3 de julio de 2009

Monseñor Osoro recibe el palio como arzobispo.

Monseñor Carlos Osoro acoge como un "reto" y también con "profunda emoción" el palio de arzobispo metropolitano de Valencia
En declaraciones a AVAN, tras recibirlo del Papa hoy en Roma

VALENCIA, 29 JUN. (AVAN) .- Monseñor Carlos Osoro ha expresado su “profunda emoción” tras recibir esta mañana el palio como arzobispo metropolitano de Valencia de manos del papa Benedicto XVI en una ceremonia que ha presidido el Pontífice en la Basílica de San Pedro del Vaticano.

El arzobispo de Valencia ha destacado, en declaraciones a la agencia AVAN, la “profundidad enorme” del significado del palio, que implica “la unidad y la comunión con la sede de Pedro”. Igualmente, ha resaltado la importancia del “hecho de que nuestra archidiócesis de Valencia viva esta comunión y esta unidad con toda la Iglesia y la responsabilidad de la comunión en la provincia eclesiástica de la que forman parte las diócesis de Segorbe-Castellón, Orihuela-Alicante, Mallorca, Menorca e Ibiza”.

Según monseñor Osoro, “en el fondo es hacer realidad lo que el papa Juan Pablo II nos dice en la carta apostólica ‘Novo Millennio Ineunte’ cuando afirma que la comunión es un reto en estos momentos para la Evangelización”. Por ello, “es un reto para mí y así lo asumo en este momento de mi vida cuando he recibido el palio”, según el prelado que, a continuación, ha dado las gracias a Valencia y al “Santo Padre por haberme dado la Iglesia que camina allí, esta posibilidad y esta responsabilidad”.

Tras la ceremonia, el Arzobispo ha destacado, igualmente, el “gran recuerdo y cariño que siente el Papa por Valencia”, según le ha transmitido el propio Pontífice una vez el prelado le ha saludado al recibir el palio. Por su parte, monseñor Osoro le ha asegurado que “todos los valencianos estaban ahí conmigo también haciéndole presente y besándole la mano como yo hacía en aquel momento”.

Como titular de la archidiócesis y de la provincia eclesiástica valentina, monseñor Carlos Osoro ha expresado la importancia de la colaboración entre las diócesis. “Los gestos de comunión que hemos empezado a hacer ya y que vamos a mantener, en reuniones tres veces al año, intensificándolas más tiempo, son momentos también muy importantes para la vida y la misión del arzobispo metropolitano y de todos los obispos de la provincia”, ha precisado.




2 de julio de 2009

Domingo 5 de julio

HOJA

PARROQUIAL


Parroquia de Sant Francesc de Borja

Domingo 5 de julio de 2009

(XIV-T.O.Ciclo B)








Queridos hermanos:

El Padre Raniero Cantalamessa, predicador del Papa, hizo hace tres años la reflexión a este evangelio. Coloco a continuación un extracto para pedirle al Señor no caer en la misma tentación en que cayó el pueblo de Nazaret. Ante el paso del Señor por nuestras vidas pidamos al Señor un corazón dispuesto a acogerle para hacer su voluntad.

“Cuando ya se había hecho popular y famoso por sus milagros y su enseñanza, Jesús volvió un día a su lugar de origen, Nazaret, y como de costumbre se puso a enseñar en la sinagoga. Pero esta vez no suscitó ningún entusiasmo, ningún ¡hosanna!. Más que escuchar cuanto decía y juzgarle según ello, la gente se puso a hacer consideraciones ajenas: «¿De dónde ha sacado esta sabiduría? No ha estudiado; le conocemos bien; es el carpintero, ¡el hijo de María!». «Y se escandalizaban de Él», o sea, encontraban un obstáculo para creerle en el hecho de que le conocían bien.
Jesús comentó amargamente: «Un profeta sólo en su patria, entre sus parientes y en su casa carece de prestigio». Esta frase se ha convertido en proverbial en la forma abreviada: Nemo propheta in patria, nadie es profeta en su tierra. Pero esto es sólo una curiosidad. El pasaje evangélico nos lanza también una advertencia implícita que podemos resumir así: ¡atentos a no cometer el mismo error que cometieron los nazarenos! En cierto sentido, Jesús vuelve a su patria cada vez que su Evangelio es anunciado en los países que fueron, en un tiempo, la cuna del cristianismo. Europa, es, para el cristianismo, lo que era Nazaret para Jesús: «el lugar donde fue criado» (el cristianismo nació en Asia, pero creció en Europa, ¡un poco como Jesús había nacido en Belén, pero fue criado en Nazaret!). Hoy corren el mismo riesgo que los nazarenos: no reconocer a Jesús.

