9 de diciembre de 2012

Domingo 9 de diciembre de 2012. II ADV C.


HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 9 de diciembre de 2012.

                                


                                          Queridos hermanos:
Ni al emperador Tiberio, ni a Poncio Pilato, ni a Herodes, ni a su hermano Felipe, ni a Lisanio, ni a los sumos sacerdotes Anás y Caifás vino la palabra de Dios. La palabra de Dios vino sobre Juan, hijo de Zacarías. Y encima en el desierto. Aparentemente, la realidad que es noticia, en esta introducción del Evangelio de este segundo domingo de Adviento, es que la Tierra de Jesús está invadida por los dominadores romanos y repartida a trozos por unos cuantos. Pero la verdadera realidad es la Palabra de Dios. Ésta permanece. Aquellos pasaron. “Debemos cambiar nuestro concepto de realismo. Realista es quien reconoce en la Palabra de Dios, en esta realidad aparentemente tan débil, el fundamento de todo. Realista es quien construye su vida sobre este fundamento que permanece siempre”. (Benedicto XVI. Meditación 6 de octubre de 2008; cf. Verbum Dómini 10).
La palabra de Dios vino sobre Juan. Y Juan se puso al servicio de la Palabra de Dios: “recorrió toda la comarca del Jordán, predicando”. “Todo está a tu servicio” (Salmo 118, 91). El Papa Benedicto, comentando este versículo dice: “Todas las cosas vienen de la Palabra, son un producto de la Palabra. "Al principio era la Palabra". Así, la realidad nace de la Palabra, es "creatura Verbi". Todo es creado por la Palabra y todo está llamado a servir a la Palabra. Esto quiere decir que toda la creación, en definitiva, está pensada para crear el lugar de encuentro entre Dios y su criatura, un lugar donde el amor de la criatura responda al amor divino, un lugar en el que se desarrolle la historia del amor entre Dios y su criatura”. (id.) Por eso Juan invita a toda la creación a servir a la Palabra de Dios. Valles, montes y colinas se disponen a servir al Señor: “elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale”. Ponerse al servicio de la Palabra de Dios es poner en marcha a toda la creación para que alcance su meta: servir a Dios de tal forma que todos vean la salvación de Dios (cf. Lc 3,6). Podríamos saber todo lo que Dios quiere, pero no movernos. Juan, al dejar que la Palabra entre y se pose sobre él, sale de sus propios límites. Y se convierte así en figura del Adviento. No pretende San Juan ser otro dominador como los citados arriba, sino servidor de la Palabra que viene.
En este Año de la Fe, salgamos al desierto, vayamos más allá de los límites anteriores, dejémonos alcanzar por la Palabra de Dios y pidamos la disponibilidad para ser servidores de esta Palabra. La Palabra de Dios mueve a Juan y crea comunión, que brota de la conversión. Y así nos saca de nuestros límites: “anunciar la Palabra de Dios exige siempre que nosotros mismos seamos los primeros en emprender un renovado éxodo, en dejar nuestros criterios y nuestra imaginación limitada para dejar espacio en nosotros a la presencia de Cristo”.  (cf. Verbum Dómini 116).
Jesús, vuestro párroco

+   Lectura del santo evangelio según san Lucas 3, 1-6

En el año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes virrey de Galilea, y su hermano Felipe virrey de Iturea y Traconítide, y Lisanio virrey de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.
Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías:
«Una voz grita en el desierto:
Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos;
elévense los valles, desciendan los montes y colinas;
que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale.
Y todos verán la salvación de Dios.»
Palabra del Señor.

535    Juan proclamaba "un bautismo de conversión para el perdón de los pecados" (Lc 3, 3). Una multitud de pecadores, publicanos y soldados (cf. Lc 3, 10-14), fariseos y saduceos (cf. Mt 3, 7) y prostitutas (cf. Mt 21, 32) viene a hacerse bautizar por él.

696    Juan Bautista, "que precede al Señor con el espíritu y el poder de Elías" (Lc 1, 17), anuncia a Cristo como el que "bautizará en el Espíritu Santo y el fuego" (Lc 3, 16).

