31 de diciembre de 2010

Domingo 2 de enero de 2011. Segundo domingo Navidad.

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
  
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 2 de enero de 2011.II de Navidad.




                  Queridos hermanos:
“Los hombres no podemos vivir a oscuras, sin ver la luz del sol”, nos decía el Papa Benedicto en su reciente visita a España. “Dios es luz y en él no hay tiniebla alguna” (1 Jn 1,5). En su Palabra hay luz y vida.
El Evangelio de este domingo es el Prólogo de San Juan. Texto en el que se ha basado el Papa Benedicto XVI para escribir la exhortación apostólica postsinodal Verbum Dómini (VD) sobre la Palabra de Dios en la vida y misión de la Iglesia. En este Prólogo san Juan nos dice que la palabra «vino a su casa y los suyos no la recibieron» (Jn 1,11). “No recibirla quiere decir no escuchar su voz, no configurarse con el Logos. En cambio, cuando el hombre, aunque sea frágil y pecador, sale sinceramente al encuentro de Cristo, comienza una transformación radical: «A cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios» (Jn 1,12). (VD nº 50).
María es el mejor ejemplo de recepción de la Palabra de Dios. Recibirla transforma en hijo de Dios como el Hijo de Dios. Hoy son muchas las formas de no recibirla, de difuminarla hasta confundirla con cualquier lamparilla. Por influjo del relativismo, y del mal entendido pluralismo religioso, se propone un mínimo consensuado de valores, una cierta moral común de mínimos, pero no se menciona a Jesucristo, palabra definitiva del Padre. Y si se menciona es para justificar este mínimo común. Si se habla con claridad de Jesucristo, la Palabra eterna del Padre que se ha hecho hombre, Salvador del mundo entero, uno es considerado fundamentalista, que amenaza la tolerancia, la libertad y destruye el diálogo. Falsa tolerancia y mal entendido diálogo que coloca en el mismo plano cualquier opinión o creencia. Esta forma de reducir la Luz a lamparilla acaba apagando la urgencia del llamamiento a la conversión y la necesidad de la misión. (cf. Intervención del Cardenal Ratzinger en la presentación de la Declaración Dominus Iesus).
Nos dice el Papa: “La Iglesia es misionera en su esencia. No podemos guardar para nosotros las palabras de vida eterna que hemos recibido en el encuentro con Jesucristo: son para todos, para cada hombre. Toda persona de nuestro tiempo, lo sepa o no, necesita este anuncio. El Señor mismo, como en los tiempos del profeta Amós, suscita entre los hombres nueva hambre y nueva sed de las palabras del Señor (cf. Am 8,11). Nos corresponde a nosotros la responsabilidad de transmitir lo que, a su vez, hemos recibido por gracia.” (VD nº 91). El Señor ha hecho brillar la luz en nuestros corazones para que reflejemos esa luz. Esa Palabra y esa luz es Jesús. No hay otro.
Jesús, vuestro párroco.
Lectura del santo evangelio según san Juan        1, 1‑5. 9‑14

En el principio ya existía la Palabra,
y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios.
La Palabra en el principio estaba junto a Dios.
Por medio de la Palabra se hizo todo,
y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho.
En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió.
La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre.
Al mundo vino, y en el mundo estaba;
el mundo se hizo por medio de ella,
y el mundo no la conoció.
Vino a su casa, y los suyos no la recibieron.
Pero a cuantos la recibieron,
les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre.
Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal,
ni de amor humano, sino de Dios.
Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros,
y hemos contemplado su gloria:
gloria propia del Hijo único del Padre,
lleno de gracia y de verdad.
Palabra del Señor.
María, Madre de Dios
466 El concilio de Efeso proclamó en el año 431 que María llegó a ser con toda verdad Madre de Dios mediante la concepción humana del Hijo de Dios en su seno: "Madre de Dios, no porque el Verbo de Dios haya tomado de ella su naturaleza divina, sino porque es de ella, de quien tiene el cuerpo sagrado dotado de un alma racional, unido a la persona del Verbo, de quien se dice que el Verbo nació según la carne" (DS 251).

495           Llamada en los Evangelios "la Madre de Jesús"(Jn 2, 1; 19, 25; cf. Mt 13, 55, etc.), María es aclamada bajo el impulso del Espíritu como "la madre de mi Señor" desde antes del nacimiento de su hijo (cf Lc 1, 43). En efecto, aquél que ella concibió como hombre, por obra del Espíritu Santo, y que se ha hecho verdaderamente su Hijo según la carne, no es otro que el Hijo eterno del Padre, la segunda persona de la Santísima Trinidad. La Iglesia confiesa que María es verdaderamente Madre de Dios ["Theotokos"] (cf. DS 251).