(…) «Dios es tímido». Tiene mucho más respeto de nuestra libertad que la que tenemos nosotros mismos, los unos de la de los otros. Esto crea una gran responsabilidad. San Agustín decía: «Tengo miedo de Jesús que pasa» (Timeo Jesum transeuntem). Podría, en efecto, pasar sin que me percate, pasar sin que yo esté dispuesto a acogerle.” (Padre Raniero Cantalamessa, ofm.cap., predicador del Papa, 7 julio, 2006).

Jesús, vuestro párroco







+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 6, 1-6

En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada:

— «¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?»

Y esto les resultaba escandaloso.

Jesús les decía:

— «No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.»

No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe.

Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.

Palabra del Señor.







2610 Del mismo modo que Jesús ora al Padre y le da gracias antes de recibir sus dones, nos enseña esta audacia filial: "todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido" (Mc 11, 24). Tal es la fuerza de la oración, "todo es posible para quien cree" (Mc 9, 23), con una fe "que no duda" (Mt 21, 22). Tanto como Jesús se entristece por la "falta de fe" de los de Nazaret (Mc 6, 6) y la "poca fe" de sus discípulos (Mt 8, 26), así se admira ante la "gran fe" del centurión romano (cf Mt 8, 10) y de la cananea (cf Mt 15, 28).

2611 La oración de fe no consiste solamente en decir "Señor, Señor", sino en disponer el corazón para hacer la voluntad del Padre (Mt 7, 21). Jesús invita a sus discípulos a llevar a la oración esta voluntad de cooperar con el plan divino (cf Mt 9, 38; Lc 10, 2; Jn 4, 34).

2612 En Jesús "el Reino de Dios está próximo", llama a la conversión y a la fe pero también a la vigilancia. En la oración, el discípulo espera atento a aquél que "es y que viene", en el recuerdo de su primera venida en la humildad de la carne, y en la esperanza de su segundo advenimiento en la gloria (cf Mc 13; Lc 21, 34-36). En comunión con su Maestro, la oración de los discípulos es un combate, y velando en la oración es como no se cae en la tentación (cf Lc 22, 40. 46).







La expresión "creo-en-ti" es la forma original, la más completa, radical, comprometida y abarcante de la fe. Por supuesto, más profunda que la expresión "te creo". Creer-algo es solamente una forma secundaria de fe. La fe no habla de una relación entre el hombre y las cosas, sino de una relación de persona a persona. La palabra latina "credere" significa "cor-dare", esto es, dar el corazón a otro, dar la persona entera. En esta entrega de la persona al otro se origina un conocimiento que procede de la voluntad, del amor. Esta fe en una persona exige creer necesariamente lo que el otro dice, lo que el otro quiere... La fe es un acto de la persona.” (BRUNO DREHER)

“ La fe del nuevo testamento es la respuesta del hombre a la revelación de Dios en Jesucristo. Esa fe es la participación en la vida de Dios, es la experiencia de la vida de Dios en nosotros, que permite vernos a nosotros mismo, y a la realidad que nos rodea, como si lo hiciéramos con los ojos del Señor. Es adherirse a la persona de Cristo, de nuestro Maestro, Señor y Amigo; es apoyarse en Cristo, en esa roca infalible de nuestra salvación, y abandonarse a su infinito poder y a su amor imitado. Ante la impotencia humana, la fe se convierte en una búsqueda incesante de la inagotable misericordia de Dios, y en una actitud de espera de que todo nos llegue de El.” (P.Tadeusz Dajczer)

"La raíz de la incredulidad está en la incapacidad de acoger la manifestación de Dios en lo cotidiano". (R. Fabris)

«La misión del obispo y del sacerdote consiste en anunciar el Evangelio, la gracia y la verdad; en llevar al mundo el mensaje de salvación; en hacerle tomar conciencia de sus pecados y de la posibilidad de redención; en invitarle a la esperanza, en arrancarle de la servidumbre de los ídolos que renacen cada día y en convertirle al Señor» (Pablo VI).