827    La Iglesia, abrazando en su seno a los pecadores, es a la vez santa y siempre necesitada de purificación y busca sin cesar la conversión y la renovación" (LG 8; cf UR 3; 6). Todos los miembros de la Iglesia, incluso sus ministros, deben reconocerse pecadores (cf 1 Jn 1, 8-10). En todos, la cizaña del pecado todavía se encuentra mezclada con la buena semilla del Evangelio hasta el fin de los tiempos (cf Mt 13, 24-30). La Iglesia, pues, congrega a pecadores alcanzados ya por la salvación de Cristo, pero aún en vías de santificación:
   La Iglesia es, pues, santa aunque abarque en su seno pecadores; porque ella no goza de otra vida que de la vida de la gracia; sus miembros, ciertamente, si se alimentan de esta vida se santifican; si se apartan de ella, contraen pecados y manchas del alma, que impiden que la santidad de ella se difunda radiante. Por lo que se aflige y hace penitencia por aquellos pecados, teniendo poder de librar de ellos a sus hijos por la sangre de Cristo y el don del Espíritu Santo (SPF 19).

1428  Esta segunda conversión es una tarea ininterrumpida para toda la Iglesia que "recibe en su propio seno a los pecadores" y que siendo "santa al mismo tiempo que necesitada de purificación constante, busca sin cesar la penitencia y la renovación" (LG 8). Este esfuerzo de conversión no es sólo una obra humana. Es el movimiento del "corazón contrito" (Sal 51,19), atraído y movido por la gracia (cf Jn 6,44; 12,32) a responder al amor misericordioso de Dios que nos ha amado primero (cf 1 Jn 4,10).
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“En este segundo domingo de Adviento, la liturgia propone el pasaje evangélico en el que san Lucas, por decirlo así, prepara la escena en la que Jesús está a punto de aparecer para comenzar su misión pública (cf. Lc 3, 1-6). El evangelista destaca la figura de Juan el Bautista, que fue el precursor del Mesías, y traza con gran precisión las coordenadas espacio-temporales de su predicación. San Lucas escribe: "En el año quince del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato procurador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea; Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de Traconítida, y Lisanias tetrarca de Abilene; en el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto" ( Lc 3, 1-2). Dos cosas atraen nuestra atención. La primera es la abundancia de referencias a todas las autoridades políticas y religiosas de Palestina en los años 27 y 28 d.C. Evidentemente, el evangelista quiere mostrar a quien lee o escucha que el Evangelio no es una leyenda, sino la narración de una historia real; que Jesús de Nazaret es un personaje histórico que se inserta en ese contexto determinado. El segundo elemento digno de destacarse es que, después de esta amplia introducción histórica, el sujeto es "la Palabra de Dios", presentada como una fuerza que desciende de lo alto y se posa sobre Juan el Bautista”. (Benedicto XVI. 6 de diciembre de 2009)
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""El Hijo de Dios antes de reunir a la Iglesia, actúa ante todo en su humilde siervo. Por esto, san Lucas dice bien que la palabra de Dios descendió sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto, porque la Iglesia no tiene su origen en los hombres sino en la Palabra. Descendió, por tanto, la Palabra, para que la tierra, que antes era un desierto, diera sus frutos para nosotros" (San Ambrosio. Expos. del Evangelio de Lucas 2, 67, cit. en Ángelus Benedicto XVI. 6-12-2009).
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“Al entrar en la Palabra de Dios, entramos realmente en el universo divino. Salimos de la limitación de nuestras experiencias y entramos en la realidad que es verdaderamente universal. Al entrar en la comunión con la Palabra de Dios, entramos en la comunión de la Iglesia que vive la Palabra de Dios. No entramos en un pequeño grupo, en la regla de un pequeño grupo, sino que salimos de nuestros límites. Salimos hacia el espacio abierto, en la verdadera amplitud de la única verdad, la gran verdad de Dios. Estamos realmente en lo universal.
Así salimos a la comunión de todos los hermanos y hermanas, de toda la humanidad, porque en nuestro corazón se esconde el deseo de la Palabra de Dios, que es una. Por eso, incluso la evangelización, el anuncio del Evangelio, la misión, no son una especie de colonialismo eclesial con el que queremos integrar a los demás en nuestro grupo. Es salir de los límites de cada cultura para entrar en la universalidad que nos relaciona a todos, que une a todos, que nos hace a todos hermanos”. (Benedicto XVI. Meditación 6 de octubre de 2008)
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Sobre la importancia de la Vigilancia
“El profeta Isaías dice a Dios: "¡Oh Dios! Mi espíritu vela de noche hacia ti, porque tus preceptos son luz sobre la tierra". David, santificando con la unción regia y profética, canta de este modo: "Señor Dios de mi salvación, día y noche clamé ante ti". Y en otro salmo: "De noche me acordé de tu nombre, Señor, y he guardado tu ley".
Pero quizás cantaba estas cosas acosado en su lecho: algunos más perezosos han pensado que bastaría con que en el lecho uno rece algo o en todo caso con que recite un salmo. Sin duda, que eso es un bien, pues es fuente de salvación acordarse de Dios siempre y en todas partes. Pero que es mucho mejor que uno se levante para ponerse en la presencia de Dios, escucha otra palabra del mismo profeta que indica tiempo, lugar y actitud del orante: "Durante la noche levantad vuestras manos hacia el santuario y bendecir al Señor". Y para que no vayas a pensar que sólo se llama noche a las horas del atardecer, va y dice: "A media noche me levantaba para confesarte por tus justos juicios". Ahí, pues, tienes indicado el tiempo de levantarse y expresada la solicitud con que confesar a Dios”. (Las vigilias nocturnas de los siervos de Dios de Nicetas de Remesiana).
  
