20 de septiembre de 2013

Domingo 22 de septiembre de 2013. XXV TO C

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 22 de Septiembre de 2013  


Queridos hermanos:

El evangelio de hoy nos presenta la parábola del administrador injusto. «La vida –decía Séneca, un filósofo antiguo— a nadie se le da en propiedad, sino a todos en administración». Un administrador no es el dueño de los bienes. Somos administradores de todo lo que el Señor ha puesto bajo su cuidado: los dones espirituales, el tiempo, los bienes materiales, las capacidades intelectuales, la familia, el propio cuerpo,.... Y lo que se pide de un administrador es que sea fiel. (cf. 1 Co 4,2). Dice el libro de los Proverbios que escasean los hombres fieles: “Muchos hombres se dicen piadosos, pero un hombre fiel, ¿quién lo encontrará?” (Pr 20,6). Entonces, ¿qué haremos para ser fieles? La pista nos la da el mismo Jesús: para ser fieles, comenzar por lo poco, por lo pequeño, por lo menudo: “El que es de fiar en lo menudo también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo tampoco en lo importante es honrado.” Eso menudo, nos dice Jesús, es la relación con el dinero. Por eso nos invita Jesús a dar el dinero a los pobres: “Ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas”. «Quien ama a Dios no puede guardar para sí el dinero, sino que lo reparte ‘‘según Dios’’ (san Máximo el Confesor).

La semana pasada escuchábamos en el evangelio las tres parábolas de la misericordia, donde se da el perdón gratuito. Para llegar a este amor tan grande el Señor nos invita a comenzar por lo más pequeño y fácil: el dinero. ¿Cómo podremos llegar a dar el perdón, el don de uno mismo, quien no esté dispuesto a dar su dinero? No temamos, que a lo grande se llega por lo pequeño. El que es fiel en lo poco, lo será también en lo mucho. Decía el Papa León XIII: “todo el que ha recibido abundancia de bienes, sean éstos del cuerpo y externos, sean del espíritu, los ha recibido para perfeccionamiento propio, y, al mismo tiempo, para que, como ministro de la providencia divina, los emplee en beneficio de los demás. Por lo tanto, el que tenga talento, que cuide mucho de no estarse callado; el que tenga abundancia de bienes, que no se deje entorpecer para la largueza de la misericordia; el que tenga un oficio con que se desenvuelve, que se afane en compartir su uso y su utilidad con el prójimo.” (Carta Encíclica Rerum Novarum nº 16).

Jesús, vuestro párroco
 
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 16, 1-13

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: — «Un hombre rico tenía un administrador, y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo: “¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido.” El administrador se puso a echar sus cálculos: “¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa.” Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero: “¿Cuánto debes a mi amo?” Este respondió:

“Cien barriles de aceite.” El le dijo: “Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta.” Luego dijo a otro: “Y tú, ¿cuánto debes?” El contestó: “Cien fanegas de trigo.” Le dijo:

“Aquí está tu recibo, escribe ochenta.” Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz. Y yo os digo: Ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas.

El que es de fiar en lo menudo también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo tampoco en lo importante es honrado. Si no fuisteis de fiar en el injusto dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras? Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, ¿lo vuestro, quién os lo dará? Ningún siervo puede servir a dos amos, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.»

Palabra del Señor.
952 "Todo lo que posee el verdadero cristiano debe considerarlo como un bien en común con los demás y debe estar dispuesto y ser diligente para socorrer al necesitado y la miseria del prójimo" (Catech. R. 1, 10, 27). El cristiano es un administrador de los bienes del Señor (cf. Lc 16, 1, 3).

2113 La idolatría no se refiere sólo a los cultos falsos del paganismo. Es una tentación constante de la fe. Consiste en divinizar lo que no es Dios. Hay idolatría desde que el hombre honra y reverencia a una criatura en lugar de Dios. Trátese de dioses o de demonios (por ejemplo, el satanismo), de poder, de placer, de la raza, de los antepasados, del Estado, del dinero, etc. "No podéis servir a Dios y al dinero", dice Jesús (Mt 6,24). Numerosos mártires han muerto por no adorar a "la Bestia" (cf Ap 13-14), negándose incluso a simular su culto. La idolatría rechaza el único Señorío de Dios; es, por tanto, incompatible con la comunión divina (cf Gál 5,20; Ef 5,5).

2424 Un sistema que "sacrifica los derechos fundamentales de la persona y de los grupos en aras de la organización colectiva de la producción" es contrario a la dignidad del hombre (cf GS 65). Toda práctica que reduce a las personas a no ser más que medios de lucro esclaviza al hombre, conduce a la idolatría del dinero y contribuye a difundir el ateísmo. "No podéis servir a Dios y al Dinero" (Mt 6,24; Lc 16,13).
 
-"Los que tienen y quieren, cada uno según su libre determinación, da lo que bien le parece, y lo recogido se entrega al presidente y él socorre de ello a huérfanos y viudas, a los que por enfermedad o por otra causa están necesitados, a los que están en las cárceles, a los forasteros de paso, y en una palabra, él se constituye en provisor de cuantos se hallan en necesidad". (San Justino. Apología 1,67)
-"El no dar parte de lo que se tiene es ya rapiña. Hay un testimonio de las Escrituras Divinas que llama rapiña, avaricia y defraudación no sólo arrebatar lo ajeno sino también el no dar parte de lo propio a los demás". (S. Juan CRISÓSTOMO)
-"La Iglesia no es un museo de oro y plata... No era de plata, en la cena última, la mesa aquella ni el cáliz en que el Señor dio a sus discípulos su propia sangre... ¿Queréis de verdad honrar el Cuerpo de Cristo? No consintáis que esté desnudo. No le honréis aquí con vestidos de seda y fuera le dejéis perecer de fría desnudez". (S. Juan CRISOSTOMO)
-"Forzosamente el principio y la raíz de tus riquezas proceden de la injusticia. Porque Dios al principio no hizo a uno rico y a otro pobre, sino que dejó a todos la misma tierra. ¿De dónde, pues, siendo la tierra común, tienes tú tantas yugadas de tierra y tu vecino ni un palmo de terreno?". (S. Juan CRISÓSTOMO)

-"Abrid de par en par las puertas de vuestro graneros, dad salida a vuestras riquezas en todas las direcciones. Dime, ¿qué es lo que te pertenece?, ¿de dónde trajiste nada a la vida?, ¿de quién lo recibiste?... Así son los ricos; se apoderan los primeros de lo que es de todos y se lo apropian, sólo porque se han adelantado a los demás. Si cada uno se contentase con lo indispensable para atender a sus necesidades y dejase lo superfluo a los indigentes, no habrían ricos ni pobres". "Del hambriento es el pan que tú retienes. (San Basilio)

-"No le das al pobre de lo tuyo, sino que le devuelves lo que es suyo". (San Ambrosio)

-"Las vidas de todo un pueblo habrían podido salvar las piedras de tu anillo". (San Ambrosio)

-"Necesita, pues, el que quiera vivir con placer, ante todo, una casa lujosa, adornada como una novia, de baldosas, piedras y oro... Después de eso son menester también vestidos preciosos... mientras los pobres van lastimosamente desnudos. Añade los vasos de oro y plata, los graves gastos para comer faisanes... Para adquirir todo eso, ¡qué de iniquidades se cometen con los pobres, a cuántos huérfanos no se abofetea, cuántas viudas no han de llorar largamente". (San Asterio Amaseno)

-"El superconfort de los satisfechos se paga con la miseria de las masas, cada vez más numerosas". (Helder Cámara)

-"La propiedad privada no constituye para nadie un derecho incondicional y absoluto. No hay ninguna razón para reservarse en uso exclusivo lo que supera la propia necesidad cuando a los demás les falta lo necesario". (Pablo VI)

-"No sería cristiano, ni siquiera humano, que, en tiempos difíciles de crisis económica y de grave desocupación, quienes se encuentran libres de tales problemas mantuvieran un ritmo de vida hecho de ostentación, de lujo y de consumismo, que constituiría una ofensa para tantas familias". (JUAN PABLO II)

- “Si te vieres rico, teme aquella palabra del Señor que dice: ¡Oh, con cuánta dificultad entran los ricos en el cielo! Y si tu prójimo lo estuviere, puedes pensar que por ser fiel despensero de la hacienda del Señor le es acrecentado el talento. Y si tú te vieres pobre, échalo al justo juicio de Dios, que es por haber tú disipado los bienes espirituales que Dios puso en tu ánima, o por no haber socorrido según tu facultad a la necesidad de los pobres, o en oraciones o en limosnas”. (San Francisco de Borja. Colirio espiritual ).
 