También nosotros estamos en circunstancias bien parecidas a las que encontró Jesús. El está ahí, en medio de su pueblo; sus actitudes y sus palabras no llegan a desvelar que ha sido enviado para cumplir una misión. Jesús experimenta, por tanto, el drama de todos los profetas que le han precedido. Y este drama continúa. Las obras de Jesús en su Evangelio, las que realiza también ahora, son bien visibles; pero hay ojos que no ven y obstinados que se cierran a todas las palabras. Este mismo drama de incomprensión se desarrolla también hoy en diferentes niveles. Porque es no comprender a Jesús rechazar lo que enseña por medio de su Iglesia; es rechazar a Jesús arrinconar a su Iglesia a una época del pasado y no permitirla una evolución que manteniéndola en lo que es, la permita ser actual. Es rechazar a Jesucristo cerrar los oídos a las críticas, a veces muy duras, pero que quizá están inspiradas en el fondo por el Señor para provocar transformaciones en este o aquel modo de actuar. Se repite, quizá mucho más de lo que pensamos, aquella situación de Jesús no recibido por los suyos. (ADRIEN NOCENT)







ORACIÓN DEL PAPA JUAN PABLO II A LA VIRGEN SANTÍSIMA POR LA SANTIFICACIÓN DE LOS SACERDOTES


Oh María, Madre de Jesucristo y Madre de los sacerdotes: acepta este título con el que hoy te honramos para exaltar tu maternidad y contemplar contigo el Sacerdocio de tu Hijo unigénito y de tus hijos, oh Santa Madre de Dios.


Madre de Cristo, que al Mesías Sacerdote diste un cuerpo de carne por la unción del Espíritu Santo para salvar a los pobres y contritos de corazón: custodia en tu seno y en la Iglesia a los sacerdotes, oh Madre del Salvador.

Madre de la fe, que acompañaste al templo al Hijo del hombre, en cumplimiento de las promesas hechas a nuestros Padres: presenta a Dios Padre, para su gloria, a los sacerdotes de tu Hijo, oh Arca de la Alianza.

Madre de la Iglesia, que con los discípulos en el Cenáculo implorabas el Espíritu para el nuevo Pueblo y sus Pastores: alcanza para el orden de los presbíteros la plenitud de los dones, oh Reina de los Apóstoles.


Madre de Jesucristo, que estuviste con Él al comienzo de su vida y de su misión, lo buscaste como Maestro entre la muchedumbre, lo acompañaste en la cruz, exhausto por el sacrificio único y eterno, y tuviste a tu lado a Juan, como hijo tuyo: acoge desde el principio a los llamados al sacerdocio, protégelos en su formación y acompaña a tus hijos en su vida y en su ministerio, oh Madre de los sacerdotes. Amén.











Hace poco el Papa visitó San Giovanni Rotondo, donde vivió y murió san Pío de Pietrelcina. En esta visita Anna, enferma de cáncer, dio su testimonio ante el Papa, en el atrio de la Casa Alivio del Sufrimiento, el hospital fundado por el capuchino de los estigmas.

La enferma dijo: "No me pregunté ¿por qué a mí? Sino, más bien, me dije a mí misma: 'y ¿por qué no a mí? Dios, ¿qué proyecto tienes para mí? Y, entonces -como la Virgen y tantos otros hombres dignos y santos- no quise rebelarme. Sino que quise decir: 'Aquí estoy'. ¿Cómo vivir en espera de la muerte y viviendo la cotidianidad que queda, de forma que se pueda ofrecer algo bueno al Señor?".