Señor Jesús, tú que sabes que en la Iglesia se libra siempre un combate entre el desierto y el jardín, entre el pecado que aridece la tierra y la gracia que la irriga para que produzca frutos abundantes de santidad, concédenos estar vigilantes para acoger tu Palabra. Así, sembrados por tu amor misericordioso, harás de nuestros corazones un paraíso con frutos de toda especie. Inmaculada Virgen María, ayúdanos en este tiempo de Adviento a "enderezar" nuestros caminos, dejándonos guiar por la Palabra de Dios y dar a todos los pueblos tu abrazo de amor de Madre y de Esclava del Señor. (cf. Ángelus Benedicto XVI. 6-12-2009)
 
Jesús: Queremos ser felices. ¿Dónde brota la felicidad? La anhelamos incansablemente y se nos escapa de las manos. ¿Será que la buscamos por un camino falso? ¿Será que nos llenamos de cosas que no pueden saciarnos? Mirándote a Ti en el evangelio te descubrimos como una persona que convoca, atrae, irradia paz y contagia felicidad. Tú cambias la vida de aquellos que se te acercan. Míranos Jesús, Tú que nos quieres felices, llena nuestros corazones de tu Amor. Llévanos de la mano, queremos ser felices y compartir felicidad.
BENDICIÓN DE LA MESA
Bendito seas Padre de Nuestro Señor Jesucristo, al que esperamos con inmensa alegría. Gracias por esta comida que nos une como familia y nos dispone al servicio de los demás.

“Tengamos caridad y humildad; y hagamos limosnas, porque la limosna lava las almas de las manchas de los pecados (cf. Tob 4,11; 12,9). En efecto, los hombres pierden todo lo que dejan en este siglo; llevan consigo, sin embargo, el precio de la caridad y las limosnas que hicieron, por las que tendrán del Señor premio y digna remuneración”. (San Francisco de Asís. Carta a los fieles).

Sirvan estas palabras para animar en este tiempo de Adviento a la caridad para con aquellos hermanos nuestros necesitados. Les invitamos a ayudarles con limosnas destinadas a Cáritas, con la colecta de este domingo segundo de diciembre, o con la aportación de alimentos no perecederos para el economato interparroquial. Botes o kilos. Gracias a los que ya lo hacéis. Gracias a todos.
 
