porque el peregrino, en la medida que siga a Cristo, se irá él mismo cristianizando.

QUINTA SEMANA DE CUARESMA 

“Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes. A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Lázaro, que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas. El pobre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. El rico también murió y fue sepultado…”  Lc 16, 19-31.

GLOBALIZAR LA SOLIDARIDAD

La Cuaresma es un tiempo fuerte que hay que revivir en comunión y en participación. Las peregrinaciones se realizan habitualmente en grupos solidarios, y estos proclaman a un solo Señor, un solo bautismo, y una misma fe.

Hoy estamos sumergidos en una cultura subjetiva y egoísta, alejada de los criterios evangélicos de la fraternidad. Sin embargo, estos nos recuerdan, que nuestra propia vida depende de nuestro hermano.

Las grandes carencias de nuestro mundo actual, se generan en la falta de participación a todo nivel. Al no compartirse la abundancia de los bienes materiales, intelectuales y espirituales, se producen las grandes injusticias que claman al cielo.

En la sociedad de nuestros días, son pocos los que se quedan con mucho, y son muchos los que reciben cada vez menos.

Por eso, tendremos que aprovechar estos cuarenta días de entrenamiento, para aprender a compartir. Sabiendo que cuando se comparte, sobra.

 


15 de febrero de 2024

Domingo 18 de febrero de 2024.

DOMINGO 1º DE CUARESMA. CICLO B

 Iniciamos este domingo la cuaresma, y las lecturas nos introducen a lo que será nuestra experiencia anual de conversión. Para andar este camino de conversión debemos ser conscientes que no lo podemos andar solos, sin la ayuda del Señor; por eso en el Evangelio de este domingo escuchamos lo que le sucedió a Jesús. Marcos es muy escueto al narrar este momento de la vida de Jesús, pero en sus pocas palabras encontramos lo esencial de la experiencia de Jesús..

Escuchamos como Jesús es guiado POR EL ESPIRITU hacia el desierto.  ¿A qué iba Jesús al desierto? Lo más seguro es que Jesús caminaba por el desierto buscando encontrarse con Dios, su Padre. Entonces el desierto es un lugar de encuentro, de renovación de la alianza que Israel había hecho con Dios en el desierto. Por este motivo la presencia del Espíritu es primordial; pues es Él quien transforma el corazón del hombre, es el Espíritu de Dios quien nos permite encontrarnos frente a frente con el Señor y por último es por Él por quien se puede vivir la alianza con Dios. La cuaresma es también el tiempo del Espíritu, pues nos impulsa también a nosotros a renovar nuestra relación con el Señor. Pensemos esta semana en una virtud que queramos trabajar toda la cuaresma, puede ser la caridad, la sensibilidad hacia quien está sufriendo, la paciencia, la prudencia, etc. Dejémonos guiar durante estos cuarenta días por el Espíritu guardándonos de las tentaciones y reconociendo a Dios en todo lo que nos rodea.

+ Lectura del santo Evangelio según San Marcos 1,12-15.

                En aquel tiempo, el Espíritu impulsó a Jesús a retirarse al desierto, donde permaneció cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivió allí entre animales salvajes, y los ángeles le servían.

                Después de que arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para predicar el Evangelio de Dios y decía: “Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios ya está cerca. Arrepiéntanse y crean en el Evangelio”.

Formación en la fe

Interrumpimos los temas sobre liturgia para proponer unas reflexiones sobre la Cuaresma que nos ayuden a conocer mejor las características de este tiempo para mejor vivir esta preparación personal a la celebración de la Pascua, verdadero “tiempo fuerte” para el cristiano. 

Preguntas Frecuentes sobre la Cuaresma

¿QUÉ ES LA CUARESMA?
Llamamos Cuaresma al período de cuarenta días (quadragesima) reservado a la preparación de la Pascua, y señalado por la última preparación de los catecúmenos que deberían recibir en ella el bautismo.

¿DESDE CUÁNDO SE VIVE LA CUARESMA?
Desde el siglo IV se manifiesta la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.