Señor, tú que dijiste: “Buscad primero el Reino de Dios y su justicia y todo lo demás se os dará por añadidura”, concédenos ser fieles administradores de los bienes de este mundo de manera que te amemos con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas y con astucia invirtamos nuestros bienes en los pobres y necesitados ganando su amistad.

Te pedimos por los que dirigen las naciones para que administren con rectitud los bienes atendiendo a los más desfavorecidos.
 
A partir de octubre el horario de misas será el siguiente:
De lunes a viernes: 19.30 h.
Los sábados y vísperas de fiesta: 18.00 h.; 19.30 h. y 21.00 h.
Los domingos y festivos: 9.30 h.; 11.00 h.; 12.00 h.; 19.30 h.

El cambio más significativo se produce los domingos que pasa de tener una sola misa a las 12.00 h., a tener tres misas más para atender mejor a la feligresía.
A partir de octubre el horario de adoración (salvo festivos) será el siguiente:
De lunes a jueves de 9.30 a 10.30 de la mañana: Exposición menor con rezo de Laudes. 
Los viernes todo el día: 
9.30 h.: Rezo de Laudes con Exposición del Santísimo Sacramento. 
de 10.30 a 18.30 h.: Adoración. 
19.00 h.: Rezo del Rosario y Reserva.
19.30 h.: Eucaristía
Los primeros jueves de mes de 8.30 a 9.30 noche.
Encontrarán unos folletos en la mesita para inscribirse en los turnos de vela.
El lunes 30 de septiembre es la solemnidad de nuestro patrón San Francisco de Borja. A las 12.00 h. es la misa solemne en la Colegiata y a las 8 tarde la Solemne procesión.
Del 1 al 9 de octubre serán las fiestas en nuestra parroquia. Todos los días habrá Exposición menor con rezo del Rosario a las 7 tarde y la misa a continuación. Habrá bendición de rosas, celebración penitencial comunitaria, convivencia parroquial con la Asamblea y comida fraterna.
Rogamos su colaboración con la parroquia de cara a los pagos ordinarios y extraordinarios que la parroquia tiene que acometer cada mes. Muchas gracias
1. El jueves 26 se retransmitirá la oración del Sto. Rosario por Radio María desde nuestra parroquia a partir de las 19 h.
2. Los días 27 y 28 de septiembre serán las Jornadas de profundización de oratorio para niños pequeños en Cullera a partir de las 16.30 h. dirigidos por el P. Gonzalo M. Carbó Bolta, CVMD.
3. El día 28 tendrá lugar el encuentro de todos los animadores del IDR de la diócesis en el Seminario mayor de Moncada a partir de las 10 h.
Lunes 30 de septiembre.
Solemnidad local de San Francisco de Borja
9.30 y 10.30: Eucaristías en la Parroquia. 12.00: Eucaristía en la Colegiata. 20.00: procesión desde la Colegiata
Martes 1 de octubre
19.00: Rezo del Rosario con Exposición del Santísimo
19.30: Eucaristía con rezo de Vísperas en la fiesta de Santa Teresita del Niño Jesús. Al finalizar tendrá lugar la bendición de rosas
Miércoles 2 de octubre
19.00: Rezo del Rosario con Exposición del Santísimo
19.30: Eucaristía con rezo de Vísperas en la fiesta de los Ángeles Custodios.20.30: Celebración comunitaria de la Penitencia
Jueves 3 de octubre.
Solemnidad extrínseca de San Francisco de Borja
19.00: Rezo del Rosario con Exposición del Santísimo
19.30: Eucaristía con rezo de Vísperas en la solemnidad de San Francisco de Borja y la Fiesta de la Dedicación del Templo. Ágape tras la Eucaristía
Viernes 4 de octubre
9.30: Rezo de Laudes con Exposición del Santísimo Sacramento. Estará todo el día. 19.00: Rezo del Rosario tras el cual se hará la Reserva. 19.30: Eucaristía con rezo de Vísperas en la fiesta de San Francisco de Asís. 22.00: Vigilia de Adoración del Santísimo Sacramento con jóvenes. Se prolongará la Adoración del Santísimo Sacramento hasta las 8.00 de la mañana con Misa
Sábado 5 de octubre
18.00: Misa con Niños. 19.00: Rezo del Rosario con Exposición del Santísimo. 19.30: Eucaristía del domingo. 21.00: Eucaristía del domingo con las comunidades
Domingo 6 de octubre
9.30: Eucaristía con rezo de Laudes. 11.00: Eucaristía. 12.00: Eucaristía 19.30: Eucaristía
Lunes 7 de octubre
19.00: Rezo del Rosario con Exposición del Santísimo. 19.30: Eucaristía con rezo de Vísperas en la fiesta de la Virgen del Rosario
Martes 8 de octubre.
Témporas de Acción de gracias y petición
19.00: Rezo del Rosario con Exposición del Santísimo
19.30: Eucaristía con rezo de Vísperas en la celebración de las Témporas. Al finalizar tendrá lugar el envío de todas las personas que desarrollan alguna tarea o ministerio en la parroquia (catequistas, ministros de la eucaristía, miembros del Equipo de Cáritas, de liturgia, de pastoral de la salud...). 21.00: Cena de sobaquillo y película
Martes 9 de octubre. Convivencia y asamblea parroquial

 
Del 23 al 29de septiembre de 2013
Lunes 23. S. Pío de Pietrelcina, presbítero. 19.30 h.: En sufragio de José Antonio Cabanilles. 
Martes 24. 19.30 h.: sin intención. 
Miércoles 25. 19.30 h.: sin intención. 
Jueves 26. 19.30 h.: sin intención. 
Viernes 27. S. Vicente de Paúl. 19.30 h.: En sufragio del Rvdo. D. Rafael Calatayud. 
Sábado 28. XXVI T.O. 19.30 h.: En sufragio de Rosendo Roche, y Víctor Ferragut. 21.00 h.: En sufragio de los difuntos de la familia Cabrera—Romero. 
Domingo 29. XXVI T.O.12.00 h. Pro Pópulo