963 Después de haber hablado del papel de la Virgen María en el Misterio de Cristo y del Espíritu, conviene considerar ahora su lugar en el Misterio de la Iglesia. "Se la reconoce y se la venera como verdadera Madre de Dios y del Redentor... más aún, `es verdaderamente la madre de los miembros (de Cristo) porque colaboró con su amor a que nacieran en la Iglesia los creyentes, miembros de aquella cabeza'(S. Agustín, virg. 6)" (LG 53). "...María, Madre de Cristo, Madre de la Iglesia" (Pablo VI discurso 21 de noviembre 1964).
975 "Creemos que la Santísima Madre de Dios, nueva Eva, Madre de la Iglesia, continúa en el cielo ejercitando su oficio materno con respecto a los miembros de Cristo (SPF 15).
La Circuncisión
527 La Circuncisión de Jesús, al octavo día de su nacimiento (cf. Lc 2, 21) es señal de su inserción en la descendencia de Abraham, en el pueblo de la Alianza, de su sometimiento a la Ley (cf. Ga 4, 4) y de su consagración al culto de Israel en el que participará durante toda su vida. Este signo prefigura "la circuncisión en Cristo" que es el Bautismo (Col 2, 11-13).
La Epifanía
528 La Epifanía es la manifestación de Jesús como Mesías de Israel, Hijo de Dios y Salvador del mundo. Con el bautismo de Jesús en el Jordán y las bodas de Caná (cf. LH Antífona del Magnificat de las segundas vísperas de Epifanía), la Epifanía celebra la adoración de Jesús por unos "magos" venidos de Oriente (Mt 2, 1) En estos "magos", representantes de religiones paganas de pueblos vecinos, el Evangelio ve las primicias de las naciones que acogen, por la Encarnación, la Buena Nueva de la salvación. La llegada de los magos a Jerusalén para "rendir homenaje al rey de los Judíos" (Mt 2, 2) muestra que buscan en Israel, a la luz mesiánica de la estrella de David (cf. Nm 24, 17; Ap 22, 16) al que será el rey de las naciones (cf. Nm 24, 17-19). Su venida significa que los gentiles no pueden descubrir a Jesús y adorarle como Hijo de Dios y Salvador del mundo sino volviéndose hacia los judíos (cf. Jn 4, 22) y recibiendo de ellos su promesa mesiánica tal como está contenida en el Antiguo Testamento (cf. Mt 2, 4-6). La Epifanía manifiesta que "la multitud de los gentiles entra en la familia de los patriarcas"(S. León Magno, serm.23) y adquiere la "israelitica dignitas" (MR, Vigilia pascual 26: oración después de la tercera lectura).
La liturgia de S. Juan Crisóstomo proclama y canta: "Oh Hijo Unico y Verbo de Dios, siendo inmortal te has dignado por nuestra salvación encarnarte en la santa Madre de Dios, y siempre Virgen María, sin  mutación te has hecho hombre, y has sido crucificado. Oh Cristo Dios, que por tu muerte has aplastado la muerte, que eres Uno de la Santa Trinidad, glorificado con el Padre y el Santo Espíritu, sálvanos! (Tropario "O monoghenis").

“Exhorto a todos los fieles a reavivar el encuentro personal y comunitario con Cristo, Verbo de la Vida que se ha hecho visible, y a ser sus anunciadores para que el don de la vida divina, la comunión, se extienda cada vez más por todo el mundo. En efecto, participar en la vida de Dios, Trinidad de Amor, es alegría completa (cf. 1 Jn 1,4). Y comunicar la alegría que se produce en el encuentro con la Persona de Cristo, Palabra de Dios presente en medio de nosotros, es un don y una tarea imprescindible para la Iglesia. En un mundo que considera con frecuencia a Dios como algo superfluo o extraño, confesamos con Pedro que sólo Él tiene «palabras de vida eterna» ( Jn 6,68). No hay prioridad más grande que esta: abrir de nuevo al hombre de hoy el acceso a Dios, al Dios que habla y nos comunica su amor para que tengamos vida abundante (cf. Jn 10,10). (Benedicto XVI. Exhort. Apost. Verbum Domini nº 2)”

“Que cada jornada nuestra esté marcada por el encuentro renovado con Cristo, Verbo del Padre hecho carne. Él está en el principio y en el fin, y «todo se mantiene en él» (Col 1,17). Hagamos silencio para escuchar la Palabra de Dios y meditarla, para que ella, por la acción eficaz del Espíritu Santo, siga morando, viviendo y hablándonos a lo largo de todos los días de nuestra vida. De este modo, la Iglesia se renueva y rejuvenece siempre gracias a la Palabra del Señor que permanece eternamente (cf. 1 P 1,25; Is 40,8). Y también nosotros podemos entrar así en el gran diálogo nupcial con que se cierra la Sagrada Escritura: «El Espíritu y la Esposa dicen: “¡Ven!”. Y el que oiga, diga: “¡Ven!”... Dice el que da testimonio de todo esto: “Sí, vengo pronto”. ¡Amen! “Ven, Señor Jesús”» (Ap 22,17.20).” (Idem nº 124).
“Jesús es el único Evangelio: no tenemos otra cosa que decir y testimoniar. Precisamente el anuncio de Jesús es anuncio de la vida. (…) Iluminados por este Evangelio de la vida, sentimos la necesidad de proclamarlo y testimoniarlo.”
(Juan Pablo II. Evangelium Vitae nº 80)