¿POR QUÉ LA CUARESMA EN LA IGLESIA CATÓLICA?
“La Iglesia se une todos los años, durante los cuarenta días de la Gran Cuaresma, al Misterio de Jesús en el desierto” (n. 540).

¿CUÁL ES, POR TANTO, EL ESPÍRITU DE LA CUARESMA?
Debe ser como un retiro colectivo de cuarenta días, durante los cuales la Iglesia, proponiendo a sus fieles el ejemplo de Cristo en su retiro al desierto, se prepara para la celebración de las solemnidades pascuales, con la purificación del corazón, una práctica perfecta de la vida cristiana y una actitud penitencial.

¿QUÉ ES LA PENITENCIA?
La penitencia, traducción latina de la palabra griega
metanoia que en la Biblia significa la conversión (literalmente el cambio de espíritu) del pecador, designa todo un conjunto de actos interiores y exteriores dirigidos a la reparación del pecado cometido, y el estado de cosas que resulta de ello para el pecador.
Literalmente cambio de vida, se dice del acto del pecador que vuelve a Dios después de haber estado alejado de Él, o del incrédulo que alcanza la fe.

Rincón de oración

ORAR  ES… 

EL ACOMPAÑAMIENTO ESPIRITUAL

Toda persona que desee progresar en un campo o disciplina determinada precisa de un entrenamiento sistemático que le permita ejercitar una serie de destrezas que hagan posible su evolución y desarrollo.

De esta forma los deportistas se ponen en las manos de un experto que les instruye y acompaña apoyándose en sus conocimientos y experiencia.

Del mismo modo en el ámbito de lo espiritual es necesario recurrir a la ayuda de una persona más aventajada que nos guíe en este difícil y oscuro camino de la fe. Es lo que llamamos "Dirección espiritual".

La oración, ciertamente, no puede compararse con ninguna otra práctica del comportamiento humano, pues en cuanto acto de fe está movida por Dios, y es el mismo Espíritu Santo quien la suscita, inspira, dirige y orienta.

Aún así nunca debemos olvidar que determinadas actitudes, habilidades y disposiciones humanas pueden favorecer nuestra experiencia de oración.

Por ello, hemos de tener en cuenta estos dos planos:

- En el ámbito humano nos esforzaremos en encontrar la forma, el método y la técnica más adecuada para las características personales de cada uno. Del mismo modo que para tocar un instrumento musical necesitamos un conocimiento teórico del mismo, y mucha paciencia y constancia en una práctica ininterrumpida hasta que empecemos a arrancar las primeras notas coherentes de una sinfonía, para aprender a orar correctamente necesitaremos unas nociones mínimas sobre la plegaria, la vida del espíritu, el silencio, la interioridad y el encuentro con Dios. Necesitamos quién nos anime y nos invite a la perseverancia y al esfuerzo. Sabiendo que en la oración no valen las medidas mundanas de eficacia, éxito y logro. Más bien cuando nos parecía que estábamos avanzando descubrimos que nos hemos estancado y cuando nos parecía retroceder resulta que estamos aventajando.

- En el ámbito espiritual necesitamos la experiencia suficiente para ayudarnos a discernir qué es obra del Espíritu y qué es fruto de nuestro deseo personal.

Todo se aprende en gerundio: a amar se aprende amando, a trabajar, trabajando y a orar se aprende también orando. Cuanto más asiduos y constantes seamos en la oración mayor será nuestro crecimiento espiritual. Es precisamente en este camino ascendente donde se nos van presentando una serie de problemas que, muchas veces, no sabemos cómo afrontar: momentos de sequedad, de dudas, de confusión, de vacío, sensaciones nuevas, sobre las que necesitamos el consejo y la luz de un experto. Es aquí cuando el director espiritual desempeña un papel decisivo ayudando al iniciado para que vaya salvando obstáculos, venciendo tentaciones, corrigiendo errores, superando dificultades.

  Actividades parroquiales

 Horario de Misas

De lunes a sábado.. 19:30 h.