Hoja Parroquial en formato pdf

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14 de septiembre de 2013

Domingo 15 de septiembre de 2013. XXIV TO 2013 C


HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 15 de Septiembre de 2013  

LA ALEGRÍA DE SER ENCONTRADOS EN EL AMOR
Queridos hermanos: 
Recientemente hemos podido ver la película “Preferisco il Paradiso”, que narra la vida de San Felipe Neri desde su llegada a Roma. Él quería marchar de misionero a las Indias con los jesuitas, como San Francisco Javier. Pero encuentra su carisma, “sus indias”, en la acogida de niños huérfanos o abandonados de las calles de Roma. La película muestra cómo los niños más mayores y algunos jóvenes responden conforme han sido tratados: sin amor. En concreto hay uno que se comporta con dureza, agresividad y falta de respeto, incluso al sacerdote. Al final de la primera parte de la película este joven es apuñalado y se teme su muerte. San Felipe lo asiste. En esa situación este joven confiesa que odia al sacerdote... y que odia a su padre que se avergüenza de su hijo bastardo que siempre le ha dejado solo. San Felipe le consuela y lo cura. De este saberse amado surgirá del joven una conversión, una vinculación al Oratorio de San Felipe y un celo que le hará marchar a las Indias como misionero.
Amor saca amor. La misericordia regenera.
Es lo que aparece hermosamente relatado en las tres parábolas del evangelio: encontrados en el amor. La oveja, la moneda, los hijos mayor y menor. El pastor camina hasta encontrar, la mujer busca, el Padre espera. Y el resultado es el mismo: la alegría y la fiesta. 
La bendición hace crecer y acabará encontrando al que se perdió. La maldición, el reproche, el desprecio del perdido, cierra las puertas de retorno. Nuestro Dios es amor que busca, que recorre caminos hasta encontrar, que espera, que suscita un lugar donde acoger al perdido, la Iglesia.
¡Cuántas personas, heridas por pecados propios o ajenos, están perdidas y no son encontradas porque falta este amor que va, que busca, que espera! “Se fue, ya volverá”, dicen algunos. El amor es activo, sale al encuentro, busca, no desespera, siembra esperanza esperando, siembra amor amando, siembra el encuentro buscando. Amor paciente y misericordioso concede al Papa Francisco, a los obispos y sacerdotes, a los padres de familia, profesores, catequistas y educadores este amor que regenera el corazón. Danos a todos la gracia de desear ser encontrados por ti y por nuestros hermanos.
Jesús, vuestro párroco

 
+  Lectura del santo evangelio según san Lucas 15, 1-10

En aquel tiempo, solían acercarse a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos:
— «Ése acoge a los pecadores y come con ellos.»
Jesús les dijo esta parábola:
— «Si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? Y, cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento; y, al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos para decirles:
“¡Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me había perdido.” Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse.
Y si una mujer tiene diez monedas y se le pierde una, ¿no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado, hasta que la encuentra? Y, cuando la encuentra, reúne a las amigas y a las vecinas para decirles: “¡Felicitadme!, he encontrado la moneda que se me había perdido.” Os digo que la misma alegría habrá entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta.»
Palabra del Señor


1434 La penitencia interior del cristiano puede tener expresiones muy variadas. La Escritura y los Padres insisten sobre todo en tres formas: el ayuno, la oración, la limosna  (cf. Tb 12,8; Mt 6,1-18), que expresan la conversión con relación a sí mismo, con relación a Dios y con relación a los demás. Junto a la purificación radical operada por el Bautismo o por el martirio, citan, como medio de obtener el perdón de los pecados, los esfuerzos realizados para reconciliarse con el prójimo, las lágrimas de penitencia, la preocupación por la salvación del prójimo (cf St 5,20), la intercesión de los santos y la práctica de la caridad "que cubre multitud de pecados" (1 P 4,8).

1435   La conversión se realiza en la vida cotidiana mediante gestos de reconciliación, la atención a los pobres, el ejercicio y la defensa de la justicia y del derecho (Am 5,24; Is 1,17), por el reconocimiento de nuestras faltas ante los hermanos, la corrección fraterna, la revisión de vida, el examen de conciencia, la dirección espiritual, la aceptación de los sufrimientos, el padecer la persecución a causa de la justicia. Tomar la cruz cada día y seguir a Jesús es el camino más seguro de la penitencia (cf Lc 9,23).

1439   El proceso de la conversión y de la penitencia fue descrito maravillosamente por Jesús en la parábola llamada "del hijo pródigo", cuyo centro es "el Padre misericordioso" (Lc 15,11-24): la fascinación de una libertad ilusoria, el abandono de la casa paterna; la miseria extrema en que el hijo se encuentra tras haber dilapidado su fortuna; la humillación profunda de verse obligado a apacentar cerdos, y peor aún, la de desear alimentarse de las algarrobas que comían los cerdos; la reflexión sobre los bienes perdidos; el arrepentimiento y la decisión de declararse culpable ante su padre, el camino del retorno; la acogida generosa del padre; la alegría del padre: todos estos son rasgos propios del proceso de conversión. El mejor vestido, el anillo y el banquete de fiesta son símbolos de esta vida nueva, pura, digna, llena de alegría que es la vida del hombre que vuelve a Dios y al seno de su familia, que es la Iglesia. Sólo el corazón de Cristo que conoce las profundidades del amor de su Padre, pudo revelarnos el abismo de su misericordia de una manera tan llena de simplicidad y de belleza.


"Un poco más arriba has aprendido cómo es necesario desterrar la negligencia, evitar la arrogancia, y también adquirir la devoción y a no a entregarte a los quehaceres de este mundo, ni anteponer los bienes caducos a los que no tienen fin; pero, puesto que la fragilidad humana no puede conservarse en línea recta en medio de un mundo tan corrompido, ese buen médico te ha proporcionado los remedios, aun contra el error, y ese juez misericordioso te ha ofrecido la esperanza del perdón. Y así, no sin razón, San Lucas ha narrado por orden tres parábolas: la de la oveja perdida y hallada después, la de la dracma que se había extraviado y fue encontrada, y el hijo que se había muerto y volvió a la vida; y todo esto para que aleccionados con este triple remedio, podamos curar nuestras heridas, pues "una cuerda triple no se rompe" (Si 4, 12). [...] ¿Quién es este padre, ese pastor y esa mujer? ¿Acaso representan a Dios Padre, a Cristo y la Iglesia? Cristo te lleva sobre sus hombros, te busca la Iglesia y te recibe el Padre. Uno porque es Pastor, no cesa de llevarte; la otra, como madre, sin cesar te busca y el Padre te vuelve a vestir. El primero por obra de misericordia; la segunda cuidándote, y el tercero, reconciliándote con Él. A cada uno de ellos le cuadra perfectamente una de esas cualidades: El Redentor viene a salvar, la Iglesia asiste y el Padre reconcilia. En todo actuar divino está presente la misma misericordia, aunque la gracia varíe según nuestros méritos. El Pastor llama a la oveja cansada, es hallada la dracma que se había perdido, y el hijo, por sus propios pasos, vuelve al Padre y vuelve arrepentido del error que le acusa sin cesar " (S. Ambrosio, tratado sobre el Evangelio de San Lucas lib. VII, 207-208).
“La fidelidad a sí mismo por parte del padre —un comportamiento ya conocido por el término veterotestamentario «hesed»— es expresada al mismo tiempo de manera singularmente impregnada de amor. Leemos en efecto que cuando el padre divisó de lejos al hijo pródigo que volvía a casa, «le salió conmovido al encuentro, le echó los brazos al cuello y lo besó». Está obrando ciertamente a impulsos de un profundo afecto, lo cual explica también su generosidad hacia el hijo, aquella generosidad que indignará tanto al hijo mayor. Sin embargo las causas de la conmoción hay que buscarlas más en profundidad. Sí, el padre es consciente de que se ha salvado un bien fundamental: el bien de la humanidad de su hijo. Si bien éste había malgastado el patrimonio, no obstante ha quedado a salvo su humanidad. Es más, ésta ha sido de algún modo encontrada de nuevo. Lo dicen las palabras dirigidas por el padre al hijo mayor: «Había que hacer fiesta y alegrarse porque este hermano tuyo había muerto y ha resucitado, se había perdido y ha sido hallado». En el mismo capítulo XV del evangelio de san Lucas, leemos la parábola de la oveja extraviada  y sucesivamente de la dracma perdida. Se pone siempre de relieve la misma alegría, presente en el caso del hijo pródigo. La fidelidad del padre a sí mismo está totalmente centrada en la humanidad del hijo perdido, en su dignidad. Así se explica ante todo la alegre conmoción por su vuelta a casa.” (Bto. Juan Pablo II, Dives in misericordia)

“En el nombre de Jesucristo, crucificado y resucitado, en el espíritu de su misión mesiánica, que permanece en la historia de la humanidad, elevemos nuestra voz y supliquemos que en esta etapa de la historia se revele una vez más aquel Amor que está en el Padre y que por obra del Hijo y del Espíritu Santo se haga presente en el mundo contemporáneo como más fuerte que el mal: más fuerte que el pecado y la muerte. Supliquemos por intercesión de Aquella, la Virgen María, que no cesa de proclamar «la misericordia de generación en generación», y también de aquellos en quienes se han cumplido hasta el final las palabras del sermón de la montaña: «Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia». (Juan Pablo II. Encíclica “Dives in misericordia”. nº 15)










A partir de octubre el horario de misas será el siguiente:
De lunes a viernes: 19.30 h.
Los sábados y vísperas de fiesta: 18.00 h.; 19.30 h. y 21.00 h.
Los domingos y festivos: 9.30 h.; 11.00 h.; 12.00 h.; 19.30 h.