“El autor sagrado afirma tajante ante un paganismo para el cual Dios es envidioso o despectivo del hombre: ¿Cómo hubiera creado Dios todas las cosas si no las hubiera amado, Él que en su plenitud infinita no necesita nada? (cf. Sab 11,24-26).  ¿Cómo se hubiera revelado a los hombres si no quisiera velar por ellos?  Dios es el origen de nuestro ser y cimiento y cúspide de nuestra libertad; no su oponente. ¿Cómo el hombre mortal se va a fundar a sí mismo y cómo el hombre pecador se va a reconciliar a sí mismo? ¿Cómo es posible que se haya hecho silencio público sobre la realidad primera y esencial de la vida humana? ¿Cómo lo más determinante de ella puede ser recluido en la mera intimidad o remitido a la penumbra? Los hombres no podemos vivir a oscuras, sin ver la luz del sol. Y, entonces, ¿cómo es posible que se le niegue a Dios, sol de las inteligencias, fuerza de las voluntades e imán de nuestros corazones, el derecho de proponer esa luz que disipa toda tiniebla? Por eso, es necesario que Dios vuelva a resonar gozosamente bajo los cielos de Europa; que esa palabra santa no se pronuncie jamás en vano; que no se pervierta haciéndola servir a fines que le son impropios. Es menester que se profiera santamente. Es necesario que la percibamos así en la vida de cada día, en el silencio del trabajo, en el amor fraterno y en las dificultades que los años traen consigo.” (BENEDICTO XVI. Homilía en Santiago de Compostela. 6-11-2010).
1. Con en lema “la familia cristiana, esperanza para Europa”, el arzobispado de Madrid invita un año más a las familias de Madrid, de España y de Europa a participar, por cuarto año consecutivo, en la misa de la Sagrada Familia que comenzará al mediodía del 2 de enero. La parroquia organiza, juntamente con la parroquia de Xeresa, un autobús para este encuentro. Los interesados pueden apuntarse en la parroquia.
2. El sábado 8 de enero de 11.00 h. a 13.30 h. en el salón de actos de la Vicaría de Evangelización en la calle Avellanas 12 de Valencia habrá un encuentro para presentar la historia y nacimiento de las catequesis del Buen Pastor para niños a partir de tres años, sus claves metodológicas, el material que se usa, y las claves de un curso del primer nivel, así como las experiencias de esta catequesis en algunas parroquias.
3. Están a su disposición en el despacho los calendarios que hace la parroquia con objeto de recaudar fondos de cara a las nuevas obras. Esperamos comenzar a mediados de enero estas obras.
4. El lunes 3 de enero nos visitará el PAJE DE SS. MM. LOS REYES a las 18.00 h. para recoger las cartas dirigidas a los Reyes de Oriente. Después habrá una merienda y visita al belén de Cristo Rey.
5. El miércoles 5 de enero habrá misa a las 6 y a las 7.30 de la tarde. A las 20.30 h. está prevista la llegada de SS. MM. los Reyes Magos a la Parroquia. Vienen a adorar al Niño y ofrecer los regalos a los niños. A su vez el día 6 de enero habrá misa a las 9.30 y a las 12.00 de la mañana.
6. El viernes 7 de enero está prevista la visita ordinaria a los enfermos e impedidos de la parroquia.
7. El domingo 9 de enero, fiesta del Bautismo del Señor, en la misa de 12.00 h. daremos gracias a Dios con los padres y padrinos de los niños que han sido bautizados durante el año 2010.
8. El mismo domingo 9 de enero a las 9 de la noche se reunirá la comisión de preparación de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid.

Donativos recibidos para los nuevos locales en la calle Ciudad de Laval:
                                          Ingresados hasta el 23-12-2010: 38.255,66 €.
                                                                                                          + 743 €
                                   Ingresados hasta el 30-12-2010: 38.998,66 €.

Colabore en la cuenta que la parroquia tiene en
Caixa Ontinyent, c. Madrid 38:
2045-6028-12-0000095170
Del 3 al 9 de enero de 2011
Lunes 3.  El Santísimo Nombre de Jesús. 19.30 h.:   En sufragio de: Rogelio Roselló.
Martes 4. 19.30 h.: Sin intención.
Miércoles 5. Solemnidad de la Epifanía del Señor. 18.00 h.: Con niños. Sin intención. 19.30 h.: Sin intención.
Jueves 6. Solemnidad de la Epifanía del Señor.9.30 h.: Sin intención. 12.00 h. Pro Pópulo
Viernes 7. 19.30 h.: Sin intención.
Sábado 8. Fiesta del Bautismo del Señor. 18.00 h.: Con niños. En sufragio de: Antonio Casanova.
19.30 h.: Sin intención.
21.00 h.: Sin intención.
Domingo 9. Fiesta del Bautismo del Señor. 9.30 h.: Sin intención. 12.00 h. Pro Pópulo




23 de diciembre de 2010

25 Dic. Natividad del Señor & 26 Dic. Sagrada Familia.

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
  
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

25 de diciembre de 2010. NATIVIDAD DEL SEÑOR


“La Palabra eterna se ha hecho pequeña,
tan pequeña como para estar en un pesebre.
Se ha hecho niño
para que la Palabra esté
a nuestro alcance.
Ahora, la Palabra no sólo
se puede oír,
no sólo tiene una voz,
sino que tiene un rostro
que podemos ver:
Jesús de Nazaret.”

(Benedicto XVI.Exhortación Apostólica Postsinodal
  Verbum Domini, sobre la Palabra de Dios, nº 12)



Queridos hermanos:
Amor tan grande se ha hecho fácil, asequible, cercano, visible. Se puede oír, ver, tocar, gustar. Decía el recientemente beatificado el cardenal Newman que “en otros tiempos litúrgicos Cristo viene con ropas teñidas de sangre, pero ahora viene a nosotros revestido de serenidad y de paz y nos manda que nos alegremos en Él y que nos amemos unos a otros.” A los que habéis vivido recientemente en el seno de vuestra familia el nacimiento de un ser querido, hijo, nieto o bisnieto, la Natividad del Señor ilumina este nacimiento que es para vida eterna por el Bautismo. A los que habéis conocido el dolor de la pérdida de un ser querido en estos tiempos, este Niño Pequeño trae consigo las llaves de la Vida que no se acaba. A los que vivís momentos de dificultad por falta de salud, de cariño, de economía, este Pequeño viene confiado en su Padre y en las manos de María y José. Viene a enriquecernos con su salud, con su ternura y sus riquezas. Confiad en la Divina Providencia. “El Señor es mi Pastor, nada me falta”, dice el salmo 23 y dice Santa Teresa: “Solo Dios basta”. Como decía San Francisco de Borja: “Para esto fue servido de vestirse de nuestras miserias, para que nos pudiésemos vestir de sus riquezas.” Os deseamos una Santa Navidad, confiados en la Providencia del Padre y providentes de nuestros hermanos necesitados.
Jesús Sánchez, vuestro párroco
y Arturo Monllor, vicario parroquial

Domingo 26 de diciembre de 2010. SAGRADA FAMILIA.