Domingos .............. 10:00—11:30 h

Rezo del Santo Rosario

De lunes a sábado .. 19:00 h.

Exposición del Santísimo

Jueves .................... 18:30—19:30 h.

Domingos .............. 10:30—11:30 h.

Confesiones

Media hora antes a cada Misa

Cuando alguien lo solicite

Despacho Parroquial

Martes, miércoles

y jueves ................ 18:00—19:00 h.

 Cáritas Parroquial

Atención los miércoles de 18 a 19 h. en los locales de Ciudad de Laval, 30.

Tiempo de Cuaresma

Jueves: al comienzo de la Exposición del Santísimo, charla-meditación.

Viernes: Ejercicio del Via Crucis.

Ayuno: implica a las personas desde los 18 a los 59 años.

Abstinencia: implica a las personas desde los 14 años en adelante.

Son días de ayuno y abstinencia el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo

Son días de abstinencia los viernes.

  El ejemplo de los Santos

22 de FEBRERO: LA CÁTEDRA DE SAN PEDRO: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”           

 


La fiesta de la Cátedra de San Pedro expresa la misión que Cristo le confió a él y a sus sucesores: apacentar su rebaño con la predicación del Evangelio. Después del Cenáculo de Jerusalén y de Antioquía, Pedro se estableció en Roma, donde culminó su vida con el martirio. Por esto, la sede de Roma no está sólo al servicio de la comunidad romana, sino también de las demás Iglesias. Así lo afirma el Padre de la Iglesia San Jerónimo: «Yo no sigo más primado que el de Cristo; por eso estoy en comunión con tu beatitud, esto es, con la cátedra de Pedro». Esta celebración de hoy significa reconocer un signo privilegiado del amor de Dios, Pastor bueno, que quiere reunir a su Iglesia y guiarla a la salvación. La «cátedra», literalmente, quiere decir la sede fija del obispo, colocada en la iglesia madre de una diócesis, que por este motivo es llamada «catedral», y es el símbolo de la autoridad del obispo y de su «magisterio», de la enseñanza evangélica que él, está llamado a custodiar y transmitir a la comunidad cristiana. Cuando el obispo toma posesión de la Iglesia particular se sienta en su cátedra. Desde esa sede guiará el camino de los fieles en la fe, en la esperanza y en la caridad.

  

 

9 de febrero de 2024

Domingo 11 de febrero de 2024. 6 OR-B

 DOMINGO 6º DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO B

 LA LEPRA ES UN MAL.

Es decir, el pecado es un mal. De ahí que el cristiano -siguiendo a Jesucristo- deba luchar contra este mal.

Las dos tentaciones son: una, la del fariseísmo, la de la sociedad hipócrita, la del cristianismo puritano: es dividir a los hombres entre puros e impuros, entre buenos y malos (y excluir a los malos de la convivencia con los buenos); ciertamente no es la conducta de Jesucristo.

La otra tentación es la de la permisividad, de la indiferencia, que todo lo considera igual, sin bien ni mal; es la tentación de la sociedad consumista de la Europa desarrollada, es la tentación del escepticismo, que no cree que valga la pena luchar contra todo mal. Tampoco es la conducta de Jesucristo.

Jesucristo no excluye a nadie. Pero no deja el mundo igual. Jesucristo ama a cada hombre -a cada pecador, a cada leproso- y por ello no se desentiende de su mal, de su lepra: la cura. Es decir, lucha contra el mal, porque ama al hombre, a cada hombre, a cada pecador (dicho de otro modo, ama a cada hombre y por ello quiere salvarle, liberarle, curarle).

+ Lectura del santo Evangelio según San Marcos 1,40-45.

En aquel tiempo se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: -Si quieres, puedes limpiarme. 

Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó diciendo: -Quiero: queda limpio. 

La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio.

El lo despidió, encargándole severamente: -No se lo digas. a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés.

Pero cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en descampado; y aun así acudían a él de todas partes.