El cambio más significativo se produce los domingos que pasa de tener una sola misa a las 12.00 h., a tener tres misas más para atender mejor a la feligresía.

A partir de octubre el horario de adoración (salvo festivos) será el siguiente:
De lunes a jueves de 9.30 a 10.30 de la mañana: Exposición menor con rezo de Laudes. 
Los viernes todo el día: 
9.30 h.: Rezo de Laudes con Exposición del Santísimo Sacramento. 
de 10.30 a 18.30 h.: Adoración. 
19.00 h.: Rezo del Rosario y Reserva.
19.30 h.: Eucaristía
Los primeros jueves de mes de 8.30 a 9.30 noche.
Encontrarán unos folletos en la mesita para inscribirse en los turnos de vela.

El lunes 30 de septiembre es la solemnidad de nuestro patrón San Francisco de Borja. A las 12.00 h. es la misa solemne en la Colegiata y a las 8 tarde la Solemne procesión.
Del 1 al 9 de octubre serán las fiestas en nuestra parroquia. Todos los días habrá Exposición menor con rezo del Rosario a las 7 tarde y la misa a continuación. Habrá bendición de rosas, celebración penitencial comunitaria, convivencia parroquial con la Asamblea y comida fraterna.

Rogamos su colaboración con la parroquia de cara a los pagos ordinarios y extraordinarios que la parroquia tiene que acometer cada mes. Muchas gracias


El lunes 16 a las 20.30 h. se reunirá el grupo de oración para hacer la reunión preparatoria del curso que vamos a empezar. También se reunirá a la misma hora el Equipo de formación para preparar la Convivencia de inicio de curso del 9 de octubre.
El grupo de prebautismales se reunirá el martes 17 a las 20.00 h. para tener su reunión de programación de curso.
El equipo de Cáritas tendrá su reunión de programación de curso el miércoles 18 a las 17.30 h.
El jueves 19, el equipo de Pastoral de la salud se reunirá a las 17.30 h. Ese mismo día, a las 20.15 h., los responsables del Camino neocatecumenal tendrán su reunión de programación.
El Consejo de pastoral parroquial tendrá lugar el viernes 20 en los locales parroquiales a las 20.30 h.
El que fuera párroco de nuestra parroquia de San Francisco de Borja, D. Miguel Fons García, ha sido nombrado por nuestro Arzobispo párroco de Beniarjo, Potríes y Beniflà. Hará su entrada el sábado 21 de septiembre en Potríes a las 20 h., y en Beniarjó a las 7 de la tarde.
El domingo 22 a las 22.00 h. se reunirán los catequistas de la primera comunidad.
El lunes 23 de septiembre será la primera reunión del grupo de IDR de nuestra parroquia. El sábado 28 será la reunión con todos los animadores de la diócesis a las 10.00 h. en Moncada.
El jueves 26 de septiembre a las 19.00 h. se retransmitirá en nuestra parroquia la oración del Santo Rosario por Radio María 
 Del viernes 27 al domingo 29 tendrá lugar la 12 Jornada de profundización al Oratorio de Niños Pequeños en Cullera.
El próximo sábado 21 de septiembre, a las 10 h., celebraremos el Retiro/convivencia para los voluntarios de todas las Cáritas parroquiales y de proyectos de Interparroquial. El retiro es en la casa de espiritualidad "Buenavista" anexa al Preventorio, en el Real de Gandia. Hay que llevar el bocadillo para comer y algo para compartir (la bebida la comprará Cáritas Interparroquial). 

Del 16 al 22de septiembre de 2013
Lunes 16. S. Cornelio y S. Cipriano. 19.30 h.: En sufragio del Rvdo. D. Jesús José Novell Carbó. 
Martes 17. 19.30 h.: sin intención.  
Miércoles 18. 19.30 h.: sin intención. 
Jueves 19. 19.30 h.: En sufragio de Pilar Domínguez Buendía y difuntos familia. 
Viernes 20. 19.30 h.: En sufragio de los difuntos de la familia Espí—Sanchis. 
Sábado 21. XXV. T.O. 19.30 h.: sin intención. 21.00 h.: En sufragio de los difuntos de la familia Escrivá—Peiró. 
Domingo 22. XXV T.O. 12.00 h. Pro Pópulo.


8 de septiembre de 2013

Papa Francisco: Convirtámonos en hombres y mujeres de reconciliación y de paz

El santo padre invita a gritar un ¡Sí es posible la paz!