1. Tienen a su disposición en el despacho parroquial el Evangelio 2013, así como la corona de adviento para la oración familiar.
2. El lunes 10 a las 10.00 de la mañana habrá reunión del Equipo de  Pastoral de la Salud; a las 20.30 h. reunión con los padres de los jóvenes que van a confirmarse.
3. El martes 11 a las 20.15 h. reunión con el Grupo Descanso.
4. El miércoles 12 a las 17.30 h. reunión con el Equipo de Cáritas.
5. El miércoles 12 está la charla de formación permanente para los agentes de Pastoral de la salud en Valencia en la C/ Avellanas 12 a las 17.30 h.
6. El jueves 13 a las 20.30h. reunión con el Equipo de Liturgia.
7. El viernes 14 Adoración del Santísimo Sacramento desde las 9.30 h. de la mañana. A las 18.00 h. Rito de la entrega de la estrella al grupo de 1º de Anatolé.
8. El viernes 14 y el sábado 15 convivencia de Confirmación para los que se confirman próximamente.
9. Del viernes 14 al domingo 16 convivencia de la Elección con la 1ª comunidad de la parroquia.
10. Retiro de Adviento: Arciprestal de catequistas: sábado 15 de diciembre de 10.00 a 13.00 h.
11. Algunas actividades propias del tiempo de Adviento:
- Oración de la mañana: De lunes a viernes, (excepto el 6 de diciembre), a las 6.30 de la mañana y a las 9.30 de la mañana con exposición del Santísimo.
- Horario confesiones durante el tiempo de Adviento: De lunes a sábado de 7.00 a 7.30 tarde. Domingos de 11.30 a 12.00 h.; viernes de 10.30 a 11.30 h.
12. Semana de la Familia: del 16 al 30 de diciembre:
Domingo 16 de diciembre. 17.30 h.: “Película de temática familiar” y cineforum. Habrá palomitas y refrescos y al finalizar una chocolatá. Lunes 17 de diciembre. 20.45 h. “La experiencia de la Fe en una familia numerosa”. a cargo de la Familia de Jorge y Lourdes, de Valencia. Martes 18 de diciembre. 20.45 h. "El amor esponsal y los fundamentos antropológicos de la familia". Charla a cargo de la Doctora Dª María Luisa Viejo, profesora de Teología Moral de la Facultad de Teología de Valencia. Miércoles 19 de diciembre 20.30 h.: Celebración comunitaria del Perdón en tiempo de Adviento. Viernes 21 de diciembre. 21.00 h.: Vigilia de oración con jóvenes que van a ser confirmados. Sábado 22 de diciembre 11.00 h.: Siembra de estrellas con los niños. Domingo 23 de diciembre 12.00 h. Celebración de las Confirmaciones. 17.30 h. Festival de Villancicos. Los grupos o participantes póngase en contacto con D. Arturo. Recuerden el concurso de felicitaciones navideñas para los niños. Viernes 28 de diciembre 20.30 h.: Vigilia de oración por la Vida y Adoración nocturna por turnos de vela. A las 8.00 h. del sábado 29 de diciembre: Eucaristía. Sábado 29 de diciembre: Desde las 12.00 h. Encuentro diocesano de familias con nuestro Arzobispo D. Carlos Osoro. Domingo 30 de diciembre 12.00 h.: Fiesta de la Sagrada Familia en la Parroquia.
Del 10 al 18 de Diciembre de 2012
Lunes 10.  19.30 h.: sin intención. 

Martes 11. 19.30 h.: En sufragio de Jesús Antonio Sánchez López y dif. Familia. 
Miércoles 12. 19.30 h.: sin intención. 
Jueves 13. Sta. Lucia. 19.30 h.: sin intención. 
Viernes 14. S. Juan de la Cruz. 19.30 h.: sin intención. 
Sábado 15. III ADVIENTO. 18.00 h.: Con niños. sin intención. 19.30 h.: sin intención. 21.00 h.: En sufragio de Vicente Lloret, José Antonio Lozano, y Manuel Lozano. 
Domingo 16. III ADVIENTO. 12.00 h. Pro Pópulo. Bautismo.