                  Queridos hermanos:
Dice el Evangelio de este domingo: “Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta”. Se refiere al profeta Isaías, que aparece en la primera lectura de este domingo.
Isaías anunció al Rey Acaz algo que se cumpliría 700 años después: «Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios‑con‑nosotros".»
Os invito a mirar al profeta Isaías. Él anunció cosas presentes y futuras. Él miró a una muchacha embarazada del que sería el sucesor de Acaz: Ezequías. Vio en ese embarazo la solución a los problemas políticos del Rey Acaz. Y también vio que la solución a los problemas del hombre de todas las épocas pasaría por un embarazo. Pero lo vio de lejos. Y aun así le diríamos: Isaías no tengas reparo en anunciar esto a Acaz. Desearás ver lo que otros verán y tú no lo verás y oír lo que otros oirán y tú no lo oirás. Pero anúncialo. No tengas reparo.
Ahora miremos a José. Desposado, no vive todavía con María. Ella está embarazada. Él no ha sido. José está viviendo una verdadera noche oscura, un adviento que no vislumbra esperanza. En esa lucha interior toma una decisión, da un paso. Sabe que se puede equivocar. Dios no le responde hasta que toma esa resolución. José, en su peregrinación en la oscuridad, peregrinación de la fe y la esperanza, descubre que Dios puede venir a nosotros por caminos no sospechados. Cada uno tiene su Adviento en la historia. Dios calla e invita a la vigilancia, a la conversión, a la paciencia. Dios hace silencio en espera que demos un paso, que tomemos una resolución. La respuesta que el Señor dio a José es esta:
«José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo.»
Como José, querido hermano, no tengas reparo. No pongas peros. Espera y acoge. Como Isaías no tengas reparo. Anuncia y espera. La solución de los problemas de todos los hombres es un embarazo divino que requiere anuncio, acogida y espera.
Jesús, vuestro párroco

Lectura del santo evangelio según san Mateo       2, 13‑15. 19‑23

Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: ‑ «Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.»
José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta:
«Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto.»
Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo: ‑ «Levántate, coge al niño y a su madre y vuélvete a Israel; ya han muerto los que atentaban contra la vida del niño.»
Se levantó, cogió al niño y a su madre y volvió a Israel. Pero, al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá. Y, avisado en sueños, se retiró a Galilea y se estableció en un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas, que se llamaría Nazareno.
Palabra del Señor.

El Misterio de Navidad
525           Jesús nació en la humildad de un establo, de una familia  pobre (cf. Lc 2, 6-7); unos sencillos pastores son los primeros testigos del acontecimiento. En esta pobreza se manifiesta la gloria del cielo (cf. Lc 2, 8-20). La Iglesia no se cansa de cantar la gloria de esta noche:
La Virgen da hoy a luz al Eterno
Y la tierra ofrece una gruta al Inaccesible.
Los ángeles y los pastores le alaban
Y los magos avanzan con la estrella.
Porque Tú has nacido para nosotros,
Niño pequeño, ¡Dios eterno!
(Kontakion, de Romanos el Melódico)

526 "Hacerse niño" con relación a Dios es la condición para  entrar en el Reino (cf. Mt 18, 3-4); para eso es necesario abajarse (cf. Mt 23, 12), hacerse pequeño; más todavía: es necesario "nacer de lo alto" (Jn 3,7), "nacer de Dios" (Jn 1, 13) para "hacerse hijos de Dios" (Jn 1, 12). El Misterio de Navidad se realiza en nosotros cuando Cristo "toma forma" en nosotros (Ga 4, 19). Navidad es el Misterio de este "admirable intercambio":

O admirabile commercium! El Creador del género humano, tomando cuerpo y alma, nace de una virgen y, hecho hombre sin concurso de varón, nos da parte en su divinidad (LH, antífona de la octava de Navidad).
Los Misterios de la Infancia de Jesús
529 La Presentación de Jesús en el templo (cf.Lc 2, 22-39) lo muestra como el Primogénito que pertenece al Señor (cf. Ex 13,2.12-13). Con Simeón y Ana toda la expectación de Israel es la que viene al Encuentro de su Salvador (la tradición bizantina llama así a este acontecimiento). Jesús es reconocido como el Mesías tan esperado, "luz de las naciones" y "gloria de Israel", pero también "signo de contradicción". La espada de dolor predicha a María anuncia otra oblación, perfecta y única, la de la Cruz que dará la salvación que Dios ha preparado "ante todos los pueblos".

530 La Huida a Egipto y la matanza de los inocentes (cf. Mt 2, 13-18) manifiestan la oposición de las tinieblas a la luz: "Vino a su Casa, y los suyos no lo recibieron"(Jn 1, 11). Toda la vida de Cristo estará bajo el signo de la persecución. Los suyos la comparten con él (cf. Jn 15, 20). Su vuelta de Egipto (cf. Mt 2, 15) recuerda el Exodo (cf. Os 11, 1) y presenta a  Jesús como el liberador definitivo.
VI.   LA IGLESIA DOMESTICA
1655 Cristo quiso nacer y crecer en el seno de la Sagrada Familia de José y de María. La Iglesia no es otra cosa que la "familia de Dios". Desde sus orígenes, el núcleo de la Iglesia estaba a menudo constituido por los que, "con toda su casa", habían llegado a ser creyentes (cf Hch 18,8). Cuando se convertían deseaban también que se salvase "toda su casa" (cf Hch 16,31 y 11,14). Estas familias convertidas eran islotes de vida cristiana en un mundo no creyente.

1656 En nuestros días, en un mundo frecuentemente extraño e incluso hostil a la fe, las familias creyentes tienen una importancia primordial en cuanto faros de una fe viva e irradiadora. Por eso el Concilio Vaticano II llama a la familia, con una antigua expresión, "Ecclesia domestica" (LG 11; cf. FC 21). En el seno de la familia, "los padres han de ser para sus hijos los primeros anunciadores de la fe con su palabra y con su ejemplo, y han de fomentar la vocación personal de cada uno y, con especial cuidado, la vocación a la vida consagrada" (LG 11).