Podemos preguntarnos: ¿Qué significado tienen estas palabras? ¿Qué nos dicen a ti, a mí, a todos nosotros?
1. Nos dicen simplemente que nuestro mundo, en el corazón y en la mente de Dios, es "casa de armonía y de paz" y un lugar en el que todos pueden encontrar su puesto y sentirse "en casa", porque "es bueno". Toda la creación forma un conjunto armonioso, bueno, pero sobre todo los seres humanos, hechos a imagen y semejanza de Dios, forman una sola familia, en la que las relaciones están marcadas por una fraternidad real y no sólo de palabra: el otro y la otra son el hermano y la hermana que hemos de amar, y la relación con Dios, que es amor, fidelidad, bondad, se refleja en todas las relaciones humanas y confiere armonía a toda la creación. El mundo de Dios es un mundo en el que todos se sienten responsables de todos, del bien de todos. Esta noche, en la reflexión, con el ayuno, en la oración, cada uno de nosotros, todos, pensemos en lo más profundo de nosotros mismos: ¿No es ése el mundo que yo deseo? ¿No es ése el mundo que todos llevamos dentro del corazón? El mundo que queremos ¿no es un mundo de armonía y de paz, dentro de nosotros mismos, en la relación con los demás, en las familias, en las ciudades, en y entre las naciones? Y la verdadera libertad para elegir el camino a seguir en este mundo ¿no es precisamente aquella que está orientada al bien de todos y guiada por el amor?
2. Pero preguntémonos ahora: ¿Es ése el mundo en el que vivimos? La creación conserva su belleza que nos llena de estupor, sigue siendo una obra buena. Pero también hay "violencia, división, rivalidad, guerra". Esto se produce cuando el hombre, vértice de la creación, pierde de vista el horizonte de belleza y de bondad, y se cierra en su propio egoísmo.
Cuando el hombre piensa sólo en sí mismo, en sus propios intereses y se pone en el centro, cuando se deja fascinar por los ídolos del dominio y del poder, cuando se pone en el lugar de Dios, entonces altera todas las relaciones, arruina todo; y abre la puerta a la violencia, a la indiferencia, al enfrentamiento. Eso es exactamente lo que quiere hacernos comprender el pasaje del Génesis en el que se narra el pecado del ser humano: El hombre entra en conflicto consigo mismo, se da cuenta de que está desnudo y se esconde porque tiene miedo (Gn 3,10), tiene miedo de la mirada de Dios; acusa a la mujer, que es carne de su carne (v. 12); rompe la armonía con la creación, llega incluso a levantar la mano contra el hermano para matarlo. ¿Podemos decir que de la "armonía" se pasa a la "desarmonía"? ¿Podemos decir esto, que de la "armonía" se pasa a la "desarmonía"? No, no existe la "desarmonía": o hay armonía o se cae en el caos, donde hay violencia, rivalidad, enfrentamiento, miedo…
Precisamente en medio de este caos, Dios pregunta a la conciencia del hombre: «¿Dónde está Abel, tu hermano?». Y Caín responde: «No sé, ¿soy yo el guardián de mi hermano?» (Gn 4,9). Esta pregunta se dirige también a nosotros, y también a nosotros nos hará bien preguntarnos: ¿Soy yo el guardián de mi hermano? Sí, tú eres el guardián de tu hermano. Ser persona humana significa ser guardianes los unos de los otros. Sin embargo, cuando se pierde la armonía, se produce una metamorfosis: el hermano que deberíamos proteger y amar se convierte en el adversario a combatir, suprimir. ¡Cuánta violencia se genera en ese momento, cuántos conflictos, cuántas guerras han jalonado nuestra historia! Basta ver el sufrimiento de tantos hermanos y hermanas. No se trata de algo coyuntural, sino que es verdad: en cada agresión y en cada guerra hacemos renacer a Caín. ¡Todos nosotros! Y también hoy prolongamos esta historia de enfrentamiento entre hermanos, también hoy levantamos la mano contra quien es nuestro hermano. También hoy nos dejamos llevar por los ídolos, por el egoísmo, por nuestros intereses; y esta actitud va a más: hemos perfeccionado nuestras armas, nuestra conciencia se ha adormecido, hemos hecho más sutiles nuestras razones para justificarnos. Como si fuese algo normal, seguimos sembrando destrucción, dolor, muerte. La violencia, la guerra traen sólo muerte, hablan de muerte. La violencia y la guerra utilizan el lenguaje de la muerte. Después del caos del diluvio, ha dejado de llover, se ve el arcoiris. La paloma lleva una rama de olivo. Pienso también hoy en aquel olivo que representantes de las diferentes religiones hemos plantado en Buenos Aires en la plaza de Mayo en el 2000 pidiendo que no haya más caos, pidiendo que no haya más guerra, pidiendo paz.
3. En estas circunstancias, me pregunto: ¿Es posible seguir otro camino? ¿Podemos salir de esta espiral de dolor y de muerte? ¿Podemos aprender de nuevo a caminar por las sendas de la paz? Invocando la ayuda de Dios, bajo la mirada materna de la Salus populi romani, Reina de la paz, quiero responder: Sí, es posible para todos. Esta noche me gustaría que desde todas las partes de la tierra gritásemos: Sí, es posible para todos. Más aún, quisiera que cada uno de nosotros, desde el más pequeño hasta el más grande, incluidos aquellos que están llamados a gobernar las naciones, dijese: Sí, queremos. Mi fe cristiana me lleva a mirar a la Cruz. ¡Cómo quisiera que por un momento todos los hombres y las mujeres de buena voluntad mirasen la Cruz! Allí se puede leer la respuesta de Dios: allí, a la violencia no se ha respondido con violencia, a la muerte no se ha respondido con el lenguaje de la muerte. En el silencio de la Cruz calla el fragor de las armas y habla el lenguaje de la reconciliación, del perdón, del diálogo, de la paz. Quisiera pedir al Señor, esta noche, que nosotros cristianos, los hermanos de las otras religiones, todos los hombres y mujeres de buena voluntad gritasen con fuerza: ¡La violencia y la guerra nunca son camino para la paz! Que cada uno mire dentro de su propia conciencia y escuche la palabra que dice: Sal de tus intereses que atrofian tu corazón, supera la indiferencia hacia el otro que hace insensible tu corazón, vence tus razones de muerte y ábrete al diálogo, a la reconciliación; mira el dolor de tu hermano - pero piendo en los niños: solamente a aquellos...mira el dolor de tu hermano - y no añadas más dolor, detén tu mano, reconstruye la armonía que se ha perdido; y esto no con la confrontación, sino con el encuentro. ¡Que se acabe el sonido de las armas! La guerra significa siempre el fracaso de la paz, es siempre una derrota para la humanidad. Resuenen una vez más las palabras de Pablo VI: «Nunca más los unos contra los otros; jamás, nunca más… ¡Nunca más la guerra! ¡Nunca más la guerra!» (Discurso a las Naciones Unidas, 4 octubre 1965: AAS 57 [1965], 881). «La Paz se afianza solamente con la paz; la paz no separada de los deberes de la justicia, sino alimentada por el propio sacrificio, por la clemencia, por la misericordia, por la caridad» (Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1976: AAS 67 [1975], 671). Perdón, diálogo, reconciliación son las palabras de la paz: en la amada nación siria, en Oriente Medio, en todo el mundo. Recemos por la reconciliación y por la paz, contribuyamos a la reconciliación y a la paz, y convirtámonos todos, en cualquier lugar donde nos encontremos, en hombres y mujeres de reconciliación y de paz. Amén.

7 de septiembre de 2013

Domingo 8 de septiembre de 2013. XXIII TO 2013 C.

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 8 de Septiembre de 2013  
Un cálculo, una Torre de vigía

y una batalla desigual.
Queridos hermanos:
Calcular es un arte. Y una ciencia. Y una profunda sabiduría que define al hombre prudente.
El seguidor de Cristo es alguien que «tiene que construir una torre» y tiene que «emprender una batalla». Para ello, es menester «ponerse a calcular». Y lo primero que verá claro en ese «cálculo» es que hay que arrojar mucho lastre por la borda. Es decir, tendrá que desprenderse de todo aquello que, en un momento, puede entorpecer sus pasos de caminante-seguidor de Cristo.
Un fraile pidió a Francisco de Asís permiso para tener como suyo un salterio. El santo le contestó: "Cuando tengas el salterio, querrás un breviario. Y cuando tengas el breviario, te sentarás en tu sillón como un gran prelado y dirás a un hermano tuyo: -'Oye, tráeme mi breviario'".
El espíritu de dominio sobre las cosas lleva casi inevitablemente al deseo de dominio sobre las personas y, por tanto, a la falta de consideración y de respeto a los demás. Únicamente el verdadero espíritu de pobreza garantiza un profundo respeto y amor a los demás. Únicamente el espíritu de pobreza hace que vayamos a los hermanos con el exclusivo deseo de servirles.
La pobreza tiene el amor como punto de partida y como punto de llegada. Por eso quizá sea más propio decir que la pobreza, más que una renuncia, es... una conquista, que requiere una batalla.
En ciertos casos puede ocurrir lo que solemnemente denunció un gran filósofo existencialista de nuestro tiempo, Marcel-Gabriel: "El "tener" es una cierta manera de "ser" aquello que no se es".
La Tradición Apostólica, de Hipólito de Roma, nos ha dejado un impresionante testimonio de las concretas renuncias que debía hacer el candidato para iniciar el catecumenado: renuncias a determinados oficios, a determinadas situaciones sociales.
Por tanto, como nos invita San Francisco de Borja, velemos, construyamos la torre de vigía poniendo unos buenos cimientos, que es la renuncia a todos los bienes, a todos los afectos, incluso al “yo”. Y oremos, es decir, luchemos en el combate de la fe.
Jesús, vuestro párroco
 
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 14, 25-33En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: — «Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a si mismo, no puede ser discípulo mío.
Quien no lleve su cruz detrás de mi no puede ser discípulo mío. Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo:
“Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar.” ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.»
Palabra del Señor.