Decía el padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, sobre este testimonio: "Nunca es demasiado tarde para entrar a trabajar en su viña, dedicar la propia vida al bien, aun sólo con la benevolencia de las palabras y de las pequeñas acciones. Es verdad, un diagnóstico de cáncer es terrible, da miedo. Pero más terrible es no ser amigo de Dios, alejarse de su amor. Decía el Padre Pío: ‘los hospitalizados, los médicos y los sacerdotes tenían que volverse ‘reservas de amor', que cuanto más sea abundante en uno, más se comunicará a los demás'". "No sólo en San Giovanni Rotondo, sino en todo el mundo, cada sufrimiento, ante el rostro que sufre de Cristo, debería poder convertirse en amor".






1. Del 6 al 9 de julio será el campamento interparroquial de niños y adolescentes en el Albergue del Baradello Mollá de Alcoy. Con este motivo no habrá misa entre semana de lunes a jueves. Con todo se abrirá la Iglesia en el horario habitual, se rezará el rosario, se leerán las lecturas de la misa del día y se dará la comunión.

2. El jueves 9 de julio de 10.30 a 12.30 de la mañana habrá retiro espiritual para señoras en la Capilla de la Comunión de la Parroquia.

3. Del 13 al 17 de julio y del 20 al 24 no habrá misas entre semana. Con todo se abrirá la Iglesia en el horario habitual, se rezará el rosario, se leerán las lecturas de la misa del día y se dará la comunión.

4. “Caritas in veritate” (“El amor en la verdad”): Benedicto XVI ha confirmado el título de su tercera encíclica y ha anunciado su “próxima” publicación. La encíclica social contiene una reflexión sobre las condiciones de un “desarrollo integral” y un “progreso sostenible”.

5. Finalización del año Paulino: Aunque el Año Paulino se concluye, hay cosas que siempre formarán parte de la vida cristiana como “estar en camino junto con Pablo, con él y gracias a él conocer a Jesús, y como él ser iluminados y transformados por el Evangelio”. Así lo señaló el Papa Benedicto XVI en su homilía durante las vísperas solemnes que presidió este domingo en la basílica de San Pablo Extramuros con motivo de la clausura del Año Paulino. “Y no os acomodéis al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente” (Rm 12, 1 –2) fue la lectura que los fieles pudieron meditar durante estas Vísperas. “¿Qué nos dice San Pablo en este pasaje?”, preguntó el Papa, y prosiguió: “En primer lugar, afirma, como algo fundamental, que con Cristo se ha iniciado un nuevo modo de venerar a Dios, un nuevo culto”. “Consiste en que el hombre viviente se convierte en adoración, “sacrificio” del propio cuerpo”, afirmó. “Ya no existen las cosas ofrecidas a Dios ; es nuestra existencia la que debe convertirse en una alabanza a Dios”, añadió.

6. Monseñor Carlos Osoro ha expresado su “profunda emoción” tras recibir el palio como arzobispo metropolitano de Valencia de manos del papa Benedicto XVI en una ceremonia que ha presidido el Pontífice en la Basílica de San Pedro del Vaticano el pasado 29 de junio. “Todos los valencianos estaban ahí conmigo también haciéndole presente y besándole la mano como yo hacía en aquel momento”.





De no esperar que los difuntos resucitarían, habría sido superfluo y necio rogar por los muertos; mas si consideraba que una magníficarecompensa está reservada a los que duermen piadosamente, era unpensamiento santo y piadoso.

2 Macabeos 12, 44-45

Del 6 al 12 de julio de 2009


Lunes 6. Santa Mª Goretti, virgen y mártir. 19.30 h.: No hay misa. Se rezará el rosario a las 7.00 tarde. Tras Liturgia de la Palabra dará la comunión un ministro extraordinario. Intenciones pasan al viernes.

Martes 7. 19.30 h.: No hay misa. Se rezará el rosario a las 7.00 tarde. Tras Liturgia de la Palabra dará la comunión un ministro extraordinario. Intenciones pasan al viernes.

Miércoles 8. 19.30 h.: No hay misa. Se rezará el rosario a las 7.00 tarde. Tras Liturgia de la Palabra dará la comunión un ministro extraordinario. Intenciones pasan al viernes.