Hoja Parroquial
para descargar, imprimir y ver en dispositivos móviles.

1 de diciembre de 2012

Domingo 2 de diciembre de 2012. I ADV C


HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 2 de diciembre de 2012.

                                

AdvientoQueridos hermanos:
Todos recordamos la parábola del sembrador, en que sale y siembra su semilla, bien en el terreno endurecido del camino, bien en terreno pedregoso que impide el desarrollo de la raíz y la humedad necesaria, bien en terreno lleno de malas hierbas que ahogan la espiga, o bien en tierra buena, que ha sido arada, cultivada.
Ante su venida, Jesús nos hace una serie de invitaciones: a levantarnos, alzar la cabeza, salir de la postración, pues se acerca nuestra liberación. Nos invita a tener cuidado. A estar siempre despiertos. Siempre. A pedir fuerza, a mantenernos en pie. ¿Por qué nos dice esto? Porque es muy fácil dormirse, endurecerse, perder la tensión, dejar de ser perseverantes. Es muy fácil en cualquier terreno que crezcan otras semillas de otros sembradores dando lugar a todo tipo de cardos, espinos y abrojos. Y ¿para qué nos dice esto? Porque Él viene, y dormidos no percibimos su venida. Embotados, no estamos vigilantes y atentos a su presencia. Estar embotado significa estar endurecido, con falta de percepción. Es como un lápiz despuntado, un espejo empañado, un cuchillo sin filo o una aguja a la que se le ha quitado la agudeza y carece de penetración. Los abrojos nos embotan: “Lo que cayó entre los abrojos, son los que han oído, pero a lo largo de su caminar son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no llegan a madurez”. (Lc 8,14). “No se os embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de la vida”, nos dice el Evangelio de hoy. Estas malas hierbas nos hacen torpes a la vigilancia, debilitados para mantener la relación con el Señor, desidiosos para descubrirle presente en nuestras vidas y aumentar la unión con Él.
El tiempo de Adviento es una ayuda para remover la tierra, hacerla mullida, quitando piedras, arrancando malas hierbas. Es un tiempo para despertar, orar, levantarse y no perder el mejor bien: Jesucristo, que viene. Por eso nos dice Jesús: “tened cuidado”, estad alerta. Dice el evangelio que el Hijo del hombre vendrá en una nube, con gran poder y majestad. Aquel día “caerá como un lazo sobre todos los habitantes (literalmente, los que están sentados) de la tierra”. Un habitante de este mundo es aquel que está sentado. Un discípulo de Cristo es aquel que está en pie, actitud sacerdotal, unido al Señor, esperándolo, siempre despierto. Por ello os invito a la oración personal, familiar, comunitaria; a la adoración eucarística; a la lectura de la Palabra de Dios; a la eucaristía diaria; a levantarse pronto para orar o acostarse tarde velando en oración; a dejar todo lo que entorpece nuestra fe en Cristo celebrando el Sacramento del Perdón, a dejar el lastre que nos ata con la limosna y la caridad para no perder la ardiente esperanza.
Jesús, vuestro párroco
+  Lectura del santo evangelio según san Lucas 21, 25-28. 34-36

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: — «Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y el oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros se tambalearán.
Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación.
Tened cuidado: no se os embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra. Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para escapar de todo lo que está por venir y manteneros en pie ante el Hijo del hombre.»
Palabra del Señor.