1657 Aquí es donde se ejercita de manera privilegiada el sacerdocio bautismal del padre de familia, de la madre, de los hijos, de todos los miembros de la familia, "en la recepción de los sacramentos, en la oración y en la acción de gracias, con el testimonio de una vida santa, con la renuncia y el amor que se traduce en obras" (LG 10). El hogar es así la primera escuela de vida cristiana y "escuela del más rico humanismo" (GS 52,1). Aquí se aprende la paciencia y el gozo del trabajo, el amor fraterno, el perdón generoso, incluso reiterado, y sobre todo el culto divino por medio de la oración y la ofrenda de su vida.

1658 Es preciso recordar asimismo a un gran número de personas que permanecen solteras a causa de las concretas condiciones en que deben vivir, a menudo sin haberlo querido ellas mismas. Estas personas se encuentran particularmente cercanas al corazón de Jesús; y, por ello, merecen afecto y solicitud diligentes de la Iglesia, particularmente de sus pastores. Muchas de ellas viven sin familia humana, con frecuencia a causa de condiciones de pobreza. Hay quienes viven su situación según el espíritu de las bienaventuranzas sirviendo a Dios y al prójimo de manera ejemplar. A todas ellas es preciso abrirles las puertas de los hogares, "iglesias domésticas" y las puertas de la gran familia que es la Iglesia. "Nadie se sienta sin familia en este mundo: la Iglesia es casa y familia de todos, especialmente para cuantos están `fatigados y agobiados' (Mt 11,28)" (FC 85).
Avisos diocesanos
1. Os invitamos a acompañar a nuestro Padre y Pastor D. Carlos Osoro en la Eucaristía por las familias que se celebrará el domingo 26 de diciembre en la Catedral a las 12.00 h. Nuestro Arzobispo convoca a todas las familias cristianas de la Diócesis a celebrar el gozo de ser familias cristianas.
Avisos parroquiales
1. Con en lema “la familia cristiana, esperanza para Europa”, el arzobispado de Madrid invita un año más a las familias de Madrid, de España y de Europa a participar, por cuarto año consecutivo, en la misa de la Sagrada Familia que comenzará al mediodía del 2 de enero. La parroquia organiza, juntamente con la parroquia de Xeresa, un autobús para este encuentro. Los interesados pueden apuntarse en la parroquia.
2. El domingo 26 celebraremos la eucaristía a las 9.30 h. y a las 12.00 h. En ambas se hará la Bendición de las Familias. Además en la de 12.00 h. será la celebración de aquellos matrimonios que durante este año han celebrado sus Bodas de Oro o Plata matrimoniales, así como la acción de gracias por aquellos que han contraído su matrimonio en este año.
3. El martes 28 de diciembre a las 20.30 h. habrá una Vigilia de Oración por la vida.
4. El lunes 3 de enero nos visitará el PAJE DE SS. MM. LOS REYES a las 18.00 h. para recoger las cartas dirigidas a los Reyes de Oriente. Después habrá una merienda y visita al belén de Cristo Rey.
5. El miércoles 5 de enero a las 20.30 h. está prevista la llegada de SS. MM. los Reyes Magos a la Parroquia. Vienen a adorar al Niño y ofrecer los regalos a los niños.


Donativos recibidos para los nuevos locales en la calle Ciudad de Laval:
Ingresados hasta el 17-12-2010:
                                                            37.945,66 €         
                                                               + 310
Ingresados hasta el 23-12-2010: 38.255,66 €.
Colabore en la cuenta que la parroquia tiene en
Caixa Ontinyent, c. Madrid 38:
2045-6028-12-0000095170
Del 27 de diciembre al 2 de enero de 2011
Lunes 27.  Octava de Navidad. Fiesta de San Juan, evangelista. 19.30 h.: En sufragio de: María Martínez Serra; Modesto Iñesta Genaro.
Martes 28. Octava de Navidad. Fiesta de los Santos Inocentes. 19.30 h.: En sufragio de: Consuelo Hernández.
Miércoles 29. Octava de Navidad. 19.30 h.: En sufragio de: Rosendo Roche.
Jueves 30. Octava de Navidad. 19.30 h.: En sufragio de: las benditas almas del purgatorio.
Viernes 31. Solemnidad de Santa María Madre de Dios. 18.00 h.: Con niños. Sin intención. 19.30 h.: Sin intención.
Sábado 1. Solemnidad de Santa María Madre de Dios. 9.30 h.: Sin intención.
12.00 h. Pro Pópulo
Domingo 2. Segundo Domingo de Navidad. 9.30 h.: En sufragio de: Dif. Fam. Ferrer-Puig. 12.00 h. Pro Pópulo



Bienaventurados los mansos porque ellos heredaran la tierra.



Por el P.S.J. Adolfo Chercoles

Carta Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela, invitando a participar en la Misa de la Familia del 2 de enero de 2011

altA todos los párrocos, rectores de Iglesias, dirigentes de asociaciones y movimientos apostólicos, directores de colegios y centros de enseñanza, instituciones de la vida consagrada y a todos los fieles laicos.

Queridos diocesanos:

Las fiestas de Navidad nos alegran con la presencia del Hijo de Dios e Hijo de María entre nosotros. La promesa del Dios con nosotros – el Enmanuel – se ha cumplido y Dios comparte nuestra condición humana, nuestros gozos y penas, esperanzas y anhelos, dichas y sufrimientos. Comparte, desde el primer momento, la vida familiar. La familia es la primera realidad humana que ha sido consagrada y enaltecida por el Redentor del hombre. En ella ha querido nacer, crecer en edad, sabiduría y gracia, y trabajar aprendiendo el oficio de san José, su padre adoptivo. La familia, que había sido dignificada por el mismo Dios en la creación, alcanza ahora su misión última: albergar al Hijo de Dios, que se convierte en modelo perfecto de todo hombre en sus relaciones familiares.