La virginidad por el Reino de Dios
1618 Cristo es el centro de toda vida cristiana. El vínculo con El ocupa el primer lugar entre todos los demás vínculos, familiares o sociales (cf Lc 14,26; Mc 10,28-31). Desde los comienzos de la Iglesia ha habido hombres y mujeres que han renunciado al gran bien del matrimonio para seguir al Cordero dondequiera que vaya (cf Ap 14,4), para ocuparse de las cosas del Señor, para tratar de agradarle (cf 1 Co 7,32), para ir al encuentro del Esposo que viene (cf Mt 25,6). Cristo mismo invitó a algunos a seguirle en este modo de vida del que El es el modelo:
“Hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay eunucos hechos por los hombres, y hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los Cielos. Quien pueda entender, que entienda”. (Mt 19,12).
LA POBREZA DE CORAZON
2544 Jesús exhorta a sus discípulos a preferirle a todo y a todos y les propone "renunciar a todos sus bienes" (Lc 14,33) por él y por el Evangelio (cf Mc 8,35). Poco antes de su pasión les mostró como ejemplo la pobre viuda de Jerusalén que, de su indigencia, dio todo lo que tenía para vivir (cf Lc 21,4). El precepto del desprendimiento de las riquezas es obligatorio para entrar en el Reino de los cielos.
2545 "Todos los cristianos...han de intentar orientar rectamente sus deseos para que el uso de las cosas de este mundo y el apego a las riquezas no les impidan, en contra del espíritu de pobreza evangélica, buscar el amor perfecto" (LG 42).
2546 "Bienaventurados los pobres en el espíritu" (Mt 5,3). Las bienaventuranzas revelan un orden de felicidad y de gracia, de belleza y de paz. Jesús celebra la alegría de los pobres de quienes es ya el Reino (Lc 6,20): “El Verbo llama "pobreza en el Espíritu" a la humildad voluntaria de un espíritu humano y su renuncia; el Apóstol nos da como ejemplo la pobreza de Dios cuando dice: "Se hizo pobre por nosotros" (2 Co 8,9).” (S. Gregorio de Nisa, beat, 1).
2223 Los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos. Testimonian esta responsabilidad ante todo por la creación de un hogar, donde la ternura, el perdón, el respeto, la fidelidad y el servicio desinteresado son norma. El hogar es un lugar apropiado para la educación de las virtudes. Esta requiere el aprendizaje de la abnegación, de un sano juicio, del dominio de sí, condiciones de toda libertad verdadera. Los padres han de enseñar a los hijos a subordinar las dimensiones "materiales e instintivas a las interiores y espirituales" (CA 36). Es una grave responsabilidad para los padres dar buenos ejemplos a sus hijos. Sabiendo reconocer ante sus hijos sus propios defectos, se hacen más aptos para guiarlos y corregirlos: “El que ama a su hijo, le azota sin cesar...el que enseña a su hijo, sacará provecho de él” (Si 30, 1-2). “Padres, no exasperéis a vuestros hijos, sino formadlos más bien mediante la instrucción y la corrección según el Señor”. (Ef 6,4).

“Si te tienes por recluta de Cristo, no abandones el campamento, en el que has de edificar aquella torre de que habla el Señor en el evangelio. Si te mantienes en ella y militas bajo las armas de la palabra de Dios, por ninguna parte podrán penetrar las tentaciones. Los dardos arrojados desde ella contra el adversario caen con mayor fuerza, y los que vienen del adversario se evitan con mayor precaución. Considera también que nuestro Señor Jesucristo, siendo nuestro Rey, llama reyes a sus soldados en esta sociedad en que quiso ser nuestro, hermano, y advirtió a cada uno que, para luchar contra un rey que viene con veinte mil soldados, tiene que prepararse con diez mil. (...)
El capital para edificar la torre y los diez mil soldados que se oponen al que viene con veinte mil, no significan otra cosa que renunciar a todo lo que tiene. Porque en la renuncia a todas las posesiones se incluye también el odiar al padre, madre, esposa, hijos, hermanos, hermanas y aun la propia alma. (...)
El Señor ha tocado el clarín para que vigilemos en el campamento y edifiquemos la torre desde la que podamos rechazar y dominar al enemigo de la vida eterna. ¡El clarín celeste lleva al soldado de Cristo a la batalla, y le retiene su madre! No es ella como la madre de los Macabeos, ni siquiera semejante a las madres espartanas, de las que se cuenta que excitaban a sus hijos muchos más que el toque de los clarines a derramar su sangre por la patria terrena y a lanzarse a las batallas. Una madre que no permite renunciar a las preocupaciones seculares para formarse en la vida eterna, muestra bien cómo te permitiría repudiar enteramente el siglo para sufrir la muerte, si fuera menester. (San Agustín. Carta 243,1-7)
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«Llevar la cruz en pos de Jesús» significa estar dispuestos a cualquier sacrificio por su amor. Significa no poner a nada ni a nadie antes que él, ni siquiera a las personas más queridas, ni siquiera la propia vida. (Homilía de Juan Pablo II. 5 septiembre 2004)
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“Como le convenga a la ciudad estar siempre con las armas en la mano para su defensa, y como sean sus armas la oración, por cuanto destas armas armó Cristo a sus discípulos en el huerto diciendo: velad y orad, (...) para armar de las armas de la oración se levantó tres veces de la suya, diciendo que se armasen de estas armas, y para mostrar cuán necesarias y cuán excelentes son, porque en ellas está nuestra defensa.” (Tratado primero. Sermón sobre San Lucas. San Francisco de Borja).

“Dios de misericordia, escucha el clamor del pueblo sirio, conforta a los que sufren a causa de la violencia, consuela a los que lloran a sus difuntos, convierte los corazones de los que han tomado las armas, protege a los que se han comprometido con la paz. Dios de la esperanza, inspira a los líderes para que escojan la paz en lugar de la violencia y busquen la reconciliación con sus enemigos.” (Francisco I, oración por el pueblo sirio)

“Queridos hermanos y hermanas: Buenos días.
Hoy, queridos hermanos y hermanas, quisiera hacerme intérprete del grito que, con creciente angustia, se levanta en todas las partes de la tierra, en todos los pueblos, en cada corazón, en la única gran familia que es la humanidad: ¡el grito de la paz! Es el grito que dice con fuerza: Queremos un mundo de paz, queremos ser hombres y mujeres de paz, queremos que en nuestra sociedad, desgarrada por divisiones y conflictos, estalle la paz; ¡nunca más la guerra! ¡Nunca más la guerra! La paz es un don demasiado precioso, que tiene que ser promovido y tutelado.
Vivo con particular sufrimiento y preocupación las numerosas situaciones de conflicto que hay en nuestra tierra, pero, en estos días, mi corazón está profundamente herido por lo que está sucediendo en Siria y angustiado por la dramática evolución que se está produciendo.
Hago un fuerte llamamiento a la paz, un llamamiento que nace de lo más profundo de mí mismo. ¡Cuánto sufrimiento, cuánta destrucción, cuánto dolor ha ocasionado y ocasiona el uso de las armas en este atormentado país, especialmente entre la población civil inerme! Pensemos: cuántos niños no podrán ver la luz del futuro. Condeno con especial firmeza el uso de las armas químicas. Les digo que todavía tengo fijas en la mente y en el corazón las terribles imágenes de los días pasados. Hay un juicio de Dios y también un juicio de la historia sobre nuestras acciones, del que no se puede escapar. El uso de la violencia nunca trae la paz. ¡La guerra llama a la guerra, la violencia llama a la violencia!
Con todas mis fuerzas, pido a las partes en conflicto que escuchen la voz de su conciencia, que no se cierren en sus propios intereses, sino que vean al otro como a un hermano y que emprendan con valentía y decisión el camino del encuentro y de la negociación, superando la ciega confrontación. Con la misma fuerza, exhorto también a la Comunidad Internacional a hacer todo esfuerzo posible para promover, sin más dilación, iniciativas claras a favor de la paz en aquella nación, basadas en el diálogo y la negociación, por el bien de toda la población de Siria.” (Francisco I, Ángelus 1-09-2013)