Formación en la fe

 CAPÍTULO 7

LOS GESTOS LITURGICOS (III)

-LA REVERENCIA: Consiste en ligeras inclinaciones de cabeza, ante el altar, ante imágenes, al recibir la Sagrada Comunión, cuando el acólito inciensa al sacerdote y al pueblo; o al incensar el mismo sacerdote hace reverencia al crucifijo o a la imagen de los santos, a modo de saludo reverente. Aquí no sólo es señal de cortesía humana, sino que las reverencias están revestidas de culto sagrado. Tienen que ser hechas despacio, y sólo con la cabeza, no con todo el cuerpo, a no ser que sea en la misa después de ofrecer el pan y el vino y antes del lavado de las manos, donde se inclina ligeramente también el cuerpo. Aquí ya no es sólo reverencia, sino total inclinación.

-LAS MIRADAS: Unas veces invitan a la admiración y adoración callada, de fe sentida y de recogimiento; por eso, clavamos la mirada en la Hostia consagrada y en el cáliz al levantarlos el sacerdote en la consagración, en la custodia de la exposición y bendición del Santísimo. También la mirada del sacerdote a la gente es señal de comunicación fraterna, de saludo cordial. Cuando los ojos están cerrados simbolizan, no tanto que estamos durmiendo, sino que estamos en profundo silencio y recogimiento para saborear la comunión, o las lecturas leídas. Es falta de respeto, cuando se da la homilía, no mirar al predicador. Simbolizaría desinterés total, despecho; también sería falta de cordialidad e interés si el predicador no mirase a los fieles a la hora de predicar. Cuando uno eleva los ojos hacia arriba está indicando petición a Dios o desagravio por los pecados propios y de la humanidad.

-LOS BESOS: El sacerdote da un beso al altar al comenzar y al terminar la santa misa; es Cristo quien recibe ese ósculo. Los fieles en el momento de la paz. Son señales de afecto, de gratitud, de adhesión, de veneración y de reconciliación. Besamos las reliquias, el crucifijo… Cada uno de estos ósculos imprime un sello religioso especial en las personas o cosas que los reciben. En muchas partes no es oportuno el beso de la paz, por motivos culturales; entonces se prefiere el apretón de manos.

-GOLPES DE PECHO CON LA MANO: Es una de las señales más expresivas de dolor y contrición de corazón, en un pecador. Se hace en la confesión, al momento de decir el acto de contrición. Lo hacemos en el momento del “Yo confieso” de la santa misa. Así, con ese gesto humilde, aplacamos y agradamos mejor a Dios y expresamos más sentidamente nuestra compunción ante los demás hermanos. Los golpes deben ser hechos con suavidad.

Rincón de oración

 ORAR  ES...

ASPECTOS QUE AYUDAN A LA ORACIÓN

 

Para mejorar nuestra oración debemos tener en cuenta cuestiones espirituales y psicológicas.

ESPIRITUALIDAD Y ORACIÓN

Los grandes maestros de la espiritualidad siempre nos han enseñado que la oración se realiza mucho mejor a un nivel afectivo, no intelectual. A un niño, desde pequeño hay que enseñarlo a "querer" a Dios. Solo de esta manera el deseo de orar brota espontáneamente, como nace de forma automática la necesidad lógica de encontrarte con la persona a quien amas, de estar con ella y gozar de su compañía, de expresarle tus sentimientos y compartir su intimidad. El amor te lleva a querer saber del amado, a desear conocerlo mejor. Se busca ese conocimiento profundo y auténtico que surge de la relación personal. Se consulta, se proyecta, se revisa... todo con el amado.

San Ignacio de Loyola nos decía que al comenzar la oración siempre le pidamos a Dios que nos de "conocimiento interno de Jesucristo para más amarle y seguirle".

PSICOLOGÍA Y ORACIÓN

Muchos cristianos hacen buenos propósitos respecto a la oración y tienen un deseo sincero de unirse a Dios en ella, pero encuentran una verdadera dificultad a la hora de cumplir sus promesas. En ocasiones, la desgana, el no encontrar un hueco, la falta de concentración, etc., impiden que la oración se realice adecuadamente. En este sentido las aportaciones de la psicología nos ayudan enormemente, tanto a mejorar la calidad de la oración como a garantizar y asegurar su realización.