Jueves 9. 19.30 h.: No hay misa. Se rezará el rosario a las 7.00 tarde. Tras Liturgia de la Palabra dará la comunión un ministro extraordinario. Intenciones pasan al viernes.

Viernes 10. Beatos Carmelo Bolta, presbítero y Francisco Pinazo, religioso, mártires. 19.30 h.: En sufragio de: Mª Carmen Armero; Antonio Casanova.

Sábado 11. XV del T.O.

19.30 h.: Sin intención.

21.00 h.: Sin intención

Domingo 12. XV del T.O. 12.00 h. Pro Pópulo.

13.15:Bautismo de Alba.

29 de junio de 2009

500 aniversario de san Francisco de Borja

El provincial de los jesuitas presenta al arzobispo de Valencia los actos previstos para el 500 aniversario de san Francisco de Borja
En una audiencia, en Palacio Arzobispal

VALENCIA, 24 JUN. (AVAN) .- El provincial de los jesuitas en Valencia, Carlos María Sancho de Claver, ha presentado hoy, miércoles, al arzobispo, monseñor Carlos Osoro, los actos conmemorativos previstos con motivo del 500 aniversario del nacimiento de San Francisco de Borja (Gandia, 1510-Roma, 1572) que se celebrarán durante el año 2010.

Carlos María Sancho, que ha sido recibido en audiencia por el prelado en el Palacio Arzobispal, ha invitado al arzobispo de Valencia a presidir la ceremonia de apertura de la celebración, que tendrá lugar en Gandia el próximo 25 de octubre.

Según el provincial, “la figura de San Francisco de Borja, que fue III general de la Compañía de Jesús en España, IV duque de Gandia y marqués de Llombay y virrey de Cataluña, y descendiente del papa Alejandro VI, es muy importante no sólo en Gandía, sino también para la propia Compañía y para la historia valenciana, a la que está muy ligado”.

Para el desarrollo de los actos conmemorativos, que se desarrollarán principalmente en la ciudad de Gandia, han sido creados dos comisiones preparatorias: una, por parte del Ayuntamiento local, ya que el santo también es patrono de la ciudad, y otra, para cuestiones religiosas y espirituales, con el fin de “dar a conocer la dimensión espiritual y jesuítica de Francisco de Borja”, ha precisado.
Igualmente, está prevista la asistencia del general de la Compañía de Jesús para la clausura del año conmemorativo que finalizará el 28 de octubre de 2010.

En la audiencia con el arzobispo de Valencia, el provincial de los jesuitas ha dado a conocer también al prelado la presencia de la Compañía en la archidiócesis, sus comunidades y centros, así como su obra y labor de tipo pastoral y educativo”, según Carlos María Sancho que ha señalado que el encuentro con monseñor Osoro tiene como fin “estar cercanos como colaboradores de la Iglesia diocesana”.

En la actualidad, la provincia de la Compañía de Jesús está integrada por un total de 145 religiosos, 73 de ellos presentes en la archidiócesis de Valencia.

(AVAN)

26 de junio de 2009

Domingo 28 de junio

HOJA

PARROQUIAL


Parroquia de Sant Francesc de Borja

Domingo 28 de junio de 2009

(T.O.Ciclo B)







Mi niña está en las últimas. “Talitha kumi”.

Queridos hermanos:

Aquel «jefe de la sinagoga que se llamaba Jairo, se acercó a Jesús, se echó a sus pies y le rogaba con insistencia: Mi niña está en las últimas, pon las manos sobre ella para que se cure y viva». Fijémonos en la expresión: “Mi niña está en las últimas”.

Si nosotros fuéramos Jairo, ¿podríamos decir de nuestra vida, de nuestro matrimonio, de nuestra familia que está en las últimas? ¿Podríamos decir que está en las últimas la relación con un hijo o hija, o con el marido o la mujer? Asimismo, ¿podríamos decirlo de nosotros mismos, de nuestra vida espiritual, que como una niña enferma, requiere la Palabra de Jesús? Por último, ¿podríamos decir que nuestra comunidad cristiana, nuestra parroquia, la Iglesia está en las últimas?