1. El lunes 9 estará el Consejo de pastoral parroquial a las 20.30 h. en los nuevos locales parroquiales.
2. Abel Coll, el que fue Vicario parroquial de S. Nicolás de Bari del Grau de Gandía, el Sr. Arzobispo lo ha nombrado párroco de las parroquias Santos Cosme y Damián de Lliber, la Natividad de Ntra. Señora en Alcalí, y Santa María de Xaló. La entrada en estas parroquias, Dios mediante, será el próximo día 15. Recemos por él para que el Señor le conceda abundantes frutos en el nuevo ministerio que la Iglesia le confía.
3. El jueves 26 de septiembre se retransmitirá en nuestra parroquia la oración del Santo Rosario por Radio María a partir de las 19.00 h.
Del 9 al 15 de septiembre de 2013
Lunes 9. 19.30 h.: En sufragio de Antonio Casanova, y Luisa Peiró Castellá. 
Martes 10. 19.30 h.: En sufragio de Fernando Ronda y Elodia Escrivá.  
Miércoles 11. 19.30 h.: En sufragio del Rvdo. D. Luis Alemany. 
Jueves 12. 19.30 h.: En sufragio del Rvdo. D. Leoncio  Alpuente Más. 
Viernes 13. S. Juan Crisóstomo. 19.30 h.: En sufragio de Fernando Ronda y Elodia Escrivá. 
Sábado 14. XXIV. T.O. 19.30 h.: sin intención. 21.00 h.: En sufragio de Vicente Cabrera y Asunción Romero. 
Domingo 11. XXIV T.O. 12.00 h. Pro Pópulo.


Hoja Parroquial en formato pdf

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6 de septiembre de 2013

Ante el cáncer de uno de los «sextillizos de Huelva»: «Agradezco al Señor esta historia de amor»

Ante el cáncer de uno de los «sextillizos de Huelva»: «Agradezco al Señor esta historia de amor»


Álvaro de Juana / ReL 4 septiembre 2013


Fueron noticia en todos los periódicos de España y algunos del extranjero. Las televisiones y las radios hablaron de su caso durante semanas e incluso años, llegando a convertirse en uno de los acontecimientos más sonados. Son los llamados “sextillizos de Huelva”.Rosario y Miguel Ángel, de la localidad de Bollullos del Condado, hace 16 años tuvieron 6 hijos a través de un parto múltiple. Recibieron muchas presiones para abortar algunos embriones con el fin de salvaguardar los demás. Pero ellos, católicos, se negaron, mostrándose tajantes, a pesar de que la vida de Rosario también corría peligro.

Finalmente, como muchos recordarán o habrán leído, Miguel, Ángel, David, Andrés, Blanca y Belén nacieron prematuros.

“Doy gracias a Dios por la fe que me han transmitido mis padres”Durante todos estos años, Rosario y Miguel han tenido que hacer frente a multitud de problemas y dificultades, sobre todo económicos y de salud de los niños, pero gracias a su fe nunca han dejado de luchar.
Hoy, 16 años después, han vuelto a recibir un duro mazazo: a su hija Belén le han diagnosticado un linfoma de Burkitt en los ovarios. Sin embargo, la joven, lejos de maldecir y despotricar, ve la voluntad de Dios en este acontecimiento.

“Agradezco a Dios toda la historia de amor que está haciendo en mi vida; es una enfermedad difícil y dura pero teniendo al Señor conmigo lo tengo todo”, dice contundente.


Después de extirparle el linfoma, Belén ha recibido durante seis meses un tratamiento intenso de quimioterapia. Desde que le diagnosticaron la enfermedad “sólo me he preguntado una única vez ‘porqué’: ¿por qué a mí? Pero me doy cuenta que desde el seno de mi madre el Señor ya tenía una historia preparada para mí, y es ésta: luchar y combatir la enfermedad”, relata. La fe que le han trasmitido sus padres es el arma que le está permitiendo pelear contra la desesperanza o el pesimismo y no se cansa de dar gracias por todo ello: “tengo que dar las gracias a Dios por el regalo de la fe y por tener a unos padres en el Camino Neocatecumenal. Unos padres que con paciencia y empeño me transmitieron la fe, sí, la fe que ahora, en todo momento, me está manteniendo”.En muchas ocasiones piensa cómo sería “llevar” la enfermedad sin el Señor. “Yo ni me lo explico —dice Belén—, por eso cada día rezo por todos los enfermos de mi planta en el hospital, para que quienes no conocen al Señor les pueda llevar una palabra de aliento para aliviar la enfermedad”.
“En esto que me ocurre veo el amor de Dios”Algunos de los momentos más difíciles los ha vivido durante las sesiones de quimioterapia, pero también ahí, en ese sufrimiento, Dios ha acontecido y así lo describe la joven: “a medida que pasaban los días, cuando me ponían el tratamiento, sentía la necesidad de agarrar la cruz para sentir que Dios está conmigo en este sufrimiento y que no me deja sola. En esto que me ocurre veo el amor de Dios, a través de la comunidad, mi familia y tantos hermanos que están rezando por mí”.
Algo que recuerda con cariño y emoción es la visita al hospital del obispo de Huelva, “un auténtico regalo que le tengo que agradecer, porque ¿quién era yo para que viniera a visitarme? Yo solo le cogía sus manos, las besaba y miraba la cruz que colgaba de su cuello”.
La familia de Belén —padres y hermanos sobre todo— han estado este tiempo a su lado, sin dejarle un minuto sola y ella, una vez más, únicamente tiene palabras de agradecimiento: “quiero agradecerle al Señor el regalo de mis padres cristianos, que no me han dejado y que han estado en todo momento dándome fuerzas y anunciándome el amor de Dios.”


En estos momentos, el tratamiento de Belén ha terminado y asiste a revisiones cada poco tiempo. Mientras va a retomar los estudios este nuevo curso, con la esperanza de no tener que interrumpirlos otra vez. Ahora, hace una petición especial: “os pido que sigáis rezando por mí para que no se apague en mí la certeza de que Dios me quiere”, dice.“Soy testigo de la importancia que tiene la fe y como ésta es la que me está manteniendo. Tengo una misión muy importante que es la de anunciar el amor de Dios a través de mi enfermedad”, afirma contenta.
Del Camino neocatecumenalPoca gente ha sabido que los padres de los sextillizos de Huelva, Rosario Clavijo y Miguel Ángel Raposo, eran seguidores del Camino neocatecumenal. Y que ha sido precisamente la unidad entre su fe y su vida lo que ha permitido que naciesen seis niños, que han crecido y hoy tienen 16 años.
«Fue un fallo de la ciencia y de los medicamentos -ha dicho el ginecólogo, el doctor García Alonso-. Que un tratamiento contra la infertilidad suponga la concepción de ocho embriones es un fallo evidente: nosotros fuimos los culpables, y ella la valiente».
Dieta de yogures y proteínas
Cuando supo la noticia del insólito embarazo, Chari rechazó el aborto selectivo de varios fetos e ingresó en el hospital. Permaneció recluida, tumbada en la cama e ingiriendo ocho yogures diarios, dos litros de leche y una dieta cargadísima de proteínas.A pesar de los trastornos circulatorios, a pesar del aislamiento, a pesar del involuntario aborto temprano de uno de los fetos y de otro posteriormente, Rosario nunca perdió la calma.
Su amigo, el sacerdote Juan Luis, de Bollullos del Condado, ha dicho de ella que «en medio de la confesión, antes del nacimiento de los niños, tuve que pedirle que callase, porque de tan buena que es la chiquilla, de tanto que se abandonó en manos de Dios, me conmovía hasta las lágrimas».
Y es que el matrimonio no quiso ni pensar en los nombres de los niños. «Tenían claro que Dios podía permitir que no naciese ninguno y no quisieron hacerlos suyos ni en eso».
No a la exclusiva de las revistasDurante los meses de gestación, ambos fueron acompañados diariamente, en el hospital y en la oración.
Sus amigos neocatecumenales se levantaban a las tres de la madrugada, interrumpiendo el sueño, para pedir por ellos, y, una semana antes del parto, Lucio y María José, responsables de las comunidades de Andalucía, explicaban que: «Están preparados para todo; saben que el Señor puede pedir hasta la vida de Chari».
Era la disponibilidad absoluta de una pareja que ni siquiera tenía medios para mantener semejante familia. Y, a pesar de ello, Miguel Ángel, albañil con contratos temporales, se negó a vender la exclusiva («No quieren hacer negocios con esto» -dijeron Lucio y María José-).