Algunos consejos útiles:

- Formarse un hábito de oración: Para ello será necesario reservar un tiempo fijo en un lugar determinado, donde, cada día acudiremos a nuestra cita con el Señor. (Mientras no exista un hábito no estará garantizada la oración).

- Procurar que el lugar predisponga y favorezca el encuentro con Dios: Será importante cuidar el sitio donde hacemos oración procurando que no se encuentre en él ningún elemento que distraiga la atención, más bien intentemos que existan otros que evoquen y faciliten la experiencia religiosa.

(Sí ayuda una vela encendida, una luz tenue, alguna imagen sagrada, y, por supuesto, si hacemos la oración en una iglesia silenciosa delante del sagrario, o ante el Santísimo expuesto).

  Actividades parroquiales

 Horario de Misas

De lunes a sábado.. 19:30 h.

Domingos .............. 10:00—11:30 h

Rezo del Santo Rosario

De lunes a sábado .. 19:00 h.

Exposición del Santísimo

Jueves .................... 18:30—19:30 h.

Domingos .............. 10:30—11:30 h.

Confesiones

Media hora antes a cada Misa

Cuando alguien lo solicite

Despacho Parroquial

Martes, miércoles

y jueves ................ 18:00—19:00 h.

 Cáritas Parroquial

Atención los miércoles de 18 a 19 h. en los locales de Ciudad de Laval, 30.

Tiempo de Cuaresma

El próximo miércoles día 14, miércoles de CENIZA, comenzamos el tiempo de Cuaresma que nos preparará para las próximas fiestas pascuales. La celebración de la Eucaristía será a las 19:30 h

Ayuno: implica a las personas desde los 18 a los 59 años.

Abstinencia: implica a las personas desde los 14 años en adelante.

Son días de ayuno y abstinencia el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo

Son días de abstinencia los viernes

  El ejemplo de los Santos

 14  de  Febrero:  SAN  VALENTÍN

 


De acuerdo con la tradición católica, durante la segunda mitad del siglo III existieron, al menos, tres santos con el nombre de Valentín, a los que podría asociarse esta celebración. Sin embargo, la historia más popular es la de un médico romano, Valentín.

Según esta versión, Valentín se convirtió en sacerdote y se opuso al emperador Claudio II "El Gótico" cuando éste prohibió el matrimonio entre jóvenes, ya que éste pensaba que aquellos solteros eran mejores soldados.

Así, Valentín siguió casando a los jóvenes en secreto, hasta que fue descubierto por soldados romanos, razón por la cual fue decapitado por orden de Claudio II en el año 270 d.C. Posteriormente, el papa Gelasio I estableció el 14 de febrero en el calendario litúrgico católico como la festividad para celebrar a San Valentín, en el año 496 d.C.

Aunque algunos historiadores atribuyen esta fecha a la historia de San Valentín, existe también la versión de si esta festividad en realidad estaba destinada a reemplazar el festival de fertilidad pagano Lupercalia, cuyos orígenes se remontan a la Antigua Roma.

 

  


3 de febrero de 2024

Domingo 3 de febrero de 2024 - B

DOMINGO 5º DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO B

 En una de las plegarias eucarísticas que proclamamos en nuestras reuniones dominicales, decimos que Jesucristo "anunció la salvación a los pobres, la liberación a los oprimidos y a los afligidos el consuelo". Y si sabemos leer el evangelio, veremos que esta salvación Cristo no lo reduce al espíritu, al "alma", sino que él lo quiere para todo el hombre y para todos los hombres.