En cualquier caso, el mismo que la semana pasada le había dicho al mar: “¡Silencio, cállate!”, es el mismo que hoy le va a decir a esta niña enferma: “Talitha kumi”. No sólo el mar lo obedece, también la muerte.

Decía San Jerónimo en su comentario al Evangelio de San Marcos: “Dice Jesús: Talitha kumi, que significa: Niña, levántate para mí. Si hubiera dicho: «Talitha kum», significaría: «Niña, levántate», pero como dijo «Talitha kumi», esto significa, tanto en lengua siria como en lengua hebrea: «Niña, levántate para mí». «Kumi» significa: «Levántate para mí».

Es necesario que pongamos a cualquier persona o sociedad, que pensemos que está tocando a su fin, en contacto con la palabra de Jesús, que tiene poder sobre la muerte. Con su palabra no solo nos devuelve a la vida normal. Con su palabra nos levanta para él. Luego dice que le den de comer. La Palabra de Dios, la Eucaristía, su Cuerpo y su Sangre, y la presencia de la Iglesia (Santiago, Pedro y Juan) harán que se levante de la muerte.

Así concluye San Jerónimo su comentario: “Que nos toque también a nosotros Jesús y echaremos a andar. Aunque seamos paralíticos, aunque poseamos malas obras y no podamos andar, aunque estemos acostados en el lecho de nuestros pecados y de nuestro cuerpo, si nos toca Jesús, al instante quedaremos curados. (...) Te pido, Señor, que también a nosotros, que estamos tendidos, nos tomes de la mano, nos levantes del lecho de nuestros pecados y nos hagas caminar. Y cuando caminemos, manda que nos den de comer; estando yacentes, no podemos hacerlo. Si no nos levantamos, no somos capaces de recibir el cuerpo de Cristo. A Él la gloria, juntamente con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.”

Jesús, vuestro párroco







+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 5, 21-43

En aquel tiempo, Jesús atravesó de nuevo en barca a la otra orilla, se le reunió mucha gente a su alrededor, y se quedó junto al lago. Se acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y, al verlo, se echó a sus pies, rogándole con insistencia:

— «Mi niña está en las últimas; ven, pon las manos sobre ella, para que se cure y viva.»

Jesús se fue con él, acompañado de mucha gente que lo apretujaba.

Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacía doce años. Muchos médicos la hablan sometido a toda clase de tratamientos, y se habla gastado en eso toda su fortuna; pero, en vez de mejorar, se habla puesto peor. Oyó hablar de Jesús y, acercándose por detrás, entre la gente, le tocó el manto, pensando que con sólo tocarle el vestido curaría.

Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias, y notó que su cuerpo estaba curado. Jesús, notando que había sa­lido fuerza de él, se volvió en seguida, en medio de la gente, preguntando:

— «¿Quién me ha tocado el manto?»

Los discípulos le contestaron: — «Ves como te apretuja la gente y preguntas: “¿Quién me ha tocado?”»

Él seguía mirando alrededor, para ver quién había sido. La mujer se acercó asustada y temblorosa, al comprender lo que habla pasado, se le echó a los pies y le confesó todo. Él le dijo: — «Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud.»

Todavía estaba hablando, cuando llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle:

— «Tu hija se ha muerto. ¿Para qué molestar más al maestro?»

Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la si­nagoga: — «No temas; basta que tengas fe.»

No permitió que lo acompañara nadie, más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegaron a casa del jefe de la sinagoga y encontró el alboroto de los que lloraban y se lamentaban a gritos. Entró y les dijo:

— «¿Qué estrépito y qué lloros son éstos? La niña no está muerta, está dormida.»
Se reían de él. Pero él los echó fuera a todos y, con el pa­dre y la madre de la niña y sus acompañantes, entró donde es- vár taba la niña, la cogió de la mano y le dijo:

— «Talitha qumi» (que significa: «Contigo hablo, niña, levántate»).

La niña se puso en pie inmediatamente y echó a andar; tenía doce años. Y se quedaron viendo visiones.

Les insistió en que nadie se enterase; y les dijo que dieran de comer a la niña.

Palabra del Señor.