Cambiaron los embarazos múltiples
Los frutos han sido grandes. En palabras de García Alonso: «Hasta ahora, en los embarazos múltiples, se recomendaba abortar a unos cuantos embriones para facilitar el nacimiento de los otrosque, paradójicamente, a menudo morían por no ser los más adecuados para sobrevivir. Por el contrario, este embarazo sereno y bien llevado, ha permitido establecer que la naturaleza, o la Providencia, determinan mejor que nadie quién ha de sobrevivir. El aborto no es la solución». Sin duda, la naturaleza regida por la Providencia.

3 de septiembre de 2013

El Papa llama nos llama a una jornada de ayuno y de oración por la paz en Siria, en Oriente Medio y en el mundo entero.

“Nunca más la guerra”, llamamiento del Papa a la hora del ángelus

“He decidido convocar para toda la Iglesia el próximo 7 de septiembre, víspera de la Natividad de María, Reina de la Paz, una jornada de ayuno y de oración por la paz en Siria, en Oriente Medio y en el mundo entero”, dijo el Papa Francisco a la hora del ángelus dominical.
El Pontífice invitó a los hermanos cristianos no católicos así como a los pertenecientes a las demás religiones, a unirse a esta iniciativa según el modo que considerarán más oportuno. Y como él mismo explicó “el 7 de septiembre en la Plaza de San Pedro, desde las 19.00 y hasta las 24.00, nos reuniremos en oración, en espíritu de penitencia, para invocar de Dios este gran don por la amada nación siria”. Porque como añadió el Papa Francisco, “la humanidad tienen necesidad de ver gestos de paz”.
El Pontífice condenó con particular firmeza el uso de las armas químicas. Y dijo que tiene aún en su mente y en su corazón imágenes terribles. Por eso añadió que está el juicio de Dios y de la historia por nuestras acciones, al que no se puede escapar...
Texto completo de la alocución del Papa antes de la plegaria a María:

Queridos hermanos y hermanas ¡buenos días!
Hoy, queridos hermanos y hermanas, quisiera hacerme intérprete del grito que sube de todas partes de la tierra, de todo pueblo, del corazón de cada uno, de la única gran familia que es la humanidad, con angustia creciente: ¡es el grito de la paz! El grito que dice con fuerza: ¡queremos un mundo de paz, queremos ser hombres y mujeres de paz, queremos que en nuestra sociedad, destrozada por divisiones y por conflictos, estalle la paz; nunca más la guerra! ¡Nunca más la guerra! La paz es un don demasiado precioso, que debe ser promovido y tutelado.
Vivo con particular sufrimiento y preocupación las tantas situaciones de conflicto que hay en nuestra tierra, pero, en estos días, mi corazón está profundamente herido por lo que está sucediendo en Siria y angustiado por los dramáticos desarrollos que se presentan.
Dirijo un fuerte llamamiento por la paz, ¡un llamamiento que nace de lo íntimo de mí mismo! ¡Cuánto sufrimiento, cuánta devastación, cuánto dolor ha traído y trae el uso de las armas en aquel martirizado país, especialmente entre la población civil e inerme! ¡Pensemos en cuantos niños no podrán ver la luz del futuro! Con particular firmeza condeno el uso de las armas químicas: les digo que tengo aún fijas en la mente y en el corazón las imágenes terribles de los días pasados! ¡Hay un juicio de Dios y también un juicio de la historia sobre nuestras acciones al que no se puede escapar! Jamás el uso de la violencia lleva a la paz. ¡Guerra llama guerra, violencia llama violencia!
Con toda mi fuerza, pido a las partes en conflicto que escuchen la voz de su propia conciencia, que no se cierren en sus propios intereses, sino que miren al otro como un hermano y emprendan con coraje y con decisión la vía del encuentro y de la negociación, superando la ciega contraposición. Con la misma fuerza exhorto también a la Comunidad Internacional a hacer todo esfuerzo para promover, sin ulterior demora, iniciativas claras por la paz en esa nación, basadas en el diálogo y en la negociación, por el bien de la entera población siria.
Que no se ahorre ningún esfuerzo para garantizar asistencia humanitaria a quien está afectado por este terrible conflicto, en particular a los evacuados en el país y a los numerosos prófugos en los países vecinos. Que a los agentes humanitarios, empeñados en aliviar los sufrimientos de la población, se les asegure la posibilidad de prestar la ayuda necesaria.
¿Qué podemos hacer nosotros por la paz en el mundo? Como decía el Papa Juan: a todos nos corresponde la tarea de recomponer las relaciones de convivencia en la justicia y en el amor (Cfr. Carta encíclica, Pacem in terris [11 abril de 1963]: AAS 55 [1963], 301-302).
¡Que una cadena de empeño por la paz una a todos los hombres y a las mujeres de buena voluntad! Es una invitación fuerte y urgente que dirijo a la entera Iglesia Católica, pero que extiendo a todos los cristianos de las demás Confesiones, a los hombres y mujeres de toda religión y también a aquellos hermanos y hermanas que no creen: la paz es un bien que supera toda barrera, porque es un bien de toda la humanidad.
Repito con voz alta: no es la cultura del enfrentamiento, la cultura del conflicto la que construye la convivencia en los pueblos y entre los pueblos, sino la cultura del encuentro, la cultura del diálogo: éste es el único camino hacia la paz.
Que el grito de la paz se eleve alto para que llegue al corazón de todos y todos dejen las armas y se dejen guiar por el anhelo de paz.
Por esto, hermanos y hermanas, he decidido convocar para toda la Iglesia el próximo 7 de septiembre, víspera de la fiesta de la Natividad de María, Reina de la Paz, una jornada de ayuno y de oración por la paz en Siria, en Oriente Medio, y en el mundo entero, y también invito a unirse a esta iniciativa, según el modo que considerarán más oportuno, a los hermanos cristianos no católicos, a los pertenecientes a las demás religiones y a los hombres de buena voluntad.
El 7 de septiembre, en la Plaza de San Pedro, aquí, desde las 19.00 y hasta las 24.00, nos reuniremos en oración y en espíritu de penitencia para invocar de Dios este gran don para la amada nación siria y para todas las situaciones de conflicto y de violencia en el mundo.
¡La humanidad tiene necesidad de ver gestos de paz y de escuchar palabras de esperanza y de paz! Pido a todas las Iglesias particulares que, además de vivir este día de ayuno, organicen algún acto litúrgico según esta intención.
A María le pedimos que nos ayude a responder a la violencia, al conflicto y a la guerra, con la fuerza del diálogo, de la reconciliación y del amor.
Ella es Madre: que Ella nos ayude a encontrar la paz. Todos nosotros somos sus hijos. Ayúdanos, María, a superar también este momento difícil y a empeñarnos a construir cada día y en todo ambiente una auténtica cultura del encuentro y de la paz.
María, Reina de la paz, ¡ruega por nosotros!
Todos: María, Reina de la paz, ¡ruega por nosotros!
(María Fernanda Bernasconi – RV).