672           Cristo afirmó antes de su Ascensión que aún no era la hora del establecimiento glorioso del Reino mesiánico esperado por Israel (cf. Hch 1, 6-7) que, según los profetas (cf. Is 11, 1-9), debía traer a todos los hombres el orden definitivo de la justicia, del amor y de la paz. El tiempo presente, según el Señor, es el tiempo del Espíritu y del testimonio (cf Hch 1, 8), pero es también un tiempo marcado todavía por la "tristeza" (1 Co 7, 26) y la prueba del mal (cf. Ef 5, 16) que afecta también a la Iglesia (cf. 1 P 4, 17) e inaugura los combates de los últimos días (1 Jn 2, 18; 4, 3; 1 Tm 4, 1). Es un tiempo de espera y de vigilia (cf. Mt 25, 1-13; Mc 13, 33-37).
673   Desde la Ascensión, el advenimiento de Cristo en la gloria es inminente (cf Ap 22, 20) (…) Este advenimiento escatológico se puede cumplir en cualquier momento (cf. Mt 24, 44: 1 Te 5, 2), aunque tal acontecimiento y la prueba final que le ha de preceder estén "retenidos" en las manos de Dios (cf. 2 Te 2, 3-12).
978 Tenemos que combatir los movimientos de la concupiscencia que no cesan de llevarnos al mal" (Catech. R. 1, 11, 3).
979 En este combate contra la inclinación al mal, ¿quién será lo suficientemente valiente y vigilante para evitar toda herida del pecado?
2730 El combate contra el yo posesivo y dominador consiste en la vigilancia. Cuando Jesús insiste en la vigilancia, es siempre en relación a El, a su Venida, al último día y al "hoy". El esposo viene en mitad de la noche; la luz que no debe apagarse es la de la fe: "Dice de ti mi corazón: busca su rostro" (Sal 27, 8).
2088 El primer mandamiento nos pide que alimentemos y guardemos con prudencia y vigilancia nuestra fe y que rechacemos todo lo que se opone a ella.
2496 Los medios de comunicación social (en particular, los mass-media) pueden engendrar cierta pasividad en los usuarios, haciendo de estos consumidores poco vigilantes de mensajes o de espectáculos.
2612 En Jesús "el Reino de Dios está próximo", llama a la conversión y a la fe pero también a la vigilancia. En la oración, el discípulo espera atento a aquél que "es y que viene", en el recuerdo de su primera venida en la humildad de la carne, y en la esperanza de su segundo advenimiento en la gloria (cf Mc 13; Lc 21, 34-36). En comunión con su Maestro, la oración de los discípulos es un combate, y velando en la oración es como no se cae en la tentación (cf Lc 22, 40. 46).
 