No es de extrañar que las fiestas de Navidad sean las fiestas familiares por antonomasia en las que la Iglesia nos invita a practicar todas las virtudes domésticas: desde las más sencillas – respeto, ayuda mutua, comprensión – hasta las más heroicas: sacrificio total por los otros, abnegación, fidelidad y caridad perfecta. Si vivimos así, Belén y Nazaret volverá a resplandecer entre los hombres, que descubrirán al mismo Cristo habitando entre nosotros. Se explica, por tanto, que la Iglesia luche sin descanso por la institución familiar, por sus derechos inalienables, por la vida que nace y muere en ella, por la dignidad de los esposos, por la recta educación de los hijos, por el trabajo necesario para que la familia progrese humanamente, por la solidaridad con los más necesitados que hace de las familias pequeñas iglesias rebosantes de caridad. Sí, la Iglesia considera la familia como lugar fecundo de verdadera humanidad, donde el hombre es amado por sí mismo y educado para la vida eterna.

Como en años anteriores, un modo de manifestar nuestro aprecio por la familia será la celebración eucarística que tendrá lugar el 2 de Enero de 2011, inmediatamente después de haber escuchado al Santo Padre, quien, a las 12 horas, nos dirigirá palabras de aliento y orientación en la defensa de la familia. Bajo el lema La familia cristiana, esperanza para Europa, muchas familias cristianas de diversos países europeos que viven la misma situación que nosotros participarán en nuestra celebración. En plenas fiestas de Navidad, esta eucaristía es una invitación a reunirnos todas las familias cristianas en torno a la mesa del Señor, donde, como brotes de olivo que se renuevan cada año, recibimos la Vida inmortal en el sacramento de la Eucaristía. Será muy hermoso congregarnos todos los miembros de la familia – padres, abuelos, jóvenes y niños – dando rostro visible a la Iglesia de Cristo. De este modo damos pasos seguros para que esta celebración arraigue en nuestra sociedad y se haga institucional, un punto de referencia para quienes reconocemos en la familia un don del Dios Creador y el primer lugar donde su Hijo Jesucristo ha compartido la vida de los hombres. Celebraremos además esta fiesta ya en el año 2011, que nos traerá la gracia de la Jornada Mundial de la Juventud con la presencia del Papa Benedicto XVI durante cuatro días del mes de Agosto entre nosotros. Os invito a todos los fieles de la Archidiócesis de Madrid y especialmente a las familias jóvenes y a los jóvenes a participar con su particular alegría y generosidad en esta celebración que nos ayudará a arraigarnos y edificarnos en Cristo mediante la firmeza de la fe. Os espero a todos y ya desde ahora os deseo un feliz y santo tiempo de Navidad.

Os bendigo en el Señor,

+Antonio Mª Rouco Varela
Cardenal-Arzobispo de Madrid

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Cartel para el Encuentro

18 de diciembre de 2010

La educación sexual en la escuela.


La paternidad de Dios y la oración familiar.


Domingo 19 de diciembre. IV de adviento.

HOJA
PARROQUIAL
Parroquia de Sant Francesc de Borja
  
Email de la parroquia: sfb500@gmail.com

Domingo 19 de diciembre de 2010. IV de Adviento



                  Queridos hermanos:
Dice el Evangelio de este domingo: “Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta”. Se refiere al profeta Isaías, que aparece en la primera lectura de este domingo.
Isaías anunció al Rey Acaz algo que se cumpliría 700 años después: «Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios‑con‑nosotros".»
Os invito a mirar al profeta Isaías. Él anunció cosas presentes y futuras. Él miró a una muchacha embarazada del que sería el sucesor de Acaz: Ezequías. Vio en ese embarazo la solución a los problemas políticos del Rey Acaz. Y también vio que la solución a los problemas del hombre de todas las épocas pasaría por un embarazo. Pero lo vio de lejos. Y aun así le diríamos: Isaías no tengas reparo en anunciar esto a Acaz. Desearás ver lo que otros verán y tú no lo verás y oír lo que otros oirán y tú no lo oirás. Pero anúncialo. No tengas reparo.
Ahora miremos a José. Desposado, no vive todavía con María. Ella está embarazada. Él no ha sido. José está viviendo una verdadera noche oscura, un adviento que no vislumbra esperanza. En esa lucha interior toma una decisión, da un paso. Sabe que se puede equivocar. Dios no le responde hasta que toma esa resolución. José, en su peregrinación en la oscuridad, peregrinación de la fe y la esperanza, descubre que Dios puede venir a nosotros por caminos no sospechados. Cada uno tiene su Adviento en la historia. Dios calla e invita a la vigilancia, a la conversión, a la paciencia. Dios hace silencio en espera que demos un paso, que tomemos una resolución. La respuesta que el Señor dio a José es esta:
«José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo.»
Como José, querido hermano, no tengas reparo. No pongas peros. Espera y acoge. Como Isaías no tengas reparo. Anuncia y espera. La solución de los problemas de todos los hombres es un embarazo divino que requiere anuncio, acogida y espera.
Jesús, vuestro párroco
Lectura del santo evangelio según san Mateo        1, 18‑24

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: ‑ «José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta:
«Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios‑con‑nosotros".»
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.
Palabra del Señor
430           Jesús quiere decir en hebreo: "Dios salva". En el momento de la anunciación, el ángel Gabriel le dio como nombre propio el nombre de Jesús que expresa a la vez su identidad y su misión (cf. Lc 1, 31). Ya que "¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?" (Mc 2, 7), es él quien, en Jesús, su Hijo eterno hecho hombre "salvará a su pueblo de sus pecados" (Mt 1, 21).