993 Los fariseos (cf. Hch 23, 6) y muchos contemporáneos del Señor (cf. Jn 11, 24) esperaban la resurrección. Jesús la enseña firmemente. A los saduceos que la niegan responde: "Vosotros no conocéis ni las Escrituras ni el poder de Dios, vosotros estáis en el error" (Mc 12, 24). La fe en la resurrección descansa en la fe en Dios que "no es un Dios de muertos sino de vivos" (Mc 12, 27).

994 Pero hay más: Jesús liga la fe en la resurrección a la fe en su propia persona: "Yo soy la resurrección y la vida" (Jn 11, 25). Es el mismo Jesús el que resucitará en el último día a quienes hayan creído en él. (cf. Jn 5, 24-25; 6, 40) y hayan comido su cuerpo y bebido su sangre (cf. Jn 6, 54). En su vida pública ofrece ya un signo y una prenda de la resurrección devolviendo la vida a algunos muertos (cf. Mc 5, 21-42; Lc 7, 11-17; Jn 11), anunciando así su propia Resurrección que, no obstante, será de otro orden. De este acontecimiento único, El habla como del "signo de Jonás" (Mt 12, 39), del signo del Templo (cf. Jn 2, 19-22): anuncia su Resurrección al tercer día después de su muerte (cf. Mc 10, 34).

Jesús escucha la oración

2616 La oración a Jesús ya ha sido escuchada por él durante su ministerio, a través de los signos que anticipan el poder de su muerte y de su resurrección: Jesús escucha la oración de fe expresada en palabras (el leproso: cf Mc 1, 40-41; Jairo: cf Mc 5, 36; la cananea: cf Mc 7, 29; el buen ladrón: cf Lc 23, 39-43), o en silencio (los portadores del paralítico: cf Mc 2, 5; la hemorroísa que toca su vestido: cf Mc 5, 28; las lágrimas y el perfume de la pecadora: cf Lc 7, 37-38).







La hemorroísa del Evangelio llevaba doce años perdiendo la sangre, que es un modo de perder la vida. Tocó el manto de Jesús, con fe cierta de hallarse con el Salvador. Le tocó y su vida quedó sana.

“El flujo de la sangre es la lujuria. Como los avaros son semejantes a los hidrópicos -tienen ansias de beber-, así los lujuriosos son semejantes al flujo de sangre. Los avaros, en efecto, se fatigan apeteciendo; los lujuriosos gastando. Allí hay apetito, aquí hay flujo; pero ambas cosas matan. Es necesario recurrir al médico que vino a sanar las enfermedades de las almas. (...) ¿Cuál fue la obra de Dios? Curó el flujo de sangre, curó al leproso, curó al paralítico. Todas son enfermedades del alma. La cojera y la ceguera: pues todo el que no camina de forma recta por el camino de la vida, cojea. Es ciego asimismo quien no confía en Dios. El lujurioso padece flujo de sangre, y todo el que es inconstante y mendaz tiene manchas de lepra. Es necesario que lo sane por dentro aquel que sanó exteriormente, para que se desee la sanación interior.” (San Agustín. Sermón 63 A, 2-3)






oración para el año sacerdotal

"Señor Jesús

En San Juan María Vianney Tú has querido dar a la Iglesia la imagen viviente y una personificación de tu caridad pastoral.

Ayúdanos a bien vivir en su compañía, ayudados por su ejemplo en este Año Sacerdotal.

Haz que podamos aprender del Santo Cura de Ars delante de tu Eucaristía; aprender cómo es simple y diaria tu Palabra que nos instruye, cómo es tierno el amor con el cual acoges a los pecadores arrepentidos, cómo es consolador abandonarse confidencialmente a tu Madre Inmaculada, cómo es necesario luchar con fuerza contra el Maligno.

Haz, Señor Jesús, que, del ejemplo del Santo Cura de Ars, nuestros jóvenes sepan cuánto es necesario, humilde y generoso el ministerio sacerdotal, que quieres entregar a aquellos que escuchan tu llamada.

Haz también que en nuestras comunidades –como en aquel entonces la de Ars– sucedan aquellas maravillas de gracia, que tu haces que sobrevengan cuanto un sacerdote sabe 'poner amor en su parroquia'.