Es lo que hemos leído en el evangelio de hoy. Jesús no dice a la suegra de Pedro: "resígnate y quédate con tu enfermedad". No: Jesucristo le da la mano y la levanta. Es el sentido de todas las curaciones que hallamos en el evangelio: Jesús, porque ama, libera del mal, de cualquier mal. Él comunica bien y libera del mal (lo combate), sin poner fronteras a su acción. Es lo que significa la constante unión que hallamos en el evangelio de Mc entre "curar muchos enfermos" y "expulsar muchos demonios".

En resumen podemos decir, que Jesús NO DEJA EL MUNDO TAL COMO ESTÁ. Lo quiere cambiar. Y no se limita al espíritu, sino que actúa en todo el hombre. Porque Jesús no ama a las "almas", sino a las personas, hombres y mujeres concretos (a la suegra de Pedro, por ejemplo).

+ Lectura del santo Evangelio según San Marcos 1,29-39.

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y poseídos. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían no les permitía hablar.

Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron:

-Todo el mundo te busca.

El les respondió:
-Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he venido.

Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios.

Formación en la fe

 CAPÍTULO 7

LOS GESTOS LITURGICOS (II)

 

MANOS JUNTAS: Es señal de respeto y de oración. Es un gesto de humildad, y de actitud orante y confiada. Es el gesto más acomodado a la celebración litúrgica. Es la mejor postura a la hora de ir a comulgar.

 EXTENDER LAS MANOS Y ELEVAR A LA VEZ LOS BRAZOS: Son súplicas solemnes; oraciones, plegaria de la misa, paternóster, prefacio. Levantar y extender las manos al rezar expresa los sentimientos del alma que busca y espera el auxilio de lo alto. Hoy es un gesto reservado al ministro que celebra la santa misa.

EXTENDER Y VOLVER A JUNTAR LAS MANOS: Es el deseo del sacerdote de estrechar a la asamblea en un común abrazo de fraternidad, de recoger las intenciones y deseos de todos para ofrecérselos a Dios, y derramar sobre ellos las misericordias de Dios.

 MANOS QUE DAN Y RECIBEN LA PAZ: Las manos extendidas, abiertas y acogedoras simbolizan la actitud de un corazón pacífico y fraternal, que quiere comunicar algo personal y está dispuesto a acoger lo que se le ofrece. Cuando unas manos abiertas salen al encuentro de otras en idéntica actitud, se percibe el sentimiento profundo de un hermano que sale al encuentro de otro hermano, para ratificar, comunicar o restablecer la paz.

MANOS QUE RECIBEN EL CUERPO DEL SEÑOR: Las manos dispuestas para recibir la Santa Comunión han de ser signo de humildad, de pobreza, de espera, de disponibilidad y de confianza. Son signo de respeto y de acogida, pues el Pan eucarístico no se coge sino que se acoge, se recibe.

 SEÑAL DE LA CRUZ: Es el gesto más noble y el más frecuente y elocuente. No es un garabato, que termina besándose uno el dedo pulgar. Se produce de dos modos: sobre uno mismo, con los dedos extendidos de la mano derecha; o, cuando un sacerdote debe bendecir en nombre de Cristo, sobre las personas u objetos con la misma mano levemente encorvada. ¿Qué significa hacerse la señal de la cruz? Primero venerar la cruz redentora de Cristo. Segundo, sellar con ella nuestra persona cristiana y así fortalecerla para hacer el bien y evitar el mal. Esa señal comienza en la frente, para que Dios, con su Santa Cruz, nos quite los malos pensamientos y nos proteja los buenos. Después de la frente va al pecho para que nos quite los malos deseos del corazón y nos proteja los buenos. Y finalmente, nos envuelve de izquierda a derecha, para proteger del mal todo nuestro ser.

Rincón de oración

 ORAR  ES...

¿CUÁNDO SE DEBE ORAR?

Se debe orar siempre, en toda ocasión. Podríamos, incluso, afirmar que la vida del cristiano, es toda ella oración, si, en verdad, es una vida vivida para Dios y en relación a Él. Pero también podemos caer en el error de pensar que como toda acción, vivida desde la fe, es oración, no es necesario dedicar momentos para perderlos "a solas con el Señor".