1. Considero, hermanos, digno, apropiado y muy oportuno que dediquemos en estos momentos nuestra homilía a las santas vigilias, cuando esta tarea nocturna la están realizando personas celosas. La noche es oscuridad del cuerpo sometiendo al poder del sueño no sólo a los hombres, sino también a todos los seres vivos para que, una vez reparadas con el descanso las fuerzas, puedan soportar despiertos los trabajos diurnos. El buen Dios que así lo previó, también lo determinó de modo que el hombre que había de salir a sus trabajos y ocupaciones hasta el atardecer dispusiera de un tiempo alterno durante el cual descansara de los duros trabajos y del mucho cansancio. Por eso hizo el día para el trabajo y la noche para el descanso y tanto por esto como por todo debemos dar gracias a aquél que nos lo dio. Sin embargo, sabemos que muchos hombres por complacer a sus mayores o por sacar algún provecho especial para sí mismos, dedican una parte de la noche a algún trabajo considerando una ganancia haber podido trabajar robándoselo al descanso. Es verdad que Salomón alaba también a la mujer que durante la noche y a la luz del candil teje la lana y el lino. También añade que por esto a su marido le nace alabanza y gloria grande en las plazas. Y si no se censura, sino que se alaba al que vela por trabajos materiales, a saber, los necesarios para el alimento y el vestido, confieso que me admiro de que hay algunos que consideran superfluas o inútiles o, lo que es peor, inoportunas las sagradas vigilias que son tan fructíferas en orden al trabajo espiritual, y tan fecundas para las oraciones, himnos y lecturas.
2. Ciertamente no es de admirar que piensen así personas ajenas a nuestra religión. En efecto, ¿cómo podría agradar a los profanos lo religioso? Si les agradara, serían de los nuestros que somos de verdad cristianos. Pero si son de los nuestros aquellos a los que llama la atención la práctica salvadora de las vigilias, para no pensar nada peor de ellos, o son unos perezosos o unos dormilones, o son ancianos o enfermos. Si se trata de perezosos, que se avergüencen, porque contra ellos resuenan las palabras de Salomón: "Perezoso, acércate a la hormiga e imita sus caminos". Si son unos dormilones, que se despierten, pues la Escritura dice: "Perezoso, ¿hasta cuándo vas a seguir dormido:? ¿Cuándo te vas a despertar del sueño? Duermes un poco, otro poco te sientas, das unas cuantas cabezadas, otro poco te cruzas de brazos. Después te sobrevendrá como un vagabundo la pobreza y presto llegará la miseria como un buen ligero corredor". Si eres un anciano, ¿quién te obliga a que asistas a las vigilias?. Aunque sin que nadie te obligue, sin embargo, velas a causa de tu edad, Y si no puedes mantenerte en pie y piensas en tu falta de capacidad, no debes arrastrar a los jóvenes y fuertes a tu torpor, pues ellos a causa de las múltiples tentaciones de la juventud deben mortificarse con vigilias más frecuentes. Y si estás enfermo, no reproches a nadie lo que tú no puedes hacer; antes por el contrario, riega como el profeta con lágrimas tu lecho y di: " Únete a los que velan para que te ayuden con sus oraciones de modo que ayudado del Señor puedas cantar sobre el lecho de tu dolor y merezcas alguna vez decir: "Por las mañanas meditaba en ti, Señor, porque fuiste mi auxilio". Por otra parte, resultaría estúpido y bastante extraño que porque nosotros no podemos correr, descalificáramos a los que corren bien. Y aunque no podamos, debemos felicitar a los que pueden. Pues así como por consentir en la maldad se participa en la pena con aquellos que la ponen por obra, así por consentir en la bondad hay que esperar la participación en la gloria. En efecto, a unos los corona la obra realizada y a otros les alegra la buena voluntad. (Las Vigilias Nocturnas de los siervos de Dios de Nicetas de Remesiana (De vigiliis servorum Dei).
 
Señor Jesús, sé nuestro apoyo junto al precipicio, nuestro guía en el camino, nuestra sombra en el calor abrasador, nuestro vestido en la lluvia que nos empapa y en el frío que nos hiela, nuestro vehículo en el cansancio que nos agota, nuestro socorro en la adversidad que nos abruma, nuestro bastón en los pasos resbaladizos, y nuestro puerto en las tormentas que nos amenazan con ruina y naufragio. No permitas que seamos tentados y afligidos por encima de nuestras fuerzas (cf. 1Cor 10,13). Ayúdanos con tu gracia poderosa para que nos mantengamos firmes, despiertos, velando en oración, en pie ante Ti y tu amor misericordioso. (cf. San Luis María Grignion de Montfort, Carta a los Amigos de la Cruz).

1ª semana de Adviento
Cuando miro a mi alrededor y observo el mundo, descubro mucho sufrimiento en él. Sufre la tierra con la contaminación, con la sequía, y con todo tipo de desastres naturales. Mucha gente pasa hambre. Conocemos familias rotas, niños que carecen de amor, otros padecen las consecuencias de la guerra. Pero gracias a Ti, sabemos que la vida es más fuerte que la muerte, vemos cómo muchos hombres y mujeres trabajan por la paz, organizan proyectos solidarios, se comprometen por cuidar y salvar nuestro entorno natural. Tú, Jesús, eres quien mueves nuestros corazones, siento tu Presencia a mi lado, descubro tu cercanía y confío y espero en Ti.
BENDICIÓN DE LA MESA
Padre eterno, gracias por estos alimentos. Abre nuestro ojos a la fe y que veamos con alegría el don más grande que nos
otorgas: Tu Hijo Jesucristo. Amén.
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BENDICIÓN DEL BELÉN
Bendice, Señor, este belén que hemos construido con cuidado. Un belén con las personas humildes de quien te ocupas,
de quien quieres que nos ocupemos. Bendice, Señor, este belén en el que no queremos faltar nosotros acudiendo con nuestras carencias e inseguridades a ti, pequeño y débil. Bendice, Señor, este belén que te representa humilde y solidario con las víctimas de una crisis económica, de una crisis de valores, de una crisis de visión. Viéndote pequeño, pobre y necesitado no te reconocieron. Bendice, Señor, este belén acogedor para que nuestro hogar sea casa de solidaridad más que de consumismo; para que nuestra familia sea pesebre abierto más que posada cerrada; para que nuestra fe dé frutos de convivencia y crezca como el Jesús que quiso nacer entre nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