2666         Pero el Nombre que todo lo contiene es aquel que el Hijo de Dios recibe en su encarnación: Jesús. El nombre divino es inefable para los labios humanos (cf Ex 3, 14; 33, 19-23), pero el Verbo de Dios, al asumir nuestra humanidad, nos lo entrega y nosotros podemos invocarlo: "Jesús", "YHVH salva" (cf Mt 1, 21). El Nombre de Jesús contiene todo: Dios y el hombre y toda la Economía de la creación y de la salvación. Decir "Jesús" es invocarlo desde nuestro propio corazón. Su Nombre es el único que contiene la presencia que significa. 437 José fue llamado por Dios para "tomar consigo a María su esposa" encinta "del que fue engendrado en ella por el Espíritu Santo" (Mt 1, 20) para que Jesús "llamado Cristo" nazca de la esposa de José en la descendencia mesiánica de David (Mt 1, 16; cf. Rm 1, 3; 2 Tm 2, 8; Ap 22, 16).

497 Los relatos evangélicos (cf. Mt 1, 18-25; Lc 1, 26-38) presentan la concepción virginal como una obra divina que sobrepasa toda comprensión y toda posibilidad humanas (cf. Lc 1, 34): "Lo concebido en ella viene del Espíritu Santo", dice el ángel a José a propósito de María, su desposada (Mt 1, 20). La Iglesia ve en ello el cumplimiento de la promesa divina hecha por el profeta Isaías: "He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un Hijo" (Is 7, 14 según la traducción griega de Mt 1, 23).

498 A veces ha desconcertado el silencio del Evangelio de S. Marcos y de las cartas del Nuevo Testamento sobre la concepción virginal de María. También se ha podido plantear si no se trataría en este caso de leyendas o de construcciones teológicas sin pretensiones históricas. A lo cual hay que responder: La fe en la concepción virginal de Jesús ha encontrado viva oposición, burlas o incomprensión por parte de los no creyentes, judíos y paganos (cf. S. Justino, Dial 99, 7; Orígenes, Cels. 1, 32, 69; entre otros); no ha tenido su origen en la mitología pagana ni en una adaptación de las ideas de su tiempo. El sentido de este misterio no es accesible más que a la fe que lo ve en ese "nexo que reúne entre sí los misterios" (DS 3016), dentro del conjunto de los Misterios de Cristo, desde su Encarnación hasta su Pascua. S. Ignacio de Antioquía da ya testimonio de este vínculo: "El príncipe de este mundo ignoró la virginidad de María y su parto, así como la muerte del Señor: tres misterios resonantes que se realizaron en el silencio de Dios" (Eph. 19, 1;cf. 1 Co 2, 8).

Te pedimos que todas las familias del mundo descubran y vean que Tú estas cerca de ellos,
que estás con ellos. Que con el nacimiento de tu Hijo, que pronto nos disponemos a celebrar con alegría, te has unido a todo hombre y a toda familia. Que con el nacimiento de tu Hijo, el Dios – con – nosotros, siempre estás cercano y presente en todos los acontecimientos, en los de prosperidad y en los de adversidad, en los de salud y en los de enfermedad. Que incluso en las dificultades, en los momentos de dolor podamos descubrir que ese dolor no es más que síntomas de un embarazo, dolores de parto, dolores de una realidad nueva que está a punto de surgir. Que no pensemos nunca que el dolor es ausencia de tu presencia. Que sepamos acogerle con esperanza, pues viene a dar a luz vida nueva, Jesucristo, el Emmanuel.

En una oración atribuida a Clemente IX se recoge una bella expresión del amor a la Voluntad de Dios: "Te ofrezco, Señor, mis pensamientos, ayúdame a pensar en ti; te ofrezco mis palabras, ayúdame a hablar de ti; te ofrezco mis obras, ayúdame a cumplir tu voluntad; te ofrezco mis penas, ayúdame a sufrir por ti. Todo aquello que quieres Tú, Señor, lo quiero yo, precisamente porque lo quieres tú, como tú lo quieras y durante todo el tiempo que lo quieras".
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«Nada hay más hermoso que haber sido alcanzados, sorprendidos, por el Evangelio, por Cristo. Nada más bello que conocerle y comunicar a los otros la amistad con Él». (Benedicto XVI, Homilía durante la Santa Misa del solemne inicio del ministerio del Pontificado, 24 abril de 2005).
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“La Madre del Redentor (...) queda proféticamente bosquejada en la imagen de la Virgen que concebirá y dará a luz un Hijo, cuyo nombre será Emmanuel, que quiere decir "Dios con nosotros". (...) Este texto de Isaías, durante el curso de los siglos, se lee y entiende en la Iglesia a la luz de la revelación ulterior. Lo que en el Antiguo Testamento, con sus aperturas mesiánicas, era un comienzo, se convierte en claridad dentro del Nuevo Testamento. San Mateo reconoce en las palabras de Isaías a la mujer que, por obra del Espíritu Santo, concibió virginalmente, con exclusión de intervención del hombre.
Jesús es el que salvará al pueblo de sus pecados. Y Ella, María, es la madre de Jesús. El Hijo de Dios "viene" a su seno para hacerse hombre. Ella lo acoge. Jamás Dios se acercó tanto al ser humano como en este caso de realización de relaciones entre Hijo y Madre.
Al mismo tiempo, Mateo tiene cuidado de poner ante los ojos la acogida consciente y amorosa de parte de José.
Él, el esposo, que por sí solo no puede explicarse el acontecimiento nuevo que se realizaba bajo sus ojos, es iluminado por la intervención del Ángel del Señor sobre la naturaleza de la maternidad de María. "La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo".
De esta manera, José es puesto al corriente de los hechos y es llamado a meterse en el designio salvífico de Dios. Ahora él sabe quien es el Niño que ha de nacer y quien es la madre. De acuerdo de la invitación del Ángel, llevó consigo a su esposa, no la repudió. "Al acoger" a María, acoge también al que en Ella ha sido concebido por obra admirable de Dios, para quien nada es imposible. (Juan Pablo II. Homilía en la parroquia de San Jorge (18-XII-1983)
Se afirma con frecuencia que la anticoncepción, segura y asequible a todos, es el remedio más eficaz contra el aborto. Se acusa además a la Iglesia católica de favorecer de hecho el aborto al continuar obstinadamente enseñando la ilicitud moral de la anticoncepción. La objeción, mirándolo bien, se revela en realidad falaz. En efecto, puede ser que muchos recurran a los anticonceptivos incluso para evitar después la tentación del aborto. Pero los contravalores inherentes a la «mentalidad anticonceptiva» —bien diversa del ejercicio responsable de la paternidad y maternidad, respetando el significado pleno del acto conyugal— son tales que hacen precisamente más fuerte esta tentación, ante la eventual concepción de una vida no deseada. (Juan Pablo II. Evangelium Vitae nº 13)