Haz que nuestras familias cristianas sepan descubrir en la Iglesia su casa –donde puedan encontrar siempre a tus ministros– y sepan convertir su casa así de bonita como una iglesia.

Haz que la caridad de nuestros Pastores anime y encienda la caridad de todos los fieles, en tal manera que todas las vocaciones y todos los carismas, infundidos por el Espíritu Santo, puedan ser acogidos y valorizados.

Pero sobre todo, Señor Jesús, concédenos el ardor y la verdad del corazón a fin de que podamos dirigirnos a tu Padre celestial, haciendo nuestras las mismas palabras, que usaba San Juan María Vianney:

'Te amo, mi Dios, y mi solo deseo

es amarte hasta el último respiro de mi vida.

Te amo, oh Dios infinitamente amable,

y prefiero morir amándote

antes que vivir un solo instante si amarte.

Te amo, Señor, y la única gracia que te pido

es aquella de amarte eternamente.

Dios mío, si mi lengua no pudiera decir que te amo en cada instante,

quiero que mi corazón te lo repita

tantas veces cuantas respiro.

Ti amo, oh mi Dios Salvador,

porque has sido crucificado por mí,

y me tienes acá crucificado por Ti.

Dios mío, dame la gracia de morir amándote y sabiendo que te amo'. Amén.













1. El Santo Padre Benedicto XVI inauguró, este 19 de junio fiesta del Sagrado Corazón de Jesús y Jornada Mundial de Oración por los Sacerdotes, el Año Sacerdotal que tiene como tema: “Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote”. Y se realiza con ocasión del 150° aniversario de la muerte del Santo Cura de Ars, Juan María Vianney, modelo de Pastor. A lo largo de este año sacerdotal iremos colocando oraciones y reflexiones en el apartado para la oración que a partir de la semana que viene se llamará “Año sacerdotal”.

2. El lunes 29 de junio será la conclusión del año jubilar paulino. Os invitamos a la celebración de esta gran fiesta. La colecta de las misas del sábado 27 y domingo 28 irán destinadas al llamado Óbolo de San Pedro, la caridad del Papa.


3. El viernes 3 de julio a partir de las diez de la mañana será la visita a enfermos del párroco. Rogamos que si alguien no se encuentra en su domicilio habitual nos lo comunique.

4. Del 6 al 9 de julio será el campamento interparroquial de niños y adolescentes en el Albergue del Baradello Mollá de Alcoy. Con este motivo no habrá misa entre semana de lunes a jueves. Con todo se abrirá la Iglesia en el horario habitual, se rezará el rosario, se leerán las lecturas de la misa del día y se dará la comunión.





De no esperar que los difuntos resucitarían, habría sido superfluo y necio rogar por los muertos; mas si consideraba que una magnífica recompensa está reservada a los que duermen piadosamente, era unpensamiento santo y piadoso.

2 Macabeos 12, 44-45

Del 29 de junio al 5 de junio de 2009


Lunes 29. Solemnidad de San Pedro y San Pablo, conclusión del año jubilar paulino. 19.30 h.: En sufragio de: Amelia Monerris Giner; Rosendo Roche.

Martes 30. Santos Protomártires Romanos. 19.30 h.: En sufragio de: Milagro Brotons, Juan Insa, Milagro Insa; Amparo Marín; Carmen Escolano Escrivá.

Miércoles 1. Fiesta de la Preciosísima Sangre de N. S. J. C. 19.30 h.: En sufragio de: Jaime Pérez Carbonell

Jueves 2. 19.30 h.: En sufragio de: Difuntos familia Ferrer – Puig.

Viernes 3. Fiesta de Santo Tomás Ap. 19.30 h.: En sufragio de: Rogelio Roselló

Sábado 4. XIV del T.O.

19.30 h.: En sufragio de: Clemente Jesús Serrano Serrano; Alfonso Parreño Aragonés.

21.00 h.: En sufragio de: Sixto Domínguez Osa y Dif. Fam.;

Domingo 5. XIV del T.O. 12.00 h. Pro Pópulo. 13.15: Bautismo de Alba.