1. Tienen a su disposición en el despacho parroquial el Evangelio 2013, así como la corona de adviento para la oración familiar.
2. Formación arciprestal de catequistas: lunes 3 de diciembre a las 20.00 h. Propuestas para trabajar con padres en la catequesis.
3. El jueves 6 de diciembre el grupo Anatolé hace una excursión al Monasterio de Santo Espíritu de los franciscanos en Gilet y al Monasterio del Puig. Nos podrán acompañar las familias. La salida será a las 8.45 h. desde el Parking de juzgados.
4. El viernes 7 será Víspera de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción. Misas: a las 18.00 h; 19.30 h. 21.00.
5. El sábado 8 por la mañana a las 12.00 h. Eucaristía en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción. Por la tarde segundo domingo de Adviento: Misas: a las 18.00 h; 19.30 h. 21.00 h.
6. El viernes 7 será la Vigilia arciprestal con jóvenes de la Inmaculada Concepción. A las 21.00 h. recepción en la Parroquia de la Sagrada Familia. A las 22.00 h. en el Convento de las Clarisas la celebración de la Vigilia.
7. Algunas actividades propias del tiempo de Adviento:
- Oración de la mañana: De lunes a viernes, (excepto el 6 de diciembre), a las 6.30 de la mañana y a las 9.30 de la mañana con exposición del Santísimo.
- Retiro de Adviento: Arciprestal de catequistas: domingo 15 de diciembre de 10.00 a 13.00 h.
- Horario confesiones durante el tiempo de Adviento: De lunes a sábado de 7.00 a 7.30 tarde. Domingos de 11.30 a 12.00 h.; viernes de 10.30 a 11.30 h.
- Celebración comunitaria del Perdón: miércoles 19 a las 20.30 h.
- Semana de la Familia: del 16 al 23 de diciembre: película, charlas, festival de villancicos.
 
Donativos recibidos para los nuevos locales en la calle Ciudad de Laval:

Ingresados hasta el 23-11-2012: 66.391,95 €.
+ 320 €
Ingresados hasta el 30-11-2012: 66.711,95 €.
Colabore en la cuenta que la parroquia tiene en
BANKIA (Paseo Germanías 82)
2038-6230-75-3000420970
Del 3 al 9 de Diciembre de 2012

Lunes 3.  S. Francisco Javier, presbítero. 19.30 h.: En sufragio de Rogelio Roselló. 
Martes 4. 19.30 h.: En sufragio de Octavio Monllor Colomina. 
Miércoles 5. 19.30 h.: En sufragio de Casimiro Domínguez Buendía y difuntos familia. 
Jueves 6. S. Pedro Pascual, Obispo y mártir. 19.30 h.: Pidiendo un favor. 
Viernes 7. SOLMENNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN. 18.00 h.: Con niños: Sin intención. 19.30 h.: sin intención. 21.00 h.: En sufragio de Antonio Casanova, y Miguel Ferrer y Mª Mercedes.
Sábado 8. SOLMENNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN.  12.00 h. Pro Pópulo. II ADVIENTO. 18.00 h.: Con niños. Sin intención. 19.30 h.: En sufragio de Dolores Martínez y Rafael Matoses, y Dolores Gómez. 21.00 h.: sin intención. 
Domingo. II ADVIENTO. 12.00 h. Pro Pópulo. Bautizo.

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