Para un padre de familia no basta con que todo cuanto realiza lo haga por su mujer y sus hijos, será también básico que dedique tiempo a estar con su mujer y con sus hijos. Del mismo modo no basta con que nosotros lo hagamos todo por Dios, sino que también será elemental el que dediquemos tiempo a estar con Él.

Cada día debemos reservar unos momentos para la oración, para la intimidad con el Señor, para el sosiego espiritual. Este momento no surge si no está previsto, preparado. Fijemos para cada día nuestra cita con el Señor, y no faltemos a ella.

 ¿DÓNDE ORAR?

Lo más sencillo sería decir: "en cualquier sitio". Cualquier lugar es bueno para encontrarse con Dios, para la oración. Esto es cierto; podemos orar en el trabajo, en la fábrica, en el taller, en la universidad. Podemos encontrarnos con Dios en la calle, en el cine, en la fiesta, etc.

Pero también es verdad que no todos los lugares favorecen de la misma manera este encuentro con Jesucristo. La oración se puede hacer menos difícil si procuramos un ambiente adecuado. Lugar apropiado sería aquel que facilite la soledad, el silencio; un sitio donde no haya apenas elementos que desvíen la atención. La meditación y la contemplación pueden verse favorecidas cuando el sujeto se encuentra en un paraje natural: junto a un río, en una montaña alta, frente al mar, o cuando nos encontramos en una habitación desnuda de adornos, o frente a la luz tenue de una vela, etc. Nunca olvidemos que un lugar privilegiado será siempre delante del sagrario, donde Cristo está realmente presente en el sacramento de la Eucaristía, por eso es tan importante ante él crear un clima de silencio.

 Actividades parroquiales

 Horario de Misas

De lunes a sábado.. 19:30 h.

Domingos .............. 10:00—11:30 h

Rezo del Santo Rosario

De lunes a sábado .. 19:00 h.

Exposición del Santísimo

Jueves .................... 18:30—19:30 h.

Domingos .............. 10:30—11:30 h.

Confesiones

Media hora antes a cada Misa

Cuando alguien lo solicite

Despacho Parroquial

Martes, miércoles

y jueves ................ 18:00—19:00 h.

 Cáritas Parroquial

Atención los miércoles de 18 a 19 h. en los locales de Ciudad de Laval, 30.

Tiempo de Cuaresma

El próximo día 14 comenzamos el tiempo de Cuaresma con el Miércoles de Ceniza. Comenzamos este tiempo “fuerte” de Cuaresma-Pascua-Pentecostés. Así, el tiempo Ordinario queda interrumpido y vuelve a retomarse después de Pentecostés.

 El ejemplo de los Santos

+ 6 de Febrero: San Pablo Miki y compañeros mártires:  “Yo declaro que perdono al jefe de la nación que dio la orden de crucificarnos, y a todos los que han contribuido a nuestro martirio”.

 


El primero que llevó el anuncio de la fe cristiana a Japón fue San Francisco Javier, quien trabajó allí de 1549 a 1551. Más tarde fue catequista jesuita un joven llamado Pablo Miki, nacido entre los años 1564 y 1566, de una rica familia de Kyoto. En 1587 el emperador, que se propuso la conquista de Corea, cambió su actitud benévola para con los cristianos y publicó un decreto de expulsión de los misioneros extranjeros.
La orden se cumplió en parte: algunos misioneros permanecieron en el país de incógnito. El 9 de diciembre fueron arrestados seis franciscanos, tres jesuitas y quince laicos terciarios franciscanos, a los que se les añadieron después otros dos, que eran catequistas.
Los 26 fueron llevados de Meaco a Nagasaki, donde fueron crucificados en una colina el 5 de febrero de 1597. Despertaron gran conmoción las palabras de perdón y de testimonio evangélico pronunciadas por Pablo Miki desde la cruz, y la serenidad y valentía que demostraron Luis Ibaraki (de 11 años), Antonio (de trece) y Tomás Cosaki (de catorce), que murieron cantando el salmo: “Laudate, pueri, Dominum...”