“¿Cuál es la aportación específica y fundamental de la Iglesia a esa Europa, que ha recorrido en el último medio siglo un camino hacia nuevas configuraciones y proyectos? Su aportación se centra en una realidad tan sencilla y decisiva como ésta: que Dios existe y que es Él quien nos ha dado la vida. Solo Él es absoluto, amor fiel e indeclinable, meta infinita que se trasluce detrás de todos los bienes, verdades y bellezas admirables de este mundo; admirables pero insuficientes para el corazón del hombre. Bien comprendió esto Santa Teresa de Jesús cuando escribió: “Sólo Dios basta”. (BENEDICTO XVI. Homilía en Santiago de Compostela. 6-11-2010).
Avisos diocesanos y arciprestales:
1. El lunes 20 de diciembre: Formación de Cáritas interparroquial, los lunes compartidos. Los pobres de Espíritu, a cargo de D. Adolfo Chércoles, sj.
2. Os invitamos a acompañar a nuestro Padre y Pastor D. Carlos Osoro en la Eucaristía por las familias que se celebrará el domingo 26 de diciembre en la Catedral a las 12.00 h. Nuestro Arzobispo convoca a todas las familias cristianas de la Diócesis a celebrar el gozo de ser familias cristianas.
3. Con en lema “la familia cristiana, esperanza para Europa”, el arzobispado de Madrid invita un año más a las familias de Madrid, de España y de Europa a participar, por cuarto año consecutivo, en la misa de la Sagrada Familia que comenzará al mediodía del 2 de enero. La parroquia organiza, juntamente con la parroquia de Xeresa, un autobús para este encuentro. Los interesados pueden apuntarse en la parroquia.
Avisos parroquiales y actos para el tiempo de adviento:
1. Oración de la mañana de lunes a viernes: a las 6.30 h. y a las 9.30 h. con exposición del Santísimo.
2. Celebraciones comunitarias del perdón:
- Parroquia de Cristo Rey: lunes 20 a las 8.30 noche.
- Parroquia de San Francisco de Borja: martes 21 a las 8.30 noche.
3. Oración de Adviento con los catequistas de la parroquia: Miércoles 22 a las 17.00 h.
4. Reunión del Equipo de liturgia y de aquellos que quieran: Preparación de la Misa del Gallo. Miércoles 22 a las 8.15 noche.
Celebraciones para el tiempo de Navidad
1. El viernes 24 (Nochebuena) celebraremos la eucaristía a las 7.30 tarde (Misa de la Vigilia) y a las 12.00 de la noche (Misa de medianoche).
2. El sábado 25 celebraremos la eucaristía a las 9.30 h. (Misa de la Aurora) y a las 12.00 h.(Misa de Día).
3. El domingo 26 celebraremos la eucaristía a las 9.30 h. y a las 12.00 h. En ambas se hará la Bendición de las Familias. Además en la de 12.00 h. será la celebración de aquellos matrimonios que durante este año han celebrado sus Bodas de Oro o Plata matrimoniales, así como la acción de gracias por aquellos que han contraído su matrimonio en este año.
4. El martes 28 de diciembre a las 20.30 h. habrá una Vigilia de Oración por la vida.

Donativos recibidos para los nuevos locales en la calle Ciudad de Laval:
Ingresados hasta el 10-12-2010:                                          37.825,66 €.
                                                                            + 120,00 €
Ingresados hasta el 17-12-2010:            37.945,66 €

Colabore en la cuenta que la parroquia tiene en
Caixa Ontinyent, c. Madrid 38:
2045-6028-12-0000095170
Del 20 al 26de diciembre de 2010
Lunes 20.  19.30 h.: En sufragio de: José Antonio Miñana Costa; Dif. Fam. Espí-Sanchis; Vicente Lloret Martí y José Antonio Lozano Lozano.
Martes 21. 19.30 h.: En sufragio de: las benditas almas del purgatorio; Dif. Fam. Gómez—Gassent; Vicente Lloret Martí y José Antonio Lozano Lozano.
Miércoles 22. 19.30 h.: En sufragio de: Pedro del Amo Murillo; Vicente Lloret Martí y José Antonio Lozano Lozano; En acción de gracias a la Virgen María.
Jueves 23. 19.30 h.: En sufragio de: José Antonio Cabanilles; Enrique Santosjuanes Canet; Vicente Lloret Martí y José Antonio Lozano Lozano.
Viernes 24. 19.30 h.: Misa de la Vigilia de la Natividad de Nuestro Señor. En sufragio de: Vicente Lloret Martí y José Antonio Lozano Lozano; Enrique Santos.
24.00 h.: Misa de Medianoche de la Natividad de Nuestro Señor.
Sábado 25. 9.30 h.: Misa de la Aurora de la Natividad de Nuestro Señor. Sin intención. 12.00 h. Misa del Día de la Natividad de Nuestro Señor. Pro Pópulo.
Domingo 26. Fiesta de la Sagrada Familia. 9.30 h.: En sufragio de: Julio Ribes Cabrera. 12.00 h. Pro Pópulo.